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EXPERIMENTAL PROTOCOL

TABLE 3: I P SPECIFICATION FOR UNIFORMITY OF WEIGHT

Lo virtual es un proceso de transformación de un modo de ser a otro (virtualización) y no es que el hombre ahora por contar con tantos procesos de virtualización en su haber histórico, como el Internet, como el desarrollo de los textos escritos, como el teléfono, exista en diferentes dimensiones, el hombre simplemente tiene un modo de actuar diferente

21 Se dice que un ordenador trabaja en tiempo real cuando realiza una transacción que le ha sido ordenada

desde un terminal en ese mismo momento, sin espera alguna.

“Definición de tiempo real”, [en línea:], “disponible en:” http: //www.mastermagazine.info/termino/6891.php, “recuperado:” 20, julio, 2009.

en cada una de sus virtualidades, porque a pesar de lo que comúnmente se piensa, lo virtual no es únicamente la construcción tecnológica del hombre con las redes y los computadores. En el libro “Atlas” de Michel Serres se comenta que “la imaginación, la memoria, el conocimiento y la religión son vectores de virtualización que nos han hecho abandonar el ahí mucho antes que la informatización y las redes digitales” (como se cita en Levy, 1999, p. 21). Sin embargo en la actualidad, el vector de la virtualización que se experimenta de manera más evidente seguramente ha sido el Internet.

Virtualizar una entidad cualquiera no es simplemente quitarle su territorio, desterritorializarla, es mutar la identidad de esta misma, esto es lo que puede verse cuando sucede algo como la virtualización de las empresas: ya la empresa no es un conjunto de establecimientos, de puestos de trabajo, sino un proceso de redistribución del tiempo y del espacio de cada uno de sus miembros, en palabras más sencillas los trabajadores no están sujetos a la coacción del tiempo y del lugar que antes les daba el trabajar en un lugar fijo, ahora cada uno puede manejar su propio tiempo siempre y cuando siga cumpliendo con las nuevas normas coactivas. Pero como vemos a falta de espacio, el tiempo sigue siendo el punto clave en estos casos ya que igualmente los trabajadores siguen teniendo plazos de entrega que deben cumplirse sin importar en dónde estén y lo que estén haciendo.

Si la virtualización fuese simplemente el paso de una realidad a otra, sería desrealizante, pues no sería más que una suplantación, un reemplazo de una por la otra. Por el contrario Pierre Levy afirma que “la virtualización es uno de los principales vectores de la creación de la realidad”. (Levy, 1999, p .19). Es decir -como se había mencionado antes- la “virtualización” es parte de nuestras múltiples formas de entender y acercarnos a lo que consideramos real. También si la virtualización fuera simplemente este paso de reales a posibles, no sería un proceso complejo y no implicaría ninguna clase de cambio en cuanto a las características espacio temporales ya que el proceso de virtualización aparte de ser un paso de un modo a otro de ser, es un proceso de salir de ahí, es decir un proceso de exteriorizar lo interior y de interiorizar lo exterior, una desterritorialización. (Levy 1999).

Quizás sea por esto que el sentido común hace de lo virtual algo imperceptible, una presencia fantasmagórica, algo inexistente, sin embargo es importante reconocer que lo virtual existe, tanto es así que nos transforma, transforma el modo en el que nos comunicamos, las formas de interacción y se convierte en una herramienta de construcción de realidades tal y como lo señalaba anteriormente; quizás debido a lo escurridizo de su ser, sea prudente y adecuado considerar a lo virtual una parte, como cualquier otra, de lo que conforma nuestras realidades y determina nuestra existencia, a pesar de que sí parece tener independencia respecto a la realidad, no está excluido de esta; lo virtual es tan real que hace parte del “espacio existencial”, un espacio entendido como una construcción a partir de la subjetividad del hombre.

Generalmente se asocia a lo virtual con lo irreal porque nuestra manera más básica de comprenderlo es por comparación a lo que conocemos, a lo que tenemos más a la mano, que es en primera instancia lo tangible.

Los procesos de virtualización que han tenido lugar en la época contemporánea surgen a ritmos vertiginosos, como el caso de Facebook, que obtuvo un considerable crecimiento en el número de usuarios en muy poco tiempo, debido a los constantes cambios técnicos, económicos y en las costumbres, estos cambios nunca antes habían sido tan desestabilizantes. Como estos cambios suceden tan rápido casi se podría afirmar, que no hay tiempo para analizarlos y cuando se cree que ya han sido analizados, estos han vuelto a cambiar.

Podemos ver entonces que el término virtual casi siempre se usa para dar a entender una ausencia, una ausencia de lo real especialmente, lo cual presupone que la realidad es una presencia tangible, una “realización material”, lo cual también es debatible, pues existen aspectos fundamentales de la realidad que no son materiales, como todas aquellas construcciones abstractas que el hombre ha creado para “estructurar” y ordenar su mundo, como el concepto de espacio y tiempo, conceptos que muy pocos se atreven a negar.

Como lo virtual no cabe dentro de un orden establecido hay que estudiarlo desde nuevas ópticas que permitan una mejor reflexión sobre sus implicaciones en la vida del hombre y principalmente en el impacto que esto ha tenido sobre toda la cultura y el modo de ver y pensar del hombre contemporáneo.