L IMITATIONS
II. THE INDIAN ‘BASIC STRUCTURE DOCTRINE’
Durante el proceso de caracterización se consideró la compatibilidad de varias actividades humanas y variables de conservación a partir de la información cartografiada. Esto permitió identificar las actividades humanas del Corregimiento de Cupica como la compatibilidad con el hábitat y así mismo la compatibilidad de los elementos bióticos claves.
Durante el proceso de mapeo de las actividades existentes en el área de estudio, se evidenciaron zonas con una mayor intensidad de uso y que generan conflictos entre actividades y con el medio ambiente.
El resultado de la matriz de compatibilidades fue obtenido en campo y referido por los pobladores locales en los diferentes talleres sociales. El resultado se presenta en la Tabla 29. Entre el grupo de los compatibles bajo ciertas restricciones se encuentra vías de transporte, ecoturismo, cacería de iguana, infraestructura, extracción de leña, de cangrejo, de piangua y el buceo recreativo.
Entre las actividades incompatibles se relaciona las basuras y los vertimientos, las cuales están dentro de acciones de contaminación que degradan los sistemas ambientalmente y afectan la salubridad pública. En el documento de la Unidad Ambiental del Pacífico Norte identifican los vertimientos tanto de aguas negras como de basuras que afectan los manglares desde sus servicios ecosistémicos y las especies asociadas a este. De igual manera los vertimientos afectan considerablemente las playas de anidación de tortugas y las playas de alimentación de aves. Para contrarrestar estas afectaciones de incompatibilidad de usos es indispensable desarrollar procesos de manejo y control (Mar Viva 2014).
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Foto 16. Zonas de manglares como botaderos de basura.
Otra actividad incompatible que hace parte del grupo de sistemas productivos y actividades principales son los cultivos de arroz, maíz, plátano y caña los cuales indudablemente no tienen la posibilidad de coexistir con otras actividades. Siendo así, se define que el uso crítico corresponde a los cultivos, especialmente el de coco, cultivo que generalmente es desarrollado en las zonas de natales (Mora megistosperma) especies que se encuentra en peligro. Adicionalmente está actividad genera cambios en el uso del suelo, tala de mangle para siembra de palmas y por lo tanto desestabiliza estos sectores y propicia suelos susceptibles a erosión por escorrentía y socavación de orillas. Está es una de las actividades que no es sostenible ambientalmente con el ecosistema de manglar ya que genera un aprovechamiento forestal único y un cambio radical de las condiciones del sistema. Para esto se requiere un compromiso directo de la comunidad de no usar áreas de manglar para cultivos especialmente el de coco. En cambio actividades de extracción de leña, piangua e iguana, requieren es un manejo especial y un orden en el aprovechamiento. Estas
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actividades afectan el ecosistema pero no cambian las condiciones; con ayuda de vedas, definición de tareas y áreas para el desarrollo de la actividad, manejo de tallas tanto de piangua como de árboles en servicio, ordenamiento y definición de códigos de manejo local definido por los pobladores del corregimiento, estas actividades puede coexistir de forma permanente y sostenible.
Algunas investigaciones (Mar Viva, 2014) y levantamiento de información generadas en la zona de estudio, explica que el ecosistema de manglar del corregimiento de Cupica presenta características que categorizan gran parte de sus bosques de manglar en preservación con 142ha y 296 ha de uso sostenible (Figura 17). El anterior criterio de zonificación indica que los ecosistemas de manglar actualmente no se encuentran en proceso de deterioro ligado a extracción indiscriminada de madera o fauna asociada u otras actividades, pero si identifica que pueden haber zonas específicas de constante extracción que están afectando en alguna medida el deterioro de zonas de bosque, un ejemplo claro es el Estero del Puente en donde la extracción de piñuelo es evidente y en donde se registran el mayor número de extracción diarias de leña de mangle, en esta zona anteriormente se pianguaba, cuentas las señoras del pueblo, que actualmente ellas viven el agotamiento de especies asociadas a estos ecosistemas en esta zona por la extracción forestal.
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Finalmente se presenta un mapa de compatibilidad de las actividades de Cupica (Figura 15), en donde se representan cuáles son las zonas más incompatibilidades, las que son compatibles bajo ciertas restricciones, las compatibles y otras sin relación aparente. En este mapa se sobreponen las capas de integralidad, fragilidad, intensidad y compatibilidad de usos, generando zonas de incompatibilidad en áreas donde se desarrollan actividades tradicionales como la extracción de piangua, leña e iguana. Al combinar las diferentes variables, áreas en donde se extraen estos recursos, presentan una integralidad media que se relaciona con una fragilidad alta y una intensidad alta, es decir los ecosistemas tiene una capacidad media para afrontar diferentes tensores, en este caso la extracción del recursos; esto es analizado frente a unas actividades que presentan, según los registros comparados con las otras actividades, un nivel alto de presión sobre el sistema por la cantidad, temporalidad y continuidad de los eventos de extracción.
Adicionalmente se generó una matriz (Tabla 29) que permitió valorar el nivel de la incompatibilidad de los usos, definido por criterios de extensión, intensidad y duración. Al realizar el análisis, nuevamente el resultado se enfocó en la actividad de cultivos como la de mayor incompatibilidad y las actividades tradicionales que en la anterior matriz se enmarcaba en incompatibles, bajan a una valoración de nivel medio (Tabla 30).
En resumen, el uso crítico es la actividad productiva de los cultivos los cuales son categorizados según el análisis en incompatibles, mientras que las actividades adicionales tradicionales como la extracción de piangua, leña e iguana, son categorizadas en compatibles bajo ciertas restricciones.
Por lo anterior se sugiere que los pobladores adopten acciones de manejo y control frente al uso, como (basado Plan de Manejo de Bazán Bocana, 2014):
1. Hacer extracción de madera para reparaciones locativas y procurarse obtener el máximo de beneficio de cada árbol talado.
2. Prohibir cortar mangle en las orillas de los ríos y esteros 3. Colectar mansa (piangua) por encima de 5 cm
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4. No arrancar las raíces, ni usar pala o barretón durante las faenas de captura de cangrejo y/o mansa (piangua).
5. Prohibir la caza de iguana en los meses de febrero y marzo 6. No cazar o colectar hembras preñadas o con huevos·
7. Definir áreas protegidas en donde no se extraigan recursos forestales ni hidrobiológicos del manglar por minimo10 años.
8. Prohibir tumbar el manglar para establecer cultivos o viviendas. 9. Prohibir botar basura y combustibles
10.Realizar prueba piloto con fogones ahorra leña
11.Evaluar la factibilidad de realizar criaderos de mansa (piangua).