5. S HIP M ONITORING T ECHNIQUES : S TATE OF THE A RT
5.6. Target Detection and Velocity Estimation through DPCA and ATI
Las obras de teatro carecen de narrador. El desarrollo de la trama se construye a partir del diálogo que los personajes esta- blecen. Entre los elementos propios de las obras de teatro des- tacamos los siguientes:
Los personajes. Todas las obras de teatro tienen unos perso-
najes. Estos, por medio del diálogo, expresan las ideas del au- tor. Cuando se pone en escena una obra teatral los personajes vienen representados por los actores. La caracterización de los personajes viene dada por:
Las palabras que ellos dicen.
Lo que dicen de ellos otros personajes.
Lo que hacen los personajes a lo largo de la obra (su comportamiento).
Lo que se dice de los personajes en las acotaciones.
La ambientación. Está constituida por el tiempo y el lugar
en los que se desarrolla la obra. Para conocer estos datos de- bemos recurrir a lo que dicen los personajes o lo que se dice en las acotaciones. Y a partir de ahí sacar las deducciones opor- tunas.
La trama. Todas las obras de teatro nos quieren transmitir
algo. La trama es el conjunto de acciones que se emplean pa- ra transmitirnos esa idea, ese mensaje. Por eso, muchas veces nos referimos a ella con el término “acción”. La trama o acción se desarrolla en tres partes:
- Introducción o presentación de los personajes. - Nudo o desarrollo de la acción.
- Desenlace o conclusión.
Lengua española 1º ESO – Literatura
SABER MÁS
El teatro puede ir acompaña- do de canciones. Si existe mú- sica coral, además de los diá- logos teatrales, la representa- ción se denomina zarzuela. Si solamente existe música coral, pero no diálogos hablados, la representación se denomina ópera.
El teatro es un género literario que se escribe para ser interpretado por los actores ante el público.
1. Cuestionario:
• ¿Qué es el teatro?
• ¿Cuáles son los elementos básicos, en cualquier obra de teatro? • ¿Cuáles son las partes en las que se divide la acción? Defínelas. • Haz un esquema con lo que has estudiado en este tema
2.Determina si estos textos pertenecen o no al género teatral. Justifica tu respuesta.
3. Taller de escritura. Lee con atención el siguiente texto narrativo. Conviértelo en un texto teatral. Para poder hacerlo correctamente, repasa el esquema del ejercicio anterior:
Lengua española 1º ESO – Literatura
Dibujé un cordero. Lo miró atentamen- te y dijo:
—¡No! Este está ya muy enfermo. Haz otro.
Volví a dibujar.
Mi amigo sonrió dulcemente, con indul- gencia.
—¿Ves? Esto no es un cordero, es un carnero. Tiene cuernos…
Rehice nuevamente mi dibujo[...]. —Este es demasiado viejo. Quiero un cordero que viva mucho tiempo. Falto ya de paciencia [...], garrapateé rápidamente este dibujo, se lo enseñé, y le agregué:
—Esta es la caja. El cordero que quieres está adentro. Con gran sorpresa mía el rostro de mi joven juez se iluminó: —¡Así es como yo lo quería!
El principito. A. de Saint-Exupery
Una y una, dos. Dos y una, seis. El pobre burrito contaba al revés. ¡No lo sabe! - Sí lo sé.
- ¡Usted nunca estudia! Dígame ¿por qué? Cuando voy a casa no puedo estudiar; mi amo es muy pobre hay que trabajar. Trabajo en la noria todo el santo día no me llame burro, profesora mía.
Gloria Fuertes
La señora y el señor MARTINse sien- tan el uno frente al otro, sin hablarse. Se sonríen con timidez.
SR.MARTIN (el diálogo que sigue de- be ser dicho con una voz lánguida, monótona, un poco cantante, na- damatizada):– Discúlpeme, señora, pero me parece, si no me engaño, que la he encontrado ya en alguna parte.
SRA.MARTIN:– A mí también me pa- rece, señor, que lo he encontrado ya en alguna parte.
SR.MARTIN:– ¿No la habré visto, se- ñora, en Manchester, por casuali- dad?
SRA.MARTIN:– Es muy posible! Yo también, señor, dejé la ciudad de Manchester hace cinco semanas, más o menos.
La cantante calva. E. Ionesco.
-¡Mozalbete, has de saber una cosa – advirtió muy seriamente don Poncio, el concejal y tendero, a Renco la mañana de su llegada a la tienda de ultramarinos- : existe una gran diferencia entre una tienda y un hostal. ¡No nos engañemos! Esta casa, este establecimiento es una tienda; no un hostal, ni una posada, ni un mesón. Aquí todos arrimamos el hombro y nos ganamos los garbanzos. No nos gustan los holgazanes. Y, por lo que veo, tú habrás pasado muchas penalidades, pero tienes las manos y los pies tan fuertes como los de cualquier otro chico de tu edad y, aunque parezcas algo remilgado y tengas esa pinta de recadero flaco y escuchimizado, te obligaré a trabajar cono el primero, ¿entiendes?
Renco sintió con la cabeza.
- No te asustes, que será un trabajo sencillo. Aquí se trabaja fuerte, pero nunca nadie se ha roto el espinazo en el tajo.
Don Poncio se puso los brazos en jarras en actitud de esperar alguna palabra del chico, pero renco no creyó oportuno decir nada. El tendero ostentaba una barriga como un bombo y una ca- ra redonda y roja como un queso de Holanda.
- Bueno … Si no tienes nada que decir, puedes dejar la maleta en cualquier rincón y acercarte para que te explique tu trabajo.
La Tienda era pequeña y estaba llega de sacos de grano amontonados en las paredes: te- nía el techo tapado por una cortina de jamones y ristras de embutidos de todas clases, y el mostra- dor atestado de latas, potes y cajas. Todo aquello le daba un aspecto de cueva oscura o mazmo- rra y renco no sabía ni cómo darse la vuelta y mucho menos, dónde colocar la maleta para que no se perdiera en aquel maremágnum.
Renco y el tesoro. Emili Téixidor