Gráfica 4.1 Comparativa de los valores de pérdida por transmisión en el cubículo BC
Gráfica 4.2 Comparativa de los valores de pérdida por transmisión en el cubículo DE
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Con estos nuevos valores propuestos de pérdida por transmisión compuesta se puede calcular el nivel de presión acústica esperado Lp2 y aplicar la norma NCB y
observar si cumple con la curva NCB-40.
El proceso es el mismo de la sección 4.1.1, ahora los valores del nivel de presión acústica dentro de los cubículos van a cambiar a valores esperados dentro de los recintos, para eso es necesario determinar el nivel promedio esperado dentro de los espacios acústicos y eso se puede lograr mediante la ecuación 4.1, sólo que ahora el valor de TL será el del material propuesto y el valor de Lp2 se tendrá que despejar,
resultando:
̅̅̅ ̅̅̅ (dB) (ec. 4.3) Dónde:
TL = pérdida por transmisión del material propuesto
Lp1 = nivel de presión acústica promedio en el recinto fuente
Lp2 = nivel de presión acústica promedio esperado en el recinto receptor
S = área total de la división constructiva
A = área de absorción equivalente en el recinto receptor
Sustituyendo los valores en la ecuación 4.3, se obtienen los niveles promedio esperados dentro de los BC y DE, los cuales se muestran en la Tabla 4.7.
Tabla 4.7 Valores de nivel de presión acústica promedio esperados en los cubículos Relación de presión acústica promedio en el recinto receptor (dB) Lp2 esperado en el cubículo BC Lp2 esperado en el cubículo DE Frecuencias 125 48.06 48.15 250 45.48 46.45 500 37.85 38.93 1000 34.86 35.73 2000 29.96 30.99 4000 28.03 29.24
De forma similar al desarrollo de la sección 3.2.1.4.1, se realizarán los cálculos y el procedimiento para determinar si el criterio NCB-40 es el correcto para los cubículos BC y DE.
El primer paso para aplicar el criterio NCB es calcular el SIL (abreviatura de los términos en inglés Speech Interference Level), es decir, el nivel de interferencia con el habla. Para ello se necesitan los valores máximos esperados del nivel de presión acústica a las frecuencias de 500, 1000, 2000 y 4000 Hz aplicados a la siguiente ecuación 4.4
SIL=
1
4(L
500Hz+L
1000Hz+L
2000Hz+L
4000Hz)
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Obteniendo un SIL de 32.75 dB y 33.75 dB para el cubículo BC y DE respectivamente, al redondearlos se alcanza un SIL = 33 dB y SIL = 34 dB, los cuales han sido colocados en la última línea de la tercer columna de las Tablas 4.8 y 4.9. El SIL requerido para el criterio NCB-40 propuesto desde el principio es satisfactorio.
Después se revisan los sonidos de baja frecuencia de los recintos comparando los niveles máximos esperados de 500 Hz hacia abajo, contra los valores del criterio NCB-36. El criterio NCB-36 y NCB-37 se obtuvieron por medio del valor SIL determinado anteriormente más 3, es decir, NCB-33 + 3 = NCB-36 y NCB-34 + 3 = NCB-37
Los valores del criterio NCB-36 y NCB-37 han sido colocados en la cuarta columna de las Tablas 4.8 y 4.9, a partir de la frecuencia de 500 Hz hacia abajo; estos valores fueron comparados con los niveles máximos esperados dentro del cuarto de control y estudio para saber si había algún exceso en las frecuencias bajas, los valores que exceden se colocarían en una quinta columna de las Tablas 4.8 y 4.9. El resultado de esta comparación, no hubo ningún exceso en bajas frecuencias.
El tercer paso es revisar el ruido de altas frecuencias comúnmente llamado siseo o sibilancia en el cuarto de control y estudio; esto se hace comparando los niveles máximos medidos contra un tipo de curva NCB a través de las frecuencias de 125, 250 y 500 Hz, es decir, para cada una de estas frecuencias se determina la curva NCB con el mismo nivel medido en esa frecuencia y se ingresa la curva NCB designada en el lugar apropiado de la sexta columna de las Tablas 4.8 y 4.9.
El promedio de estas tres curvas NCB está dado por la siguiente ecuación 4.5:
NCBavg = 1/3 [NCBh (125) + NCBh (250) + NCBh (500)] (ec 4.5)
Obteniendo como resultado NCBavg = 33.66 y NCBavg = 34.33 para el cubículo BC
y DE respectivamente, por lo que se ingresarán los valores correspondientes a esta curva de 1000 a 8000 Hz en la séptima columna de las Tablas 4.8 y 4.9. Los valores máximos esperados se vuelven a comparar, pero ahora con los valores de las curvas NCBavg-34 y
NCBavg-34 para las frecuencias de 1000, 2000, 4000 y 8000 Hz. Los valores esperados
que excedan a las curvas NCB-34 y NCB-34 a las frecuencias de 1000, 2000, 4000 y 8000 Hz se colocarían dentro de la octava columna de las Tablas 4.8 y 4.9. Consecuentemente la especificación de sibilancia para la curva NCB-40 propuesta es satisfactoria.
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Las Tablas 4.8 y 4.9 muestran de los resultados obtenidos con el aislamiento propuesto.
Tabla 4.8 Valores para saber si se cumple con la curva NCB-40 en el cubículo BC con el aislamiento propuesto No. Banda Frecuencias (Hz) Nivel esperado Lp2 Estruendo Siseo NCB
36 Exceso tangencial NCB NCB34 prom Exceso
18 63 … 59 … 21 125 48 51 … 32 24 250 45 45 … 36 27 500 38 41 … 33 30 1000 35 36 … 33 2000 30 32 … 36 4000 28 29 … 39 8000 … 26 …
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Tabla 4.9 Valores para saber si se cumple con la curva NCB-40 en el cubículo DE con el aislamiento propuesto No. Banda Frecuencias (Hz) Nivel esperado Lp2 Estruendo Siseo NCB
37 Exceso tangencial NCB NCB34 prom Exceso
18 63 … 59 … 21 125 48 52 … 32 24 250 46 46 … 37 27 500 39 42 … 34 30 1000 36 36 … 33 2000 31 32 … 36 4000 29 29 … 39 8000 … 26 …
SIL SIL 34 Cumple Cumple
Revisando las Tablas 4.8 y 4.9 se puede ver que en este caso, se cumple con el criterio NCB-40 propuesto para los cubículos BC y DE con el aislamiento propuesto, siendo que no existen valores que superen a los esperados en la parte de sibilancia ni en los niveles de estruendo, además de que ambos cumplen con el nivel de interferencia del lenguaje (SIL)
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Graficando los niveles de presión acústica, se obtiene la gráfica 4.3:
Grafica 4.3 Valores de nivel de ruido esperado los cubículos BC y DE, y los máximos permisibles