2.5 SUMMARY AND CONCLUSION
4.4.4 Suggestions for physiological experiments
Ubicación de María Ignacia - Vela en el partido de Tandil
Fuente: Nogar, A. G., y Jacinto, G. P. (2012:4)
Aspectos socioculturales
La población y su perfil social y sociocultural, así como sus niveles de educación y capacitación tienen gran importancia en la definición de las características de una ciudad. En este sentido, Tandil está conformada por dos grandes grupos sociales, por un lado, los residentes nacidos y criados, y por otra parte los que han adoptado a esta ciudad para vivir. Este último grupo es cada vez más importante ya que un número cada vez mayor de personas eligen esta ciudad para instalarse por las características que posee para vivir (cercana a Buenos Aires, tranquila y con índice de seguridad todavía muy aceptables).
Cuando se fundó el Fuerte Independencia el poblado tenía tan solo cuatrocientos habitantes que eran los que arribaron con su fundador; esta cifra fue aumentando gracias a la llegada del ferrocarril -a finales del siglo XIX-, la explotación de la
minería y la actividad ganadera. En la actualidad en la ciudad de Tandil residen aproximadamente 127.000 habitantes (Véase Gráfico 3.1).
Gráfico 3.1
Crecimiento de la población de Tandil (1947-2015)
Fuente: www.indec.gob.ar
Aspectos socioeconómicos
En términos productivos las actividades económicas que se desarrolla son diversa, ello es una de las características de Tandil debido a un amplio desarrollo del sector primario: agricultura, ganadería y minería. En cuanto a esta sus principales producciones fueron trigo, soja, maíz, girasol, avena, alpiste y lino:
“Hoy la agricultura, impulsada por la rentabilidad mundial de su comercialización, se ha convertido en buena parte de la pampa rica, en casi un monocultivo de la soja. Así, en Tandil
se observa la casi nula existencia del lino, antes abundante, del centeno, del alpiste, del sorgo, y la disminución de otros granos como la avena, la cebada y hasta de forrajeras como la alfalfa” (Pérez Daniel, 2007: 124).
Por su parte, en la ganadería se destaca la producción vacuna, ovina y porcina. Respecto a la minería, la misma, ha cumplido un rol fundamental en la organización del espacio del Partido de Tandil dentro de las actividades económicas primarias (Pérez Daniel, 2007). Origina directa e indirectamente un encadenamiento de actividades productivas con amplio impacto regional y extra regional. Se extraen específicamente granito, lajas y arena de disgregación del granito, en canteras a cielo abierto, muchas de ellas en las proximidades del ejido urbano. El mayor volumen de producción corresponde al granito triturado, cuyo destino principal es la construcción y pavimentación.
En lo que respecta al sector secundario, se desarrollan dos actividades importantes, la industria metalmecánica y el rubro alimenticio. La industria metalúrgica tuvo su auge en las décadas del 40‟ y 50‟, favorecido por un contexto mundial en relación con el avance de la industria automotriz. Aunque ello también ha provocado que la actividad se ve afectada por las diferentes crisis que no necesariamente se desarrollan en el espacio en el que se desenvuelve la industria tandilense. Así que con el correr del tiempo, los volúmenes de producción de esta disminuyeron considerablemente a lo que era en épocas de antaño. En la actualidad, este rubro industrial solo se dedica a la fabricación de piezas de automotores.
En el rubro alimenticio se puede observar fabricación de una variedad importante de productos regionales de carácter artesanales como dulces, quesos, salames, y otros embutidos, que son los más destacados de la zona. Esta actividad comienza a realizarse a fines del siglo XIX hasta llegar a la actualidad a consolidarse contribuyendo a generar una “marca” que distingue a la ciudad. Así los embutidos, entre los que se destacan los salamines, y otros productos porcinos junto con la
industria láctea local y la producción tambera en su conjunto reflejan la trascendencia que ha adquirido la Cuenca Lechera Mar y Sierras, tanto en cantidad como en calidad. Además una “picada” no podría prepararse sin un buen cuchillo. Tal vez por esa asociación, Tandil también es famosa por los excelentes cuchillos artesanales.
A partir de los años 90, cobra un papel importante el sector terciario a través del fomento de la actividad turística Tandil. En la actualidad a convertirla en una ciudad que atrae a turistas de la ciudad de Buenos Aires y otras zonas del país (e incluso del extranjero) por los paisajes de sus sierras y su encanto natural como así también una diversificada oferta cultural y gastronómica (Di Paola, 2009):
“Actualmente Tandil se encuentra muy bien posicionada. Es un excelente ejemplo de un sitio que ha sabido diversificar su producción y mantener una economía diversa que otorga múltiples oportunidades de crecimiento y nivel de vida a su población estable. La metalmecánica, la actividad agrícola ganadera, la industria alimenticia, la universidad y el turismo son los motores de una dinámica productiva que caracteriza la fisonomía económica del partido tandilense”, (Plan estratégico de Turismo de Tandil 2010-2020: 50)”.
Tandil…un poco de historia
El actual territorio de Tandil estuvo poblado desde tiempos remotos por distintas etnias indígenas. Hacia 1782, Vertiz había logrado un acuerdo de paz con los indios de las Sierras del Tandil y Ventana, más o menos duradero, por el cual los españoles se comprometían a respetar la frontera del Rio Salado. Dicha paz fue violada a través de distintas incursiones de los indios y fundamentalmente por los avances hacia el sur de españoles y criollos (Dipaola, 2009). Tanto el virrey Vertiz como diferentes políticos avizoraron la importancia de levantar en esta zona una
fortaleza que frenaran los ímpetus indígenas y propiciara con ello la tranquilidad de “la frontera” y de sus estancias y hacendados que se fueron instalando.
Debido a los sucesivos ataques indígenas, poco después de 1820, se organiza una primera expedición al sur del Rio Salado al mando del Brig. Gral. Martín Rodríguez quien era por aquel entonces el Gobernador de la Provincia, concretándose la misma sin frutos algunos, salvo el mejor reconocimiento personal al Gobernador. Llegaría a dar sus frutos en febrero de 1823 cuando se decide realizar una nueva expedición que contaba con más de dos mil hombres y con toda la logística necesaria para levantar un fuerte. Es así que el 4 de Abril de ese mismo año se daba comienzo a los trabajos para levantar lo que sería la Fortaleza de la Independencia y daría origen a la ciudad de Tandil (Gorraiz Beloqui, 1958-1978).
El fuerte estaba ubicado en las manzanas en las que hoy se levanta la Escuela N°1, la Iglesia matriz, la Municipalidad y su anexo al Palacio Martín Rodríguez, Ex Banco Hipotecario; el Colegio San José, la Comisaria Primera, entre otros importantes establecimientos y edificaciones de la esfera pública y privada, en un radio comprendido por las actuales calles Rodríguez, Belgrano, Chacabuco y 25 de Mayo. Tres metros de profundidad tenía la fosa que rodeaba la gigantesca construcción así como también el ancho, y otro tanto de alto, de las paredes de la muralla las cuales eran de piedra. El formato era el de una gran estrella (forma del cuero de una vaca).
El misterio acerca del topónimo Tandil continúa aun en nuestros días. Diversos autores han llegado a la conclusión de que Tandil es una palabra de original pronunciación mapuche, deformada por el uso del castellano y que es conocida desde muy antigua. Solo puede afirmarse que tiene relación directa con las formaciones rocosas típicas de nuestra serranía. “Gran parte de los investigadores coinciden de que la terminación (DIL) es una deformación del vocablo indígena LIL, que significa roca o peñasco. En cambio, respecto de (TAN) no hay acuerdos, aunque derivaría de voces indígenas (“THAUN”) cuyo significado seria “latir”,
“caer”, “al caer”, o similares. Por lo tanto, “piedra que late” o “piedra al caer”, que podría o no, tener connotación con la Piedra Movediza según como se lo interprete. Para otros, viene del araucano deformado (Piedra Grande) y para algunos significa “lo más alto”; o del vocablo Tramulhil (peñasco que palpita) (Dipaola, 2009).
Luego de la fundación, se sucedieron diferentes expediciones en la búsqueda de conquistar nuevas tierras al sur del rio salado. Lo que dio lugar a la creación de diferentes fortines. El principal objetivo de la expansión de la frontera tenía como fin hacer efectiva la soberanía de la provincia y expandir la zona de explotación ganadera (Miguez,1993). Entre 1823 Y 1875 sufrió Tandil, casi constantemente, contraataques de parte de los indios pampa y de los ranqueles situación que se replicaba a lo largo de todo el territorio de la Provincia (Pérez, 2007).
Tras la derrota de los indígenas en la Conquista del Desierto, al mando de Roca se consolidó la presencia europea en Tandil recibiendo en el lugar gran cantidad de inmigrantes de diversas partes de Europa. En 1865 se demolió el Fuerte Independencia y al año siguiente se construyó la Casa Municipal sede asimismo de la comisaría y de la cárcel (Pérez, 2007). El 23 de octubre de 1895 el pueblo fue declarado oficialmente ciudad con el nombre de Tandil. En los primeros años de la década de 1890 el pueblo empezó a adquirir una fisonomía distinta, con el empedrado de algunas calles, la iluminación, el mejoramiento de la plaza central y otras variantes. El trazado, típicamente pampeano respondió al de un damero con edificios claves como la Iglesia, el Banco y la Municipalidad ubicados frente a la plaza principal (Gutiérrez, 1997).
El origen de la inmigración fue principalmente de Italia y de España, como en el resto de la Argentina, pero fueron numerosos también los vascos (muchos de ellos de Francia) y, sobre todo, los daneses, cuyos descendientes argentinos forman una comunidad muy activa todavía hoy (Otero, 1998). El crecimiento de su población la llevó a obtener la categoría de ciudad al finalizar el siglo XIX. Estos
extranjeros, pioneros que se asentaron en la frontera, unieron sus esfuerzos laborales para engrandecer la zona de Tandil.
Entre ellos figuró Juan Fugl12, dinamarqués de origen, quien reintrodujo la agricultura, encabezó la fundación de la iglesia Luterana, estableció la primera
colonia danesa en el país y fue electo intendente de la ciudad. Como maestro y por indicación del entonces presidente de la Nación, Domingo Faustino Sarmiento, Fugl dotó a Tandil de la primera escuela de la ciudad (Zeberio, 1991).
Otro notable personaje fue Ramón Santamarina13, español que emigró a la Argentina en 1840, que con la compra de unas cuantas carretas, aprovechando la carencia de transporte, unió Buenos Aires con Tandil. Él y sus descendientes fundaron numerosas estancias con construcciones monumentales que luego llegaron a la ciudad, aportando predios y edificios importantes, como el actual
Hospital Municipal que lleva su nombre. Ya para 1870 se habían instalado varias familias españolas además de Santamarina. Otro grupo importante lo constituyeron los italianos, ocupando cargos comunales como el primer cura párroco y el primer médico que tuvo la ciudad. En mucha menor cantidad se fueron sumando inmigrantes franceses, yugoslavos, israelíes, árabes, ingleses, alemanes y holandeses. Los inmigrantes italianos, españoles y vascofranceses sentaron las bases de actividades económicas que hoy son tradicionales en Tandil (Dipaola, 2009).
12 Nació en Dinamarca el 24 de octubre de 1811. En 1837 se recibió de maestro, ejerciendo en su patria hasta que en 1844 se embarcó llegando primero a Buenos Aires y el 1848 a Tandil. Aquí fue quien sembró el primer trigo y fundo la primera molienda y panadería. Considerado el prototipo de la inmigración que llego al Tandil con bríos renovadores y espíritu laborioso, no solo favoreció al agro sino también la educación, el culto, la industria y otros rubros. En 1875 regreso definitivamente a su patria y falleció en Dinamarca, el 25 de enero de 1900 (Dipaola, 2009)
13 Nació en Orense (Galicia), España; el 25 de febrero de 1827. Siendo adolescente, emigro solo a la Argentina y tras permanecer un tiempo en Buenos Aires vino a instalarse a Tandil. Fue un importante comerciante destacando el negocio de los cueros que lo llevo a tener una gran fortuna. Posteriormente adquirió lotes y campos donde se emplazaban sus estancias. Verdadero pionero del transporte y la labor agropecuaria. Se quitó la vida el 23 de agosto de 1904 (Dipaola, 2009).
La llegada del ferrocarril, el 19 de Agosto de 1883, consolido definitivamente el progreso y crecimiento de Tandil al concretarse la prolongación de la línea que unió por entonces Ayacucho con Tandil. Siete años más adelante se terminaba de construir el tramo Las Flores-Tandil (Dipaola, 2009). El tren cumplió un papel muy importante para Tandil. Su llegada provoco no solo un incremento importante de la población gracias a la llegada masiva de inmigrantes sino que junto con ella se dio una expansión económica casi explosiva que fue fundamental para el desarrollo de muchas actividades, especialmente para la industria de la piedra, ya que unió a las diferentes canteras ubicadas a lo largo y a lo ancho del partido de Tandil con la estación central; y en muchos casos dio nacimiento a diferentes asentamientos rurales entre los que se encuentra María Ignacia-Vela
Así la emergencia del ferrocarril como principal medio de transporte nos solo de pasajeros sino también de cargas junto con la inmigración se combinaron para consolidarse como los pilares fundamentales que permiten entender la vasta historia que envuelve al poblado. Estos serán la base para la configuración económica, política y social que le dieron forma a la comunidad velense.
3.3 María Ignacia – Vela una caracterización
María Ignacia-Vela se ubica en el partido de Tandil, en la provincia de Buenos Aires, se encuentra situada a 50 km de la ciudad cabecera. Es la segunda mayor aglomeración urbana del partido, detrás de la ciudad de Tandil, y delante de Gardey. Se puede acceder al pueblo a través de la Ruta Provincial N°74 (dirección a Benito Juárez), o a través de la conexión de un camino interno que une dicho pueblo con Gardey.
María Ignacia-Vela es una localidad pequeña con un centro urbano proporcional a sus dimensiones, de calles tranquilas y casas bajas, actualmente posee una distribución de 35 manzanas (sin tener en cuenta la zona rural) (Véase Mapa 3.3). Las viejas esquinas de ladrillos a la vista se encuentran distribuidas por todo el poblado y son un deleite para la vista de los amantes de lo antiguo.
La población cuenta con un jardín, una escuela primaria, media y C.E.F. Tiene un Hospital y un Geriátrico Municipal (Enrique Larreta). Posee un cementerio -cuya arquitectura es muy similar al de Recoleta-. También se encuentra funcionado la Delegación Municipal sector administrativo del municipio que le permite a sus habitantes realizar distintos tipos de trámites. En el mismo edificio se encuentra el despacho del Delegado Municipal, una sala de reuniones (fiscalía), el Registro Nacional de las Personas, una sede del Banco Nación, del Correo Argentino y de I.O.M.A. A su vez se destaca el Cuerpo de Bomberos Voluntarios María Ignacia - Vela, el Centro de Jubilados, Biblioteca, Escuela Municipal de Bellas Artes. En lo que a espacios verdes se refiere se destaca la Plaza San Martín, que posee un diseño en base a una gran variedad de árboles entre ellos tilos, plátanos, abetos, araucarias, álamo criollo, cedro y ciruelo, además de juegos para los más pequeños.