En estos establecimientos de salud y dentro del concepto de segundo nivel de atención definido en los instrumentos legales y reglamentos que determinan las funciones de los hospitales, entre las que están la obligación de atender las 24 horas del día en internación y en emergencias, el área de hospitalización, se constituye en la más importante para efectos de definición del partido arquitectónico, ya que el número de camas y su distribución en las cuatro especialidades básicas (cirugía, medicina general, gineco–obstetricia y pediatría), influirá de manera determinante en la organización y el dimensionamiento del resto de los servicios tanto auxiliares como generales y en la ubicación de ellos.
En la definición del partido arquitectónico, se expresa por lo general la solución que adopta el arquitecto ante el problema identificado en el programa funcional y que da como resultado una disposición particular de las áreas y sus unidades o partes del conjunto. El partido arquitectónico es una decisión creativa del arquitecto, condicionada por el funcionamiento indicado en el programa, las condiciones climáticas de la localidad donde se realizará la construcción, las características del terreno, el tipo de tecnología a utilizar en los diversos componentes de la construcción y por la satisfacción de las necesidades que debe ofrecer el edificio, en función a las demandas requeridas por la institución contratante, aspectos que sumados a experiencias anteriores permiten, dentro de la complejidad del diseño, dar preferencia a unos objetivos en desventaja de otros, en función a los grados de la importancia relativa que se asigne a la interrelación de cada uno de ellos, ante la imposibilidad de dar la misma jerarquía a todos.
Para la zonificación general, puede adoptarse el criterio de manejar dos grupos de áreas y ambientes; un primer grupo conformado por recepción, admisión, consulta externa, farmacia, laboratorios, administración y otros en los que el movimiento principal es peatonal, y un segundo grupo, donde se encuentran almacenes, cocina, sala de máquinas, depósitos de combustible, emergencias, morgue y otros relacionados con el movimiento de vehículos, lo que permite definir la ubicación de los accesos y organizar las circulaciones diferenciadas que a partir de ellos se generan.
La atención obstétrica generalmente representa urgencia por lo tanto, el acceso de las pacientes debe ser directo del exterior y estar vecino a emergencias. El área de cirugía también deberá estar próxima para dar flexibilidad en el trabajo del personal que atiende esas tres áreas, además de proporcionar facilidad para realizar intervenciones quirúrgicas eventuales o adicionales en determinadas circunstancias.
Las unidades de hospitalización, las oficinas administrativas, las habitaciones de médicos y algunos ambientes de apoyo, no requieren de acceso directo del exterior. En hospitales menores de 100 camas, es frecuente disponerlas en una o dos plantas de manera que el conjunto adopta un sentido horizontal. En hospitales de más de 100 camas es conveniente disponer los sectores últimamente mencionados en pisos superpuestos, particularmente las unidades de hospitalización, cuya distribución
interna es semejante, de esta manera se reducen distancias a los servicios generales y a los sectores de cirugía y de tratamiento, colocando la circulación vertical de manera que el acceso a dichos servicios sea directa y las circulaciones cortas.
Las posibilidades de agrupamiento de salas de internación para organizar el área de hospitalización, son variadas y están en función al criterio que tengan las autoridades de salud respecto a la manera de distribuir las camas, a la demanda específica de la región y su área de influencia, a datos estadísticos sobre atenciones prestadas por especialidad y otros factores propios de cada proyecto.
Existe la posibilidad de agrupar las camas a partir de una asignación porcentual por especialidad (ej. cirugía 40%, medicina general 35%, pediatría 15% gíneco- obstetricia 12%, u otros porcentajes a determinar en cada región). Esta posibilidad genera una serie de dificultades ya que por cada porcentaje indicado se debería proyectar en forma diferenciada la superficie que corresponda. Por otra parte, es posible que la demanda en cualquiera o en varios sectores no sea constante en diferentes momentos, lo que significaría tener camas vacías en algunos casos o falta de capacidad de internación en otros. En este caso, las estadísticas en cuanto al promedio de ocupación de camas por especialidad pueden dar algunas pautas. Otra posibilidad es la de diseñar el área de hospitalización de manera general simplemente en función al número total de camas, las que se distribuirán de acuerdo a la demanda que se plantee en distintos momentos.
Existen opiniones que indican que debería disponerse las camas de acuerdo al estado del paciente, lo que significaría agruparlas en: camas para cuidados intensivos, camas para cuidados intermedios y camas para cuidados restringidos. En otras palabras, calificar la calidad de atención por cama en cada uno de dichos sectores, lo que significa que deberían crearse tres unidades distintas en dimensiones, equipamiento e incluso en la cantidad de personal para su atención.
En hospitales en los que el área de hospitalización ocupará varios pisos, cada uno de ellos puede asignarse completamente a una especialidad.
En consecuencia, será el proyectista quien defina la manera de agrupar las camas de acuerdo a los requerimientos específicos y características de cada proyecto, tomando en cuenta todos los factores y criterios que influirán para adoptar la mejor solución. De todo lo anteriormente expresado deriva la característica principal del partido arquitectónico, por ejemplo: un cuerpo o dos cuerpos de sentido horizontal con una o dos plantas combinados con un cuerpo vertical de hospitalización.
La determinación del área pública como un espacio articulador, del que se desprenden los cuerpos o alas que albergan las diferentes áreas de atención, distribuidas según la intensidad de circulación, la fluidez y rapidez de la misma, más
Cada uno de los cuerpos o alas que forman el edificio podrá estar compuesto por una crujía y un pasillo o dos crujías con un pasillo intermedio, disponiéndose las conexiones entre los dos cuerpos de manera que no se produzca falta de iluminación en algún lugar.
Basándose en éstos criterios generales y aplicando los espacios tipo elaborados como guía, los arquitectos y otros especialistas involucrados en el diseño de hospitales, apoyándose en experiencias anteriores demostradas y en las suyas propias, podrán lograr proyectos satisfactorios.
H.4.2 Zonificación
Siguiendo los criterios generales para la definición del partido arquitectónico indicados en el anterior punto, para los ejemplos que figuran más adelante se establece una zonificación básica sobre la que, de acuerdo a la capacidad de camas que tenga, el hospital irá expandiéndose.
Como se trata de ejemplos teóricos, en los que no se cuenta con datos específicos sobre el terreno y la estructura vial circundante, los accesos peatonales y vehiculares se fijan solamente para diferenciar y organizar las circulaciones.
La zonificación parte de un eje de estructurante que comienza en el ambiente de acceso al área pública y se extiende hasta donde se ubicará la última área a ser servida.
En torno a este eje se ubican las distintas áreas dispuestas según criterios de fácil acceso e intensidad de uso de los servicios por parte de los usuarios. En primer lugar e inmediatas a la entrada principal, por un lado, se ubica el área administrativa mostrando preferentemente el ambiente de recepción a continuación del que se desarrolla el resto del área administrativa. Paralelamente, al otro lado del eje, se ubican el área de atención ambulatoria y el área de servicios auxiliares.
Este primer conjunto está conformado por dos alas organizadas a doble crujía con un corredor de circulación central que da acceso a todos los ambientes.
A continuación sobre el eje estructurante se ubica en otra ala, el área de maternidad y a junto a esta, con un acceso restringido, está el área de cirugía que remata este sector formando una “L”, de manera que en su desarrollo se aproxima al área administrativa. El nexo entre estas dos áreas, por las características del servicio, esta constituido por el área de emergencia que se vincula por un lado con la administración y por el otro con la circulación interna de la unidad de cirugía.
Al otro lado del eje estructurante, se encuentra otra ala que alberga al área de servicios generales, organizada también a doble crujía y cuya circulación central da acceso tanto al interior del hospital, como al patio exterior. Esta ala está rematada en un lado por el sector de limpieza general del hospital y en el otro lado, por la morgue que cuenta con un acceso diferenciado desde el interior y salida al patio con acceso vehicular.
El área de hospitalización cierra el eje estructurante y dependiendo del número de camas, se desarrollará en la misma planta en el caso de 30 y 60 camas, o en varias plantas según el número de camas que se determine. El crecimiento vertical se da a partir de un tronco de circulación vertical ubicado de tal manera que las circulaciones a partir de él sean las más cortas entre las distintas áreas. El área de hospitalización estará organizada a dos crujías con circulación central.
El área de residencia del personal médico, se ubicará para cada proyecto específico, dependiendo de la disponibilidad de espacios e incluso de factores climáticos, en un bloque independiente o adosado a una de las alas del hospital. En los hospitales mayores la residencia médica puede ubicarse en la parte superior del área de hospitalización.