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Structural Model

In document DRIVERS OF ERP SYSTEMS BUSINESS VALUE (Page 123-133)

De todo lo que hemos venido diciendo, resulta que en el contraexamen se pueden dis- tinguir objetivos que deseo alcanzar, líneas de contraexamen respecto de cada uno de esos objetivos, preguntas para cada una de esas lí- neas, y argumentos que construiré a partir de la prueba producida por mis preguntas y sus respuestas. Entonces, podemos precisar:

Objetivos: se trata de los objetivos revi- sados en el punto 5. En ocasiones, la prueba podrá expresarse derechamente en el lenguaje de los objetivos, como cuando el testigo acre- dita una prueba material. Sin embargo, con fre- cuencia el objetivo perseguido -especialmente cuando se trata de una desacreditación- no se- rá explícito y deberá ser construido a través de líneas de contraexamen.

Líneas de contraexamen: una línea de contraexamen es el específico y concreto men-

saje que se quiere enviar al tribunal respecto de una prueba o un tema en particular. Es la expre- sión de mi teoría del caso respecto de esa prue- ba o tema; mi específica versión al respecto.

Típicamente, adopta formatos como los siguientes: “este doctor no es realmente un ex- perto en el área de conocimiento sobre la que está declarando”, “la madre está mintiendo pa- ra proteger a su hijo”, “este químico no nos puede afirmar con certeza que la sangre perte- nezca a mi cliente”.

Para cada objetivo del contraexamen pue- do contar con una o con varias líneas de con- traexamen.

Cuidado con confundir la línea de con- traexamen con el argumento. La línea de con- traexamen es el insumo fáctico para el argu- mento. No es que siempre sea tan fácil distin- guirlos, ni que sea siempre imprescindible ha- cerlo. Aquí no se trata de una depuración con- ceptual. El punto es que la presentación de la prueba no es un ejercicio argumentativo, sino uno de obtención de información. Confundir ambas cosas nos va a llevar frecuentemente a la tentación de pretender que el testigo nos di- ga la conclusión que tenemos en mente y va- mos a hacer “la pregunta demás”, cuando en realidad somos nosotros los que debemos -y queremos- ofrecer dicha conclusión en el ale- gato final.

Preguntas. Cada línea de contraexamen puede componerse de muchas preguntas, tan- tas como se requiera para explotar la línea lo más posible. En general, no es una buena idea llegar al juicio con las preguntas escritas; tanto el ritmo del contraexamen como nuestra capa- cidad de reacción ante el testimonio concreto del testigo son cuestiones cruciales, y si nues- tra atención está puesta en buscar la pregunta siguiente en la lista, ambas cosas se dañan. Si el abogado necesita apoyar su memoria, es me- jor escribir más bien las respuestas que se ne-

cesita obtener del testigo, los temas sobre que versan las preguntas, o bien la declaración tex- tual del testigo sobre la que se quiere ir en la línea de contraexamen.

Argumento. El argumento es nuestra in- terpretación específica y concreta de la prueba producida, en términos de su mensaje según nuestra teoría del caso. El ejercicio de argu- mentación lo haremos en el alegato final, a partir de la información producida por las pre- guntas y respuestas de cada una de las líneas de contraexamen. Y sólo a partir de dicha in- formación. El ejercicio de argumentación, co- mo veremos a propósito del alegato final, no es cualquier palique que al abogado se le ocu- rra decir. No cualquier ruido que sale de la bo- ca de un abogado es un argumento. Hay ruido que es sólo eso: ruido. La más fundamental comprobación de esto es que los argumentos que puedo construir en el alegato final están específica y completamente determinados por la información producida por la prueba. Esta es la razón por la cual mis líneas de contraexa- men y sus preguntas deben hacerse con abso- luta atención respecto a qué es lo que quiero estar en condiciones de poder argumentar en el alegato final. Supongamos que mi pregunta al testigo fue: “y, de hecho, ¿no es efectivo que usted no vio la cara de la persona que huía del lugar, sino por apenas unos pocos segundos? Y el testigo responde: “bueno, usted tiene que entender que las cosas ocurrieron muy rápi- do…” Si dejo pasar esa respuesta -que no res- ponde a mi pregunta- la proposición fáctica “este testigo sólo vio al hechor durante unos pocos segundos” no está acreditada, y no pue- do argumentar en el alegato final dándola por acreditada pues ello tergiversa la prueba. Espe- cialmente, no puedo asumir que la respuesta del testigo implicó aceptación: por así decirlo, no existe el testimonio tácito.

Usemos para ejemplo el contraexamen de la señora Kiev:

Objetivo N°1:desacreditar su credibilidad per- sonal.

Primera línea de contraexamen: Ella sólo

denunció cuando el señor Kiev le dijo que la dejaba por otra mujer.

Preguntas:

• Primera noticia de los supuestos abusos. • 4 supuestas ocasiones en que Ana le dijo. • Anuncio de su marido de irse con otra

mujer.

• Denunció al día siguiente.

Segunda línea de contraexamen: le dijo

al dueño del negocio que ella podía hacerse cargo de toda la concesión.

Preguntas:

• Los Kiev tenían frecuentes y fuertes pe- leas, porque ella no estaba conforme con su participación en las utilidades del ne- gocio.

• El día que denunció a su marido, la seño- ra Kiev fue directamente a ver al dueño del negocio, lo puso sobre aviso de que iban a detener a su marido, y se ofreció para continuar la concesión ella sola. Argumento: la señora Kiev es una perso- na capaz de manipular a su hija para que de- nuncie falsamente a su padre, por dinero y por despecho. Durante una año entero dice haber sido incapaz de enfrentarse a su marido res- pecto de los supuestos abusos a Ana, pero sa- bemos que era perfectamente capaz de enfren- tarse a él fieramente cuando se trataba de re- partir las ganancias del negocio. No denunció estos supuestos abusos sino hasta el día que él le dijo que se iba con otra mujer y, no bien pu- so la denuncia, fue directamente a pedirle al

LITIGACIÓN PENAL Y JUICIO ORAL

dueño del local la concesión completa de él. ¿Es realmente ésta una mujer en cuyo testimo- nio podemos confiar? O, más bien, parece ha- ber en ella demasiados intereses paralelos con esta denuncia, suficientes como para que no sepamos qué de lo que nos dice sirve realmen- te a la verdad y qué, en cambio a su propia agenda…

Objetivo N°2: desacreditar la credibilidad del testimonio

Primera línea de contraexamen: ella nun-

ca presenció los abusos. Preguntas:

• Los abusos, supuestamente, siempre ocu- rrieron cuando ella estaba en su turno en el negocio.

• Ella siempre se enteró de los supuestos abusos exclusivamente por lo que Ana le decía.

• En cada una de las cuatro ocasiones, Ana le contó varios días después de ocurridos los supuestos abusos.

Segunda línea de contraexamen: La

abuela, dos semanas después de llegar, comen- zó a trabajar en el negocio compartiendo el turno con la señora Kiev.

Preguntas:

• Horario del turno del señor Kiev • Horario del turno de la señora Kiev • Horario de llegada de Ana a la casa des-

de el colegio

• Horario en que se producían los supues- tos abusos

• Si trajeron a la abuela supuestamente pa- ra cuidar a Ana en la casa

• Fecha de llegada de la abuela

• Fecha en que comenzó a trabajar en el negocio

• Horario de la abuela en el negocio

Argumento: La fiscalía pretende que crea- mos que la situación era tan desesperada que tuvieron que traer a la abuela desde Polonia, a los setenta y cinco años de edad, para que Ana no estuviera sola en las tardes con su padre, cuando ella volvía del colegio y él de su turno en el negocio. ¿Es esto creíble? Tan desespera- da era la situación que, dos semanas después de haber llegado para proteger a Ana, la abue- la se va a trabajar con su hija al negocio, en el mismo horario, en las tardes, con lo cual Ana volvió a quedar completamente sola en la casa con el señor Kiev a la vuelta del colegio… O tal vez la situación no era nada desesperada y era perfectamente razonable que la abuela Kiev ayudara a su hija en el trabajo, porque Ana jamás estuvo realmente en peligro con su padre, porque estos supuestos abusos jamás tuvieron lugar…

10. Formas de encarar el contraexa-

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