CHAPTER IV DATA ORGANIZATION
SUMMARY, CONCLUSIONS, AND RECOMMENDATIONS Introduction
entero es irreal, que no es, que no existe; que sólo existe en tu mente, y en
ningún otro lugar; que es una proyección de tu mente, un pensamiento, que es
como un sueño. La otra filosofía, que es un poco mejor, dice que las cosas
existen, pero que están vacías. Que no tienen ningún ser en ellas, que no tienen
sustancia. Que están muertas, vacías por dentro. Que tan sólo son
combinaciones; sin ningún ser. Que el árbol está ahí, pero sólo como una
combinación; el árbol no tiene ser, no tiene atman. Si separas sus partes no
quedará nada. Es como un mecanismo: si desmontas una máquina en piezas, no
queda nada.
Esto tam poco es verdad, porque el árbol existe com o un ser, no com o un com puesto. Hasta una roca tiene su propio ser. Cuando te vuelvas m ás sensible y observador verás que hasta una roca tiene sus estados de ánim o. Entonces cuando la roca esté feliz podrás sentir su felicidad, cuando esté infeliz podrás sentir su desdicha, y hasta cuando cante podrás sentir su canción.
Pero tú necesitas m uchísim a sensibilidad porque, si ahora ni siquiera puedes escuchar la canción de un buda, ¿cóm o vas a poder escuchar la canción de una roca? Estás ciego y sordo, eres insensible y lerdo.
No eres consciente; tu consciencia es un fragm ento tan pequeño que se agota en los hechos diarios, en la rutina diaria. Eres sólo lo suficientem ente consciente para llegar a la oficina y regresar a casa sin tener ningún accidente en el cam ino; sólo esa cantidad de consciencia tienes. Pero no puedes sentir la roca, no puedes sentir el árbol.
Ahora los científicos están descubriendo que los árboles tienen tal grado de sensibilidad que no te puedes ni im aginar. Los árboles le dan la bienvenida a la gente si esta es am istosa, y se cierran si es hostil. Si quien viene es el j ardinero que va cortando y podando, los árboles se cierran. Aun antes de que él llegue..., en cuanto entra en el recinto, todo el j ardín se cierra, porque viene el enem igo.
Gracias a profundas investigaciones, un científico llegó a la conclusión de que los árboles no sólo notan tus acciones, sino hasta tus pensam ientos. Estaba trabaj ando en un experim ento con una planta a la que habían conectado, m ediante unos cables, a unos instrum entos sensibles a sus reacciones interiores. Y pensó: « ¿Qué le pasará a la planta si la parto por la m itad?» . La aguj a del instrum ento com enzó a oscilar frenéticam ente; la planta había sentido el pensam iento.
Entonces hizo m uchos otros experim entos. No había llegado a cortar la planta, no la había dañado; ¡tan sólo tuvo la idea! Y siem pre que expresaba esa idea la aguj a volvía a indicar que la planta estaba m uy preocupada y enfadada. Y no solam ente eso, sino que adem ás, al cortar una planta, las plantas vecinas m ostraban tristeza, preocupación, ira, ansiedad. Ahora existen instrum entos que pueden m ostrar lo que ocurre en el interior de una planta, y tarde o tem prano llegará a haber instrum entos que m ostrarán lo que ocurre en el interior de una roca.
Todo está vivo, nada está vacío. Todo está lleno de consciencia, diferentes tipos de consciencia; es por eso que no puedes penetrar en ellas. Es difícil debido a los diferentes lenguaj es de la consciencia. Un árbol tiene un tipo de consciencia y una roca otro totalm ente diferente. Es difícil com unicarse con ellos porque nuestros lenguaj es son diferentes, pero si te vuelves m ás atento, m ás consciente, si no tienes la m ente llena de pensam ientos, entonces te podrás acercar incluso a una roca. Nada está vacío; todo tiene un ser propio.
Los hindúes siem pre han sido conscientes de que todo tiene un Dios en su interior. Es por eso que ellos pueden adorar a un río, o venerar a un árbol, porque dicen que el Dios del árbol, el Dios del río, el Dios de la roca esta ahí... El m undo entero está lleno de Dios; nada está vacío.
Cuando dices que las cosas están vacías, no ves, de nuevo, su realidad. Pero ¿por qué los filósofos tratan de dem ostrar que las cosas no son, o que están vacías? Lo intentan, porque si se pudiera dem ostrar que las cosas están vacías, eso probaría que tú estás lleno; en com paración tú estarás m ás lleno. Si todo a tu alrededor está vacío, te sentirás lleno.
Pero este cam ino es falso. ¡Llénate! Esta argucia relativa no te será de ninguna ay uda. Cuando te llenes de am or, de consciencia, de m editación, entonces no verás que el m undo está vacío. De hecho, es debido a que tú estás vacío, que todo te parece vacío. Todo te parece vacío porque m iras con oj os vacíos; te proy ectas en las cosas.
Si no tienes am or, entonces verás que no hay am or en el m undo. Si tienes un corazón que late con am or, sentirás el latido en todos los sitios, en todo lo que te rodea: en la brisa que pasa a través de los árboles, en el río que fluy e hacia el océano. ¡Sentirás am or en todas las cosas! Serás capaz de sentirlo. Sólo puedes sentir aquello que tienes; no se puede sentir otra cosa.
La filosofía es un truco para sentir de form a relativa. Y todos som os víctim as de esto, porque todos som os expertos en esta clase de argucias. Por eso si alguien dice que tu vecino es una m ala persona, que es inm oral, tú inm ediatam ente lo crees, porque si es m aligno e inm oral, enseguida te conviertes en una persona buena y m oral. Cuando alguien dice que tu vecino es un santo, una persona virtuosa y m oral, no puedes creértelo. Dirás: « ¡Dem uéstram elo! ¿Qué pruebas tienes? ¿En qué te basas? Yo le conozco bien, es m i vecino. Y no es así en absoluto» . ¿Por qué?
En cuanto alguien dice algo en contra de otro, le crees inm ediatam ente, ni siquiera lo dudas. Por eso se cotillea tanto. Pero en cuanto alguien dice algo a favor de otro, inm ediatam ente te pones en guardia. ¿Por qué? Porque si él es tan bueno, inm ediatam ente tú te vuelves m alo. Si él es un santo, ¿qué eres tú? Eres un im bécil. Si alguien es santo tú eres un pecador. Puede que no seas consciente de este j uego, pero así es com o funciona.
Hay dos cam inos: o te vuelves un santo, o dem uestras que todo el m undo es pecador. La filosofía va creando ese j uego. Lo que sea que quieras ser, se lo niegas al m undo. Pero eso no va a servir de nada. Así no vas a engañar a nadie, sólo a ti m ism o.
Este sutra de Sosan dice:
Negar la realidad de las cosas
es no ver su realidad;afirmar el vacío de las cosas
es no ver, de nuevo, su realidad.
Cuanto más hablas y piensas acerca de ello,
más te alejas de la verdad.