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Summary of the Research Findings

Phase III. The last phase of the interview process seeks to develop understandings of

Chapter 4 Summary of the Research Findings

No se puede enseñar nada a nadie... Sólo se puede ayudara encontrar la respuesta en uno mismo, (Galileo Galilei)

Es evidente que las m atem áticas, su d id áctica, su aprendizaje, for­ man parte de un contexto com plejo y am plio que es la institución esco­ lar, la Educación en m ayúsculas. ¿Q ué le diria M .° A ntonia Canals a un profesor que acaba de em pezar a ejercer?

Básicamente que se prepare bien las actividades de aprendizaje para poder ayudar a los alumnos a aprender, pero sobre todo, y por encima de todo, que no pierda la capacidad de observar a los alumnos y de cambiar cualquier cosa programada en función de lo que niños y niñas, con su acti­ tud y reacciones, necesitan o piden.

¿Cuáles serían ios valores fundam entales del hecho educativo?

Para mí, el valor fundamental de educar es ayudar a desarrollar todas las capacidades humanas de la persona, a nivel cognitivo, artístico, ético, de convivencia. Y esta responsabilidad no

es sólo de la escuela, es también respon- . - v/m m ra ik-sura-Unr sabilidad de la familia, del tiempo de todas ¡as capacidades a nivel ocio, de la sociedad, de las políticas de cohe- cognitivo, a .nía rico, ético. cíe sión e igualdad de oportunidades... convivencia...

Después de tantos años en el mundo de la educación, ¿qué balance hace de la situación, hoy en día, de la educación en nuestro p ais?

No me atrevo a decir que el balance sea negativo, en todo caso diría

que es muy escaso, demasiado lento, creo que el sistema ha de mejorar mucho y confío en que mejorará.

Y, ¿qué hace falta para que m ejore?

Sobre todo sentido común. Harían falta, no tantas leyes y más ac­ ciones, más soluciones para las necesidades concretas de niños y niñas concretas, de aquella escuela concreta. ;••••■ ;>>n. 'v:••/ . - Se tendría que analizar aquello que re-

/. á ' ; r . • vierte, realmente, en la mejora de los

•'‘• c m : ;u< te rr.-. r ■ aprendizajes de los alumnos y orientar ¿te h ;!■■■■ *tex¡j< . di??, ■■ las políticas educativas, y la acción de

en s>- ía,. y 1 fricas- sus responsables (autoridades educa ti-

ed; ,:a 'vas y acete de vas, inspectores, sindicatos...) hacia aquí.

sus responsables. Sería necesario que pensaran más, todos

aquellos que inciden de alguna manera en el sector educativo, en la mejora de la educación que se ofrece, en los propios niños y niñas como sujetos, en su derecho a recibir una educación que permita el desarrollo de sus capacidades..., y ya cuesta que piensen en ello los maestros...

Los criterios pedagógicos de los curriculos oficiales, las norm as de ini­ cio de curso de las adm inistraciones educativas, contem plan unos objetivos pedagógicos, unas bases y m etodologías didácticas que, a menudo, en el momento del trabajo directo de los m aestros en el aula, quedan absolu­ tam ente eclipsados por prácticas incluso contrarias... ¿p o r qué?

Es que una cosa es leer y otra digerir. Y digerir es todo un proceso, más lento, más profundo. Y lo imprescindible para digerir algo es la intención, querer hacerlo. ¿Por qué unos maestros la tienen y otros no? Pues no ío sé. Como decía Bob Dylan, la respuesta está en et viento. A veces no es sólo que­ rer sino también poder. Todos tenemos una historia, hemos recibido una educación con unos parámetros muy diferentes, y eso también pasa factu­ ra. También nos cuesta cambiar...

La escuela que tenemos, ¿es realmente una escuela para todos los niños y niñas?

No podemos hablar en singular, no tenemos un solo modelo de escue­ la, tenemos una pluralidad y en esta pluralidad yo creo que si hay lugar para todos los niños.

En este sentido sí que creo que se ha mejorado mucho. Todos íos niños y niñas, sea cual sea la situación socioeconómica de sus familias, tienen un lugar en la escuela.

Hoy en día se había mucho de la necesidad de atender ía diversidad, pero fe encuentras con que en muchos institutos se separa a l alum nado en clases diferentes en función de su rendim iento cognitivo. Incluso hay es­ cuelas especiales para los niños y niñas con alguna discapacidad, sobre íoc/o intelectual. ¿Qué opina al respecto?

Esta decisión de agrupar a los alumnos en función de su capacidad a mí no me gusta. Creo que la diversidad la hemos de asumir tanto los maestros como íos alumnos. El hecho de estar jun ­

tos es muy positivo para todos, para los . /•■ r -V,: • -¡- v •i-

que van más atrasados y para los que van ... \ -

más adelantados. Todos nacemos en (a aína.;: - -TT-vV-. a misma sociedad y vivimos juntos. Puedes 'am.n- . r ;

tener un niño con discapacidad en tu casa, ; ! . ... . • ; en la casa de al lado, o en cualquier sitio. . r. .

Si la vida nos pone juntos, ¿por qué nos •• tendríamos que separar? Es la misma pre­

gunta que me hice cuando empecé a trabajar la coeducación en la escuela, pensé que no era natural separar a niños y niñas en función de su sexo.

También debe ser difícil atender la diversidad de capacidades del alum ­ nado partiendo de un libro de texto igual para todos. Usted ya ha dicho que los quitaría, pero los m aestros los utilizan y ios padres íos pagan...

Las editoriales son empresas que quieren vender su producto. E! tema de los libros de texto en las escuelas es un aspecto más del liberalismo ca­ pitalista de nuestra sociedad. Pedagógicamente, ya lo he dicho, una edu­ cación de calidad ha de partir ele la experiencia vital del niño, el saber no es compartimentado, como aparece en los libros de texto. Además, hay otro factor, la motivación. Las cosas v i­

vidas son más auténticas, siempre mo- 'na vmv-.:/.- >k- caddnb te; tivarán más a ios alumnos que aquello -i,-¡¡enU-Pa ^ a; -.r; .?*

que encuentran escrito en la página de ;: / niña. '

un libro de texto. Es una mala entrada texto es una m ala entrada hacia los aprendizajes y cuanto más pe- anrennd.a¡ — y. amonio \

qlíenos, peor. ¡ w. •>- •

Desde la escuela actual, ¿se defiende el «derecho a tener experiencias educativas apropiados»?

Este derecho, que es eí derecho a una educación de calidad, se recono­ ce en la Convención de los Derechos del Niño y todos los grandes pedago­ gos han trabajado en defensa de este derecho y muchos maestros trabajan. Pero también hay mucha gente que no lo tiene en cuenta.

En la entrada de un instituto de secundaría, los alum nos escribieron el siguiente g rafiti: «No entres, lee y vive». ¿C u ál es su valoración ?

Hombre, tendría que conocer el lugar, la situación. Pero por lo que dice el grafiti, puedo suponer que estos alumnos pensaban que, para lo que se les ex­ plicaba en ese instituto, tenían suficiente con leer, y que, ahí dentro, no debían vivir demasiado bien. La escuela, como institución, tiene aspectos cuestionables. Incluso, a la larga, es probable que tenga menos protagonismo en lo referente a la iniciación en el conocimiento de las ciencias y las artes, lo digo por internet, porque quizá se creen otras estructuras... Lo que no es cuestionable es la nece­ sidad y el derecho de ios niños a crecer y desarrollarse ayudados por los adultos.

Me gu staría acabar con una canción (mirada de sorpresa ele la entre­ vistada). 5e trata de una canción actual, de Adolfo Cóbrales, del grupo Fito & Fit i paid is, dice asi:

El colegio poco me enseñó, si es por esos libros nunca aprendo...

A coger el cielo con las manos a reír y a llorar lo que te canto

a coser mi alma rota

a perder el miedo a quedar como un idiota y a empezar la casa por eí tejado a poder dormir cuando tú no estás a mi lado.

Menos mal que fui un poco granuja. Todo lo que sé me lo enseñó una bruja.

[...]

El colegio poco me enseñó Si es por el maestro nunca aprendo...

¿Qué le parece?

Me parece catastrófica, exterioriza un gran fracaso de la escuela. Me da pena porque seguro que quien la ha escrito ha ido muchos años a

la escuela y no la ha disfrutado, no la puede recordar con afecto ni con la sensación de haber aprendido en ella nada importante. Conozco jóvenes a los que les gustaría mucho esta canción, independientemente ele haber vivi­ do buenas o malas escuelas. Es menos probable que tengas esta opinión si has vivido una buena escuela, pero también es posible porque al niño le in­ fluyen muchas cosas a lo largo de su escolaridad, algunas ajenas a la escue­ la, que pueden influir en su vivencia escolar. No es automático que una buena enseñanza eduque, no hay nada automático en un proceso de vida y la educación es un gran proceso vital. Siempre hay algo que no podemos controlar en un proceso vital, algo que no se puede controlar.

Pero s i podemos saber ei porqué de una actitu d, podemos encontrar claves que nos orienten...

El porqué... yo a mi edad ya no aspiro a saber el porqué de las cosas, hay demasiadas cosas de las que no podemos saber el porqué y si trabajas con personas, con niños, aún menos. Yo sé muy pocas cosas, la única cosa que sé segura es que pienso trabajar, mientras pueda, para que la escuela mejore. Ni tan sólo estoy segura de que lo que hago sea siempre correcto y eficaz. Has ele saber cuestionarte tu propio trabajo y ios mejores indicadores son siem­ pre los propios niños y niñas, por eso es tan importante saberlos escuchar.

Finalizamos estas Conversaciones en el GAMAR («He tenido la suerte de jubilarme y poder continuar en !a Universidad y crear el GAMAR») un cen­ tro de recursos y materiales para la enseñanza de las matemáticas. Nos ro­ dean más de novecientos materiales clasificados para trabajar las matemáticas partiendo de la manipulación y la experiencia de vida de los niños. Maestros de muchas escuelas vienen a este centro para conocer tocios estos materiales -la mayoría de elaboración muy sencilla-, recibir ase- soramientos, hacer consultas...

El GAMAR es también la sede del Grupo Perímetro, con M.;i Antonia Ca­ nals como cabeza visible, desde el que se investiga, se organizan jornadas sobre las matemáticas, etc. De vez en cuando suena el teléfono, ella misma contesta y coge una agenda minúscula y artesanal. Confirma fechas de un curso en Toledo, otro en Murcia, en Santander... Es la maestra de matemá­ ticas viajera, cada trimestre da diversos cursos sobre didáctica de las mate­ máticas por toda la geografía estatal («y mira que mi sobrina, con 8 años, ahora ya tiene 14, ya me decía "Tía, ya sé que no te lo podemos prohibir pero eso las señoras mayores no lo hacen"»).

Me Antonia Canals, una «señora mayor» de 78 años, apasionada de las matemáticas pero, sobre tocio, enamorada del camino de vida -y didáctica— que permite acompañar a niños y niñas en su propio descubrimiento del conocimiento matemático, de las matemáticas que nos encontramos en la vida.

Pon todo lo que eres en lo mínimo que hagas.

(F e rn a n d o Pe sso a)

Que todo está por hacer y todo es posible.

(M ic ju e l M a r t í i P o i)

Han sido muchas las horas c!e diálogo, correcciones, explicaciones, re­ solución de dudas, ánimos y desánimos... que han hecho falta para elaborar este pequeño libro. Ha sido un proceso complejo, de la misma manera que lo son las propias matemáticas, pero también apasionante y alentador. Ha­ blar de matemáticas con M.:i Antonia Canals es, en primer lugar, aprender matemáticas y darse cuenta de que hemos crecido con errores matemáticos importantes y con una manera de aprender las matemáticas que no ha fa­ vorecido, precisamente, ni su comprensión ni el menor interés o pasión por acercarte a los misterios de esta ciencia... Y descubrir, lamentablemente, que aún hoy las cosas han cambiado muy poco en demasiados sitios...

Pero también hemos podido recordar que otra matemática es posible. Que, de hecho, en la Institución Libre de Enseñanza, con Francisco Giner de los Ríos, o en el Instituí Escola y FEscola Nova, con pedagogos y maestros como Alexandre Galí, Artur Martorell, Rosa Sensat, Eladi Homs..., la mate­ mática partía de la vida de los niños, de su entorno, de sus necesidades y nunca de un libro de texto exclusivamente. Un camino que se debería recu­ perar, con las renovaciones oportunas que implican siempre los nuevos tiempos, con el fin de llevar a cabo una didáctica que ayude a ¡os alum ­ nos a comprender los conceptos matemáticos y aplicarlos a su realidad coti­ diana, a sus necesidades, a la vida misma. De este camino nos ha estado hablando, a lo largo de este libro, M.n Antonia Canals, cofundadora de la Asociación de Maestros Rosa Sensat y maestra de maestros.

En uno ele los capítulos dei libro se hacía referencia a las actitudes de los maestros, a la resistencia al cambio que hay en la escuela, a la impor­ tancia de que los maestros «adecúen su manera de actuar, de vivir la escue­

la, en función de una auténtica educación de los niños y niñas».

Quiero acabar este libro dando la palabra a los niños, su voz siempre es una importante lección de vida para los adultos que saben y quieren escucharla.

Opiniones sobre las matemáticas

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