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Fig 6 Percentage distribution of Marital Status in Control and Experimental group

SUMMARY, CONCLUSION, IMPLICATION AND RECOMMENDATION

La promoción de parques industriales en la política industrial de Argentina no es nueva. Surge en 1960 y toma fuerza después de 1980 cuando se crean nuevos parques y se reactivan algunos existentes. Esta reactivación se produce frente a la demanda de nuevas industrias y escases de suelo industrial, especialmente en las provincias beneficiarias de regímenes de promoción industrial como San Juan, La Rioja, Catamarca, San Luis y Tierra del Fuego (Borello, 1998). Sin embargo hacia 1995 representaban un considerable grado de subutilización de la tierra, ya que más del 80% de los parques industriales, la mayoría estatales, contaban con menos de 17 fábricas (Borello, 1998 Briano y otros, 2003). Este proceso se mantiene en la década

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de los ´90162 en el marco de la desindustrialización que reinó el país hasta la salida de la convertibilidad en el año 2002, que marca un quiebre y el inicio de la recuperación industrial.

No obstante, los parques industriales resurgen en la política pública industrial nacional años más tarde. Cabe destacar que la necesidad de espacio industrial frente al crecimiento del país fue paulatino y anterior a la definición de la política de radicación de parques (año 2010). En la realidad la radicación de empresas en los parques existentes y la creación de nuevos parques fue un proceso que se inicia con el crecimiento del sector a partir del año 2003. La política en este caso legitima un proceso que se venía desarrollando. Como se mencionó anteriormente el decreto 915 del 2010 crea el Programa Nacional para el Desarrollo de Parques Industriales

Públicos con el objeto de “profundizar el desarrollo industrial” en el país. El decreto reviste tres acciones:

a) Otorgar aportes no reintegrables a los Parques Industriales Públicos, para la realización de obras de infraestructura intramuros (cupo total de 30 millones de pesos y 300.000 pesos por solicitud). “Para el acceso a los beneficios previstos

en el presente Programa, el peticionante deberá aportar, como mínimo, en concepto de contrapartida local, recursos adicionales al aporte solicitado, equivalentes al treinta y cinco por ciento (35%) del monto del subsidio

peticionado” (decreto 915). Además los municipios/provincias deben presentar un proyecto de infraestructura.

b) Bonificar parcialmente la tasa nominal anual que establezcan las entidades financieras por préstamos que se otorguen a empresas, a los fines de la radicación y desarrollo de las Pequeñas y Medianas Empresas en los Parques Industriales Públicos (cupo total de 300 millones de pesos)

c) Crear el Registro Nacional de Parques Industriales en el ámbito de la Unidad de Desarrollo Industrial Local dependiente del Ministerio de Industria y Turismo. El decreto define al parque industrial como “la porción delimitada de la Zona Industrial

diseñada y subdividida para la radicación de establecimientos manufactureros y de servicios, dotada de la infraestructura, equipamiento y servicios apropiados para el desarrollo de tales actividades, que sean promovidos y gestionados por el Gobierno

Nacional, Provincial o Municipal”. Respecto a obras intramuro se mencionan las calles

162 Un relevamiento realizado por el INDEC (1991) indica que la gran mayoría de las

aglomeraciones industriales planificadas están prácticamente vacías. “Hasta el presente ha sido mucho mayor la oferta de parques y zonas industriales que la demanda” (Borello, 1998: 8)

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internas, cerco perimetral, obras civiles, playón de carga y descarga, barrera forestal, cloacas, planta para tratamiento de efluentes y red interna de gas y electricidad. También hace referencia a la obra extramuro que el Estado Nacional aporta en caso de ser necesarias para permitir el acceso al parque industrial.

En un contexto de crecimiento industrial, la demanda de suelo para el sector es un elemento clave. Cabe destacar que el proceso de valorización de la tierra es sumamente complejo y en él intervienen diversos agentes con intereses contrapuestos: desarrollistas inmobiliarios, empresas industriales y de servicios de diversos tamaños, la población y el Estado. El mercado de suelo para uso industrial en la Ciudad de Córdoba ha quedado en la encrucijada por la sobrevaloración a la que fue sometido en los años de crecimiento postconvertibilidad y como consecuencia de distintos intereses y necesidades, residenciales particularmente. En este contexto, el gobierno interviene con la política mencionada, para dar respuesta a la demanda de suelo industrial, pero en el caso de la Ciudad de Córdoba esta política se ve restringida por las demandas del suelo urbano de otros agentes.

Un parque industrial es un instrumento de política industrial y al mismo tiempo un emprendimiento inmobiliario. El diseño de los mismos debe ser resultado de un detallado análisis sobre el mercado en el cual se inserta para poder competir en ese mercado (Borello, 1998). La configuración territorial industrial163 es clave en el proceso por su impronta temporoespacial que permite analizar la evolución histórica del mismo. Esto implica que no son procesos homogéneos a lo largo del país y cada caso depende de especificidades locales construidas en el tiempo. En este sentido, la creación de parques industriales debe contemplar no solo de un contexto político económico que acompañe el crecimiento, sino además un análisis de la configuración territorial particular, incluyendo agentes intervinientes y sus prácticas como proceso, para evitar caer en formas, objetos territoriales, vacías de contenido.

La idea que subyace en la normativa es que la eficiencia de las pequeñas y medianas empresas se beneficia con el parque industrial a partir de la sinergia de la localización común, la generación de empleo y la innovación tecnológica. En este sentido, tanto la normativa como las entrevistas realizadas a distintos agentes de gobierno (E11.22.7.10, E12.22.7.10, E8.28.4.10, E9.27.4.10, E6.13.12.11, E5.24.5.12) refieren a

163 Configuración que excede las cuestiones sectoriales, entendida en el contexto de la reestructuración productiva.

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los parques industriales como un objeto dinamizador en sí mismo164. Débora Georgi (Ministra de producción) señala en relación a los parques industriales,

Este discurso de radicación de industrias está sostenido sobre la materialidad, sobre el objeto mismo (parque industrial) como motor del desarrollo, cuando son los agentes productivos, las acciones, los que lo motorizan (demanda). Puede verse que la política de radicación de industrias está asociada en el discurso a una dinámica

espacial “inerte” sostenida por inversiones en infraestructura, que promueve la radicación de empresas y conllevaría sinergia entre agentes. El discurso está sostenido sobre la noción de proximidad física como el factor que promueve la sinergia entre agentes.

La política industrial debe ir hacia acciones que promuevan las relaciones entre empresas con prácticas que pongan en valor las relaciones entre los agentes que construyen el territorio. Aunque, algunos de los programas analizados en el punto 2.1 buscan generar redes y asociaciones, en la realidad las empresas que se asocian son muy pocas y para acciones y proyectos puntuales que no se mantienen a lo largo del tiempo. Esto es una limitante importante para la generación de sinergias y donde las políticas deber focalizar sus programas para superar esta instancia. En la entrevista realizada al gerente del Parque Industrial Ferreyra en la Ciudad de Córdoba menciona un intercambio acotado entre las empresas al interior del parque industrial para compras en común o para contratación de servicio de vigilancia (E7.8.7.12). Esto muestra las relaciones acotadas y simplificadas entre empresas dentro de un parque industrial, donde no existen prácticas asociativas entre empresas próximas físicamente

164 Concepción tradicional de parque industrial ligada a teorías de crecimiento económico.

“[…] otro punto a favor son pilar del desarrollo sostenible porque fortalecen el perfil productivo regional, generan empleo, dan arraigo territorial […]es decir que se las industrias se quedan en el lugar […]

agregan valor, producen encadenamientos productivos densos y eficientes, preservan el medio ambiente, y permiten una convivencia armónica con los vecinos […] este gobierno se ocupa de los parques industriales, porque al dotarlos de mejor infraestructura y más servicios estamos haciendo que las empresas tengan mejores condiciones para producir y así impulsamos la agregación de valor en origen a nuestras materias primas […] buscamos mejorar la eficiencia de las pymes, potenciar las sinergias derivadas de la localización común, incentivar valor agregado industria, promover la generación de empresas, generar empleo y afianzar el desarrollo industrial regional […] los parques son una oportunidad única para las pymes[…]” (P.T.pag12.30.1.11).

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e incluso sectorialmente, en proyectos productivos comunes donde se pongan en valor las capacidades y capitales de los agentes.

Promover sinergias entre agentes implica tener en cuenta recursos intangibles como el conocimiento, el poder y el capital social, considerarlos como fuentes cuyo rendimiento está sujeto a la contingencia y la estructura de las relaciones localizadas espacial y temporalmente, en este caso entre empresas y otros agentes, y no simplemente como factores productivos con relaciones de entrada-salida (Input-output relations) prefijadas

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Capítulo IV: Estructura productiva y dinámica territorial

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