Chapter 2: Geological Setting
3.1. Indirect techniques
3.1.2. Sub-surface analysis (stratigraphic evidence)
Luego de asumir el gobierno constitucional de Raúl Alfonsín, el editor Daniel Divinsky fue designado director-interventor de la emisora206. Emilio Gibaja, –quien estuvo a cargo de ese nombramiento–, confirma que ―el nombre de Divinsky se le ocurre a Alfonsín, yo lo conocía pero
no era amigo. Alfonsín había estado con él en varias reuniones de la Comisión de Cultura, un
extra partidario que se adhirió a la campaña‖207. Asumió el 28 de diciembre de 1983.
La dupla de conducción de la emisora ya se había cerrado antes de la llegada a Divinsky, con el radical Rubén Zanoni –militante de la línea política que lideraba en esos momentos Marcelo Stubrin dentro de la Coordinadora–, que fue nombrado como Gerente General, segundo cargo en importancia después del director-interventor. Para la línea de análisis de este trabajo, resulta muy importante e interesante conocer de cerca cómo entra Zanoni en esta historia, sobre todo porque aporta desde el seno del gobierno radical esa iniciativa de una radio pluralista e independiente del discurso estatal. ―El proyecto de programación de una radioemisora lo había hecho para lo que
en ese entonces era la AM de Radio Ciudad, que me fuera ofrecida su dirección por el Sub- Secretario de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Dr. Miguel Ángel Inchausti, por indicación de Intendente Dr. Julio Saguier. En ese proyecto conté con la colaboración del Sr. Jorge Palacios y nos asesoró el Sr. Julio Epstein‖.
―Cuando me ofrecen esa dirección le pedí a Oscar Muiño que me indique alguien que pueda
colaborar en ese proyecto para cubrir el área periodística, quien sostiene ser amigo y compañero de trabajo de un periodista, Jorge Palacios, que además es conocedor del ámbito radial y televisivo, pero sobre todo una persona de bien, y no se equivocó. Conformamos un gran tándem‖. El propio Palacios lo relata: ―estaba a cargo de la Sección Política del diario Tiempo Argentino. Unos de mis compañeros era Oscar Muiño, que tenía una intensa militancia radical. Yo no lo era, pero había un grado de confianza tal que yo participaba y coincidía con la política de medios del radicalismo. Muiño renunció apenas Raúl Alfonsín gana las elecciones y se dedica de lleno a la política de medios que se empezaba a gestar o a consolidar en diciembre del 83. Y bueno, por cuestiones profesionales, me convocó a mí‖. Oscar Muiño confirma dicha acción
205Fragmento de artículo periodístico de Manuel Belgrano defendiendo la libertad de prensa, publicado en Buenos Aires el 11 de
agosto de 1810 en el Correo de Comercio. En: Manuel Belgrano. Textos de ayer para la Argentina del mañana. Cartas,
anécdotas y testimonios. Buenos Aires: Arte Gráfico Editorial Argentino, 2002. 206Ver en Capítulo 1, el relato de la llegada de Daniel Divinsky.
81 fundamental para la línea que se deseaba construir, aunque lo ubica, sencillamente, en el orden de la recomendación208.
Zanoni recuerda que cuando ―se enteró el Secretario de Información Pública, Dr. Emilio
Gibaja, me llama haciéndome una oferta, según él más interesante, la conducción de Radio Belgrano. No me gustó pues era una radio comercial con un plantel de personal numeroso y, fundamentalmente, era un organismo intervenido y eso limitaba el accionar de quienes querían hacer una radio distinta, ágil e independiente. Conversando llegué a la conclusión de que yo aceptaría si se designaba a alguien en el puesto de la intervención que se hiciera cargo de la parte administrativa y me permitiera llevar adelante el proyecto elaborado para radio Ciudad‖.
―Gibaja me dice que lo ayude y mencióné a alguien que podía ser interesante para ocupar ese
cargo, pues los que él había pensado ninguno aceptaba el ofrecimiento. Ahí mencionó a Fernando Bravo, le gusta la idea. Me faculta para que hable con él dado el conocimiento que existía entre nosotros. Desgraciadamente Fernando, dados sus compromisos comerciales, tampoco acepta la oferta cosa que le comunico al Dr. Gibaja, mientras con Palacios seguíamos pensando la programación pues ahí se presentaba la oportunidad de repensarla dado el carácter y la importancia de ese medio‖.
―Días después Gibaja me llama y me informa que habían encontrado a la persona indicada,
era Daniel Divinsky, y me cita a una reunión para que lo conociera, ésta se hizo en dependencias de la Casa de Gobierno y en ella Divinsky expresa su agradecimiento y dijo no conocer de la radio más que la perilla para sintonizar distintas emisoras, a lo que Gibaja le responde que ese primer escollo está salvado pues ya habíamos trabajado en un proyecto con quien él estaba de acuerdo y que siguiéramos conversando entre nosotros para ver cómo compatibilizábamos qué hacer con Radio Belgrano. Fue así que después de algunas reuniones decidimos que podíamos llevar a cabo un interesante proyecto, teníamos por delante los meses de enero, febrero y marzo para trabajar sobre el proyecto ya realizado y agregar contenidos en espacios que aún no se contemplaron. Nos reunimos con Gibaja e informamos nuestras conclusiones y se nos avisa que
seremos puestos en nuestros cargos el día 28 de diciembre de 1983‖209.
Del mapa de radios en manos del Estado en aquellos tiempos, se pueden distinguir dos grandes grupos: aquellas que integraban la cadena de radios nacionales, que dependían de la Secretaría de
Comunicaciones, y las emisoras que habían quedado en poder del Estado por razones diversas y
que estaban a cargo de, la por entonces, Secretaría de Información Pública. Belgrano integraba este último grupo y había sido elegida por los radicales para cumplir un rol fundamental en la vuelta a la democracia. Le adjudicaron una lineamiento comunicacional de radio pública inclinada a la información y a la opinión diversa y pluralista, sin depender directamente del rumbo comunicacional que tendría el Poder Ejecutivo Nacional. Centrando su perfil en el siempre utópico espíritu democrático de libertad y pluralidad en la expresión autónoma de todas las ideologías, sumando una profunda independencia cultural. Sin abandonar espacios complementarios de entretenimiento y de servicio a los oyentes. El periodista Ricardo Horvath,
208Dato confirmado por Oscar Muiño, al autor de este trabajo. Muiño fue el primer director de esta Tesis y ahora es un asesor
permanente.
82 quien se convertirá con el tiempo en el gran defensor de la gestión en Belgrano, confirma que "había lineamientos de hacer una radio netamente periodística, democrática, pluralista y amplia,
sin discriminaciones de ninguna índole. Todo esto estaba por encima de las decisión de Divinsky
o las decisiones de más arriba, de Gibaja‖210.
Para ello se pensó conformar un sólido y pluralista equipo de periodistas en la dirección informativa, conformando una especial Gerencia Periodística, de quien dependía toda la programación periodística de la radio y el Departamento Informativo. El periodista Jorge Palacios, a cargo de esa gerencia, afirma que ―no era una gerencia de noticias como en la
mayoría de los medios actualmente. (…) Nosotros teníamos participación activa en toda la programación de la emisora. El informativo era un eje más, teníamos a cargo toda la programación de la radio y su seguimiento, en una programación donde el volumen periodístico era del 80 por ciento de su totalidad‖211.
Es interesante seguir destacando cómo llegaron fortuitamente, sin pensarlo y planificarlo, las personas que solidificarían el lineamiento periodístico. ―Yo convoqué a Ricardo Horvath, que fue
y es uno de mis maestros periodísticos desde la adolescencia‖212, así Palacios termina de cerrar el
grupo directivo de la gestión, aportando el acercamiento del mencionado periodista, para ocupar la Sub Gerencia Periodística de Belgrano. Finalmente se convertirá en un protagonista fundamental de la gestión, fue el gran trabajador que supo conducir y dirigir dentro de los lineamientos establecidos, dio oportunidades a un número importante de jóvenes y construyó el relato defensivo de esa etapa. ―Fue la cabeza operativa de Belgrano. Fue quien impulso y logró
que se pudiera estructurar (…) que no se pensara en una radio del Estado al estilo tradicional.
(…) Una cosa más popu y con calidad‖213, aprecia Eduardo Aliverti en la actualidad.
Horvath relata su llegada a la radio, catalogándola cómo de pura ―casualidad. Tengo una vieja
relación de amistad con Jorge Palacios. (…) Cuando triunfa Alfonsín, después del acto electoral, me llama Palacios y me dice: ‗mirá, está la posibilidad de estar en una radio, ¿vos te prendés? ¿Te interesa?‘ Le dije que sí. Me llaman a mí, calculo yo, por mi experiencia radial; después cuando me enteré quienes iban a hacer esa radio me doy cuenta que ninguno tenía experiencia radial que yo gané en la década del setenta, hasta que muere Blackie. Además había hecho toda una etapa anterior en Radio El Mundo, al comienzo de la década del setenta. Entonces les digo
que sí, me parece bárbaro, parecía una experiencia interesante‖214.
En la conformación de la gestión, habría que precisar que muchos hombres y mujeres que ocuparon espacios importantes en medios de comunicación eran extra partidarios. Ricardo Porto, –abogado y periodista radical, a cargo de las emisoras radiofónicas en la Secretaría de
Información Pública durante la gestión de Juan Radonjic–, resalta que había ―una suerte de dos grandes máximas (…): respetar a los interventores designados en cada uno de los medios y
210Entrevista exclusiva a Ricardo Horvath. (Marzo de 2002) 211Entrevista exclusiva a Jorge Palacios. (Diciembre de 2004) 212Entrevista exclusiva a Jorge Palacios. (Diciembre de 2004)
213Desgrabación de audio de Eduardo Aliverti recordando a Ricardo Horvath después de su desaparición física en mayo de 2015.
Fragmento del programa: Marca de Radio. Radio La Red, sábado 16 de mayo de 2015. (En Línea) En: RadioCut (Consulta 30 julio 2015) Disponible en: http://radiocut.fm/audiocut/eduardo-aliverti-y-equipo-hablan-sobre-el-periodista-ricardo-horvath/
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confiar en ellos, pero además, –yo me acuerdo–, se quería un manejo plural de los Medios. Por ejemplo, Carlos Campolongo, que había sido Secretario de Prensa de Luder, era la voz oficial del noticiero de Canal 7. En Radio Excélsior estaba Marcos Taire y el vice interventor era
Alejandro Tarruella, peronista. Había una conducción plural‖215. El propio Juan Radonjic
completa la idea aseverando que el nuevo ―gobierno democrático se encontró con un aparato
enorme de comunicación y procura administrarlo de la mejor manera desde el punto de vista de la pluralidad de voces, que incluía la posibilidad de tener una Radio Belgrano con el perfil que conocemos, que tuviera la posibilidad de Bernardo Neutadt trabajando en un Canal del Estado y que hubiera muchas figuras del Peronismo que siguieran al frente de noticieros de televisión. Se
buscó, por supuesto, que todos los sectores tuvieran posibilidades de expresarse‖216.
Felizmente el equipo de conducción quedó cerrado con esa cuaterna integrada por personas que llegaban desde diferentes ámbitos: Daniel Divinsky, un extra partidario apoyado por el propio Presidente de la Nación, Rubén Zanoni, un militante de la Coordinadora del Radicalismo, y Jorge Palacios, más Ricardo Horvath, periodistas y amigos, que no estaban afiliados al partido gobernante. ―Es gente de radio que sabe lo que hace y que puestos en funcionamiento darán
como resultado a la Nueva Belgrano‖217, declaraba Daniel Divinsky en una entrevista
periodística a comienzos de marzo de 1984. Los cuatro debieron consensuar acuerdos de trabajo para llevar adelante la gestión, generándose –como era lógico y normal–, internas, apoyos y pugnas. Palacios y Horvath siempre acordaron previamente sus propuestas e ideas y nunca fueron con posturas diferentes a cualquiera de las reuniones que tuvieron para decidir los caminos a seguir. Cuando Zanoni se enfrentaba a una idea de Divinsky o viceversa, ellos tendían a aliarse juntos a quien les parecía que cargaba con la mejor propuesta, con la idea de no oscilar la balanza siempre para el mismo lado, buscando equilibrar y que no hubiera rupturas.
Durante la gestión militar, la radio tenía una programación triunfante en lo económico, pero que no respondían para nada a los nuevos lineamientos que se buscaban. Tenían ―comercializadas 23 horas de la radio, (…) pero en desmedro de una programación a la que no
se cuidó‖218, afirmaba –en una entrevista en 1984– Divinsky. ―Belgrano cayó a su nivel histórico
más bajo de audiencia, después de haber sido una de las radios más populares‖219. La primera
tarea fue cerrar las vinculaciones comerciales de la radio con las agencias que producían contenidos que acompañaban a sus anunciantes. ―Fuimos eliminando toda esa programación y
tomando decisiones sobre qué contenido pretendíamos tener. ¿Qué programas queríamos?
Después se vía como se solventaban‖220, corrobora Divinsky.
Otra de las variables de cambios profundos que debieron darse estuvo centrada en conducir a los empleados estables de la emisora, que habían llegado a la misma en distintas etapas de la larga historia de la radio, había personal de la época de Yankelevich y otros incorporados al servicio de los lineamientos impuestos por las militares. Por otro lado, los radicales habían
215Entrevista exclusiva a Ricardo Porto. (Abril de 2015) 216Entrevista exclusiva a Juan Radonjic. (Abril de 2015)
217A.M.V. ―Una radio con ansias de inmediatas renovaciones‖. Diario Clarín, 7 marzo 1984. 218A.M.V. ―Una radio con ansias de inmediatas renovaciones‖. Diario Clarín, 7 marzo 1984. 219Moncalvillo, Mona. Daniel Divinsky. Revista Humor, 124, marzo 1984, p.p. 86 a 92. 220Entrevista exclusiva a Daniel Divinsky (Marzo de 2002)
84 resuelto no despedir a nadie en ningún espacio del Estado y las nuevas autoridades debieron trabajar mucho para enrolarlos bajo estos nuevos lineamientos, bien diferentes a los ya establecidos. Ricardo Horvath, que estuvo a cargo de muchas de esas tareas, recuerda que tuvieron ―que lograr que los gerentes, los periodistas y los técnicos que estaban de antes
apoyaran todo lo que nosotros veníamos a hacer, que era lograr una radio que compitiera con
Radio Mitre y Rivadavia en materia informativa. Para eso había que moverse‖221.