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Según Rainer Wick (1982), se pueden diferenciar tres fases en la vida de la Bauhaus en función del contenido del trabajo reali- zado.

La fase de la fundación, de 1919a 1923

El elemento pedagógico principal era el ya descrito curso pre- paratorio. Tras este curso los estudiantes podían elegir talleres específicos, por ejemplo tipografía, cerámica, metal, pintura al fresco y sobre superficies vidriadas, carpintería, escenografía, textil, encuademación y escultura en madera.

Dos encargados estaban al frente de cada taller, un "maestro de la forma" (artista) y un "maestro del oficio" (arte- sano). De esta forma se fomentaban paralelamente las habili- dades manuales y artísticas de los estudiantes. En la práctica, se demostró rápidamente que los maestros del oficio estaban supeditados a los maestros de la forma. A causa de esto sur- gieron numerosas tensiones sociales, ya que después de todo el centro de atención de la Bauhaus también acabó siendo el artista autónomo. En esta fase se confeccionaron ejemplares únicos que representan los primeros intentos en busca de una estética específica del producto.

La historia del diseño no sería historia sin el supuesto de una Bauhaus. Pero en vez de esforzarse ahora en desarrollar este supuesto teóricamente, se concede mucha importancia a la constatación de la existencia concreta en otro tiempo de una Bauhaus tal. No obstante, los proyectos de la Bauhaus conjeturada serían mucho más interesantes que cualquiera de los productos reprimidos, -teteras, chiffoniers y

tapicerías-, que la Bauhaus real dejó tras de sí. ¿Cuándo nos haremos con una Bauhaus de la que merezca la pena

distanciarse?

Lucius Burckhardt, 1989

K. J. Jucker / Wilhelm Wagenfeld, lámpara de sobremesa, 1923-1924

Mart Stam, butaca de tubo de acero, 1928

La fase de la consolidación, de 1923 a 1928

La Bauhaus se fue convirtiendo poco a poco en un lugar de ela- boración de prototipos industriales los cuales debían orientar- se, por una parte a la realidad de la producción industrial y por otra a las necesidades sociales de un amplio espectro de la so- ciedad. Dos de los talleres de mayor influencia, -influencia per- ceptible incluso en nuestros días-, fueron el de metal y el de mobiliario. Marcel Breuer, que empezó en 1920 a estudiar en la Bauhaus, recibió el cargo de director auxiliar del centro en 1925. Con el desarrollo de los muebles de acero tubulado, Breuer logró abrir las puertas a un tipo de mobiliario conse- cuente con su función y susceptible de ser fabricado en serie. Breuer, probablemente inspirado en el manillar curvo de su bi- cicleta, estableció una asociación mental con las sillas Thonet. La ventaja de la resistencia del acero tubulado se combinó con la ligereza del revestimiento (material entrelazado, tejido, cue- ro...). De esta manera se consiguió introducir un tipo de silla completamente nuevo (Giedion, 1948), cuyos principios fue- ron trasladados enseguida a mesas, armarios, estanterías, es- critorios, camas, conjuntos de muebles a combinar, etc.

El objetivo de la actividad proyectual de la Bauhaus era el de crear productos que poseyeran un alto grado de funcionali- dad y que fueran asequibles económicamente para la mayor parte de la sociedad. En esta segunda fase se estudió teórica y prácticamente el concepto de función. Éste tuvo siempre una orientación social: prevalecen "las condiciones de vida y del trabajo" (Moholy-Nagy) y se toma en consideración el proble- ma de "las necesidades de las masas". La funcionalidad indu- cía constantemente a poner en estrecha relación dos aspectos diversos: obtener en el diseño un acuerdo entre las exigencias de la producción industrial (técnica, realización y materias pri- mas) y las condiciones sociales (como por ejemplo, las necesi- dades de la mayoría de la población y los requerimientos de la planificación social).

En esta segunda fase de la Bauhaus, por lo tanto, se llega- ron a relegar los libres experimentos artísticos en beneficio de tareas creativas aplicadas. A través de propuestas de trabajo, en parte, derivadas de encargos industriales, la Bauhaus se convirtió en una Escuela Superior de Diseño. La tipificación, la normalización, la fabricación en serie y la producción en masa se convirtieron en las directrices de su trabajo. El responsable de esta evolución fue sobre todo Hannes Meyer, director del departamento de arquitectura a partir de 1927. Él fue también el creador de una educación arquitectónica sistemática y cien- tífica.

La fase de la desintegración, de 1928 a 1933

Hannes Meyer fue nombrado director de la Bauhaus en 1928. Durante esta fase se incorporaron nuevos talleres y discipli- nas, entre otras fotografía, plástica y psicología.

Meyer propugnaba con vehemencia una definición social de la arquitectura y el diseño. El creador ha de servir al pueblo, satisfaciendo sus necesidades elementales con productos adecuados, por ejemplo en el terreno de la vivienda. El concep- to de una Escuela Superior de Arte se abandonó por tanto defi- nitivamente; un gran número de artistas dejó la Bauhaus (entre otros Schlemmer, Klee, Moholy-Nagy). Meyer dejó también la Bauhaus en 1930 a causa de la presión pol ítica y se fue con do- ce estudiantes a Moscú.

Mies van der Rohe fue elegido nuevo director. Los nacio- nalsocialistas cerraron la Bauhaus de Dessau en 1932 y Mies intentó que ésta prosiguiera en Berlín como instituto indepen- diente (véase: Hahn, 1985). El 20 de julio de 1933, pocos me- ses después de la toma del poder por Adolf Hitler, tuvo lugar la autodisolución de la Bauhaus.