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De acuerdo a un informe del MINCETUR (2016), el cual hace un interesante análisis integral de la logística en el Perú, aunque incidiendo un poco más en la logística de exportación, se menciona que el Perú es una economía de exportación, lo cual ha quedado evidenciado en los años recientes durante los cuales el PBI peruano ha crecido a un promedio de 6.2% anual desde el año 2002, generado principalmente por el desarrollo del sector extractivo, que constituye más del 60 por ciento de las exportaciones totales. En el año 2013,

Perú exportó bienes valorados en US$43,800 millones, ocupando la casilla 59 como uno de los exportadores más importantes en el mundo.

En tal sentido, es que en una economía como la peruana, mejorar la eficiencia de las cadenas logísticas de productos de exportación es esencial en la medida que Perú se trace como meta ser más competitivo en mercados regionales y globales y en cambiar la composición del portafolio de exportación para hacerlo más diversificado. El MINCETUR (2016) menciona, sin embargo, que más allá de los recientes esfuerzos públicos y privados para mejorar la infraestructura y la provisión de servicios de transporte y logística, la firma de acuerdos de comercio y el altísimo perfil del tema logístico en la agenda de desarrollo de Perú desde la Agenda de Competitividad 2014-2018, el Plan Nacional de Logística y la reciente revisión del Plan Estratégico Nacional Exportador, aún quedan retos plausibles que dificultan el aumento de la competitividad de la oferta exportable nacional.

Por otra parte, el MINCETUR (2016) menciona que algunas mediciones de eficiencia logística basadas en entrevistas y comparación relativa de desempeño dan al Perú una evaluación marginalmente por encima del promedio a nivel mundial y por encima del promedio con respecto al resto de América Latina. En los resultados de 2016 de Trading Across Borders Perú ocupa el puesto 88 de 189 países. Sin embargo Perú se ubica detrás de competidores regionales como Chile, que ocupa el puesto 63 y distante de los países de la OCDE como República de Corea, que se ubica en el trigésimo puesto. Según el Índice de Desempeño Logístico (IDL) del Banco Mundial, el Perú se encuentra al 2014 en el puesto 71 de 160 países a nivel mundial y en el puesto 10 de 23 países en América Latina.

Asimismo, el MINCETUR (2016) sostiene que respecto a las tendencias, Perú ha presentado un retroceso de doce posiciones en la clasificación global entre 2007 y 2014, pasando de posición 59 en 2007, a la posición 60 en el 2012 y finalmente a la posición 71 en el 2014. Esto indica que el ritmo de las mejoras en la logística en Perú han sido más lentas y/o significativas que en otros países durante en el mismo período. Dicho organismo también llega a resaltar en particular el desempeño del componente de aduanas que no solo redujo su puntaje absoluto sino que bajó en la clasificación relativa a los otros países del puesto 49 en el 2007 al puesto 96 en el año 2014, descenso que ha de haber significado mayor atención hacia este sector.

Otro aspecto que resalta el MINCETUR (2016) es que la baja calificación de la logística del Perú en comparación con países que compiten en mercados similares (como es el caso de Chile, Colombia y Ecuador, y de la OCDE, organización a la cual Perú aspira ingresar en el mediano plazo), revela la importancia de mejorar aspectos críticos de la logística que pueden apoyar la competitividad de Perú en mercados internacionales.

Igualmente, señala el MINCETUR (2016) que es importante la presentación de los costos logísticos por producto-cadena de suministros desglosados en los elementos específicos que los determinan. Eso permite identificar y por ende actuar sobre las causas específicas de altos y/o ineficientes costos logísticos. Añade dicho organismo que en este campo micro las estimaciones son muy variadas, ya que dependen de los productos en sí, y no muy frecuentes debido a que este tipo de análisis es más laborioso e intensivo en colección de datos en campo. Sin embargo, hay ciertos datos que pueden usarse como referencia. Un aspecto importante que también considera el MINCETUR (2016) es que en

promedio se estima que a principios de la década de los 2000s, basados en la última colección de datos de campo a ese nivel de detalle hecha en Perú, los costos logísticos en Perú como porcentaje del valor producto ascenderían al 34% (superior al promedio de 24% en América Latina), mientras que en Chile los costos logísticos son solo del 15% del valor del producto y en Brasil y México son de 26% y 20% respectivamente, y en países de la OCDE alrededor del 9%. El panorama antes mencionado, nos da a entender que si bien el Perú ha logrado algunos avances en el sector logístico, sin embargo, aún necesita incorporar mejores sistemas de trabajo en este sector, donde la cadena de suministro sea más eficaz y acompañada de un servicio de calidad que vaya acompañado de estrategias que ayuden a reducir los costos logísticos y que más bien tenga mayores beneficios de orden financiero y de toda índole. Para ello, también sería importante considerar un enfoque de logística integral.

Tal como lo refiere Jacoby (2010, en Alvites, 2014), el concepto de logística integral es nuevo como área de conocimiento, pero la logística como actividad es antigua el entorno actual que se caracteriza por una mayor exigencia en la calidad de los productos y servicios, por la aparición y desarrollo de nuevas tecnologías que facilitan la gestión en diferentes áreas de las empresas, hace de la logística un área en desarrollo e innovación.

Vale reiterar que la logística integral se refiere a los procesos que facilitan el flujo de bienes y servicios desde el punto de origen al de consumo, vinculando los movimientos externos e internos y los de entrada y salida, es decir teniendo en cuenta a los proveedores de materias y de insumos, con el fin de satisfacer los requerimientos del cliente o consumidor final. El propósito de la gestión logística será incrementar los niveles de servicio a los clientes y minimizar los costos; sin

embargo, debe de establecerse la diferencia con la cadena de suministros (Alvites, 2014).

1.1.3 Breve descripción de la Empresa RANSA como escenario de Estudio