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Supervised learning with spiking neural networks

2.3 Spiking Neural Networks

2.3.2 Supervised learning with spiking neural networks

En el posicionamiento frente al tema del expolio, como en otros aspectos de su obra, Virgilio recurre al antecedente homérico; puntualmente la controversia en torno al uso indebido de las armas de Aquiles por parte de Patroclo y de Héctor, que resulta en sus muertes. ὣς φάτο, Πάτροκλος δὲ κορύσσετο νώροπι χαλκῷ. κνημῖδας μὲν πρῶτα περὶ κνήμῃσιν ἔθηκε καλάς, ἀργυρέοισιν ἐπισφυρίοις ἀραρυίας: δεύτερον αὖ θώρηκα περὶ στήθεσσιν ἔδυνε ποικίλον ἀστερόεντα ποδώκεος Αἰακίδαο. ἀμφὶ δ᾽ ἄρ᾽ ὤμοισιν βάλετο ξίφος ἀργυρόηλον χάλκεον, αὐτὰρ ἔπειτα σάκος μέγα τε στιβαρόν τε: κρατὶ δ᾽ ἐπ᾽ ἰφθίμῳ κυνέην εὔτυκτον ἔθηκεν ἵππουριν: δεινὸν δὲ λόφος καθύπερθεν ἔνευεν. εἵλετο δ᾽ ἄλκιμα δοῦρε, τά οἱ παλάμηφιν ἀρήρει. ἔγχος δ᾽ οὐχ ἕλετ᾽ οἶον ἀμύμονος Αἰακίδαο βριθὺ μέγα στιβαρόν: τὸ μὲν οὐ δύνατ᾽ ἄλλος Ἀχαιῶν πάλλειν, ἀλλά μιν οἶος ἐπίστατο πῆλαι Ἀχιλλεὺς Πηλιάδα μελίην, τὴν πατρὶ φίλῳ πόρε Χείρων Πηλίου ἐκ κορυφῆς, φόνον ἔμμεναι ἡρώεσσιν (Il. 16.130-144).

El fragmento refiere la apropiación de los implementos marciales de Aquiles por parte de Patroclo. Si bien este acto ocurre a instancias del pelida, la transgresión no tarda en aparecer. La descripción se detiene en el escudo, singularizando, no casualmente, su

grandeza (μέγας)142 y robustez (στιβαρός)143, pero a continuación se explicita el límite: Patroclo no se atreve a asir la lanza de su compañero, excesiva para cualquier mortal. No obstante, la descripción del proyectil coincide con la del escudo en los dos aspectos recién mencionados –μέγας y στιβαρός–, a los que se suma el novedoso βριθύς. En consecuencia, la transgresión detectada en torno a la lanza se extiende al escudo, que también comparte su misma monumentalidad.

La siguiente escena iliádica relevante para la concepción virgiliana del expolio pertenece al decimoséptimo canto de la obra, cuando, tras haber matado a Patroclo, Héctor se apodera de las armas de Aquiles:

στὰς δ᾽ ἀπάνευθε μάχης πολυδακρύου ἔντε᾽ ἄμειβεν: ἤτοι ὃ μὲν τὰ ἃ δῶκε φέρειν προτὶ Ἴλιον ἱρὴν Τρωσὶ φιλοπτολέμοισιν, ὃ δ᾽ ἄμβροτα τεύχεα δῦνε Πηλεΐδεω Ἀχιλῆος ἅ οἱ θεοὶ Οὐρανίωνες πατρὶ φίλῳ ἔπορον: ὃ δ᾽ ἄρα ᾧ παιδὶ ὄπασσε γηράς: ἀλλ᾽ οὐχ υἱὸς ἐν ἔντεσι πατρὸς ἐγήρα. τὸν δ᾽ ὡς οὖν ἀπάνευθεν ἴδεν νεφεληγερέτα Ζεὺς τεύχεσι Πηλεΐδαο κορυσσόμενον θείοιο, κινήσας ῥα κάρη προτὶ ὃν μυθήσατο θυμόν: ἆ δείλ᾽ οὐδέ τί τοι θάνατος καταθύμιός ἐστιν ὃς δή τοι σχεδὸν εἶσι: σὺ δ᾽ ἄμβροτα τεύχεα δύνεις ἀνδρὸς ἀριστῆος, τόν τε τρομέουσι καὶ ἄλλοι: τοῦ δὴ ἑταῖρον ἔπεφνες ἐνηέα τε κρατερόν τε, τεύχεα δ᾽ οὐ κατὰ κόσμον ἀπὸ κρατός τε καὶ ὤμων εἵλευ: ἀτάρ τοι νῦν γε μέγα κράτος ἐγγυαλίξω, τῶν ποινὴν ὅ τοι οὔ τι μάχης ἐκνοστήσαντι δέξεται Ἀνδρομάχη κλυτὰ τεύχεα Πηλεΐωνος. (Il. 17.192-208).

La suerte de Patroclo es indicio suficiente de la ominosa naturaleza de las armas de Aquiles. Adicionalmente, en esta oportunidad, la obra adjunta la explícita reprobación del dios supremo, quien destaca, mediante dos sintagmas diferentes, la superioridad del pelida (ἀνδρὸς ἀριστῆος) y de sus pertenencias (ἄμβροτα τεύχεα)144. Además, el robo de

142 μέγας refiere, en primer lugar, el aspecto físico de un objeto o un individuo: “big, of bodily size” (LSJ,

1088). No obstante, esta acepción se entrecruza con otras que enfatizan cualidades trascendentes: “of quality or degree, great, mighty, freq. epith. of gods…”

143 “strong, stout, sturdy, freq. in Hom. and Hes., of men’s limbs (…) of weapons, ἔγχος, σάκος” (LSJ,

1645)

144 Sostiene Putnam 1998, 193: “In putting on the armor Patroclus had worn, Hector aims not only to

las armas es apostrofado como un acto aberrante145, y la voluntad de Zeus dicta que Héctor no habrá de retornar victorioso a su hogar.

En resumen, el tema de la apropiación problemática de armas ajenas figura en la

Ilíada, aunque circunscripto a estos dos fragmentos. Al recuperar el motivo, Virgilio intensifica su alcance a través de dos procedimientos: repetición y generalización. En primer lugar, el empleo transgresivo de armas ajenas deviene un patrón constante en la

Eneida, donde el autor relaciona directamente (y en múltiples ocasiones) la posesión o el intento de adueñarse de armas ajenas con la muerte. En segundo lugar, Virgilio condena la atribución de los restos del rival vencido, con independencia de su estatus, generalizando la trascendencia de la sanción, al hacerla extensiva a la totalidad de los hombres146.

La imitatio implica el conocimiento de la tradición literaria (discere) a fin de retransmitirla (docere)147. La revolución virgiliana consiste en que, tácitamente, modifica el segundo término de la construcción, proveyendo su propio exemplum, que difiere del aprendido desde la tradición homérica. Sin llegar al extremo alcanzado en los autores apologéticos cristianos148, esta operación complejiza el devenir de la técnica didáctica, porque inserta una modificación relativa al contexto de producción del texto. De esta manera, una época distinta con una sensibilidad distinta proveerá a sus lectores de

overreaching”. A partir de la escena donde Patroclo viste las armas de Aquiles se suceden algunas menciones a la superioridad de estos objetos. En primer lugar, Patroclo es incapaz de alzar la lanza de su compañero y tiene que buscar un reemplazo (Il. 16.140-144, Il. 19.387-389). A continuación (Il. 16.793- 799), cuando Apolo derriba el yelmo de los hombros del joven, se refiere que el polvo jamás lo había manchado, pues pertenecía a Aquiles, hombre divino (ἀνδρὸς θείοιο en Il. 16.798). Cuando Héctor las obtiene, se refiere su naturaleza celeste, ἄμβροτα τεύχεα (Il. 17.194), y, luego, el modo en que Ares se introduce en ellas (Il. 17.210-212). Más adelante, se las califica como prodigiosas, πελώρια (Il. 18.83). Del mismo modo, la nueva armadura, forjada por Hefesto, infunde pavor en los Mirmidones (Il. 19.14-15), como consecuencia del carácter superior de las obras de los dioses (Il. 20.264-266).

145 Como sugiere el sintagma οὐ κατὰ κόσμον, que significa “shamefully” (LSJ, 985).

146 Heinze 1993, 142-146 nota dos mecanismos de composición virgilianos frente a la tradición de las

epopeyas homéricas: condensación y expansión. Si bien no se refiere al tema del expolio (donde notamos un claro ejemplo de expansión), sus teorizaciones son perfectamente aplicables a los desarrollos de este trabajo.

147 Sobre el tema de la imitatio y el afán de los poetas por superar el modelo (aemulatio), ver el capítulo de

Russell 1979, 1-16.

148 La conversión del sintagma discere-docere a discere, non docere parte de los postulados planteados por

Tertuliano en De Idolatria: Quomodo repudiamus saecularia studia, sine quibus divina non possunt?

(Tert.Idol. 10.4). En términos de Florio 2009, 110: “Aceptar el sistema de educación clásica no significa que los cristianos deban aceptar la cultura que esa educación construía de acuerdo con sus necesidades y finalidades”.

modelos diferentes149. Esta forma de abordaje de la tradición determina la tensión entre tradición e innovación presente en la obra virgiliana.

En la Eneida, las trágicas consecuencias del expolio sancionan una transgresión preponderantemente identitaria, circunstancia que lleva a cuestionar si, acaso, Virgilio no piensa, en simultáneo, en su propia situación frente a la tradición homérica. Así, las innovaciones virgilianas en relación con el tema del expolio propician una reflexión metaliteraria, que demuestra la originalidad del modelo heroico propuesto en la obra, y, a su vez, sugiere tanto su filiación como su independencia respecto del antecedente griego, recordando la famosa frase de Ecl. 5.49: tu nunc eris alter ab illo. Si el héroe transgrede al vestir las armas de sus rivales, el poeta debe cuidarse de incurrir, él también, en una vana repetición de materiales ajenos que borre su identidad. Como los expolios de la guerra, las palabras de los antecedentes solo se emplean en su justa medida: algunas son abandonadas; a otras, en cambio, tras vencerlas o superarlas, se las adapta (Aen. 11.8), consagrándolas en la valiosa ofrenda, en el trofeo, que es la nueva obra: homenaje a la tradición y regalo a la posteridad.

149 Ver Florio 2002a, 108-109: “Y si bien el brillo majestuoso de las creaciones de Homero se mantenía

vivo en el mundo romano y en las predilecciones literarias de Virgilio, éste advirtió que el alma profunda de su tiempo era otra, como también sus expectativas”.

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