Departamento Número de familias
Magdalena 15.193
Atlántico 10.666
Valle del Cauca 6.755
Cesar 5.717 Norte de Santander 5.153 Antioquia 4.870 Bolívar 3.971 Nariño 3.593 Tolima 3.421 Cundinamarca 2.912 Risaralda 2.470 Boyacá 2.264 Cauca 1.657 Quindio 1.358 Caldas 1.261 Santander 1.243 Huila 1.178 Sucre 600 La Guajira -
Fuente: Elaboración propia a partir de Colombia Humanitaria (2012).
Gráfico 3. Avance del programa de reparación de vivienda al 28 de septiembre del 2012
Fuente: Colombia Humanitaria, septiembre del 2012.
0 20 40 60 80 100 120 Medellín Antioquia Barranquilla Atlántico
Bolívar Boyacá Caldas Caquetá Cauca
Valledupar
Quibdó Chocó
Cundinamarca
Huila
Santa Marta Magdalena Pasto Nariño Cúcuta
N. Santander
Quindío Pereira
Risaralda Santander Sincelejo Sucre Ibagué Tolima
Valle del Cauca
% avance reparadas % avance reparadas
Gráfico 4. Desarrollo del programa de reparación de vivienda al 28 de septiembre del 2012
Los operadores, en general, fueron eficientes administrativamente y la gente puede decir que la re- paración quedó bonita. Pero en otros niveles, como en la Contraloría, a alguien se le ocurrió decir que habíamos hecho el carnaval de la pintura, que habíamos ido a pintar de colores. La cosa es que cada persona pedía su color, y que si una persona había tenido su casa pintada de amarillo, y si yo le voy a comprar la pintura, por qué no le voy a dar el color que ella quiera…
Opinión de un funcionario del FNGRD (nivel nacional)
En otras situaciones, a pesar de los esfuerzos de concertación, los operadores no pudie- ron atender todos los requerimientos que hacían los beneficiarios del programa: no se ajustaban a la naturaleza de este y al presupuesto disponible.
Nos informaban que la gente estaba insatisfecha, que no habíamos hecho lo que la gente quería… Pero es que esa es la realidad del proceso; no podíamos hacer todo lo que la gente quería, sino lo que el presupuesto permitía hacer. Opinión de un funcionario de la Personería Municipal de Quibdó (Chocó)
Los productos del programa están sujetos a la heterogeneidad de las condiciones de la población, del relieve, de las vías de acceso y de la intensidad del Fenómeno de la Niña 2010-2011 en cada región. Los operadores del programa hicieron esfuerzos por mante- nerse en el rango del presupuesto disponible.
Fuente: Elaboración propia a partir de Colombia Humanitaria (2012).
0 10.000 20.000 30.000 40.000 50.000 60.000 Enero Febrero Marzo
Abril Mayo Junio Julio
Agosto Septiembre 9.922 14.732 21.676 26.467 34.401 39.437 45.041 50.110 56.014
En algunas regiones del país hay imprevistos absurdos, pero en la última discusión que tuvi- mos con Comfachocó mostramos las evidencias de que los promedios generales del país eran de
$1.500.000 en materiales (…), mano de obra y los otros gastos administrativos. Opinión de un funcionario del FNGRD (nivel nacional)
Las reparaciones de vivienda se ajustaron a la oscilación de los precios de los materiales. La tendencia al alza tiene dos causas claras: por un lado, es una consecuencia del Fenóme- no de la Niña 2010-2011, por los daños que causó en las vías de acceso a los municipios y el consiguiente desabastecimiento. Por otro lado, los operadores aluden al volumen de materiales disponible para atender semejante catástrofe y suplir la demanda de material.
Yo, por ejemplo, había cotizado en diciembre, pero con el cambio de año, en enero, ya la mano de obra había subido, los productos. Pero yo ya tenía un diagnóstico hecho. Me pasé ese poquito, esa diferencia de un mes al otro. Yo ya le había dicho a la señora que le iba a pintar; no le podía decir que me cambió el precio, que se me subió y que ya no le pintaba. Opinión del operador del Programa de Reparación de Vivienda (Atlántico)
Se esperaría que todos los productos del programa fueran reparaciones finalizadas. Sin embargo, los entes de control refieren quejas de algunos casos de viviendas para las que se recibieron los materiales pero cuya obra civil de reparación nunca se ejecutó. Esta situación se explica por el difícil acceso de las cuadrillas de trabajadores o de materiales a las regiones más profundas de algunos departamentos como Chocó, que tiene una oro- grafía e hidrografía desafiante. Es probable que esto generara presupuestos diferenciados para la ejecución del programa de reparación en cada región.
Al día de hoy tenemos casas con los materiales entregados, pero sin reparaciones. Eso nos está acarreando costos. Pensamos que Colombia Humanitaria debe cambiar el proceso de asignación de los costos operativos. El país no es en lo absoluto homogéneo: el transporte de los materiales aquí, en Chocó, no tiene nada que ver con Cundinamarca. Acá toca hacer recorridos de 8 horas de motor por río, y ese costo de gasolina es muy complicado: para transportar 2 toneladas te cobran 3, 4 y hasta 5 millones de pesos. Opinión de un funcionario de la Personería Municipal de Quibdó (Chocó)
Según algunos beneficiarios, la calidad de algunas de las reparaciones de vivienda fue mala. El criterio de calidad depende de los usos y costumbres de los beneficiarios de los pro-
gramas. Muchos de ellos consideraron que las obras de reparación no cumplían con los criterios de calidad, porque no estaban hechas con determinado tipo de madera que, adicio- nalmente, debería ser talada en unas condiciones atmosféricas y astronómicas particulares, como se señaló en el capítulo del Programa de Albergues Temporales. En relación con la calidad de los materiales de uso tradicional, cuando no hay inconformidad, hay demoras.
Sobre las reparaciones hemos aprendido y conocido muchas cosas. En la mayoría de los muni- cipios, las reparaciones son de madera. Empezamos las reparaciones, hicimos los diagnósticos y, cuando fuimos a intervenir, los beneficiarios nos decían que a ellos les gustaba tal madera, cortada por tal persona en tal parte y en tal luna, porque acá el campesino juega con que la madera no se puede cortar en todas las lunas… Eso entrabó un poco el proceso de la reparación, porque había que esperar la fase de la luna. Opinión de un funcionario de la Personería Municipal de Quibdó (Chocó) Otras familias, en cambio, solo trabajaban con guayacán, que dura 60 años. Nos tocaba esperar. Para nosotros ha sido un impacto conocer las creencias y costumbres de nuestros campesinos. Eso nos ha hecho cambiar. Con nuestros esquemas no se puede trabajar en todo el país.
Opinión de un funcionario de la Personería Municipal de Quibdó (Chocó)
Frente a la propuesta de mejoramiento, algunas personas prefirieron desmontar sus ca- sas hechas de madera, e incluso de ladrillo, e irse a pagar arriendo o acudir a los aloja- mientos temporales.
En una reunión que tuvimos con la Carder nos dicen que no tumbaron ni una sola casa; que la gente las tumbó, que se llevaron sus ladrillos, sus puertas, sus ventanas. Permitieron que la gente se llevara sus materiales, los que les servían, y muchos de ellos se fueron a pagar arriendo; otros para donde sus familiares y otros se quedaron en el albergue municipal. Opinión de un funcionario de la Personería Municipal de La Virginia (Risaralda)
La calidad de los productos entregados dependía en buena medida de la capacidad de ges- tión de los operadores. Un caso ejemplar es el del Comité de Cafeteros: con un modelo flexi- ble, hizo un excelente trabajo de coordinación con diferentes instancias de la región, cum- plió con las expectativas y supo atender los diferentes requerimientos de los beneficiarios.
Sí, de Colombia Humanitaria, a través del Comité de Cafeteros, hubo una reparación de viviendas acá. Hubo ingenieros que lo hicieron muy, muy bien. La gente quedó muy contenta con las
reparaciones. Algunos tenían dañados sus servicios sanitarios, la cocina; se trató de mirar muy bien eso, y de equiparar un poco. Opinión de un funcionario de la Personería Municipal de La Virginia (Risaralda)
La forma como se diseñó el programa no permitía reembolsar el dinero que los mismos beneficiarios habían invertido para acelerar las condiciones de habitabilidad de su vi- vienda, a la espera del apoyo que les daría el Estado.
Yo le creí a la señora, porque ella vino muchísimas veces acá a decirme cosas tan tristes. Como por ejemplo, que vino un vendaval y le desentechó la casita, y que esa noche cayó un aguacero tremendo y se le mojaron todas las cositas. Ella pidió prestado 130 mil pesos para comprar las vigas. Cuando ya estaban las vigas, vinieron a hacerle el diagnóstico y no le reconocieron nada de la platica que había invertido. Y para empeorar las cosas, tantos meses después, ni le reconocieron la plata ni le pusieron las tejas. Opinión de un funcionario de la Personería Municipal de La Virginia (Risaralda)
El diseño del programa excluyó la reparación de viviendas con daños mayores y que por lo tanto no se podían reparar con los recursos financieros, humanos y técnicos del programa de reparación del FNGRD. En estos casos debían esperar a la operación del Fondo Adaptación.
Yo le comenté un caso especial a un interventor. El ingeniero vio que la casa estaba que se caía, y entonces hizo más reparaciones de las que le tocaba. Él me decía que si no terminaba de reparar esa pared, la casita se le iba a caer a la señora. Él sintió la obligación de hacerle a la señora un trabajo bien hecho. Pero los vecinos se dieron cuenta, y reclamaron y generaron mucho ruido con ese tema, que se hubiera podido solucionar si el mismo programa lo permitiera. Opinión de un funcionario de la Personería Municipal de La Virginia (Risaralda)
Otros aspectos que dificultaron el proceso de reparación en el tiempo deseado fueron las condiciones sociales en las diferentes regiones, así como la presencia de grupos al margen de la ley.
A nosotros nos dan un cronograma de ejecución y legalización, y no lo hemos podido cumplir por circunstancias ajenas a nosotros, como los paros que ha habido en el país, y especialmente en el Chocó, que incluso han sido paros armados. Opinión de un funcionario de la Personería Municipal de Quibdó (Chocó)
Muchas veces, para que entren las cuadrillas de trabajo, hay que tener el permiso de los grupos al margen de la ley. Cosas de este estilo nos impiden ejecutar un contrato con los cronogramas preestablecidos y cumplirlo. Opinión de un funcionario de la Personería Municipal de Turbo (Antioquia)
2.6.5. Resultados o beneficios del programa
Este apartado presenta los resultados del programa en cinco aspectos: 1) fortalecimiento de un sistema nacional para la gestión del riesgo y del desastre; 2) transferencia de cono- cimientos y herramientas en materia de administración, coordinación y gestión; 3) con- tribución del Programa de Reparación de Vivienda al mejoramiento de las condiciones de vida; 4) fortalecimiento de la población damnificada para hacer frente a la situación de emergencia y su recuperación; y 5) mejoramiento de la coordinación de la apertura, cuidado, mantenimiento y cierre.