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Chapter 5: DISSOLVED NITROUS OXIDE

5.2 Results and Discussion

5.2.2 Temporal variation in nitrous oxide concentrations

Siempre ha despertado gran interés para los investigadores la cuestión relativa al análisis criminológico del terrorismo y para el presente trabajo representa una temática de importancia que hemos de abordar brevemente a continuación.

Desde el punto de vista de la criminología tampoco ha resultado sencillo establecer con claridad los elementos que nutren al terrorismo. De esta forma se estima que, en lugar de indagar por una conceptualización del fenómeno, los esfuerzos deben orientarse hacia la exploración de notas meramente identificadoras del terrorismo. En este sentido han de buscarse componentes tales como un esquema ideológico basado en dogmas, coacción física y psicológica, cinismo político latente, agresión sociopolítica en forma de guerrilla urbana, comunicación entre grupos terroristas a nivel nacional e internacional y sobre todo como una opción cultural nueva mediada por una escenificación teatral ante la opinión pública137. En cuanto a las finalidades para las que se llevan a cabo las agresiones terroristas, éstas han de ser el empoderamiento (¿?) sobre el gobierno institucional para imponer los ideales de la agrupación y la dominación de la población138. BERISTAIN IPIÑA considera, en un diálogo con NEUMAN, que “cuando hablo de terrorismo, no hablo de heroísmo, hablo de lo que en Derecho penal y criminología se considera terrorismo, es decir, aterrorizar a la sociedad intentando lograr unos fines que no se consiguen por esos medios, en definición dialogal”139

de tal suerte que el terrorismo implica una negación comunicativa evidente también a nivel de análisis criminológico.

De esta manera existen varias clases de terrorismo que van a dirigir sus acciones hacia distintos objetivos y finalidades:

a) Terrorismo revolucionario: se fundamentan en extremismos ideológicos y clamor popular. Los ideales que les sirven de fundamento suelen ser de naturaleza utópica y con pocas posibilidades de materializarse. Utilizando falacias como el hecho de autoproclamarse defensores de la libertad, la violencia revolucionaria busca legitimarse empleando estrategias discursivas en las que expresan que el terrorismo fue “la última opción”, o sea, que fueron obligados a tomar el camino de la violencia por la carencia de medios institucionales140.

Operativamente, suelen actuar en tres etapas donde el terrorismo se encuentra subordinado a la actividad revolucionaria; la primera se muestra objetivamente con un alto grado de violencia debido a que el grupo se encuentra en un status de inferioridad para posteriormente evolucionar a la guerra de guerrillas y seguir en una tercera etapa proyectándose hacia el perfeccionamiento estructural141. Desde un marco comparativo existen características que relacionan al terrorismo y la guerrilla. El terrorismo es maximización de la violencia, mientras que la guerrilla y la guerra de guerrillas son

137 H

ERRERO HERRERO, César, Criminología (parte general y especial), 3ª. edic. aumentada y actualizada, Dykinson, Madrid, 2007, págs. 819-820.

138

HERRERO HERRERO, César, Criminología, op. cit., págs. 828-829. 139 B

ERISTAIN IPIÑA, Antonio / NEUMAN, Elías, Criminología y dignidad humana (diálogos), 2ª. edic., Depalma, Buenos Aires, 1991, págs. 183-184.

140

DE LA CORTE IBÁÑEZ, Luis, La lógica, op. cit., pág. 97. 141 G

tácticas defensivas142. En cuanto a las tácticas existe una interesante estrategia empleada por la guerrilla, que consiste en lo que WALDMANN denomina “táctica de pinchazos” evitando un enfrentamiento directo y contundente, conduciendo al enemigo hacia un desgaste provocado por el paso del tiempo143.

b) Terrorismo represivo: Dentro de esta clasificación tanto el Estado como los grupos subversivos144 pueden ejercer la violencia de forma indistinta, pero cuando emana del Estado en contra de la población la agresividad estatal puede tener como fundamento la falta de control o gobernabilidad sobre un sector rebelde de la población145. Ideológicamente, el Estado represor suele ser extremista, la derecha radical entre ambas guerras en Europa ha de ser el mejor ejemplo146. En cuanto a la forma de operar esta especie de terrorismo se caracteriza por el empleo del aparato de seguridad estatal y los servicios de información147. Tales herramientas son los medios represivos por excelencia.

c) Terrorismo religioso: Considerado de mayor peligrosidad debido a que para el o los atacantes, su actuar se encuentra absolutamente legitimado148. El fundamento religioso al ser dogmático priva de cualquier tipo de inhibiciones al sujeto que ha de ejecutar el atentado terrorista. La religión en estos casos es utilizada como fundamento del “terror santo”149

. El objetivo material predilecto de este y de las demás especies de terrorismo es el ataque a víctimas inocentes, situación que se nutre por los voceros de las religiones extremistas al considerarlas como objetivos directos o como daños colaterales150. El impacto en contra de víctimas inocentes tiene una gran importancia a nivel comunicativo. Las finalidades del terrorismo religioso se pueden sintetizar en tres especies: política, religiosa y social. Finalidades políticas independentistas, finalidades religiosas como el sacrificio por Dios y social como la lucha por la mejora de las condiciones del conglomerado donde viven151. El extremismo religioso posibilita la deshumanización del enemigo152.

Otra cuestión que alimenta la peligrosidad de esta especie de terrorismo radica en la existencia un código sacrificio/recompensa, que representa un fortísimo estimulante para el terrorista153. La criminalidad de esta especie ha existido en todas las religiones. Hoy en día hay terrorismo en el islam y el judaísmo, incluso en la Edad

142 W

ALDMANN, Peter, “Die zeitliche Dimension des Terrorismus”, en Peter WALDMANN (ed.),

Determinanten des Terrorismus, 2ª. edic., Velbrück Wissenschaft, Alemania, 2008, pág. 149.

143

WALDMANN, Peter, “Die zeitliche Dimension”, op. cit., pág. 149. 144

“(e)l terrorismo es siempre subversivo (…)”, en Carmen LAMARCA PÉREZ, “Sobre el

concepto de terrorismo (a propósito del caso Amedo)”, ADPCP, Centro de Publicaciones del Ministerio de Justicia, núm. 46, Fascículo. I, Madrid, 1993, pág. 538.

145

HERRERO HERRERO, César, Criminología, op. cit., págs. 831-832. 146 M

ERKL, Peter H, “Approaches to the study of political violence”, en MERKL, Peter H,

Political violence and terror, motifs and motivations, University California Press, Estados Unidos de

Norte América, 1986, pág. 39. 147

ARROYO ZAPATERO, Luis, “Terrorismo y sistema penal”, op. cit., pág. 159.

148 H

ERRERO HERRERO, César, Criminología, op. cit., pág. 832. 149 A

L KHATTAR, Aref M., Religion and terrorism. An interfaith perspective, Paeger, Estados Unidos de Norte América, 2003, pág. 25.

150 A

L KHATTAR, Aref M., Religion and terrorism, op, cit., págs. 41-43. 151

AL KHATTAR, Aref M., Religion and terrorism, op, cit., pág. 43. En el mismo sentido, pero desde la perspectiva del terrorismo en general, en John HORGAN, Psicología del, op. cit., pág. 130.

152 Institute for Safety, Security, and Crisis Magnament, Concepts of terrorism. Analisis of the

rise, decline, trends and risk, Países Bajos, 2008, pág. 16.

153 H

Media existió el terrorismo cristiano también. El hecho de que un grupo de extremistas utilicen la religión como base falaz de sus actos no quiere decir que todos los seguidores de tal o cual ideología lo sean. El terrorismo tiene un fundamento religioso cuando este -el fundamento-descansa sobre interpretaciones humanas parciales y contaminadas154.

Una de las principales tareas de los terroristas es el hecho de poder allegarse de más simpatizantes para engrosar las filas de sus organizaciones. Ello implica la elaboración de toda una estrategia para llamar la atención de sus futuros miembros. Los dos elementos sobre los que descansa el poder de captación de nuevos elementos son de naturaleza étnica155 y religiosa156 y el contenido de estos parámetros se hará de forma exagerada y marcadamente subrayada respecto a las demás personas que no comparten dichas características; hay un continuo diálogo con la muerte157. Este tipo de circunstancias es involuntariamente promocionado por los medios de comunicación, lo que les convierte en un foco de atención peligroso158, especialmente para la población joven159 que suele engrosar sus filas.

La explicación de cómo una persona decide abandonar la vida de respeto a la expectativas normativas para adentrarse en el mundo de las organizaciones terroristas, tiene, como en todos los fenómenos criminales, componentes de naturaleza multifactorial. No obstante, los investigadores por medio de trabajos como las entrevistas, han llegado a ciertas conclusiones que pueden ser interesantes; se estudia la existencia de un “boom” o una eventualidad concreta que despierta el sentimiento de rebeldía160. Las organizaciones saben perfectamente cómo explotar dichas inquietudes. También conocen en qué clase de área geográfica han de actuar, qué tipo de barrios, colegios, etc161.

El alcance desestabilizador que generan es considerable. La organización criminal representa inseguridad pública en todos los planos de su entidad. Sin embargo, ello no es problemático para quienes deciden formar parte de ella como nuevos adeptos. La dificultad que implica determinar con exactitud la razón por la que una persona se adhiere a una banda terrorista se incrementa porque después de haber ingresado es complicado establecer si dicho ingreso fue por una motivación meramente personal o si este ha experimentado un proceso de aprendizaje y motivación ya dentro de la banda162.

154 D

E LA CORTE IBÁÑEZ, Luis, La lógica, op. cit., pág.113.

155 La cuestión radica en el candado constitucional del Estado español que la nación es indivisible pero que concede autonomía y es trabajo de las fuerzas armadas mantener al país cohesionado lo cual es utilizado como elemento motivador de los terroristas para justificar lo injustificable, en Manuel AVILÉS, Criminalidad organizada, op. cit., pág. 488.

156 D

E LA CORTE IBÁÑEZ, Luis, La lógica, op. cit., págs. 309-310. 157

IVIANSKI, Zeev, “El problema moral. Algunos aspectos del terror individual”, en David C RAPOPORT, La moral del terrorismo, traducción de Marta L. GUASTAVINO / Salvador BISCARRI, Ariel, Barcelona, 1985, págs. 30-31.

158 U

NZUETA, Patxo El terrorismo. pág. 17. 159

“La vivencia de la agresión desde la impunidad ha sido interiorizada, especialmente por los más jóvenes, como una invitación implícita a aumentar la dosis de provocación. En correspondencia con esa vivencia, los antiguos criterios de legitimidad se reducen a uno solo: es legítimo todo lo que hace avanzar la causa, y la única causa es desestabilizar lo existente. O sea, en este caso, el sistema democrático”, en Patxo UNZUETA, El terrorismo, op. cit., págs. 19-20.

160

HORGAN, John, Psicología del, op. cit., pág. 134. 161 D

E LA CORTE IBÁÑEZ, Luis, La lógica, op. cit., pág. 312, el mismo autor refiere que ETA ha sido una organización especialmente hábil para el reclutamiento de jóvenes a través de la creación y promoción de clubes culturales, de deporte y artes con fuerte contenido nacionalista.

162 H

Desde el punto de vista de los ex miembros de las bandas terroristas, existen razones de toda clase que van desde contextos subjetivos tales como simplemente haberse sentido empujados por el grupo, hasta la consideración extrema de que los medios violentos son la única opción para la alcanzar sus propios objetivos a nivel personal163.

Las razones que motivan a una persona para ingresar a una organización terrorista demuestran que también estas han de contar con un efectivo aparato de captación que haga atractivo el formar parte de las mismas. Los sujetos encargados del reclutamiento han de contar con habilidad suficiente para estar en contacto por sí mismos o por medio de otros sujetos con las atmósferas sociales que representen un caldo de cultivo para la enchufa de nuevos miembros164 Una vez dentro, el sujeto habrá de aprender las técnicas de ataque y se le comprometerá ideológicamente con los lineamientos imperantes en la organización165. Después de este proceso un nuevo terrorista se habrá formado. La doctrina señala que los motivos que impulsan el terrorismo suelen ser el descontento social, discriminación ético-religiosa y el neocolonialismo166. Si ello sucede a nivel de fenómeno general, también dichas motivaciones pueden incitar al sujeto en particular.

El terrorista no se considera delincuente, sino que se mira a sí mismo como un libertador o un revolucionario. Bajo este contexto justificante, la organización terrorista se vuelve ampliamente atractiva. Esta última cuestión del estímulo, nos lleva a explorar por qué los terroristas actúan como lo hacen.

Incluso a pesar del nivel de violencia que implica el terrorismo el fenómeno cuenta con una tasa de participación femenina mucho más elevada que aquella que corresponde al resto de los fenómenos delictivos. Ello es explicado como un rompimiento con el paradigma del papel tradicional de la mujer en la sociedad contemporánea167. Cuando una mujer ingresa en una organización criminal, es innegable que aún en nuestros días, el hecho de su participación genera mayor asombro con respecto al hombre, por la simple razón de que el hombre ha sido socialmente más violento que las mujeres a lo largo de la historia.

En cuanto a la vida de las mujeres terroristas bajo la óptica de la criminología, se encuentran gravemente limitadas en su socialización y por ende en la posibilidad de su desarrollo, de la misma manera suelen sufrir abandono, ignorancia, falta de libertad y

163

HORGAN, John, Psicología del, op. cit., pág.137. 164 D

E LA CORTE IBÁÑEZ, Luis, La lógica, op. cit., pág. 313. 165 D

E LA CORTE IBÁÑEZ, Luis, La lógica, op. cit., pág. 315. 166 K

RUMWIEDE, Heinrich-W., “Ursachen des Terrorismus”, en Peter WALDMANN (ed.),

Determinanten des Terrorismus, op. cit., pág. 36.

167 Una participación de un 74% en hombres y un 26 % en mujeres, en César H

ERRERO

HERRERO, Criminología, op. cit., pág.853. Sin embargo, hay otra parte de la doctrina que considera que la teoría funcionalista y el ejercicio de los roles, no es de lo más precisa para determinar el grado de incursión de la mujer en la actividad delictiva, también se rechazan las teorías que defienden una situación de mayor alarma social por la los delitos cometidos por mujeres debido al rompimiento del paradigma tradicional de género, en Juan MONTAÑÉS RODRÍGUEZ / Raquel BARTOLOMÉ GUTIÉRREZ /José Miguel LATORRE POSTIGO / Cristina RECHEA ALBEROLA, “Delincuencia juvenil femenina y su

comparación con la masculina” en Luis ARROYO / Juan MONTAÑÉS / Cristina RECHEA (coords.), Estudios

vivencia de situaciones autodestructivas168. La mujer terrorista tiende a crear escenarios ideales que conllevan en ocasiones a la pérdida de la noción de la realidad169. En el caso del terrorismo islámico, las mujeres poseen cuatro características que las hacen especialmente peligrosas en cuanto a la efectividad del ataque170:

a) Sorpresa, debido a que la participación femenina suele ser menor

b) Mayor respeto, no se les trata con el mismo rigor en retenes y controles por parte de las autoridades

c) Contagio, este efecto consiste en que en el mundo islámico el hecho de que una mujer participe en un evento de esta naturaleza genera un efecto de estímulo hacia los varones

d) Propaganda, el hecho de que una mujer participe en un acto terrorista tiene un mayor nivel de impacto

En España participación femenina la en las organizaciones terroristas es importante171.