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2.6 Theoretical Framework

2.6.6 The Capability Approach

“Del Camello de Dios”117 no existe realmente en el Corán, y es el resultado de una

combinación de la notica sobre el profeta Saleh y su milagro del camello, con varias azoras del Corán o invenciones del mismo Damasceno.

«Luego está el libro del Camello de Dios. Acerca de este camello dice que hubo un

camello de Dios y que bebió todo el río y no podía pasar por dos montañas, porque no había

espacio suficiente. Hubo gente en ese lugar, él dice, y se utilizan para beber el agua en un

día, mientras que el camello se bebe en la próxima. Por otra parte, ella les suministró leche

en vez de agua. Luego, debido a que estos hombres estaban mal, se levantaron, dice, y

mataron a los camellos. Sin embargo, había una descendencia, un poco camello, que, dice,

cuando la madre había sido quitada con, clamó a Dios y Dios tomó sobre sí mismo. A

continuación, les decimos: ¿Dónde fue que provienen de camellos? Y dicen que es de Dios.

A continuación, les decimos: hubo otro camello junto con este? y dicen: ¿cómo digamos fue

engendrado? En efecto, vemos que el camello es sin padre y sin madre, sin genealogía, y

116 Daniel, N. The Arabs and mediaeval Europe. Ed. Longman. London, 1975, pp. 230-231.

117 Aunque Khoury y Le Coz intentaron explicar que Juan Damasceno confundió solamente el nombre

de la sura, la verdad es que la mezcla de la sura con la interpretación indica que la confusión no está solamente en el nombre, ya que Juan Damasceno ha hecho de la interpretación de la sura una parte de la sura. Y al fijarse, hay partes que fueron un cruce entre algunas aleyas, y otra parte fue totalmente inventada. Véase: Khoury, A. T. Les théologiens byzantins et l'Islam: textes et auteurs,

(VIIIe - XIIIe S.). Ed. Nauwelaerts. Louvain, 1969, p. 64; Le Coz, R. Écrits sur l'Islam. Ed. Les Éditions

du Cerf. París, 1992; Voorhis, J. W. John of Damascus on the Muslim Heresy. The Moslem World, 24, 1934, pp. 391-398; 25, 1935, pp. 266-273.

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que la que engendró sufrió mal tampoco es evidente que su criado. Y también, este

pequeño camello. Entonces, ¿por qué no su profeta, con quien, de acuerdo con lo que usted

dice, Dios habló, averigüe acerca de los camellos en los que pastan, y que tiene leche de

ordeño? O ¿ella posiblemente, como su madre, reunirse con personas malvadas y se

destruya? O ¿le dijo antes de entrar en el paraíso, para que ustedes puedan tener el río de

leche que usted tontamente hable? Para ustedes dicen que tienen tres ríos que

desembocan en el paraíso uno de agua, uno de los vinos, y uno de leche. Si su precursor el

camello es fuera del paraíso, es obvio que ella ha secado de hambre y sed, o que otros

cuentan con su propia leche y por lo tanto, su profeta se jacta brazos de haber conversado

con Dios, porque Dios no ha revelado el misterio del camello. Pero si lo que está en el

paraíso, que está bebiendo agua todavía, y que por falta de agua se secan en medio del

paraíso de deleite. Y si, ya que no hay agua, ya que el camello se ha bebido todo esto,

vuestra sed de vino a partir de las aguas del río de vino que está fluyendo por, usted pasará

a ser intoxicado por beber vino puro y colapso bajo la influencia de la bebida fuerte y

quedarse dormido. Luego, que sufre un gran jefe después de dormir y estar enfermo del

vino, te vas a perder los placeres del paraíso. Entonces, ¿por qué no entrar en la mente de

su profeta que esto podría suceder en el paraíso de deleite? Él no tenía ninguna idea de lo

que el camello es lo que ahora, sin embargo, usted ni siquiera pedirle, cuando ocupó

sucesivamente a usted con sus sueños sobre el tema de los tres ríos. Claramente aseguro

que este maravilloso camello suyo ha precedido a las almas de asnos, donde usted también

como bestias están destinados a ir. Y ahí está la oscuridad exterior y castigo eterno,

rugiendo fuego, sin dormir los gusanos y los demonios infernales. Una vez más.»118

118 Chase, F. H. Saint John of Damascus Writing, the Father of the Church. New York, 1958, Vol. 37,

p.158-159; Le Coz, R. Écrits sur l'Islam. Ed. Les Éditions du Cerf. París, 1992, p. 223-225; Voorhis, J. W. John of Damascus on the Muslim Heresy. The Moslem World, 24, 1934, pp. 391-398; 25, 1935, pp. 266-273.

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Juan Damasceno y su estudiante Thiodor Abo Qurra,119 hablan de los musulmanes como ignorantes que no conocen nada sobre el Cristianismo, y ellos y su profeta han copiado su religión a un monje arriano. Todos los autores que han escrito sobre Juan Damasceno afirman su profundo conocimiento de la lengua árabe y su profundo conocimiento del Corán.

Los cristianos no creen en el Sagrado Corán, y piensan que realmente fue tomado de la Sagrada Biblia, por lo que proclaman que todo lo que no está en la Sagrada Biblia es inventado, como la historia del profeta Salah, que tuvo una gran importancia en la literatura de la Edad Media, y sobre todo, de la de Juan Damasceno.

3.5.5.3. De la Tabla

«En el libro de la Mesa, Mohammed afirma que el Cristo le pidió a Dios una tabla y que se la

dio. Por Dios, él dice, le dijo: yo os la he dado para ti y tu tabla es incorruptible.»120 Esta

historia se parece a la presentación de cómo recibió Moisés las dos Tablas de la Ley. En ambas descripciones figuran los mismos elementos: el profeta sube a la altura, recibe la revelación, recibe el encargo de transmitirla al pueblo y organizar su cumplimiento posterior; el profeta es enviado de Dios. La historia de la tabla también guarda cierta semejanza con la última cena de Jesús con sus discípulos.

119 Así, Juan Damasceno está convencido de que ignoran tales sutilezas del lenguaje que, durante

siglos, habían confundido a los opositores de los Padres cristianos. Véase: Ducellier, A. Le Miroir de

l'Islam: musulmans et chrétienne d'Orient au Moyen Age (VIIe.-XIe. siècles). Ed. Réné Julliard. Le

Mirail, 1971, pp. 113 y 118.

120 Chase, F. H. Saint John of Damascus Writing, the Father of the Church. New York, 1958, Vol. 37,

p. 159; Le Coz, R. Écrits sur l'Islam. Ed. Les Éditions du Cerf. París, 1992, pp. 225-227; Voorhis, J. W.

John of Damascus on the Muslim Heresy. The Moslem World, 24, 1934, pp. 391-398; 25, 1935, pp.

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3.5.5.4. De la Vaca

«Y de nuevo, en el libro de La Vaca, dice algunas otras cosas estúpidas y sin sentido, que,

debido a su gran número, creo que debe pasarse por alto.»121

Curiosamente la azora más larga en el Corán, tiene el comentario más corto de Juan Damasceno. Esta azora supone más del treinta por ciento del libro sagrado de los musulmanes. En ella se afirma que el milagro de la creación de Jesús se produjo igualmente como la creación de Adán, lo que afirma la Sagrada Biblia, y que Juan Damasceno no puedo negar, ni analizar filosóficamente.

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