armados terminaron
y existen gobiernos
surgidos de procesos
electorales,
se mantienen
altos índices
de pobreza
y de desigualdad
social
de un acuerdo de asociación y libre comercio.
La UE es la principal fuente de cooperación
En una segunda fase de las relaciones birregionales en los años 90 la prioridad se fijó en la cooperación al de- sarrollo. La UE y sus países miembros se transformaron en el primer socio mundial de ayuda al desarrollo de Amé- rica Central. La ayuda oficial de la UE y sus países miem- bros, entre 1993 y 1997 sumó 3.400 millones de dólares (42% del total) frente a 1.200 mi- llones (16%) de EEUU2. La cooperación que se ca- naliza a través de la Comi- sión Europea significó entre 1995 y 2001 un promedio anual de 145 millones de euros. La co-
operación prevista por la Comisión entre 2002 y 2006 asciende a un total de 655 millones de euros3. A esto debe agregarse la cooperación bilateral y los aportes multilaterales de los países miembros de la UE, así como los préstamos otorga- dos por el Banco Europeo de Inversiones (BEI). El total de la cooperación de la UE y los países miembros anunciada por la presidencia alemana del Consejo en 1999 fue de 1.000 millones de euros, conforme a las aportaciones previstas en el Grupo Consultivo de Estocolmo en 1999 para la reconstrucción y transfor- mación de Centroamérica, posterior al huracán Mitch de 1998, lo que incluye un programa de reconstrucción por vía de la CE por 256 millones de euros4.
2. OECD, París, 1999.
3. «The EU’s Relations with Central America» en <www.europa.eu.int/comm/external_relations/ ca>.
4. Bundesministerium für wirtschaftliche Zusammenarbeit und Entwicklung: Medienhandbuch für Entwicklungspolitk, Berlín, 2002, p. 321; y <www.sgsica.org>.
La expectativa centroamericana es que los niveles de cooperación aumenten, de acuerdo con las metas del milenio a alcanzar en 2015 y en concordancia con los resultados de la Cumbre de Financiamiento para el Desarrollo en Monte- rrey, México, en la que se habló de duplicar los recur- sos para la cooperación en el mediano plazo.
La cifra prevista en el nuevo reglamento propuesto para la cooperación con América Latina es mayor a la de años anteriores y suma 1.517 millones de euros. Este reglamento fue aprobado por el Parlamento Europeo el 6 de noviembre de 2003, y deberá ser ratificado por el Consejo de la Unión Europea o devuelto al Parla- mento en caso de modificaciones. En esta nueva nor- ma se da prioridad a la lucha contra la pobreza y la infraestructura social, con énfasis en los países de menor desarrollo. La CE había presentado ante el Parla- mento un reglamento conjunto para Asia y América Latina, asignando un monto de 1.270 millones para la región. La propuesta de la CE significaba una reduc- ción en 5% del presupuesto de cooperación para América Latina en el periodo 2003-2006. La propuesta innovadora del Parlamento Europeo separa los regla- mentos para Asia y Latinoamérica y eleva la cifra en casi 20% para la región5.
Altos niveles de cooperación financiera
Un ejemplo de cooperación exitosa es la relación entre el Banco Centroamerica- no de Integración Económica (BCIE), la UE y sus países miembros. El BCIE ha contratado 300 millones de dólares en líneas de crédito de corto plazo con la banca comercial europea y cerca de 1.000 millones de dólares en líneas de cré- dito de mediano y largo plazo con agencias de cooperación y banca comercial y pública también europea para créditos de exportación y otros.
En cooperación al desarrollo es importante destacar la excelente relación con la CE. Se cuenta con recursos de la UE para proyectos de desarrollo de aproxima- damente 170 millones de dólares, más créditos del Banco Europeo de Inversio- nes por 60 millones de dólares y cerca de 30 millones de euros para el desarro- llo fronterizo entre Honduras y El Salvador. El BCIE fue la primera institución financiera internacional en otorgar alivio a la deuda externa de Honduras, por un monto de 73 millones de dólares, y de Nicaragua por 156 millones de dóla-
5. Info-sesión: «Ecos de la Sesión 5-6 de noviembre de 2003 del Parlamento Europeo», Dirección de Prensa y Medios Audiovisuales, PE 327.534; y <www.europarl.eu.int>.
La UE se
transformó
en el segundo
socio comercial
y de inversiones
para América
Central después
de EEUU
res en el marco de la iniciativa de alivio para los países altamente endeudados, conocida por sus siglas en inglés como HIPC. El BCIE formalizó con la UE en marzo de 2002 la donación de 25 millones de euros considerando el alivio de deuda para Nicaragua y Honduras6.
Las relaciones económicas
La UE se transformó en el segundo socio comercial y de inversiones para Amé- rica Central después de EEUU. Este proceso se vio impulsado con el régimen especial del Sistema de Preferencias Arancelarias Generalizadas (SPG) droga para ciertos productos agrícolas a partir de 1992 y con la firma en 1993 del segundo Acuerdo de Cooperación. Ello abrió la tercera fase de las relaciones birregionales con más atención sobre la esfera económica, ya que este acuerdo incluye mecanismos, programas e instrumentos para promover el comercio, las inversiones y el apoyo a la integración económica regional, lo que también se plasmó en las declaraciones de las Conferencias Interministeriales de San José de esa década7.
El SPG droga ha sido prorrogado cada tres años hasta 2004 y se amplió en 1999 a productos industriales, con el agregado posterior del principio de acumulación de las reglas de origen con la Comunidad Andina de Naciones. La parte centro- americana ha solicitado una nueva prórroga a partir de 2005, en espera de que sea sustituido posteriormente por un acuerdo de asociación y libre comercio. Entre 1992 y 1996 las exportaciones centroamericanas a la UE crecieron 25% anual. En 1992 sumaron 1.100 millones de dólares y subieron en 1996 a 2.700 millones. Esto representó 25% de las exportaciones, frente a 44% destinadas a EEUU8. En los últimos años las ventas centroamericanas a la UE bajaron debi- do a la dramática caída del precio del café, el impacto del régimen aplicado a las exportaciones latinoamericanas de banano y a la crisis del mercado mun- dial de componentes de alta tecnología. Paralelamente, se produjo un aumento considerable del comercio intrarregional. Según datos de la CE, las exportacio- nes centroamericanas a la UE representan 12%, y 46% las destinadas a EEUU. Conforme a cifras estimadas de la Secretaría General de la Integración Econó- 6. BCIE: Las relaciones entre el Banco Centroamericano de Integración Económica, la Unión Europea y sus Esta- dos miembros, 2002.
7. Oficina de la Delegación de la Comisión Europea en Costa Rica: Las Conferencias Ministeriales del Diálogo de San José, San José, 2003; y Panorama Centroamericano Nº 134, Guatemala, febrero de 1998. 8. Ricardo Lagos Andino: «Die Beziehungen zwischen der Europäischen Union und Mittelamerika (1984-1998)» en Lateinamerika, Gesellschaft, Raum Kooperation, Vervuert, Fráncfort del Meno, 1999, p. 357.
mica Centroamericana (Sieca) en 2002 las exportaciones a EEUU fueron de 4.092 mi- llones de dólares (39%); las dirigidas a la re- gión centroamericana sumaron 2.883 millo- nes (28%); hacia la UE se vendieron 1.364 millones (13%) y al resto del mundo 2.100 millones (20%)9.
La estructura de las exportaciones no ha variado en las últimas décadas, dado que Centroamérica exporta fundamentalmente productos agrícolas e importa productos industriales de la UE. No obstante, el SPG ha significado una cierta diversificación de las exportaciones agrícolas tradicionales de banano y café, con un ligero aumento de rubros no tradicionales como plantas ornamentales, flores, helechos, melones, piña, palmitos y camarones. Un promedio de 53% de las ex- portaciones centroamericanas se benefician del SPG10. Las exportaciones de la UE a Centroamérica apenas representan 0,4% del total (fueron casi 2.000 millo- nes de dólares en 2001). Las inversiones directas de países de la UE en la subregión sumaron 140 millones de euros en 1994 y subieron a 540 millones en 199911.
Los problemas
Costa Rica se ha visto afectada por el anuncio de graduaciones a algunos de sus productos de exportación como plantas vivas, ornamentales, hortalizas y fru- tas, que se han beneficiado hasta 2003 del SGP droga. Estas graduaciones son un instrumento en el marco de las normas de la Organización Mundial del Co- mercio, y se aplican a productos que han alcanzado un nivel de penetración competitivo en el mercado europeo. Costa Rica argumenta, con el apoyo de los países centroamericanos y algunos europeos, que esta medida es injusta, dado que las estadísticas en que se basa la decisión para las graduaciones son de 1997-1999, con mayor volumen de exportaciones, y que los índices de los últi- mos años han bajado, por lo que ya no aplicaría esa graduación.
Según información del gobierno de Costa Rica, la aplicación de estas gradua- ciones afectaría 30% del valor bruto de su producción agropecuaria, siendo 80% de los productores de estos ramos pequeños y medianos empresarios. La 9. «The EU’s Relations with Central America», cit.; Sieca: «La integración económica centroamerica- na», presentación en la XII Comisión Mixta UE-Centroamérica, Bruselas, 3 de octubre de 2003. 10. Presentación centroamericana sobre el tema del SGP, en la XII Comisión Mixta UE-Centroaméri- ca, Bruselas, 3 de octubre de 2003.
11. «The EU’s Relations with Central America», cit.