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En base a lo mostrado a lo largo de este apartado, podemos concluir que nos encontramos ante una dinámica de saber-poder. Deleuze afirma, citando al propio Foucault:

29 Aunque esta investigación se basa exclusivamente en los informes mundiales, es conveniente recordar que el PNUD publica constantemente infinidad de otros docuemtnos regionales, de país o temáticos. Foucault afirma a este respecto:

El examen, rodeado de todas sus técnicas documentales, hace de cada individuo un “caso”: un caso que a la vez constituye un objeto para un conocimiento y una presa para un poder. El caso no es ya, como en la casuística o la jurisprudencia, un conjunto de circunstancias que califican un acto y que pueden modificar la aplicación de una regla; es el individuo tal como se le puede describir, juzgar, medir, comparar a otros y esto en su individualidad misma; y es también el individuo cuya conducta hay que encauzar o corregir, a quien hay que clasificar, normalizar, excluir, etcétera (Foucault, 2002: 196).

Si saber consiste en entrelazar lo visible y lo enunciable, el poder es su supuesta causa, y a la inversa, el poder implica el saber como bifurcación, la diferenciación sin la cual no pasaría al acto. «No existe relación de poder sin la constitución correlativa de un campo de saber, ni saber que no suponga y no constituya al mismo tiempo relaciones de poder» (Deleuze, 1987: 65).

Los informes del PNUD muestran un saber sobre el mundo y sobre los humanos. Los informes son la consecuencia de una mirada: algo es visto y enunciado. Quien enuncia ejercita el poder de quien ve, observa, mide, normaliza, clasifica, representa. El que es observado es objetivizado y dominado. Mediante la redacción y difusión de los informes, el PNUD establece una cierta relación de dominación con todos los países del mundo.

Y esta es una dominación panóptica. La técnica disciplinaria del examen es puntualmente reproducida por los informes del PNUD. Este organismo internacional representa la torre central de la estructura arquitectónica disciplinaria analizada por Foucault. De hecho, el informe de 2015 afirma que la Agenda 2030 del Desarrollo Sostenible propone abordar tres desafíos:

En primer lugar, es preciso establecer herramientas de medición e indicadores que permitan registrar con rapidez los efectos de las medidas de política. En segundo lugar, a menudo las herramientas de medición disponibles no son adecuadas para evaluar el bienestar humano en momentos de crisis y vulnerabilidad; por tanto, deberían estudiarse herramientas de medición e indicadores que puedan predecir y registrar las repercusiones de las crisis y las vulnerabilidades. En tercer lugar, se han de buscar herramientas de medición que sean suficientemente ágiles para proporcionar una rápida orientación normativa (PNUD, 2015: 72).

Mayor rapidez, mayor capacidad de predicción y mayor capacidad de orientación normativa: la Agenda 2030 propone mejorar el panóptico.

Foucault contextualiza históricamente, en la obra Vigilar y Castigar, la aparición y difusión de las técnicas disciplinarias. Éstas no pueden identificarse con una institución o aparato: se tratan más bien de una “física” del poder que va siendo asumida en más ámbitos de las sociedades desde el siglo XVIII. La modalidad de poder disciplinaria no reemplaza sino que va infiltrándose entre las demás hasta que “garantiza una distribución infinitesimal de las relaciones de poder” (Foucault, 2002: 219).

Considera Foucault que los procesos de transformación económica que ha sufrido Occidente durante los últimos dos siglos exigían una nueva forma de poder. Ya no se trataba de reprimir mediante el uso de la fuerza, eso resultaba excesivamente costoso. El objetivo era ordenar las multiplicidades humanas de manera que se pudiera extraer el máximo de utilidad de ellas (Foucault, 2002: 221-223).

Si el despegue económico de Occidente ha comenzado con los procedimientos que permitieron la acumulación del capital, puede decirse, quizá, que los métodos para dirigir la acumulación de los hombres han permitido un despegue político respecto de las formas de poder tradicionales, rituales, costosas, violentas, y que, caídas pronto en desuso, han sido sustituidas por toda una tecnología fina y calculada del sometimiento. De hecho los dos procesos, acumulación de los hombres y acumulación del capital, no pueden ser separados; no habría sido posible resolver el problema de la acumulación de los hombres sin el crecimiento de un aparato de producción capaz a la vez de mantenerlos y de utilizarlos; inversamente, las técnicas que hacen útil la multiplicidad acumulativa de los hombres aceleran el movimiento de acumulación de capital (Foucault, 2002: 223).

La disciplina es el procedimiento técnico unitario por el cual la fuerza del cuerpo está con el menor gasto reducida como fuerza “política”, y maximizada como fuerza útil. El crecimiento de una economía capitalista ha exigido la modalidad específica del poder disciplinario (Foucault, 2002: 224)

La industrialización requería ordenar la multiplicidad de las poblaciones. Se precisaba un orden que permitiera extraer la mayor utilidad de dicha masa, incurriendo en el menor coste posible. Un orden lo suficientemente sutil como para que pudiera conjugarse con la supuesta ampliación de las libertades. De

5. DesarrollohumanoypoDer

ahí que la modalidad panóptica del poder no desplace a las grandes estructuras jurídico-políticas de la sociedad (la democracia, por ejemplo), sino que la complementa.

Históricamente, el proceso por el cual la burguesía ha llegado a ser en el curso del siglo XVIII la clase políticamente dominante se ha puesto a cubierto tras de la instalación de un marco jurídico explícito, codificado, formalmente igualitario, y a través de la organización de un régimen de tipo parlamentario y representativo. Pero el desarrollo y la generalización de los dispositivos disciplinarios han constituido la otra vertiente, oscura, de estos procesos (Foucault, 2002: 224).

Queda así contextualizada también la labor del PNUD y el efecto de sus informes. El PNUD no dicta leyes ni las hace cumplir. Simplemente complementa la labor de éstas en la extracción de la máxima utilidad de la multiplicidad informe. El discurso del PNUD ordena esa multiplicidad y, promoviendo la supuesta ampliación de las libertades, propone la maximización de su desempeño. De ahí que Foucault concluya:

Las Luces, que han descubierto las libertades, inventaron también las disciplinas (Foucault, 2002: 225)

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