D Appendix to Section
D.8 Supplemental: Dynamic Panel Data Elasticities
Los Ambientes de aprendizaje son de diversos tipos y dependen de los objetivos educativos, del grupo de estudiantes, de la concepción educativa que subyace a la práctica educativa, del nivel de implementación de recursos, etc. y se pueden caracterizan inicialmente por “Organización espacial, dotación y disposición de los materiales para el aprendizaje, y organización para propósitos especiales” (Loughlin y Suina, 1997, p25),citadas por García (2008, p6).
Los ambientes de aprendizaje van más allá de los espacios físicos (pudiéndose entender estos como presenciales, virtuales o la integración de estos dos en ambientes de aprendizaje mixtos), y aspectos logísticos (infra-estructura, dotación, etc.), al involucrar varios órdenes o disciplinas como nos comparte Jakeline Duarte [2003]:
“Son varias las disciplinas relacionadas de alguna manera con el concepto de ambientes de aprendizaje, también llamados, ambientes educativos, términos que se utilizan indistintamente para aludir a un mismo objeto de estudio. Desde la perspectiva ambiental de la educación, la ecológica, la psicología, la sistémica en teoría del currículo, así como enfoques propios de la etología y la proxémica, entre otros, se ha contribuido a delimitar este concepto, que actualmente demanda ser reflexionado dada la proliferación de ambientes educativos en la sociedad contemporánea y que no son propiamente escolares.” (p1)
Y basándonos en María Lina Iglesias Forneiro Desde el punto de vista escolar podemos entender el ambiente como una estructura de cuatro dimensiones claramente definidas e interrelacionadas entre sí:
Dimensión física. Dimensión funcional. Dimensión temporal. Dimensión relacional.
Y podemos observar la inter-relación entre ellas a partir de la imagen 5.4.
Estructuración de las dimensiones y los elementos de los Ambientes de Aprendizaje
Como una aproximación general a la estructuración de las dimensiones y los elementos de los Ambientes de Aprendizaje AA, partimos de Barbosa H, (2006), donde enumera y relaciona los siguientes elementos del AA: “contenidos, interacción, seguimiento, orientación y evaluación”; para integrar las TIC como un componente del AA que enriquece el proceso educativo, desde el ámbito comunicativo.
Relacionamos los elementos de los AA, con la integración de TIC desde una visión integral basados en Barbosa y su definición general de Ambientes de Aprendizaje:
Imagen N° 5.4 Dimensiones de un Ambiente de Aprendizaje. Tomada de Iglesias, (2008).
“Planteamos el ambiente de aprendizaje como el resultado de organizar, en el tiempo y en el espacio, elementos como el contenido, la interacción, la evaluación, el seguimiento y la orientación, con el propósito de lograr el aprendizaje. Con organizar se hace referencia a definir cuál será el papel de cada elemento y cómo se relacionan entre sí en espacio y en tiempo.”
Desde una perspectiva integradora podemos ver el elemento “Contenido” no solo como materia prima de partida –referencias- o llegada –productos de los participantes-, ni solo contenidos temáticos, si no como mediador en los resultados del aprendizaje, al ser mediadores y orientadores de las producciones de los estudiantes para materializar sus aprendizajes (Barbosa, 2006), y es aquí donde toma relevancia al poder integrar las TIC en la presentación y variedad de medios que van desde archivos de texto plano hasta materiales multi e hipermedia e hipertexto, interactivos, adaptativos y conectivos y es donde el diseñador decide cuales integrar y cuáles no, al tener presente las intenciones formativas, el nivel de conocimientos y habilidades, entre ellas las digitales de los estudiantes, las posibilidades técnicas de los espacios de interacción, los tiempos, entre otras variables. Para nuestra practica investigativa el AA involucró contendidos conceptuales disciplinares, procedimentales y cognitivos.
Imagen N° 5.5 Elementos de los Ambientes de Aprendizaje. Tomado de Barbosa, (2006). Imagen en: http://recursostic.javeriana.edu.co/multiblogs/media/imagen_2.gif
Un segundo elemento es la interacción entre los participantes del AA, desde la comunicación y la producción, y estas al ser apoyadas con TIC, enriquece el flujo comunicativo y constructivo al permitir y generar diálogos entre profesor-estudiante, estudiante-estudiante, profesor-profesor, estudiantes-comunidad (tanto académica como general o administrativo, entre pares y padres o acudientes según sea el caso y nivel educativo.) o en palabras de
Sangrà
, (2001) “La interacción es múltiple ya que no sólo abarca la acción docente sino que además se establece entre estudiantes y entre estos con la propia universidad.” (p121); Entandamos universidad como comunidad y contexto al aplicarlo en otros niveles educativos.Imagen N° 5.6 Interacciones Múltiples comunicativas y constructivas entre los participantes de un espacio de aprendizaje. Tomado de Barbosa, (2006).
Un tercer elemento es el proceso de evaluación, el cual debe ser continuo y dinámico, desde la interacción con los estudiantes y el ambiente como también del proceso de aprendizaje individual de los participantes. La característica de
evaluación continua nos lleva al descernimiento de cómo las TIC apoyaron el proceso evaluativo tanto del AA como del progreso en el aprendizaje del estudiante. Entendamos dinámico desde la visión de utilizar “los errores” como puntos de partida nuevamente y como posibilidades de mejoramiento desde los niveles de los participantes.
Buscamos evaluar los aspectos concurrentes del AA, al proyectar posibilidades de evaluar aspectos que se presentan o se facilitan a través de la TIC, como los desempeños en roles asumidos o asignados, la retroalimentación del trabajo en calidad como en pertinencia, o la relevancia de la búsqueda de información oportuna, pertinente y coherente. Entones ¿Cómo utilizaremos las TIC para evaluar y co-evaluar?
La intención evaluativa no se centra en el uso y dominio de las TIC por parte de los participantes, se centra en las intenciones formativas y propósitos del AA, y al ser las TIC un elemento más en los AA, su uso debe ser fácil y transparente para apoyar el proceso de aprendizaje y no que se convierta en un obstáculo.
El papel de la evaluación en el AA desde la estrategia EsCoDi está en evaluar los desempeños para desarrollar los procesos de la escritura tanto convencional como digital, desde la evaluación dinámica antes descrita.
Un cuarto elemento es el denominado “seguimiento” definido por Barbosa, (2006) como: “El seguimiento comprendido como aquellas acciones a través de las cuales se busca observar la experiencia que vive cada uno de los actores en el ambiente.” La relación es directa entre la evaluación y el seguimiento en términos de comprender las interacciones entre los participantes, su progreso y su impacto en el AA, para retroalimentar oportunamente y decidir los rumbos que se pueden presentar en todo AA, desde los comportamientos y resultados esperados vs encontrados, y desde las estrategias de enseñanza del mediador, hasta las estrategias de aprendizaje de los participantes, incluyendo al profesor. ¿Cómo integraremos las TIC para un oportuno seguimiento?
Desde el diseño del AA, debemos dejar claro para los participantes, la utilidad de las distintas TIC para contar con los insumos del seguimiento y la retroalimentación de los procesos, lo cual nos lleva al siguiente elemento, la orientación.
El elemento “orientación” como referencia a aquellos elementos que contribuyan a la transparencia en el funcionamiento del ambiente (Barbosa, 2006) para los participantes en los posibles roles como administradores, docentes y estudiantes. El uso de TIC está encaminado a facilitar los procesos de comunicación y permitir claridad y una constante posibilidad de consultar y retroalimentar las reglas y características del proceso formador desde los distintos actores.
Los elementos a tener presente a la hora de integrar TIC en estrategias de enseñanza y procesos de aprendizaje son diversos y particulares a cada intensión formativa, donde se visualiza que debe ser un trabajo inter-disciplinario que complemente el acto educador, el acto comunicador, y los procesos de construcción en la escritura.