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Table 20: Controlling for LRA activity

La Movilidad como Derecho Inalienable

Caja Madrid

(Caja Madrid, 2010)

, plantea la movilidad urbana como un derecho ciudadano que es necesario preservar y proteger, que en las últimas décadas por la primacía que se ha dado al vehículo motorizado, la expansión de las ciudades, aleja cada vez más las zonas de trabajo de las de vivienda, y hace que el ejercicio de este derecho se haya visto vulnerado. Ruido, congestión, alta incidencia de enfermedades relacionadas con la contaminación del aire, estrés, pérdida de horas productivas, son los rasgos de las ciudades modernas. La masificación en el uso de la bicicleta como medio de transporte alternativo se hace necesaria dentro de la política de transporte urbano en las grandes aglomeraciones, con el objetivo de conciliar la modernización del servicio público y la racionalización en el uso del vehículo particular en el cumplimiento de los compromisos internacionales para la reducción de las emisiones de CO2.

Las Externalidades Negativas de la Movilidad

Según Moctezuma

(Montezuma, 2005)

, la bicicleta como medio de transporte alternativo aparece como respuesta ante el crecimiento de la población y los automotores (automóviles y motocicletas) que aumentan anualmente de forma constante, traduciéndose esto en más congestión, contaminación y accidentalidad, que se refleja en una serie de externalidades negativas. En efecto, costos generados por el uso gratuito e indiscriminado de las vías, son bastante altos, éstos se manifiestan principalmente en la caída en la productividad dada la desmedida inversión de tiempo y dinero en movilidad o el gasto en salud pública relacionados con enfermedades respiratorias, sedentarismo, heridos y víctimas de accidentes de tránsito.

Hacia Ciudades Saludables

ITDP

(ITDP, 2011)

, plantea que la posibilidad de lograr una transformación hacia ciudades saludables, equitativas, competitivas y sostenibles está directamente relacionada con renunciar al modelo urbano de desarrollo que fomenta el uso indiscriminado del automóvil. Los modelos de ciudad que vemos hoy en día en la mayor parte del mundo, pero principalmente en los países en vía de desarrollo, están tocando

fondo. Las ciudades concebidas como están son modelos de ineficiencia, baja productividad como consecuencia de la deficiente movilidad.

Caja Madrid, et al, señala por su lado, que la movilidad de las ciudades se está orientando cada vez más a incorporar criterios de sostenibilidad. Se plantea la tendencia hacia la accesibilidad que busca reducir las necesidades de desplazamientos, sobre todo los motorizados, tanto en número como en longitud y aprovechar la capacidad que tiene el ser humano de desplazarse sin vehículos motorizados, con lo que aparecen las políticas de creación de proximidad, que buscan acercar los equipamientos para que las personas puedan acceder a ellos a pie o en bicicleta. Dentro de estas políticas se encuentra la promoción de la bicicleta como medio de transporte habitual y quitar la dependencia del automóvil.

Para Moctezuma, la problemática se debe centrar en las necesidades de movilidad del individuo y no los desplazamientos que realiza y esto permite comprender en qué medida las grandes transformaciones que experimenta la sociedad y las urbes latinoamericanas, inducen graves modificaciones en las condiciones de vida de los estratos populares. En efecto, la coyuntura económica desfavorable propia de la globalización, el crecimiento centrifugo de las ciudades, el difícil acceso a la vivienda y los servicios públicos, la crisis permanente que aqueja al transporte colectivo y el aumento de la inversión en tiempo y dinero para los desplazamientos, son los factores que más dificultan la movilidad urbana, afectando sobre todo a los pobres, las mujeres y los niños.

Las ciudades más vanguardistas y de competitividad mundial están privilegiando a los peatones, los ciclistas y los usuarios del transporte público sobre el transporte individual motorizado. La bicicleta es un modo de transporte que ha demostrado ser flexible y eficiente en la ciudad; no requiere tarifas, combustible, licencia ni registro. Andar en bicicleta es una de las formas más económicas y accesibles de movilidad. (ITDP, 2013) Las ciudades concebidas para el reinado del vehículo motorizado, están mostrando ser ineficientes por el caos vehicular, la contaminación del aire, los problemas de salud asociados a la contaminación ambiental, la pérdida de tiempo en las congestiones viales, y el estrés de este submundo. Por lo tanto, hay que pensar en alternativas que coadyuven

a la solución de esta problemática y se conviertan en alternativas factibles para contribuir a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. En este estudio se considera que el transporte regular en bicicleta aparece como una respuesta apropiada a la solución de esta problemática cuando se trata de distancias cortas, menores de 8 kilómetros, para ciudades donde sin ninguna discriminación la población la utiliza como medio de transporte regular para el desarrollo de sus actividades y además supone que hay una permuta entre la bicicleta por el automóvil.

El ITDP, et al, señala que debe haber una política pública que propenda realmente por transformar el modelo de ciudad reinante y el destino hacia el cual se orientará la ciudad en el futuro. Por lo tanto, el impulso a la bicicleta como medio de transporte regular, debe estar implícito en dicha política.

El modelo prevalente hasta el momento en la mayoría de países latinoamericanos donde se ha privilegiado el transporte motorizado, para resolver las necesidades de accesibilidad de la población son insostenibles. Se propone concepciones de ciudades sostenibles donde la accesibilidad sea posible armonizarla con diversas formas y modos de movilizarse, como lo plantea Moctezuma, et al. Esas iniciativas orientadas hacia la educación y los paradigmas culturales implican poder llevar a quienes actualmente utilizan el automóvil particular como su vehículo de transporte regular a cambiarlo por otros medios no motorizados, entre ellos la bicicleta, en aras de que se contribuya a resolver los problemas de ruido, contaminación del aire, congestión y baja productividad generados por el modelo que privilegia la movilidad motorizada. Pero ¿quiénes son entonces los que más utilizan la bicicleta para ir al trabajo? Son generalmente obreros y personal de los niveles operativos de las empresas quienes recorren diariamente distancias superiores a 8 Km.