3.5 Methods
3.5.2 Support Vector Machines
Las habilidades de IIG, se entienden como el conjunto de habilidades de pensamiento geográfico, que da cuenta de la capacidad de los sujetos para reconocer, seleccionar y reformular información geográficamente pertinente y relevante, para resolver un problema geográfico, o para comprender la dimensión geo-espacial de un problema social. Desde esta perspectiva, se constituye como un componente indispensable para que este tipo de pensamiento pueda, efectivamente, concretizarse.
La información geo-espacial, puede adoptar la forma de una marca territorial o hito geográfico, o bien, puede constituirse como un concepto técnico, por lo que, para conocer cómo movilizan esta meta-habilidad las y los estudiantes de aulas interculturales, y la importancia que esta tiene para su desarrollo del pensamiento geográfico, se operacionalizó en dos habilidades constitutivas: geo-referenciación y conceptualización.
Entre las habilidades de IIG, como se puede observar en la figura Nº 47, la conceptualización brindó algunas dificultades, siendo el indicador cuantitativo, el que ofreció más complejidad. En este indicador, 35 estudiantes se mantuvieron en el nivel elemental, mientras que sólo 9 avanzaron hacia el nivel aditivo y 4, llegaron a mostrar evidencia de un nivel constructivo en esta variable del pensamiento. Esto significa, que la mayor parte del estudiantado que participó de la investigación, utilizó menos de 4 conceptos para responder al problema central que organizaba el portafolio del estudiante; existiendo respuestas en las que se utilizaron uno, dos o máximo tres conceptos que pudieran ser considerados en algún nivel de tecnicalidad, los que resultan completamente insuficientes para otorgar algún sentido disciplinar a la respuesta. Sólo 9 estudiantes utilizaron entre 4 y 7 conceptos geográficos, y sólo cuatro estudiantes utilizaron más de 8 conceptos en la resolución del problema.
Figura Nº 49 Estadísticos descriptivos habilidades de IIG
Indicador Georef Indicador cuantitativo Georef Indicador cualitativo Georef Indicador global Concept Indicador cuantitativo Concept Indicador cualitativo Concept Indicador Global N 45 45 45 45 45 45 Media 2,00 2,08 4,08 1,35 1,85 3,21 D.S ,875 ,846 1,686 ,635 ,505 ,922 Mín 0 1 1 1 1 2 Máx 3 3 6 3 3 5
Fuente: Elaboración propia Respecto a los niveles de aprendizaje, se puede decir que un 31% (15 estudiantes) demostró un nivel de desempeño elemental, mientras que la mayor parte del estudiantado, evidenció un nivel de desempeño aditivo (38%), al tiempo que un 31% (15 estudiantes) mostró un nivel de desempeño constructivo.
Con lo anterior, se puede decir que, la media de la habilidad de geo-referenciación fue de 2,503 puntos (DS=0.799), con un promedio, para el indicador cuantitativo, de 2 (DS = . 875) y de 2.08 (DS = .846) en el indicador cualitativo.
Por su parte, la conceptualización, evidenció una menor dificultad, ya que se logró una media de 3,024 puntos (DS=.668).
A pesar de lo pequeño del grupo en estudio, al aplicar una prueba t, se pudo observar que estas diferencias resultan estadísticamente significativas. Al tiempo que, al aplicar una prueba de correlaciones, la georeferenciación mostró una correlación directa y baja, aunque estadísticamente significativa, con la conceptualización geográfica (r = .331; p < .05). Adicionalmente, a partir del análisis de correlación, se determinó que existía diversas interrelaciones entre las habilidades de IIG y, otras habilidades de este tipo de pensamiento. Así entonces, se observó una correlación positiva, alta y estadísticamente significativa, entre la geo-referenciación y las habilidades de Orientación espacial y localización geográfica (r= + 0.839), al tiempo que se evidenció correlaciones positivas y bajas, aunque estadísticamente significativas, entre a geo-referenciación y las habilidades de análisis territorial, tanto en su indicador de problematización (r= + 0.351), como en el indicador de análisis territorial global (r= + 0.315).
Así mismo, la geo-referenciación mostró una relación moderada y estadísticamente significativa con las habilidades de expresión escrita del pensamiento geográfico, a través de su indicador de perspectiva (r= +0.317).
Con ello, pareciera ser que la geo-referenciación es una habilidad sustantiva para la promoción de las habilidades de orientación espacial y localización geográfica, ya que ambas presentan una correlación muy alta y significativa, llegando esta a una r= + 0.839. Al ir más lejos, y calcular regresiones lineales entre las diferentes habilidades, es posible concluir, que el modelo predictivo que mejor se ajusta, corresponde a un modelo que tiene como variable independiente a la georeferenciación.
Esta habilidad, permitió predecir tanto el puntaje total de las habilidades de producción del pensamiento geográfico, así como también contribuyó a predecir el comportamiento de la habilidad de la orientación espacial y localización geográfica. Estos correspondieron, respectivamente, a los modelos 2 y 1 puestos a prueba, sin embargo, la georeferenciación funciona como habilidad predictiva, especialmente para la orientación y localización, en la medida que el modelo 1 permitió predecir una mayor cantidad de varianza (R2 = .901).
Del mismo modo, se pudo observar una relación positiva y moderada y, estadísticamente significativa (p < .05) entre la conceptualización geográfica y todas las habilidades de producción de pensamiento geográfico.
Con todo lo anterior, se puede decir que, la IIG correlaciona positiva, moderada y significativamente con la PPG (R2 = 0.526).
Así entonces, se puede decir que el aprendizaje de la geografía demanda, tanto cantidad como calidad, en la producción y uso de conceptos geográfico, ya que estos se constituyen como el componente más elemental del aprendizaje geográfico, en consistencia a lo planteado por la investigación internacional en las últimas décadas.
De este modo, podemos afirmar que, el adecuado desarrollo del análisis de fenómenos y procesos geográficos, depende de manera importante de la calidad de la conceptualización geográfica, tal como lo han señalado autores como: Gregg y Carver (2006); Golledge y Battersby (2006); Golledge, Marsh y Battersby (2008); Vanzella (2005).
Lo anteriormente planteado, nos permite sostener que, los niveles de aprendizaje geográfico cambian dramáticamente cuando a las personas se les enseña a observar el mundo a través de los principios básicos de la geografía. Esto implica que la geografía tiene un idioma y la base de ese conocimiento no es casual, fácilmente accesible o acumulativa en términos ingenuos. Más bien, es un cuerpo rico y estructurado de conceptos que se basan en los modos específicos de razonamiento que normalmente tienen que ser enseñados (Golledge, 2002).
5.3 Las relaciones entre el aprendizaje geográfico y las habilidades de