• No results found

DHHS/PHS Supplemental Guidance for Planning and Implementing the National Smallpox Vaccination Program (NSVP) 22 Nov 2002.

Appendix K: References

5. DHHS/PHS Supplemental Guidance for Planning and Implementing the National Smallpox Vaccination Program (NSVP) 22 Nov 2002.

Ingredientes: 500 gramos de pétalos de rosal romano (rosal de cien hojas) o de rosas rojas; 3 tazas y media de azúcar; y tres limones.

Preparación.- Se quita la parte más clara y dura de los pétalos y se enjuagan bien con agua corriente. Durante dos horas y hasta que el agua se vuelva rosada, se dejan macerar en una fuente con el zumo de dos limones di- luido en cinco cucharadas de agua. Se hace un almíbar con el azúcar diluido en cinco cucharadas de agua. Cuando empieza a hervir, se añade el contenido de la fuente y se deja cocer a fuego lento durante media hora. Unos cinco minutos antes de apagar la lumbre se añade el zumo del tercer limón. Se deja enfriar y se almacena en tarros.

En el título de esta breve presentación de la co- munidad sefardí de Sofía me he atrevido a hacer una pa- ráfrasis del de la celebérrima novela de mi paisano, el premio Nóbel Elías Canetti, porque el paralelo es evi- dente: hay que salvar Sofía, rescatando del olvido la face- ta sefárdica de esta ciudad antigua, multicultural y mul- tilingüe, y ofrecer al mundo algo que para nosotros los búlgaros es de rutina diaria.

El legado histórico de Sofía es riquísimo, su plura- lidad impresionante. Baste decir que probablemente y a excepción de Jerusalén, sea la única ciudad del mundo en cuyo corazón y en un radio de cien metros, sobre ruinas romanas de época pagana, coexistan una iglesia ortodoxa, una mezquita, una catedral católica y la sinagoga más grande de los Balcanes. En esta tierra se escribió en búl- garo con caracteres rasíes y en sefardí con letras cirílicas.

Les aseguro que vale la pena ver todo esto; no en vano, de los muchos nombres que tuvo en sus 7000 años de existencia, la ciudad se ha quedado con el de Sofía, 'La Sabia'. 

184

185 Esther BENBASSA - A. RODRIGUE, Historia de los judíos sefardíes: de Toledo a Salónica

(Madrid: Abada Editores, 2004; trad. del francés; existe también versión al búlgaro). Guy H. HASKELL, From Sofia to Jaffa: The Jews of Bulgaria and Israel, Intr. Raphael PATAI

(Detroit: Wayne State Univ. Press, 1994).

Zvi KEREN, «The Jews of Rusçuk: Growth of a Community in the Capital of the Danube Dis- trict», en Minna ROZEN, The Last Ottoman Century and Beyond: The Jews in Turkey

and the Balkans 1808-1945, vol. I (Jerusalén: Tel Aviv University, 2005) ps. 67-82.

Haim KESCHALES, «Dorot harisonim: hayehudim beBulgaria 'ad senat 1898», en A. ROMA- NO - Joseph BEN - Dr. Nissim (Buko) LEVY (eds.), Encyclopedia of the Jewish Diaspo-

ra: A Memorial Library of Countries and Communities: vol. X, Bulgaria (Jerusalen -

Tel Aviv: The Encyclopedia of the Jewish Diaspora Co. Ltd., 1967) cols. 24-159. ---, Corot yehudé Bulgaria, 6 vols. (Tel-Aviv 1969 y ss.).

Saül MÉZAN, Les Juifs Espagnols en Bulgarie (Sofía: Amischpat, 1920).

Salomon A. ROSANES, Historia de la comunidad yisraelita de Ruschuk (Ruschuk 1914). ---, Histoire des Israelites de Turquie (Turquie, Serbie, Bulgarie, Bosnie, Albanie et Grèce) et

de l'Orient (Syrie, Palestine, Egypte, etc.) [en hebreo].

Elena ROMERO, El teatro de los sefardíes orientales, 3 vols. (Madrid 1979).

---, Repertorio de noticias sobre el mundo teatral de los sefardíes orientales (Madrid: CSIC, 1983).

---, La creación literaria en lengua sefardí (Madrid: Ed. Mapfre, 1992).

Beatrice SCHMID - Yvette BÜRKI, «El Hac,ino imag,inado»: comedia de Molière en versión

judeoespañola (Basel: Romanisches Seminar der Universität Basel, = ARBA 11, 2000)

(vid. especialmente la Introducción).

Vicki TAMIR, Bulgaria and Her Jews: The History of a Dubious Symbiosis (New York: Ye- shiva Univ. Press, 1979).

Susana WEICH-SHAHAK, «El cancionero sefardí de Bulgaria Kantikas viejas: Avance de un catálogo y edición crítica», Anuario Musical 50 (1995) ps. 61-74.

Son de útil consulta las páginas web de algunos organismos citados: Universidad de Sofía: www.uni-sofia.bg; Dirección Central de los Archivos de Estado: www.archives.government.bg; Sinagoga de Sofía: www.sofiasynagogue.com; y Organización de los Judíos en Bulgaria Shalom:

www.shalom.communikey.org

Agradezco a todos los que me han proporcionado materiales y fotografías para este artículo: Al- bena Taneva, Boriana Buzhashka, Bozhidar Yonov, Emmy Baruj, Iván Barnev, Iván Ilchev, Ju- lina Dadova, Liubomir Yurukov, Mariana Baruj; y a todas las jóvenes de la Organización Juve- nil de Salom (Sonia, Ani y Polly). Para este artículo se han utilizado también las siguientes en- trevistas: de Emil Kaló en el periódico Sega; de Samuel Francés en la Radio Nacional; y de Va- nia Guezenko en la RFI.

BIBLIOGRAFÍA

Detalle de una tumba en el cementerio judío de Sofía.

A B C D

A ICalle Ben Yehudá.

B IMuro de las Lamentaciones.

C IVista del barrio de Yemín Mosé; al fondo el molino de Moisés Montefiore. D IVista del Monte del Templo con la Mezquita de la Roca.

Mis estancias troqué por la sombra de arbustos, por un seto enramado el poder de mi aldaba, de fragantes aromas se saciara mi alma

y he cambiado mi arrope por olor de maleza [...] Me sentaré al umbral del Monte Santo

y pondré mis cancelas

enfrente de los pórticos del cielo.

Con agua del Jordán haré brotar mis nardos

Vistas del recinto amurallado de la ciudad de Jerusalén.

Después de las Cruzadas, la comunidad sefardí de Jeru- salén fue reconstruida por el rabino Mosé ben Nahmán (Gerona 1194 - Acre ca. 1270), más conocido entre los judíos como Rambán, según el acrónimo de su nombre, y en círculos cristianos como Nahmánides o Bonastruc Saporta-, quien, procedente de Gerona, llegó a la ciudad en 1267.

En su breve estancia en Jerusalén -en 1268 se tras- ladó a vivir a Acre-, emprendió la construcción de una sinagoga en el centro de lo que hoy en día es el barrio judío de la Ciudad Vieja, sinagoga que a lo largo de mu- chos años sirvió a todas las comunidades judías de Jeru- salén, sefardíes y no sefardíes, si bien los servicios reli- giosos solían celebrarse según el rito sefardí. Desde fina- les del siglo XIV la pequeña comunidad fundada por Rambán fue creciendo, en parte gracias a la llegada de judíos que habían huido de las matanzas desatadas en 1391 en los reinos hispanos; esta corriente de inmigra- ción se intensificó tras la expulsión de los judíos de Es- paña decretada por los Reyes Católicos en 1492.

Un cuarto de siglo después la zona sufrió un gran cambio político. En 1516 el Imperio otomano conquistó Palestina y abrió las puertas del país a los judíos. Entre los que aprovecharon la oportunidad de regresar a la cu- na de sus antepasados se contaban muchos de los exilia- dos de España que estaban esparcidos por la cuenca me- diterránea, los cuales se establecieron principalmente en Jerusalén, Safed y Hebrón, donde se sumaron a los ju- díos allí establecidos.

Desde un punto de vista formal, se puede dividir la población de Jerusalén en tres grupos principales, constituidos por miembros de las tres grandes religio- nes monoteístas: judíos, musulmanes y cristianos. A su vez, cada uno de esos grupos se subdivide en otros va- rios según diferentes criterios: origen étnico, matices relativos al credo y al culto religioso, y país, zona o lu- gar de procedencia.

Entre los judíos, el grupo principal era antaño el de los sefardíes, veteranos en el país y descendientes de los expulsados de España, a los que se agregaron parte

La comunidad sefardí de