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SUBSTANCE Of the PAST And the FUTURE

Otra forma de aprehender la realidad y de construir sentido.

Según Cencillo “La pregunta que los investigadores de hace un siglo se hicieron, la que el público hoy todavía se formula y algunos autores contemporáneos tratan (como Mircea Elíade, que ha dedicado una monografía a este tema), no es tanto la de la estructura del mito, sino la de sus relaciones con la realidad histórica. (...) Cuando el mismo Elíade se pregunta por la realidad del mito, se aprecia claramente que no dispone de un concepto de realidad reflejamente sistemático y que sigue sirviéndose del concepto vulgar y familiar de “realidad”.241

Dice Cencillo que ya en la propia definición del concepto de realidad, se hallan implicados otros, como por ejemplo lo que él llama el “objeto de conocimiento”, el problema del mundo, las cosas, los acontecimientos. También menciona el problema de la “esencia del lenguaje”. Por ello dice Cencillo “... y entonces, sólo entonces, cuando todas estas cuestiones hayan quedado más o menos elucidadas, se podrá saber a qué clase y a qué nivel de realidad nos estamos refiriendo.”242

Según este autor, “...ninguna objeto, ninguna realidad individual, ninguna “cosa” viene ofrecida, como tal objeto, a la mente, si no es en cuanto formando parte de un contexto de mundo y de situación en él. De otro modo, nada le sería accesible a aquella; todo le resultaría radicalmente ininteligible, pues su modo de conocer procede por relaciones, referencias, analogías y conexiones explicativas o causales de todo tipo.”243

La realidad social tiene una estructura y una pertinencia específica para los seres humanos que viven, actúan y piensan en ella. Por eso, “Se valora nuevamente el consejo practicado por los clásicos del pensamiento sociológico y cultural, de mirar hacia la religión para tratar de husmear algunos cambios en la sociedad y la cultura. La religión es interesante incluso como indicador de otras cosas que le pasan al hombre en nuestros días. No podía ser para menos, si es que, como se repite, la religión enraíza dentro de la sustancia de la cultura y de lo más profundo del sentido de lo humano.”244

La sociología debiera, según el francés, Pierre Bourdieu, incluir una sociología de las percepciones del mundo social; es decir una sociología de la contracción de las visiones del mundo. Pero, agrega, que los puntos de vista dependen del punto del cual son tomados, puesto que la visión que cada agente tiene del espacio, depende de su posición en ese espacio. Es decir, las estructuras mentales a través de las cuales se aprehenden el mundo. Los pobres por lo general, tienen menos aptitudes para controlar las representaciones de sí mismos. El espectáculo de su vida cotidiana no puede ser (…) más que algo vacío y sin interés, en tanto que, estando culturalmente desprovistos son

241 C. Pág. 352. 242 C. Pág. 352. 243 C. Pág. 355.

incapaces de expresarse en las formas en que se requieren…” Por ello, señala “… resulta particularmente difícil oírlos.”

A quienes no poseen el capital lingüístico, que las normas sociales exigen, se les hace difícil hablar, “y cuando ellos hablan a los sectores dominantes, tienden a adoptar un discurso prestado, aquel que las clases dominantes utilizan para hablar de ellos. Más aún si están en los medios masivos, o si se enfrentan a quienes se presentan como “profesionales de la palabra”, por ejemplo, los investigadores. A estos dispositivos de reproducción de la dominación, en el caso que tratamos, del discurso, es que Bourdieu denomina poder simbólico. Sostiene que “El problema radica en especificar el mecanismo mediante el cual, sin que los actores los sepan (de saberlo, modificarán su estrategia teniendo en cuenta este conocimiento), tales estrategias de improvisación se coordinan objetivamente.

Los grupos dominantes ejercen su poder de manera directa e indirecta. Al respecto señala que “… son las formas indirectas de control mental, las que prevalecen en las sociedades modernas. Se parte del supuesto que los actos humanos son intencionales y “controlando las intenciones, se controlan a la vez los actos. Para ello, dice, es necesario controlar las estructuras mentales de la gente.

Lo que quiere decir “influir en las personas hacia lo que uno quiere… a través de las cogniciones sociales de estas. Según este investigador el concepto Cognición Social, comprende la ideología de los grupos, las actitudes sociales y los prejuicios de la gente. Es un concepto análogo al de “representación social” en Sociología.”

Dice Sacks, investigador norteamericano, que nuestras ciencias cognitivas padecen una suerte de agnosia, que expresan, muy tibia y aparentemente ingenua, la impugnación y el desplazamiento que el saber científico produce de los sentimientos, los juicios continuos, lo personal, lo particular, lo concreto, lo real. Y también, el menosprecio, en la neuropsicología, del hemisferio derecho, o “menor”, aquel que controla las facultades cruciales de reconocimiento de la realidad con la que ha de contar todo ser vivo para sobrevivir”245. Sacks observa

que existe una especie de “jerarquización, por la que lo abstracto, sería superior a lo concreto.

Lo que nos interesa de Sacks en relación a esta investigación, es la discusión que abre en el campo del lenguaje frente a las posibles gramáticas no verbales. Recordando a los pueblos no escriturales o pre-escriturales, menciona que “El relato oral no se entiende sin la gesticulación ni el peso de estructuras nemotécnicas-auditivas. Sin embargo, el paso de la oralidad a la escritura no le hace “menospreciar” la validez del pensamiento “situacional” u “operacional” de los pueblos orales. Añade que en las culturas de la oralidad hay una estrecha relación con formas de percepción o de conocimiento no lingüísticas.

Estamos, como diría Walter Ong, ante conflictos de tiempos largos, que exceden la etapa histórica del capitalismo. Pero al mismo tiempo estamos también frente a nuevos desarrollos de la comunicación electrónica, de los problemas que plantea la “semiosis” urbana; y por ende, de las derivaciones cognitivas y los sistemas de construcción de sentido que se producen en el interior de las ciudades globales y/o locales.

Por todo lo dicho anteriormente, es que debemos explorar, desde las propias categorías del Pensamiento ( o Razonamiento) Mítico, la construcción de discursos sociales. En nuestro caso, se trata pues, de "leer", a través del discurso religioso del grupo estudiado, una determinada manera de comprender y concebir no sólo el hecho religioso; si no también la propia realidad social.

8. La espiritualidad

“Se ha dicho que la mayoría de los filósofos angloamericanos de hoy día tienen la misma concepción de la realidad que la que tiene un hombre de negocios de mediana edad y medio dormido después de haber comido” Peter Berger.