DEVELOPMENT OF A SELF-ASSESSMENT SCALE FOR EFFECTIVE PRESENTATION SKILLS AND THE VALIDITY-RELIABILITY STUDY
STUDY-1: CREATING THE ITEM POOL AND SELECTING THE ITEMS 1 Material and methods
(Porcentajes)
Países (período) Graduados universitarios en comparación a trabajadores con
salario medio
Graduados universitarios en comparación a trabajadores con 7 a 9
años de educación
Año inicial6 Año finalc Año inicialb Año final1
Argentina (1991-1997) 164.3 169.6 218.3 227.9 Bolivia (1989-1996) 235.0 292.9 251.8 506.4 Brasil (1992-1997) 380.2 383.5 553.2 553.3 Chile (1990-1996) 231.6 247.9 366.1 448.6 Colombia (1988-1995) 222.2 261.6 276.7 327.2 Costa Rica (1990-1996) 285.0 273.2 323.1 316.7 México (1991-1997) 182.1 232.1 160.1 302.2 Perú (1991-1997) 220.7 275.0 321.0 403.1 Promedio simple 240.1 267.0 308.8 385.7
Fuente: Jürgen Weller, R eform as económ icas, crecim iento y em pleo: los m ercados de trabajo en A m érica Latina y el Caribe, Santiago de Chile, Com isión Económ ica para A m érica Latina y el Caribe (CEPAL)/ Fondo de C ultura Económ ica, 2000.
a R elación de los prom edios salariales de grupos específicos. b Año in icial del período indicado para cada país.
c Año fin al del período indicado para cada país.
Morley utiliza períodos levemente diferentes y compara a los gra duados universitarios con quienes solo tienen educación primaria. Sus datos indican un perfil similar con algunas excepciones.26 Por ejemplo, las brechas en Argentina y Brasil fueron apreciablemente mayores que las que aparecen en el cuadro V-8, y Chile, al igual que Costa Rica, no experimentó un aumento de la brecha salarial. Estas diferencias se ex plican en parte por la desigualdad entre los años base de las compara ciones. Por ejemplo, el análisis de Chile que hace Morley se basa en el período 1987-1996, mientras que Weller toma el período de 1990-1996. La diferencia es crucial, puesto que la brecha salarial se redujo en 1987-1990, para ampliarse nuevamente en la década de 1990. Es más, el grupo uti lizado para compararlo con los graduados universitarios en el análisis de Morley fue más amplio que el utilizado por Weller, pues incluyó a traba jadores con educación secundaria incompleta y no sólo con educación primaria. Morley también incorporó a Jamaica, que Weller había excluido por falta de información. Finalmente, Weller tomó a los asalariados como universo del análisis, en tanto que Morley utilizó la totalidad de los tra bajadores. Diferencias como éstas afectan obviamente los resultados, de manera que se debe tener cuidado al interpretarlas. De todos modos, la mayor parte de las tendencias son similares en las dos fuentes.
Otra forma de efectuar el estudio de las disparidades salariales es comparar los resultados relativos a obreros y empleados. Se dispone de datos sobre varios países, a saber, Chile, Colombia, Costa Rica, México y Perú. Casi todos los casos muestran la misma configuración que la consignada en las comparaciones educacionales: los empleados recibie ron mayores aumentos de remuneraciones que los obreros, nuevamente con excepción de Costa Rica.27
Ambas mediciones apuntan a una ampliación de la brecha salarial basada en diferencias de calificación entre grupos de trabajadores, que es lo contrario de lo que preveían los proponentes de las reformas. Un análisis teórico apuntaría a precios relativos que favorecen una reducción
26. Morley (2000, capítulo V).
27. García-Huidobro (1999); Ram írez y Núñez (1999); López (1999); Saavedra y Díaz (1999). Hay tam bién indicios de una m ayor brecha salarial entre las empresas pequeñas y grandes, pero las diferencias no son considerables y no se dispone de información respecto de m uchos países (Weller,
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del costo del capital frente a una mano de obra más cara como causa principal del fenómeno. Este cambio en los precios relativos daría lugar a una substitución de mano de obra por capital y, por lo tanto, a una relación capital-trabajo más alta. No obstante, de acuerdo con datos recopilados por Morley, las tendencias de los precios relativos no se manifestaron en un perfil coherente con respecto a la relación capital- trabajo en los países del proyecto. La relación aumentó en Brasil, Chile, Costa Rica y México en el decenio de 1990; bajó en Argentina, Bolivia y Perú, y se mantuvo casi igual en Colombia y Jamaica.28
Si los precios relativos no explican la ampliación de la brecha salarial, una alternativa es una reestructuración de las empresas no relacionada con el aumento de la mano de obra calificada como complemento del capital. Por ejemplo, una reestructuración que suponga una mayor externalización de los servicios podría propiciar el empleo de más tra bajadores calificados en el sector terciario y de menos trabajadores no calificados dentro de la propia empresa. El funcionamiento del mercado laboral proporciona otra explicación: el poder decreciente de los sindi catos probablemente cumplió un papel importante en algunos países, ya que los trabajadores menos calificados tenían menores probabilidades de estar representados por los sindicatos, al igual que las políticas con respecto al salario mínimo, que a menudo se ha dejado rezagar con respecto al salario medio.
D. La s TENDENCIAS EN LA DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO PRIMARIO
La distribución del ingreso más estrechamente vinculada con los resul tados del mercado laboral es la distribución primaria, que mide el in greso que devengan los factores de producción. Los datos disponibles consideran principalmente la mano de obra y en menor medida el ca pital; no tenemos datos sobre otros factores, particularmente la tierra. Esta distribución, en que la unidad de análisis es la persona, difiere de las mediciones basadas en las unidades familiares, que son las que se
28. M orley (2000, capítulo V). Los cálculos de M orley se basan en las Venn Tables. Otros datos del proyecto muestran una relación algo más estrecha, pero sin una fuerte correlación entre la brecha salarial y la relación capital-trabajo.
citan más comúnmente, y las tendencias pueden ser diferentes. Sin embargo, la distribución primaria es la más pertinente, en la medida en que nuestra intención es comprender el impacto de las reformas en la distribución, proceso en que el funcionamiento del mercado laboral es un mecanismo de transmisión fundamental. Obsérvese que esa distribu ción no incorpora el impacto del desempleo, puesto que incluye sólo a personas ocupadas.29
En el cuadro V-9 se muestran las distribuciones primaria y familiar de los países del proyecto, según las calculó Morley a partir de informes de consultores.30 La totalidad de los datos provienen de encuestas de hogares, que ahora se realizan rutinariamente en toda la región. Estos instrumentos proporcionan una gran cantidad de información sobre las características de las unidades familiares y sobre ciertos tipos de ingre sos. No obstante, tienen dos defectos importantes en lo que dice rela ción con el estudio del impacto de las reformas en la distribución. En primer lugar, no abarcan necesariamente todos los tipos de ingresos; por ejemplo, las utilidades normalmente no se incluyen. En segundo lugar, no muestrean a los grupos más ricos de la sociedad, respecto de los cuales tenemos razones para creer que fueron beneficiarios princi pales de las reformas.31 Por lo tanto, el análisis siguiente probablemen te subestima el impacto de las reformas en cuanto a incrementar la desigualdad.
29. Resulta extrem adamente complicado pasar de la distribución prim aria a la distribución fam iliar a nivel empírico. Para ello, se está utilizando un método de sim ulación en un proyecto conjunto PNUD/CEPAL/BID; véase Vos y otros (por publicarse).
30. Morley (2000, capítulo V).
31. Entre los procesos merced de los cuales puede haber ocurrido esto están la venta a precios subvencionados de muchas empresas estatales; los beneficios obtenidos por una sola v e z en los mercados bursátiles, que funcionaron con renovado ímpetu; el acceso privilegiado a los mercados financieros recientemente liberalizados para apalancar el capital existente; las reformas tributarias que rebajaron las tasas marginales aplicadas a los ingresos más altos; las altas tasas de interés que beneficiaron a los poseedores de activos financieros, y el uso de fondos públicos para rescatar a bancos del sector privado.
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Cu a d r o V-9
DISTRIBUCIÓN PRIMARIA Y FAMILIAR DEL INGRESO,