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NEXT STEPS IN THE PLANNING PROCESS 51 

Chile es un país en desarrollo, debido a eso la integración de la energía eólica a los sistemas de potencia y a su matriz energética comenzó con cierto atraso. Debido a esto los primeros proyectos de energía eólica presentados fueron desarrollados con conocimientos limitados sobre cómo llevar a cabo este tipo de proyectos, sin estudios y datos del comportamiento de vientos a largo plazo, generando así costos elevados en su ejecución y bajos rendimientos (Castillo y Maldonado, 2004).

A pesar de los problemas presentados en un inicio sobre el desarrollo de energías sobre recursos eólicos, las características geográficas tales como: largos tramos de costa, valles y sus largas corridas de montaña, presentan condiciones propicias para el movimiento de masas de aire, creando así múltiples sitios con un alto potencial de vientos los cuales son estimados en una potencia disponible de 40.000 [MW] aproximadamente. Además de las condiciones propicias para el desarrollo de energías eólicas, proyectos de este tipo se han incentivado por parte del gobierno, sobre todo a través de leyes como la ley 20.698 acerca de energías renovables no convencionales que pretende la diversificación de la matriz energética del país, aumentando el porcentaje de participación de estas energías en los años próximos.

Aparte del potencial que presenta Chile sobre sus recursos eólicos, el país es considera- do como uno de los más atractivos para la inversión en energías renovables alternativas en la región, esto debido a que es una de las principales economías del continente, ocupando el primer lugar en el desarrollo humano, PIB per cápita, expectativa de

vida, como también estabilidad política, ausencia de violencia y regulaciones claras. Es más aún, los precios elevados de la energía local, llevan a que la mayor parte de los proyectos de este tipo a que sean viables económicamente sin la necesidad de subsidios por parte del gobierno u otra entidad. Todas las características mencionadas hacen de Chile un país sumamente atractivo para el desarrollo de energías renovables no convencionales. El escenario político actual de Chile sobre el sistema energético del país está concentrado sobre dos procesos que están fuertemente enlazados con sus sistemas de transmisión, lo que da cabida a mejoras en la incorporación de proyectos de generación eólica al sistema (IRENA, 2016c). Estos dos procesos mencionados corresponden a un nuevo mercado nacional integrado de energía, que pretende la construcción de la interconexión de las líneas de transmisión del SING (sistema inter- conectado del norte grande) con el SIC (sistema interconectado central) lo cual mejora las condiciones de acceso al mercado de nuevos proyectos de generación energética, y el segundo proceso corresponde al desarrollo de zonas dedicadas a energías renovables, el cual consiste en un estudio y la posible implementación de líneas de transmisión para la conexión de potenciales zonas donde se puedan desarrollar proyectos y actividades que tengas relación con el desarrollo de ERNC.

Como mencionado en un inicio, debido a la falta de estudios y data acerca del compor- tamiento del viento, las primeras turbinas no fueron construidos en los mejores lugares. Además era necesario la construcción de líneas de transmisión que interconectan los parques eólicos con los sistemas de interconexión de energía. Bajo estas condiciones, los proyectos eólicos que generarán beneficios económicos eran pocos (Latin America and Caribbean-OECD, 2014). El primer proyecto de gran escala fue en el Canelo, zona costera ubicada en la cuarta región, construido el año 2006. Desde ese año la potencia eólica instalada fue incrementando de a poco, alcanzando un total de 895 MW instalados en julio del 2015, lo que sitúa a Chile como el segundo mercado más grande para aerogeneradores en América del Sur (IRENA, 2016d), solo un puesto atrás de Brasil.

dad individual creció desde 1,60 [MW] a 3,00 [MW] en los últimos parques eólicos construidos. Al mismo tiempo, la selección de los lugares donde se llevan a cabo estos nuevos proyectos ha mejorado considerablemente, lo que llevó a un aumento en la participación de la generación eólica en los sistemas interconectados de tanto el norte grande como zona centro del país, creciendo desde un 0,10 % el 2008 a un 3,40 % el 2015.

Teniendo esto en cuenta el SING tiene solo un parque eólico operativo que atiende a un 1,00 % de la demanda, en este sector los precios son relativamente bajos debido a la presencia de una gran cantidad de plantas termoeléctricas. Por otra parte, en el SIC hay un mayor número de parques eólicos operando, donde se presenta un 3,00 % de la producción de energía total de este sistema interconectado (CNE, 2017b).

Para el desarrollo de cualquier proyecto de energía eólica, es necesario primero encontrar el lugar óptimo para situar las turbinas. La tecnología escogida sobre el diseño de los aerogeneradores que serán instalados en el parque depende de la velocidad promedio del viento en el sector, la densidad del aire en la zona escogida y otros factores. Finalmente la potencia entregada por los aerogeneradores según las condiciones de viento el sector y los molinos escogidos, es corregida por un factor para que las pérdidas en el proceso de generación de energía puedan ser representadas de una manera correcta.

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