4.3 Design Process and Round-Trip Engineering Patterns
5.1.3 Technical Integration—Transformation, Adaptation
Las evidencias más tempranas del origen indio del pueblo gitano fueron aportadas desde el ámbito de la lingüística, apareciendo las primeras
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disertaciones al respecto a finales del siglo XVIII en un trabajo titulado “Zigeuner in Ungaren”, del etnógrafo Samuel ab Hortis Augustini (1729 - 1792). Hoy en día existen varios trabajos que apoyan esta hipótesis (Fraser et al, 1998; Gresham et al, 2001, Morar et al, 2004; Malyarchuk et al, 2006) y se considera que el romaní surgió en el noroeste del subcontinente indio, derivado de lenguas ampliamente extendidas en la región relacionadas con el sánscrito (Matras et al, 2006).
Además de las similitudes lingüísticas entre el romaní y las lenguas indoeuropeas de la India, varios rasgos antropológicos – como el nomadismo o la estructura social – concuerdan con un origen indio del pueblo rrom aunque la confirmación definitiva ha llegado de mano de la genética.
En los últimos años, varios estudios han tratado de revelar la historia de los gitanos europeos, convergiendo en una serie de conclusiones generales, como (1) el origen Indio de este pueblo y (2) que, a pesar de la gran diversidad genética que muestran los diferentes grupos de rrom debido a su rápida expansión por Europa, las subpoblaciones gitanas son más similares entre ellas que con las poblaciones locales con las que comparten espacio (Gresham et al, 2001; Morar et al, 2004; Kalaydjieva et al, 2001; Gusmão et al, 2008). Estos trabajos han abordado la investigación del pueblo rrom no sólo desde el punto de vista del cromosoma Y o del DNA mitocondrial (Gresham et al, 2001; Kalaydjieva et al, 2001; Gusmão et al, 2008), que debido a su naturaleza haploide están más inclinados a mostrar el efecto de la deriva, sino también empleando marcadores autosómicos y genome-wide data (Gusmão et al, 2010; Mendizabal et al, 2012). La región geográfica concreta de donde proceden con más probabilidad los Rrom es la zona del Punjab, en el noroeste de la India, según las evidencias genéticas disponibles (Kalaydjieva et al, 2001; Mendizabal et al, 2011), lo que concuerda con las pruebas lingüísticas expuestas en este mismo texto con anterioridad (Marushiakova et al, 1997).
Otra de las conclusiones más significativas de los estudios genéticos realizados en torno a los gitanos es que todas las poblaciones Rrom,
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independientemente del país de residencia, descienden de un único grupo, probablemente pequeño y de individuos relacionados. Sobre la identidad o proveniencia de este pequeño grupo de proto-gitanos existen varias hipótesis que varían desde su pertenencia a los estratos más bajos del sistema de castas de la India a una sociedad compuesta por guerreros y seguidores de campamentos (Fraser, 1992; Kalaydjieva et al., 2005).
Out of India. Migraciones. Dispersión por el mundo.
“La dispersión de los Rroma por Europa representa uno de los más notables movimientos migratorios de personas en tiempos históricos recientes”
Mendizabal et al, 2011.
Entre la realidad y la leyenda está la etimología de la palabra empleada en castellano para referirse a este pueblo. Se cuenta que cuando llegaron a la Península Ibérica procedentes del este, los rrom fueron confundidos – o se dejaron confundir - con nobles egipcios en peregrinación a Santiago de Compostela. Del término egiptano habría derivado no sólo gitano sino también las voces inglesa, francesa y vasca, respectivamente, gypsy, gitan e ijito
(Hancock, 1993). Actualmente, la séptima acepción de la palabra gitano según la Real Academia de la Lengua Española, aunque en desuso, es egipcio.
Al parecer, uno de los primeros documentos que recoge la entrada de gitanos en la Península Ibérica, data de principios del siglo XV. Se trata de un salvoconducto expedido por el rey Juan II de Aragón en el cual son identificados como condes del Egipto Menor (Singhal, 1982).
La evidencia combinada de datos lingüísticos, antropológicos y genéticos sugiere que hace entre 1000 y 1500 años el pueblo gitano migró desde el Punjab y viajó a través de Asia, a lo largo de la antigua Persia, hoy Irán, Armenia y Turquía.
El grueso de esta primera ola migratoria se movió hacia Grecia y las partes de habla eslava de los Balcanes (Fraser et al, 1992), parece que huyendo de los turcos. Está mayoritariamente aceptado que los rrom se asentaron en esta región entre los siglos XI y XII, donde permanecieron
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durante 200 años antes de comenzar de nuevo su dispersión por Europa (Fraser et al, 1992; Marushiakova et al, 1997).
La dispersión por el continente europeo fue muy rápida, ya que una diáspora temprana apareció en el oeste de Europa entre los siglos XIV y XV y no tardó en alcanzar también el extremo norte del continente. De hecho, documentos históricos sitúan a los gitanos en Cataluña en 1425 y para el final del siglo XV se encontraban ya en toda la península. La ruta más importante de entrada a la misma parece haber sido la trans-Pirenaica (Callén et al, 2005). Los datos arrojados por estudios del cromosoma Y en gitanos ibéricos refutan la importancia de una posible segunda vía de entrada a la Península desde el norte de África (Gusmão et al, 2008)
Posteriormente se sucedieron tres grandes olas migratorias mucho más recientes hacia el occidente de Europa. Primero, la dispersión que ocurrió durante la última parte del siglo XIX tras la abolición de la esclavitud del pueblo Rrom en el antiguo reino rumano/ imperio Hasburgo en 1841 (Liégeois, 1994; Fraser, 1992; Hancock, 1987). Después, la salida de Yugoslavia durante las décadas de los 60 y 70 del siglo XX; La tercera gran diáspora se ha dado durante los últimos años del siglo XX, debido a los cambios políticos y económicos en el Este de Europa, principalmente la inestabilidad socio- económica en el área de los Balcanes durante los años 90 del siglo XX y la ampliación de la Comunidad Europea (Kalaydjieva et al, 2005; Corsi et al, 2008; Mendizabal et al, 2011). Ésta última ola migratoria aún continúa.
Los Rrom alcanzaron América, y de manera menos significativa otras partes del mundo, de forma paralela a los europeos. Aunque los datos son puramente estimativos, debido a la persecución que ha sufrido y sigue sufriendo este colectivo y que obligó a personas gitanas a renunciar o a ocultar su identidad étnica, está mayoritariamente aceptado que llegaron a América en uno de los viajes de Colón, que durante los siglos XIX y XX buscaron fortuna como el resto de los europeos en el mal llamado “Nuevo Continente” (Gamboa-Martínez et al, 2005).
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