6.7 T RANSLATION P HASE (D ESIGN E LEMENTS )
6.7.2 T HRESHOLDS
El presente apartado trata sobre la organización de los asentamientos indios de la Nueva España a partir de sus espacios urbanos generados por el primer período de congregación. Este análisis lo realicé a partir de las Relaciones Geográficas del siglo XVI y de algunos documentos del AGN. Al respecto, obtuve como resultado cuatro grupos de asentamientos indios que se organizaron en jerarquía de acuerdo con los tipos de espacios urbanos que contenían, del más al menos complejo. En este apartado menciono sólo de manera general las cabeceras indias con sus respectivos espacios urbanos para concentrar en los cuatro grupos, debido a que son una gran cantidad. Por ejemplo, en el primer grupo concentré a las urbes indias que fueron sede de los corregimientos o alcaldías mayores. En el segundo, se consideraron a las urbes con una conexión directa a algún corregimiento o ciudad. En el tercero, ubiqué a las cabeceras donde casi no tuvieron una comunicación con otras cabeceras importantes, pero que tenían cierta accesibilidad porque estaban emplazadas en algunas planicies y valles. Y en el cuarto grupo, consideré a cabeceras que se localizaban en serranías o montañas, lo que hacía que estuvieran aisladas e incomunicadas de todo desarrollo económico.
1.10.1 Espacios urbanos de los pueblos de indios
Este apartado tiene como objetivo analizar las primeras fundaciones de los asentamientos urbanos indios, producto de los programas de congregación entre 1519 y 1584. Esta etapa de fundaciones urbanas a modo hispano implantó espacios urbanos ya definidos en los asentamientos españoles como: templo, plaza, edificios administrativos, casas calles, etcétera. Sin embargo, estas políticas, por lo menos en la Nueva España, crearon cuatro grupos de asentamientos indios donde se observa claramente que la implementación de los espacios urbanos definió una jerarquización político- administrativa entre localidades, aplicándose de manera general a las cabeceras indias y en algunos casos a sus sujetos.
Dentro de este primer período de asentamientos indios quedó comprendida la primera etapa de congregación, entre 1545 y 1580 (Jarquín, 2011:164), con acciones para juntar a los
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indios que vivían dispersos en montañas, laderas, valles o planicies, con ello fundaron asentamientos indios compactos.
Durante la primera etapa de congregación fueron afectados los nuevos asentamientos coloniales por los movimientos poblacionales, debido a las epidemias de 1557 y 1564 (Jarquín, 2011: 152). En este primer período se fundaron algunas localidades conforme al estilo europeo con traza urbana ortogonal. La mayoría de los pueblos de las zonas rurales fueron organizados en asentamientos compactos, pero a causa de la resistencia india, muchos religiosos y autoridades se conformaron con crear un círculo de pueblos en torno a los templos de sus cabeceras (Gerhard, 1991: 70). Las congregaciones fundaron las nuevas localidades aplicándose las unidades cabecera- sujetos que constituían a los pueblos de indios (García Martínez y Martínez Mendoza, 2011: 5). 2 Antes que finalizar a la primera etapa de congregación, el rey Felipe II solicitó al Consejo de Indias la información completa sobre sus dominios en ultramar, mediante una Cédula emitida el 25 de mayo de 1577. La cédula se envió a las autoridades de sus virreinatos, audiencias y gobernaciones. Se conformó una serie de recomendaciones y disposiciones legales que permitieron obtener un inventario de las características principales de estos territorios para tener mayor certeza y control de los recursos naturales y humanos. Esta se constituyó en una serie de 50 preguntas sobre los siguientes temas: la geografía, mineralogía, botánica, zoología, historia, lengua, costumbres, estadística, demografía y economías de las regiones, ciudades, villas y pueblos, elaboradas entre 1579 y 1584. El inventario recabado por la Cédula, quedó contenido en los documentos de las Relaciones Geográficas del siglo XVI (Carrera, 1968: 1).
Almacenados en tres diferentes repositorios en el mundo: el primero, en el AGN; el segundo, en el AGI en España; y el último en La Universidad de Texas en Austin, Estados Unidos de América. Estos documentos fueron publicados por varios historiadores, dos de ellos por FPT, quien divulgó parte de este gran acervo histórico; y el historiador René Acuña, quien publicó toda esta información en diez volúmenes, editados por la UNAM.3
En este apartado estudié los tomos de René Acuña que abarcaron la Nueva España: Antequera, tomo I y II; Tlaxcala, tomo I y II; y México, tomo I, II y III. Tomando en cuenta
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Tal es el caso de lo que se explica en la Ordenanza de congregación de 1560 para Calimaya y Tepemaxalco transcrita en el libro Memoria india en templos cristianos de Margarita Loera Chávez.
3
Comenta Rafael López que René Acuña que “este esfuerzo historiográfico en diez volúmenes se realizó entre 1982 y 1988. El esquema de esta magna obra para México es la siguiente: 34 Relaciones de Antequera (Oaxaca) (Vols. 2 y 3), 16 Relaciones de Tlaxcala (Vols. 4 y 5), 33 Relaciones de México (Vols. 6, 7 y 8), 17 Relaciones de Michoacán (Vol. 9) y 12 Relaciones de Nueva Galicia (Vol. 10). Estos textos se acompañan de introducciones utilísimas, en cada volumen y en cada Relación. No faltan las notas explicativas, atinados vocabularios de palabras poco usuales en español y de términos de lenguas nativas, índices onomásticos y toponímicos, así como una completa bibliografía” (López, 2007: 25).
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todos los pueblos de indios tanto los que tienen cartografía como los que no. En sus descripciones escritas hablan directa o indirectamente de cómo fueron las fundaciones y características de los primeros asentamientos indios que comenzaron como un pequeño agrupamiento de población y posiblemente con una pequeña traza ortogonal, en las cuales funcionaron para las diferentes actividades tanto política y religiosa, como civiles y comerciales. Para ello, realicé el análisis de las descripciones de la cartografía antigua y documental, contenida en las Relaciones geográficas, que se explican en los cuadros 2, 3, 4 y 5 con información descriptiva física. Todo esto tiene la finalidad de explicar los cuatro grupos de asentamientos que logré identificar durante el siglo XVI, producto de las congregaciones.
Los asentamientos indios se conformaron por espacios urbanos: plaza, edificios públicos, templo, calles, entre otros, que los españoles implementaron con funciones específicas y también para integrar el asentamiento y sus habitantes en un espacio determinado para sus diferentes actividades políticas, religiosas, económicas y culturales.
Estos espacios urbanos estuvieron integrados por: el templo; la plaza integrada por el rollo y picota, el comercio, la fuente, la horca y el tianguis; la cárcel; la casa de comunidad o cabildo; y las calles, manzanas, solares y barrios.
El primer espacio, el templo (también fue denominado como espacio eclesiástico) (Ladero, 1998), este moduló el espacio de la localidad y proporcionó forma y delimitación a los asentamientos indios. A partir de él se trazó de forma ortogonal el interior de las localidades, donde radicaba el poder religioso, así lo menciona Bernardo García, y comenta que la puerta de la iglesia fue un punto que determinó y delimitó la extensión de las zonas de protección de los pueblos de 500 varas en el siglo XVI y las dotaciones de tierras de 600 varas (fundos legales) desde finales del XVII y también, casi siempre fue el punto de partida para el trazado de las calles ya sea en forma regular o irregular a partir de los procesos de congregación del siglo XVI y conforme fueron creciendo los pueblos (García Martínez y Martínez Mendoza, 2011: 18). Marie Thérèse Réau indica que en algunos casos estaban directamente interactuando con un monasterio. Estos se construyeron en lugares estratégicos como medio de evangelización. Por ejemplo, para el valle de Toluca se edificaron cuatro conventos: Toluca, Calimaya, Metepec y Zinacantepec, administrados por los religiosos franciscanos hasta la secularización en 1754 (Réau, 1991:189).
El segundo, la plaza, elemento integrador y corazón de los asentamientos de los pueblos de indios. Alrededor de ella se encontraban los edificios institucionales y los espacios para el comercio local, pero también había los elementos de la aplicación de la justicia como el rollo y la picota. Estos últimos se instalaban al mismo tiempo que la congregación del pueblo, lo que
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significó que estaría en primer plano la presencia de la justicia española, a través de los cabildos indios o los corregimientos, para mantener un gobierno sujeto a los esquemas españoles (López, 2007: 15).4
La ubicación del rollo y la picota representó en la época colonial el lugar donde se realizaba el acto jurídico de institucionalización de una nueva población que se realizaba con la instalación del rollo en el centro de lo que sería la plaza. El rollo generalmente fue un tronco cilíndrico de madera. Aunque, en algunos casos se iría monumentalizando, generalmente, con la forma de columna de piedra con inscripciones y heráldicas. Este elemento se utilizaba, con función añadida, como la picota; de tal forma que servía para exponer públicamente los restos de los ajusticiados (López, 2007: 248). Sin embargo, son pocas las localidades en las Relaciones geográficas que exponen la presencia de la horca o la picota. Las localidades que sí hablan al respecto son: Tlaxcala, Cuzcatlán, Tenango y Calimaya.5
Para el caso de las localidades de Tlaxcala, Cuzcatlán y Tenango se muestra en la información gráfica de las Relaciones geográficas la presencia de la horca o la picota. Aunque, para Cuzcatlán es interesante destacar que en los mapas de las dos Relaciones geográficas que se realizaron, en uno se omitió y en el otro no. En Calimaya no existe evidencia gráfica, pero sí escrita y argumentada por fray Jerónimo de Mendieta quien comentó que tuvo que utilizar la horca al menos 200 veces (Loera Chávez, 2006: 58).
En la plaza también se encontraba la fuente de agua, como medio de abastecimiento de este vital líquido a los habitantes de estos pueblos, como Rafael López comenta en una cita de René Camargo de la ciudad de Tlaxcala. La parte libre de la plaza estaba ocupada por una fuente circular con ocho columnas en su circunferencia de las que procedían los caños. De esta pila principal se pasaba a otras pilas más bajas, de las cuales la gente podía tomar agua para el servicio de la ciudad (López, 2007: 282).
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Rafael López comenta que lamentablemente estos edificios y casas, citados e incluso dibujados en las
Relaciones geográficas, casi en su totalidad han desaparecido a excepción del de Meztitlán (ubicado en el actual
estado de Hidalgo), básico para la historia de la arquitectura novohispana. Esta ausencia arquitectónica convierte a las noticias documentales en conocimiento indispensable de su funcionalidad y presencia urbanística (López, 2007: 15).
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Rafael López, siguiendo a Diego Muñoz Camargo, describe los elementos de la plaza central de Tlaxcala: “A un lado desta plaza, está una picota para ejecución de la justicia, que es una columna de piedra blanca que tiene 18 palmos de alto, con una peaña ochavada de extremada hechura, hasta donde está el asiento de la picota, hay dos estados de alto, que señorea toda la plaza. El dibujo responde a la misma descripción a la que se añade la representación adjunta de una horca; elemento en pleno funcionamiento para castigar a ciertos indios idólatras” (López, 2007: 249).
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Tercero, la cárcel. Su función fue para custodia de los delincuentes, como se estipuló en la Recopilación de Leyes de estos Reinos, en el año de 1537 por mandato del rey Carlos I quien ordenó que en todas las ciudades, villas y lugares de las indias se construyeran cárceles (Sánchez Michel, 2008: 25).
El cuarto, la casa de comunidad. Era el edificio donde se reunía el cabildo indio y generalmente estaba ubicado en el centro del pueblo, a un lado de la plaza. Rafael López comenta que el poder del municipio iba creciendo en los reinos peninsulares durante la baja edad media y tendía a formalizarse mediante la construcción de edificios específicos. A finales del siglo XV serían los propios reyes católicos los que instalarían en los cabildos municipales de arquitecturas representativas, con la definición de las plazas mayores, propias del siglo XVI de América y también para la Nueva España donde se reunieron los distintos poderes locales; los cuales presidían el escenario público desde sus balcones, característica fundamental en la opción estética y arquitectónica novohispana (López, 2007: 241).6
Quinto, las calles, éstas integraron y estructuraron la localidad y generalmente de forma ortogonal formado por manzanas, solares y barrios como se ha observado en las descripciones escritas y gráficas de las Relaciones geográficas del siglo XVI. Las autoridades españolas e indias utilizaron estos espacios para diferentes actividades, además la plaza fue el centro del asentamiento urbano, alrededor de ella, ubicaron sus viviendas, ya sea, las casas de las autoridades españolas que en algunas cabeceras de pueblos de indios, tenían un corregidor. También en el centro se ubicó la casa de los religiosos o del clérigo, las casas de los principales y de los caciques como autoridades indias civiles. Por ejemplo, en las localidades de Tenango, Tecamachalco, Quecholac, Santiago Tecali y Acatzingo (Acuña, 1986a: 278; Acuña, 1985a: 235-237; Acuña, 1985a: 235-237; Acuña, 1985b: 230-232 y Acuña, 1985a: 235-237).
Las casas de los maceguales se ubicaron después de las casas de las autoridades indias, españolas y religiosas, en la periferia de la localidad. Entre las casas indias existía una diferenciación espacial y cultural. Las características principales de las casas de las indias difieren entre los maceguales y la nobleza. Las casas de los maceguales eran muy pequeñas, con uno o dos aposentos y su función era de proteger a los indios del ambiente externo, como
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Rafael López señala que el alcalde mayor se encargaba de hacer la nueva traza, fijando primero el sitio del templo, luego para el cabildo, la cárcel y otras construcciones (López, 2007: 190).
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descanso, y para realizar sus actividades privadas. Por otro lado, las casas de los principales y caciques o nobleza india fueron de mayor tamaño, algunas tenían dos o tres patios y alrededor de ellos otros aposentos sin puertas, su función era la de recibimientos y donde se encontraba la autoridad de la casa o del pueblo. Por ejemplo, las casas de las cabeceras de Atlatlauca, Jicayan de Tovar, Putla, Meztitlán, Tasco y Texcoco. (Acuña, 1984a: 58; Acuña, 1984a: 311; Acuña, 1984a: 201; Acuña, 1986a: 73-74; (Acuña, 1986a: 130 y (Acuña, 1986b: 112-113).
En resumen, en este apartado trato de desarrollar cuáles fueron los diversos espacios urbanos que se encontraban en los poblamientos indios del siglo XVI, impuestos por las normas españolas. Éstos estaban ordenados de manera que se distribuían dentro de los asentamientos indios. Cabe resaltar que la ciudad de Tlaxcala fue la primera fundación india con una organización urbana al estilo europeo, con una traza ortogonal y espacios urbanos como: templo o convento, plaza, edificios administrativos, casas de los caciques e indios principales y calles rectas. Alrededor del asentamiento urbano se ubicaron localidades indias formando barrios (véase capítulo II apartado 2.2 y 2.3). En el caso de la villa de Toluca se ubicó dentro el cabildo indio de la cabecera de Toluca en “Las casas reales” y ésta se distribuyó en una traza ortogonal con plaza, un convento y calles (véase capítulo III apartado 3.2).
1.10.2 Agrupación de las cabeceras de los pueblos de indios, por espacios urbanos
El objetivo de este apartado es establecer de manera general cómo se agrupaban las cabeceras indias, según los espacios urbanos que tenían. Éstos implicaban cierta jerarquía dentro de su comarca y provincia. Entre mayor número de espacios urbanos eran más importantes y entre menos eran de una menor importancia.
En este estudio consideré solamente a los asentamientos indios de la Nueva España contenidos en las Relaciones geográficas del siglo XVI. Mi universo fueron 197 cabeceras de pueblos de indios. Dentro de los términos de estos pueblos de indios tienen 1,106 sujetos, aproximadamente. Cabe señalar que se extraviaron algunos pueblos de indios; pero, en estos documentos quedó registrada la mayoría, lo que permitió hacer una generalización y abstracción de estas localidades. Por lo tanto, se analizó sus descripciones escritas y gráficas (mapas), además se complementó con documentos del AGN en México donde se mencionan y
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se observan las formas de asentamientos indios, que fue motivado por una nueva forma de pensamiento u organización de la ocupación del territorio que los españoles ejercieron en la Nueva España, lo que creó todo un cambio y transformaciones espaciales desarrollando tres grupos de asentamientos para el siglo XVI. Estos datos se concentran en el cuadro 2 y se acompañan de los cuadros 3, 4, 5 y 6.
El primer grupo se conforman con los espacios públicos de: templo, casas de las autoridades españolas, casas de los religiosos, casas de los principales y caciques, casas de comunidad, casas de los maceguales, carnicerías y comercios o tianguis, plaza, fuentes, manzanas, calles, solares y barrios. Estas localidades se ven representadas en los mapas de: Itztepexic, Nochixtlán, Cholula, Coatepec, Chicoloapan, Meztitlán, Tenango y Minas de Zumpango. En cuanto a los pueblos de indios contabilizados en las Relaciones geográficas representan sólo el 12.1% de 24 las cabeceras de los pueblos de indios (cuadro 3).7 La mayoría parece que eran corregimientos o alcaldías.
En cuanto al segundo grupo se observa que contenían los siguientes espacios: templo, plaza, calles, solares, casas de los principales, de comunidad y cacique. Las cabeceras de mayor importancia en algunos casos contaban con barrios. Estas se observan en los mapas de las localidades de: Atlatlauca y Malinaltepeque; Ixtlan, Quiotepeque y Tecomahuaca; Macuilsúchil y Teutitlán; Tlacotepec; Xuchitepec; Zozopastepec; Macupilco; Tlamacazcatepec; Tehuantepec; Texupa; Cuzxatlán; Zacatlán; Misantla; Quautlatlahuaca; Muchitlán; Zempoala, Tlaquipa, Tzaquala, Tecpilpan, Epazoyuca, Tetliztaca, Minas de Zimapan, Huexutla, Culhuacán e Iztapalapa. En el cuadro 1 se presentan 53 pueblos de indios que representan el 26.8% (cuadro 4).
En el tercer grupo se observa que principalmente se contaba con espacios urbanos como templo y casas, estos se pueden observar en los mapas de las localidades: Tenango y Xuchitepec, Jurisdicción de Chalco (actual estado de México); Tepotzotlán, San Mateo y Santiago Quatlapa; Teutitlán; Hueytlalpa; Junpango; Matlatlán y Chila; Papantla; Atenco; Atlatlautla; Chimalhuacán; Temascaltepec y Xilotepec; Acolman, Teotihuacán, Tequizistlán, Tepexpan y Huehuetlán. En estas localidades es posible que se encontraran con templo y casas alrededor de ésta, sin calles. Tal vez cartográficamente emplearon un sólo símbolo (que casi
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Localidad donde residía el corregidor representante del monarca español sobre los territorios conquistados (García Castro, 2011: 111).
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siempre fue un templo) como método de generalización cartográfica. Debido a que tal vez no era necesario representarlo de forma realista. Representaban el 51.5% de 102 pueblos de indios (cuadro 5).
En cuanto al último grupo de cabeceras de pueblos de indios se carece de algún indicio que muestre los espacios urbanos que tenían, estos fueron 19 que representaron el 9.6% (cuadro 6).
Las características topográficas jugaron un papel importante para configurar y distribuir las cabeceras y sujetos de los pueblos de indios, debido a que esto influyó en los espacios urbanos, lo cual facilitó o dificultó su fundación y congregación. Por ejemplo, el primer grupo de cabeceras de pueblos de indios se ubicó en planicies y valles. En cambio en el cuarto y último grupo se localizó en montañas y serranías. Zonas geográficas de difícil acceso y con mucha dificultad para establecer un asentamiento con los elementos arquitectónicos elementales y así adaptarse a los nuevos estilos de vida impuestos por la corona española (cuadro 2).
Cuadro 2. Grupos de los pueblos de indios de la Nueva España
Cabeceras de pueblos de indios
Primer grupo Segundo grupo Tercer grupo Cuarto
grupo Total
24 53 102 19 198
% 12.1 26.8 51.5 9.6 100
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Cuadro 3. Primer grupo de cabeceras de pueblos de indios, 1579-1584
No Cabecera Año Lugar de
fundación Jurisdicciones civiles No. de sujetos Fuente
1 Chicoloapan 1579 Planicie Coatepec 2 Acuña, René (1985b)
2 Chiconautla 1580 Planicie San Cristóbal Ecatepec 4 Acuña, René (1985b)
3 Cholula 1581 Planicie. Cholula 10 Acuña, René (1985b)
4 Citlaltomagua y Anecuilco
1580 Ladera Acapulco 2 Acuña, René (1985b)
5 Coatepec 1579 Ladera Coatepec 5 Acuña, René (1985b)
6 Iguala 1579 Valle Iguala 6 Acuña, René (1985b)
7 Ixtepeji 1579 Valle Ixtepeji 2 Acuña, René (1984a)
8 Ixcatlán 1579 Serranía Teutitlán del Camino 3 Acuña, René (1984a) 9 Macuilxochitl 1580 Planicie Milla y Tlacolula 3 Acuña, René (1984a)
10 Meztitlán 1579 Ladera Meztitlán 1 Acuña, René (1986b)
11 Nochixtlán 1580 Planicie Nochixtlán S/I Acuña, René (1984a)
12 Quiotepec 1579 Valle Teutitlán del Camino 5 Acuña, René (1984a)