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Test specifications and procedures

5. CODES, STANDARDS, PROCEDURES AND SAFETY (PT)

5.2. Test specifications and procedures

Las personas que durante 2001 asistieron a los Centros de Integración Juvenil (CIJ) ubicados en las ciudades SISVEA, y que reportaron como droga de inicio a los solventes inhalables, 86.3% pertenecían al sexo masculino y 13.7% al femenino, con una razón de masculinidad de dieciséis hombres por cada mujer; con referencia al grupo de edad, 35% tenían entre quince y diecinueve años, siguiendo en orden de frecuencia los de catorce años o menos con 21.4%, de veinte a veinticuatro años con 17.4%, registrándose un 26.2% como iguales o mayores de veinticinco años de edad.

En esta población el nivel de escolaridad registrado con mayor frecuencia fue el de secundaria con 56.7%, seguido por el de educación primaria con 30.8%, preparatoria con 8%, y sólo 0.4% refirieron ser analfabetas, en tanto que 1.1% llegó a estudios profesionales. 74% de los sujetos que iniciaron el consumo de drogas con solventes inhalables mencionaron ser solteros, por el contrario, el 13.2% reportó estar casado y 8.9% vivir en unión libre. Con respecto al nivel socioeconómico al cual pertenecían estos sujetos, 55.3% eran de nivel medio bajo, y 34.3% de nivel bajo, abarcando al 89.6% de la población (cuadros n°1 y 2).

Con relación a la frecuencia de uso de los solventes inhalables, 35% de los individuos mencionaron consumirlos diariamente, 22.2% de dos a tres veces por semana, 19.5% una vez por semana, 20.4% de una a tres veces por mes y finalmente, 2.7% mencionó consumirlos de una a once veces al año. Así mismo, la edad de inicio en el consumo de estas sustancias se ubicó en 62.8% de los casos en el grupo de diez a catorce años de edad, seguido por el de quince a diecinueve años con 29.1%, una proporción menor (5.7%) lo inició antes de cumplir los diez años de edad (cuadro n°2).

Por otro lado, entre las personas que acudieron en el año 2001 a los centros de tratamiento no gubernamentales (ONG), de los que iniciaron el consumo de sustancias psicoactivas con solventes inhalables, 92.4% de ellos pertenecían al sexo masculino y 7.6% al femenino, con una razón de hombre-mujer de 12:1. 57.9% tenían nivel de escolaridad de primaria, 29.3% de secundaria y 5.9% de bachillerato, 4.3% de esta población mencionó no tener ningún estudio. El estado civil de estas personas se definió como solteros en 69.1% de los casos, 12.8% mencionaron ser casados, 10% se encontraban en unión libre y 5.8% refirieron estar separados de su pareja. Con respecto a su situación laboral, sólo 26% de ellos tenían un trabajo fijo, 23% trabajaban ocasionalmente, otro 23% se encontraban desempleados, 21.3% estaban desocupados y 1.2% se dedicaban a ser amas de casa (cuadro n°3 y 4).

Al analizar la frecuencia del consumo de los solventes inhalables, nos encontramos que 84% de las personas lo consumían diariamente, 6.2% de dos a tres veces por semana, 5.5% una vez por semana, 2.4% mencionaron el consumo de los solventes inhalables de una a tres veces por mes y una pequeña proporción (1.9%) los consumían de una a once veces al año. Con relación a la edad en la cual mencionaron haber iniciado el uso de solventes inhalables, 59.1% dijeron haberlo hecho entre los diez a catorce años de edad, seguidos por los que mencionaron haber iniciado entre los quince y diecinueve años de edad que fueron 28.4%, 9.3% antes de cumplir los diez años de edad y sólo 3.1% en edades iguales o mayores a los veinte años (cuadro n°4).

HISTORIA NATURALDELCONSUMO DE SOLVENTES INHALABLES

De la población que asistió a los Centros de Integración Juvenil en el año 2001, y que reportó como droga de inicio a los solventes inhalables, 23.7% habían permanecido como monousuarios; 76.3% integraron a una segunda droga en su patrón de consumo, quedando en primer lugar la mariguana con 38.4% de ellos, continuando en orden de magnitud el alcohol, los solventes inhalables y la cocaína; así mismo, una proporción menor (79.4%) incluyó una tercera droga en su patrón de consumo, con la mariguana en primer lugar con 23.5%.

Así también, de los que iniciaron con solventes inhalables en la ONG, 32.8% permanecieron sin incluir a otras drogas en su patrón de uso, 67% continuaron con otras drogas ocupando el primer sitio la mariguana con 51%, el alcohol 16%, los tranquilizantes 8.1%, la cocaína 8%, otro tipo de solventes inhalables 4.9% y heroína 3.7%. De este grupo 74% pasaron a terceras drogas, que en orden de frecuencia fueron: cocaína 25.3%, mariguana 18.4%, heroína 15%, tranquilizantes 13.9%, alcohol 12.1% y cristal 2.8%.

c o c a í n a

De las 9,474 personas que acudieron en 2001 a Centros de Integración Juvenil (CIJ) localizados en las ciudades SISVEA, en 1,023 (10.8%) la droga de inicio fue la cocaína, su perfil sociodemográfico estuvo conformado por individuos en su mayoría pertenecientes al sexo masculino (87.9%) con una razón de hombre:mujer de 7:1; De ellos, 33.7% se encontraban entre los quince y los diecinueve años de edad, 27% entre veinte y veinticuatro, 18.9% entre los veinticinco y los veintinueve años, 9.2% entre los treinta y treinta y cuatro años de edad, 6.5% eran de treinta y cinco y más años y una proporción menor (4.9%) fueron de catorce o menos años de edad.

Así también, la escolaridad se ubicó en 51.9% de los casos en el nivel de estudios de secundaria, 26% de bachillerato, 12% de primaria y sólo 3.9% de profesional, siendo congruente con los grupos de edad referidos. Con respecto al estado civil, 58.8% permanecían solteros, 27.2% mencionaron estar casados, 9.7% vivir en unión libre, 2.9% estar separados, 1.3% divorciados y 0.1% viudos. Al pasar al nivel socioeconómico de estas personas, 55.1% pertenecían al medio bajo, 20.3% al bajo, 17.1% al alto y medio alto, y finalmente 7.6% al nivel medio (cuadro n°1).

Al observar la frecuencia de uso de la cocaína, que mencionaron quienes iniciaron el consumo de drogas con ella, encontramos que 32.6% de ellos la utilizan a diario, 23.6% de dos a tres veces por semana, 25% una vez por semana, de una a tres veces por mes 16.7% y de una a once veces al año 2.1%. La edad de inicio que refirieron en su mayoría (48.4%) la ubicaron entre los quince y diecinueve años de edad, 18.2% entre los diez y catorce años, 16.9% entre los veinte y veinticuatro años, 16% iniciaron su consumo a partir de los veinticinco o más años de edad y 0.2% antes de cumplir los diez años de edad. Es de hacer notar que 79.3% de estas personas acudieron a tratamiento al CIJ debido al uso de la cocaína, 9.3% por el consumo de crack, 3.2% por el de mariguana, 2% por cristal y 1.7% por consumo de alcohol (cuadro n°2).

Como se observa en el cuadro número tres, de las 17,262 atenciones otorgadas por los centros de tratamiento no gubernamentales (ONG), 1,356 (7.8%) correspondieron a la cocaína como droga de inicio; 88.3% de la población que acudió fue del sexo masculino y 11.7% del femenino, con una razón de masculinidad de 7.5:1. La edad de estos sujetos se ubicó con mayor frecuencia ( 26.5%) entre los veinte y veinticuatro años siguiendo los de veinticinco a veintinueve años (21.6%), los de quince a diecinueve años (20.1%), los de treinta a treinta y cuatro años (15%), los de treinta y cinco y más (14.5%), y finalmente los de catorce años o menos de edad (2.4%).

La mayor proporción de ellos se situaron en el nivel de secundaria (40.5%), seguidos por los que refirieron al de primaria (26.4%) y bachillerato (21.4%), un número reducido logró estudios de licenciatura (5.3%) y de posgrado (0.6%), en tanto que sin escolaridad se definieron 1.8% de ellos. Con referencia al estado civil de esta población, 48.5% de ellos indicaron encontrarse solteros, 5.5% separados y 3.9% divorciados, por otro lado, 29.6% estaban casados y 11.8% vivían en unión libre. La situación laboral que refirieron con mayor

frecuencia fue el trabajo fijo con 34.1% de ellos, seguido por trabajo ocasional 22.1%, desempleados 19.5%, desocupados 13.3%, estudiantes 8.5%, amas de casa en 2.2% de ellos y 0.2% jubilados.

Sobre la frecuencia del uso de la cocaína, se puede ver en el cuadro número cuatro que 60.3% de los usuarios mencionaron consumirla a diario, 31.3% de una a tres veces por semana, 5.9% de una a tres veces por mes y 2.5% de una a once veces al año. Respecto a la edad que dijeron tener cuando habían iniciado el consumo de cocaína, 41.7% mencionó entre quince y diecinueve años, 20% entre veinte y veinticuatro años, 17.4% entre diez y catorce años, 11% de veinticinco a veintinueve, 9.2% de treinta o más años y a edades menores de diez años (0.7%) ya se está iniciando el uso de esta sustancia. Entre aquellos cuya droga de inicio fue la cocaína la droga de impacto que llevó a solicitar atención en los ONG, en 66.5% de los casos fue la misma droga (cocaína), en 11.4% fue heroína y en 7.2% cristal.

La mayor parte de la población femenina atendida por el uso de la cocaína (74%) refirió como máximo tres años de consumo, así mismo una proporción elevada de los hombres (65%) también mencionó tres años o menos de uso. El coeficiente de correlación que resultó entre edad y años de consumo fue de 0.45 (p=.000) lo cual nos plantea que existe una relación entre ambas variables pero que no es muy relevante.

HISTORIANATURAL DELCONSUMO DE COCAÍNA

Entre las personas que durante 2001 acudieron a los CIJ, en las ciudades SISVEA, se observó que aquellos individuos que iniciaron el uso de este tipo de sustancias con cocaína, 48.9% permaneció como monousuario sin agregar otras drogas a su consumo; sin embargo, 51.1% pasó a una segunda droga quedando en primer sitio el alcohol (31.1%), seguido por la mariguana (30.4%) y en menor proporción el tabaco, los inhalables y el cristal.

Los atendidos en las ONG que iniciaron su patrón de consumo con cocaína directamente (8%), 55.5% incluyeron otras drogas en segundo lugar, tales como: mariguana 30%, alcohol 20%, heroína 16% cristal 10% e inhalables 5%, y de ellos, 43.3% optó por consumir una tercera droga, alcanzando la mariguana 19.6%, el alcohol 17%, inhalables 12%, los tranquilizantes 8% y la heroína y el tabaco 7.7% cada una (cuadro n°6).

h e r o í n a

Los Centros de Integración Juvenil (CIJ), ubicados en las ciudades SISVEA, reportan que los usuarios que refirieron a la heroína como droga de inicio sólo alcanzaron 0.15% (14) del total de los 9,474 individuos que solicitaron tratamiento en el año 2001; la mayoría fueron masculinos (92.9%), 43% se ubicó entre los grupos de edad de 15 a 19 y de 20 a 24 años, 35.7% mencionó estudios de primaria, y una proporción igual de secundaria, 21.9% informaron estudios de preparatoria, 57% permanecían solteros y 28.6% en unión libre.

Con referencia al nivel socioeconómico, 50% pertenecían al medio-bajo, 40% al bajo y 10% al nivel medio. El 72.7% de ellos reportó el uso diario de la droga y 78% mencionó haber iniciado el consumo de la misma antes de cumplir los veinte años de edad. Así mismo, en 72.7% de esta población la droga que los llevó a solicitar tratamiento fue la misma heroína seguida en proporciones iguales (9% cada una) por cocaína, cristal, opio-morfina y otros derivados, (cuadros n°1 y 2).

Como droga de inicio en los centros de tratamiento no gubernamentales (ONG), la heroína alcanzó 2.9% (495) del total de pacientes (17,262), perteneciendo 87.7% al género masculino; en proporciones muy similares se distribuyeron entre los grupos de edad de veinte a veinticuatro años (17.4%), de veinticinco a veintinueve años (19.6%) y de treinta a treinta y cuatro años (18%), el 39.6% se ubicó en edades mayores a estas. En la gran mayoría de ellos su nivel de escolaridad era de primaria (50.7%), seguido por las personas que mencionaron estudios de secundaria (28.6%).

Sobre el estado civil 51.9% refirieron ser solteros y 19.2% casados; con referencia a su situación laboral 35.5% dijeron que realizaban trabajos ocasionales, en 30% de los casos se encontraban desempleados y 21.8% mencionaron un trabajo fijo. Sobre la frecuencia del consumo de la heroína, 97% notificaron usarla a diario, y el 35.5% dijo haber iniciado su consumo entre los quince y diecinueve años de edad, seguido por

los del grupo de veinte a veinticuatro años (21.6%). Coincidentemente, en 90.3% de los casos que iniciaron el consumo de drogas con heroína, esta misma fue la droga que los llevó a buscar tratamiento, es decir, fue su droga de impacto (cuadros n°3 y 4).

Acerca del número de años que tenían consumiendo heroína, encontramos que 35% de los usuarios llevaban entre uno y cinco años, 29% entre seis y diez años; en un rango de uso más amplio, es decir, entre diez y veinte años se situaron 29% de los usuarios, 13% de ellos llevaban entre 21 y 40 años de consumo y sólo 3.6% mencionaron que la estaban utilizando hacía menos de un año. Casi el 60% de las mujeres usuarias de heroína tenían tres años o menos de estar consumiéndola, a diferencia de los hombres entre los que sólo el 44% de ellos llevaba tres años o menos tiempo de consumirla. Se obtuvo un coeficiente de correlación de 0.58 (p=.000) entre los años de consumo de la droga y la edad de los usuarios lo cual nos sugiere que a mayor edad, mayor número de años de consumo. Sin embargo esta asociación no es muy fuerte.

HISTORIA NATURALDELCONSUMO DE HEROÍNA

En los pacientes de los centros de tratamiento no gubernamentales, de quienes iniciaron su consumo de drogas con heroína (2.9%), sólo 36% optaron por incluir a otras drogas en su menú, siendo así el grupo que en menor proporción pasó a una segunda droga. Quienes lo hicieron prefirieron la cocaína con 55.1%, seguida de cristal 12.5%, mariguana 8%, alucinógenos 6% y alcohol 4.5%; en este grupo, 39% incluyó a una tercera droga ocupando la mariguana el primer sitio (22%), cristal el segundo (19%), cocaína y tranquilizantes el tercer sitio con 17.4% cada una y en cuarto lugar el alcohol con 6%.

a l c o h o l

El alcohol fue la sustancia que alcanzó la mayor proporción (33.8%) de personas que la mencionaron como droga de inicio entre la población que demandó atención en los Centros de Integración Juvenil, resultando 89% del sexo masculino y 11% del femenino, con una razón de masculinidad de 8:1. El grupo de edad que refirió con mayor frecuencia el uso del alcohol como droga de inicio fue el de quince a diecinueve años con 26.9%, seguido por el de veinte a veinticuatro con 23.3% de los sujetos. Es de hacer notar que el grupo de menor edad, es decir, los menores de quince años, sólo representaron a 5.1% de la población total. Sobre la escolaridad referida por estas personas, 45.9% habían cursado estudios de secundaria, seguidos por un 25.6% que mencionaron los de bachillerato y 15.8% de primaria, en el nivel de estudios profesionales sólo se registraron 6.3% de la población.

El estado civil notificado con mayor frecuencia fue el de soltero con 57.7% de los casos, 26.3% estaban casados, 9.3% vivían en unión libre y 1.8% eran divorciados. La mayoría de ellos pertenecían al nivel socioeconómico medio bajo (57.5%), siguiendo con proporciones muy similares los que pertenecían al nivel bajo (18.8%), al alto y medio alto (18.6%); por otro lado, el menor porcentaje se registró entre aquellas personas que pertenecían al nivel medio (5.1%), (cuadro n° 1).

Para referirnos a la frecuencia del uso del alcohol, el porcentaje más elevado de las personas se ubicó en el consumo de una vez por semana (37.2%), seguido por aquellos que lo consumían de una a tres veces al mes (28.5%) con proporciones muy semejantes quienes lo consumen de dos a tres veces por semana (16.8%) y los que lo ingieren diariamente (16.4%). La edad de inicio del consumo de alcohol en 91% de los casos se ubicó entre los diez y los diecinueve años, observándose la mayor proporción entre el grupo de quince a diecinueve años (50%), sólo 2.8% de la población mencionó haber iniciado antes de los diez años de edad. La droga por la cual acudieron a solicitar asistencia los que iniciaron el consumo de sustancias con alcohol, fue la cocaína, en 43.2% de los individuos, seguida por el mismo alcohol en 19.5%, mariguana 16.8%, solventes inhalables 5.8%, c r a c ken 5.2%, cristal en 4.2% y heroína en 2.3% de ellos (cuadro n° 2).

Por otra parte, de los 17,262 pacientes atendidos en los centros de tratamiento no gubernamentales, 28.8% (4,792) de ellos mencionó haber iniciado el uso de sustancias psicoactivas con el alcohol; de ellos, 90.8% pertenecían al sexo masculino y 9.2% al femenino, con una razón de hombre-mujer de 10:1.

La proporción por edad en que se situó a esta población fue muy similar entre los grupos de veinte a veinticuatro años, de veinticinco a veintinueve y de treinta a treinta y cuatro, ya que cada uno de ellos abarcó entre el 16.6 y 16.8% de las personas, acudiendo también una gran proporción de treinta y cinco y más años de edad (37.2%), los porcentajes más bajos lo ocuparon los grupos de menores de catorce años de edad (1.1%) y el de quince a diecinueve con 11.4%.

Con respecto al nivel educativo mencionado por los participantes, 31.9% habían cursado estudios de primaria y 31% de secundaria; esta proporción disminuyó a 19.9% cuando se trató del nivel de bachillerato y a 9.7% en individuos con estudios de licenciatura; así también, se registraron sujetos sin ningún nivel de escolaridad (3.2%). Con referencia al estado civil de las personas, 45.3% mencionaron ser solteros, 6.4% separados, 0.6% divorciados y 0.9% viudos; es decir, que 52.7% de ellos están sin pareja, por otro lado, 31.6% refirieron estar casados y 9.7% en unión libre. Sobre la situación laboral de las personas cuyo inicio de uso de sustancias psicoactivas fue el alcohol, 37.7% de ellos tenían trabajo fijo, 23.2% trabajaban de manera ocasional, 6.4% dijeron ser estudiantes, 2.3% amas de casa y 0.7% estaban jubilados; por el contrario, 20.3% indicaron estar desempleados y 9.4% refirieron ser desocupados (cuadro n°3).

Al pasar a la frecuencia del consumo del alcohol en los pacientes de los centros de tratamiento no gubernamentales, una gran proporción de estas personas (44.9%) mencionó ingerirlo a diario, 26.8% una vez por semana, 13.2% de dos a tres veces por semana, 12% una vez al mes y 3.1% de una a once veces al año. La edad en que iniciaron su consumo, en orden de frecuencia, fue: 47.4% entre quince y diecinueve años, 35.6% entre diez y catorce años, 8.5% entre veinte y veinticuatro años, 4.2% antes de cumplir los diez años de edad y otro 4.2% de los veinticinco en adelante. Asimismo, la sustancia que los llevó a solicitar tratamiento, en 39.7% de los casos fue el mismo alcohol y 25.6% la cocaína, en menor proporción la heroína (9.8%), la mariguana (8.5%), el cristal (6%) e inhalables (2.7%) (cuadro n°4).

HISTORIANATURAL DELCONSUMO DE ALCOHOL.

Los Centros de Integración Juvenil reportaron en 2001 que entre los usuarios de alcohol como droga de inicio, 4.3% habían permanecido sin agregar otras drogas a su consumo, sin embargo, la mayor proporción de ellos (95.7%) decidió incorporar otras drogas en su patrón de consumo, quedando, en primer lugar la mariguana con 28.6% de usuarios, continuando en orden de frecuencia la cocaína, el tabaco, los solventes inhalables y el c r a c k; así también, 73.1% incluyó una tercera droga en su hábito de uso, la cocaína, en primer sitio con 35.1% de usuarios, seguida por la mariguana en 27.5%. Aquellos que en los centros de tratamiento no gubernamentales (ONG) reportaron haber iniciado con alcohol, 75% de ellos continuaron con otras drogas, en primer sitio la mariguana (41.5%), a continuación cocaína (26.3%), tabaco (12%), inhalables (6%) y tranquilizantes (3%). La tercera droga que incluyeron 64% de estas personas, en orden de frecuencia fue: cocaína 35.5%, mariguana 19%, inhalables 9%, tranquilizantes 8%, heroína 6.5% y tabaco 4%.

t a b a c o

A los Centros de Integración Juvenil de las ciudades SISVEAacudieron durante 2001, 1893 personas (20%) cuya droga de inicio fue el tabaco, con predominio del sexo masculino, a razón de una mujer por cada seis hombres, con el mayor porcentaje entre los grupos de quince a diecinueve años de edad y de veinte a veinticuatro para abarcar respectivamente 33% y 21.9% de la población, con grado de escolaridad del nivel secundaria en 46.5% de ellos, seguidos por los que mencionaron estudios de preparatoria con 21.1% y primaria 20.3%. Sólo mencionó estudios profesionales 6.2% de los usuarios y 0.2% refirió ser analfabeta.

Con referencia al estado civil de las personas, 64.5% estaban solteros, 21.2% casados y 10% vivían en unión libre con su pareja. En lo que respecta al nivel socioeconómico, la mayor proporción estaban ubicados en el nivel medio-bajo (58.9%), 18.4% en el alto y medio-alto, 16.5% en el nivel bajo y 6.3% en el nivel medio, (cuadro n° 1).

Al indagar sobre la frecuencia del consumo de tabaco en esta población, 71.9% refirió que lo hacía a diario, 10.8% de dos a tres veces por semana, y 7% una vez por semana, así también, 9.8% de los sujetos dijeron que sólo lo consumían de una a tres veces al mes. Sobre la edad de inicio en el uso, la gran mayoría (56.8%) la fijó en el grupo de diez a catorce años de edad, siguiendo el de quince a diecinueve años con 33.8%, un 7% mencionó haberlo iniciado antes de cumplir diez años y sólo 4.2% se ubicó en edades iguales o mayores de los veinte años.

La droga de impacto en estas personas que iniciaron el uso a partir del tabaco fue la cocaína con 35.7% de los usuarios, seguida por la mariguana con 19.2%, los solventes inhalables con 9.9%, el alcohol en 8.7%, el cristal