3. PROPOSED HUU-PLWAP (HIGH UTILTY UNCERTAIN-PRELINKED POSITION
3.1. THE HUU-PLWAP ALGORITHM (Algorithm 1)
3.1.2. THE HUU-PLWAP TREE ALGORITHM (Algorithm 3)
Analizamos la estética del aikido, en el contexto de una posmodernidad, donde los estados nación o distintas modernidades, han dado paso a una estructura supranacional, transcontinental. La condición hibrida latinoamericana, desarraigada, propicia la asimilación de elementos, los que en el marco de la cultura global y las conexiones transnacionales, han creado paisajes excéntricos, aleatorios. Se han re-definido los hábitats de significados, independiente del territorio o espacio donde las personas habiten, existe una diversidad de contenidos a los cuales se puede acceder y participar de ellos.
La movilidad y agilidad de los desplazamientos, fenómeno propio de la globalización, ha propiciado el viaje de la cultura de un lugar a otro y el establecimiento de sistemas y estructuras culturales, en lugares distintos de la cultura madre. Hablamos de un fenómeno de tránsito y transferencia cultural, global.
Las estéticas se han vuelto fundamentales como instrumentos de la cultura global. Son una primera instancia en el diálogo intercultural, se caracterizan por permitir la asimilación y recepción de contenidos, desde una perspectiva permeada por el consumo de diversos matices culturales, objetos, tradiciones, manufacturas, etc. El aikido es un instrumento de dialogo, en el marco de estas dinámicas globales contemporáneas, exporta la tradición y la cultura japonesa.
El aikido llega a Chile en el marco de la mundialización de la cultura japonesa, producto de esta movilidad, se establece en distintos lugares del mundo, independiente del espacio, mantiene una estructura, lo cual permite ver en esta disciplina marcial, un carácter, una personalidad, un sello distintivo. Un practicante de aikido que maneja los códigos de la etiqueta del aikido, podría sin problemas practicar en cualquier lugar del mundo.
126 1.2. Tránsito y transferencia cultural.
En el contexto del tránsito cultural, se puede apreciar como el aikido vehicula contenidos que provienen de Japón. En su estética, destacan los matices religiosos, filosóficos y marciales, los cuales se comprenden a través de la práctica de esta disciplina marcial. Se habla de un tránsito cultural, porque los contenidos y matices culturales, viajan inmersos en el aikido, desde Japón a Chile.
La transferencia de contenidos, ocurre cuando el aikido transforma al practicante, no solo en el ámbito físico o espiritual, sino que en el ámbito cultural, ya que este comienza a participar de una etiqueta, de una tradición, de un método japonés. El aikido, al momento de ser interiorizado en la mente, el cuerpo y el espíritu del practicante, resignifica el mundo a su alrededor, el contacto con las dinámicas que emulan el giro y manifestaciones de la naturaleza, transforman el perfil y la personalidad del practicante. Se diversifica el hábitat de significados, aparecen los kanjis, las palabras japonesas, conceptos e ideas, la filosofía de raíz asiática, las materialidades propias del horizonte japonés y sus usos. Por ejemplo cada técnica tiene un nombre, cada principio se entiende a través de la lengua japonesa. Las materialidades propias del aikido, también entregan al practicante chileno, puntos de vista que amplían sus criterios. La arquitectura del dojo, las armas de madera, su confección, los
kanjis, imágenes, etc., revelan al practicante un universo cultural distinto, una gama de matices novedosos, en el contexto del imaginario estético en Chile. Estar en contacto con las ideas, dinámicas y materialidades que alberga la práctica del aikido, amplía el repertorio y la posibilidad de ponerlo en juego, lo dinamizan. Se han desarrollado espacios subsidiarios, que entregan nuevos referentes, para la creación de una identidad diversa, lo cual en el contexto de la cultura global, cada vez más cercana, variada, interconexa, se vuelve fundamental.
127 1.3. En el ámbito de la estética.
En el análisis estético, podemos hablar de una “puesta en escena” que en todo momento da cuenta del respeto y ceremonialidad, propios de la etiqueta japonesa. Se identifican en el aikido, ideas estéticas, dinámicas, comprendidas como bellas, por su orden armónico y equilibrado, que emula las manifestaciones de la naturaleza y se expresan a través de técnicas, formas (kata) y desplazamientos. Materialidades diversas, entendidas “artísticas”, tanto por su confección, como por su finalidad; en el contexto del dojo, estas confluyen para dar cuenta de la revelación y enseñanza del aikido.
En el ámbito de las ideas estéticas, estas se entienden en base a conceptos que provienen de la raíz filosófica-oriental, permeada por la experiencia, los cuales se exponen en prácticas, clases y seminarios en Chile. Por ejemplo el concepto de ki, es una experiencia que involucra principios como centro, respiración, movimiento, desplazamiento, fluidez y adaptación al medio. En sus dinámicas, se aprecia un canon armónico, un dialogo con el entorno, una forma de sentirse inmerso en la dinámica universal. Las manifestaciones de la cultura japonesa comparten estos valores. El estar inmerso, vacío de sí mismo, permite trascender el aspecto subjetivo del ser y comprender la belleza del mundo, se habla de mu ga o no yo. Las formas de la naturaleza que exterioriza el aikido en sus movimientos, hablan de la importancia que este tipo de fenómenos tienen para la cultura japonesa.
La materialidad asociada al aikido, da cuenta de la cultura y cosmovisión japonesa. Propone materiales, formas y usos. Destaca la arquitectura, la vestimenta, las armas de madera, las imágenes y caligrafías expuestas en el dojo. En Chile, se mantienen gran parte de las formalidades en la construcción y disposición espacial de los dojos, principalmente el uso de la madera y la ubicación del shomen o kamisa. También es posible apreciar una vestimenta similar a la que se utiliza en los dojos en Japón.
128 1.4. Matices religiosos, filosóficos y marciales.
Al profundizar en la estética del aikido, encontramos matices religiosos, filosóficos y marciales, provenientes de Japón. Entre los matices religiosos, destaca el sincretismo que se da entre las ceremonias y tradiciones shintoistas y el aikido. Destaca el saludo inicial, los aplausos al principio y al final de la clase, para convocar y despedir a los kamis y variadas prácticas que permiten la purificación de la mente, el cuerpo y el espíritu, como entrar descalzos al tatami (harae) o la evocación del baño ceremonial que se realiza durante la práctica de este arte marcial (misogi). Es importante explicar que el aikido es un paradigma filosófico y conceptual, a través del cual se pueden aplicar diversas técnicas. De ahí la importancia del concepto de Takemusu aiki, las infinitas técnicas que laten en toda la creación, y del aikido, que permite interiorizarlas y utilizarlas para la protección de la vida. La filosofía del aikido, expuesta en el Takemusu aiki, se entiende como un dejar ser, entregarse a la dinámica universal, purificarse en ella y regenerar el universo con serena convicción. Estas ideas se permean con diversos valores estéticos de la cultura japonesa. Por ejemplo yugen, invita a mirar el devenir incierto, la belleza y misterio del universo, se complementa con el aspecto zen, materializado en el bushido, que pide no mirar atrás en ninguna decisión ya tomada (irimi221). Wabi-sabi, expresa el carácter imperfecto que alimenta su práctica, el acto violento; mono no aware, explica la leve melancolía y tristeza que rodea la aplicación de una técnica. También se aprecian conceptos, que se sincretizan con ideas provenientes de la secta Omoto Kyo, el matiz universalista en las relaciones humanas, la circularidad en las formas, el control del oponente, el dialogo, hacen del aikido
un arte marcial único, con una visión altruista respecto del sentido y razón de la vía marcial (budo). La raíz filosófica asiática, con un fuerte carácter experiencial, en la comprensión y desarrollo de los conceptos, está presente en el aikido, dando sentido a través de la práctica a reflexiones y conceptualizaciones diversas. En el contexto marcial, encontramos matices provenientes de la más antigua tradición samurái, por ejemplo, gran parte de las técnicas del aikido, provienen del daito ryu aikijujutsu, el cual remonta su práctica al siglo XI d.C.
221
Irimi, significa en el contexto técnico del aikido, entrar o avanzar, pero plantea una búsqueda más allá del enfrentamiento, trasciende el momento del conflicto, para situarnos en un más allá, en un destino superior, la vida.
129 1.5. En el contexto del dialogo intercultural.
El aikido es un instrumento de la cultura japonesa que propicia el dialogo intercultural. Su estética amigable, invita a compartir sus referentes, no de una forma violenta, sino que dialógica y experiencial. El aikido invita a sus practicantes, a participar de la cultura japonesa, de la religiosidad, ceremonias y tradiciones, sincretizadas en esta disciplina marcial. El aikido inspira una sofisticación en el ámbito de las ideas, su raíz cultural asiática, dialoga con los criterios occidentales de la cultura en Chile.