L IMITATIONS
III. THE SPECTRUM OF AMENDMENT POWERS
Para recopilar la información se empleó el método utilizado en el estudio de impacto ambiental de la evaluación del ciclo de vida de la cadena de producción de biocombustibles en Colombia realizado por el Consorcio CUE en el año 2012, el cual consistió en un inventario de los datos secundarios relacionados específicamente con el sistema producción de los agocombustibles, tomados de los informes de sostenibilidad del año 2015 de 6 ingenios que producen agrocombustibles en el Valle Geográfico del Río Cauca. Para la implementación del análisis de Beneficio/Costo, se totalizaron todos los costos correspondientes a cada una de las siguientes áreas: inversión social, inversión ambiental, salaríos e impuestos. El mismo procedimiento se siguió para determinar las utilidades y
Presencia de especies de fauna en peligro de extinción áreas de expansión
Variables Descripción Indicador
Costos en Inversión social
Sumatoria de los rubros destinados por cada una de las empresas productoras de a g r o c o m b u s t i s b l e e n l a respectiva área.
Valor en miles de millones de pesos y porcentaje en relación con los costos totales
Costos Inversión Ambiental Costos en Salarios
Costos en Impuestos Costos operativos
Utilidad Utilidad obtenida por las empresas en el año 2015 Valor en miles de millones d e p e s o s c o l o m b i a n o s
(COP$)
Beneficios Ventas totales Valor en miles de millones d e p e s o s c o l o m b i a n o s
beneficios. Finalmente se calculó la relación Beneficio costo a partir de la siguiente ecuación:
!
En la Figura 5, se resume la metodología implementada para la identificación de aspectos socioeconómicos y ambientales y para el cálculo beneficio/costo de las empresas productoras de agrocombustible en el Valle geográfico del río Cauca.
Figura 5. Metodología implementada para la identificación de aspectos socioeconómicos y ambientales y para el cálculo de Beneficio/Costo de las empresas productoras de agro combustible en el Valle geográfico del río Cauca.
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Fuente: Elaboración propia.
B
C =
Benef icio en miles de millones de pesos colombianos Costos en miles de millones de pesos colombianos
6. RESULTADOS
Los resultados de este trabajo hacen un aporte al conocimiento de los impactos socioenomicos y ambientales positivos y negativos que contemplan las empresas productoras de agrocombustibles del Valle geográfico del río Cauca determinados a partir de los informes de sostenibilidad de los seis ingenios más grandes ubicados en esta región, permitió identificar las actividades socioeconómicas y valorar la inversión en relación con los impáctos negativos que generan. Los ingenios han sido rotulados como Ingenio A, Ingenio B, Ingenio C, Ingenio D, Ingenio E e Ingenio F, lo anterior con el objeto de garantizar la confidencialidad de la información de las empresas en este estudio
El aspecto socioeconómico más relevante de las empresas productoras de agrocombustibles en el Valle geográfico del río Cauca es sin duda alguna la generación de empleo. En la actualidad los seis ingenios más grandes del Valle del río Cauca generan aproximadamente 21.652 empleos directos con un pago de salaríos cercano a los $COP 526.899 miles de millones de pesos y un número mucho mayor de empleos indirectos. Adicionalmente, realizan el cubrimiento en salud para los empleados y sus familias y un aporte importante para la educación primaria y básica de las poblaciones aledañas a los proyectos productivos, junto con programas y proyectos de capacitación, deporte y recreación. Además, una buena parte de los altos cargos son ocupados por personas de la región, ya que algunos de los ingenios dan apoyo económico para que un número reducido de sus empleados acceda a la educación superior (Tabla 9).
Ávila y Carvajal (2015), con respecto a la generación de empleo por parte de las empresas de agrocombustibles, aseguran que existe una pérdida de empleo generada por el cambio en el sistema de producción que remplaza la mano de obra por tecnología, pues este sector tan sólo genera 0,18 empleos por hectárea. Adicionalmente, los trabajadores son sobreexplotados mediante tercerización del empleo a través de la creación de cooperativas que operan como intermediarias en el proceso de contratación (Pérez y Álvarez, 2009). Asimismo, el cambio en el sistema de producción ha llevado a que las empresas de agrocombustibles tengan un mercado cautivo, pues pagan menos por la caña destinada a la producción de etanol que por la que se destina a la producción de azúcar (Valencia 2014).
De otro lado, en los ingenios se destacan algunos programas especiales de responsabilidad social, dentro de los cuales sobresalen los programas del ingenio B de vivienda e ingresos complementaríos para los trabajadores y la comunidad, así como el de reconocimiento y estímulo a la creatividad, innovación y desempeño laboral presente en los Ingenios A, C y E. Asimismo, los ingenios A, B Y C, registran estudios de compromiso de los trabajados con las empresas con valores superíores al 90%, lo cual deja ver el alto grado de satisfacción de las personas de la región del Valle del río Cauca vinculadas con las empresas productoras de agrocombustbles. También vale la pena destacar las escuelas de futbol de los ingenios A y E con más de 1.200 menores inscritos y los programas de construcción y mantenimiento de vías públicas de los ingenios B y E, respectivamente.
No obstante, estas actividades que realizan las empresas de agrocombustibles en favor de las comunidad, la inversión que realizan en el componente social y ambiental no esta
acorde con las grandes ganancias de estas empresas, ni con las subvenciones y subsidios que les dá el Estado, que incluyen: exención de impuestos, obligatoriedad en la mezcla de gasolina con etanol y biodiesel con diesel, incremento de precios, declaración de zonas francas especiales y aseguramiento del mercado interno (Pérez y Álvarez , 2009), así como legislación y regulación del mercado, ya que existe una exención del IVA, sobretasa a la gasolina, el impuesto global, la obligatoriedad de consumo de agrocombustibles y los altos precios que en Colombia se paga por el bioetanol que se mezcla con la gasolina, que es la más costosa de Latinoamérica y una de las diez más costosas del mundo (Ávila y Carvajal, 2015).
En términos generales se puede decir que los programas que desarrollan las empresas benefician a un pequeño sector de la comunidad, pero el desplazamiento de zonas de cultivos de alimentos fundamentales para la dieta alimentaria por monocultivos para generación de productos indutriales tales como el bioetanol y el biodisel, afectan la producción de alimentos a nivel nacional, por ejemplo, en la década de 1990 se producía el 95% del maíz para el consumo nacional y en el año 2011 el país importó el 85% del maíz que consumía (FAO, 2012). En este sentido, el modelo de desarrollo económico colombiano ha priorizado la agricultura industrial sobre la producción del pequeño agricultor. Es decir que, las políticas de apoyo a la producción de agrocombustibles están afectando la soberanía alimentaria, los medios de vida de las poblaciones rurales, los recursos naturales y han generado competencia en la disponibilidad de la tierra (Ávila y Carvajal, 2015).
Por otro lado, Pérez (2010), sostiene que hay evidencia suficiente para considerar que las políticas de promoción de biocombustibles han afectado la seguridad alimentaria por el incremento en el precio de (azúcar, panela y aceite), disminuyendo la curva de demanda de los bienes básicos de la canasta familiar. Contrario a esto, un estudio realizado sobre la evolución de los biocombustibles en Colombia y su incidencia sobre el precio de los alimentos utilizando un modelo de Vectores Autorregresivos (VAR) y una prueba de causalidad de Granger con ocho variables: Precio mensual de alimentos, producción mensual de alcohol carburante, producción mensual de biodiesel, IPC mensual de azúcar, IPC de aceites y grasas mensual, IPC de hortalizas y legumbres mensual, precio internacional del azúcar y tasa de cambio mensual, concluyó que no existe evidencia de que la evolución del sector de los agrocombustibles en Colombia cause en forma directa alteraciones sobre el precio de los alimentos (Sánchez, 2009).
Tabla 9. Aspectos socioeconómicos relevantes de la responsabilidad social de los ingenios del Valle geográfico del río Cauca.
Componentes Aspectos IN GE NI O A IN GE NI O B IN GE NI O C IN GE NI O D IN GE NI O E IN GE NI O F Atención y desarrollo Generación de empleo SI SI SI SI SI SI Participación en clima organizacional SI SI SI SI SI SI Programas de capacitación SI SI SI SI SI SI Reconocimiento y Estímulos SI SI SI Capacitación SI SI SI SI SI SI
Fuente: Elaboración propia a partir de los informes de sostenibilidad 2015 de los ingenios.
Todas las empresas productoras de agrocombustibles analizadas en este estudio registran Inversión en equipos y procesos para el ahorro del agua, tratamiento de agua residual y para la protección, mantenimiento y recuperación de cuencas hidrográficas, a excepción del Ingenio E, las demás presentaron reducción de consumo para el año 2015. El Ingenio B, es el único que no realiza captación de agua en fuentes naturales, los demás ingenios captan agua de ríos y fuentes subterraneas y los Ingenios C y E no lograron reducir el volumen de vertimiento de las aguas residuales para el mismo período, fenómeno que puede ser atribuido a la reducción de las precipitaciones presentadas en este año, ocasionadas por la presencia del fenómeno del niño, lo que obligó a estas empresas a aumentar el riego y por ende los vertimientos (Tabla 9).
Atención y desarrollo
de trabajores Educación SI SI SI SI SI SI
Salud SI SI SI SI SI SI
Deporte y recreación SI SI SI SI SI SI
Compromiso de los trabajadores SI SI SI
Reconocimiento y Estímulos SI SI SI Vivienda SI Ingresos complementarios SI Inversión social en la comunidad Educación SI SI SI SI SI SI
Salud (Escuelas de futbol) SI SI
Deporte SI SI
Vivienda SI
Donaciones SI SI
Construcción y mantenimiento de
Uno de los impactos más fuertes del sector productor de agrocombustibles es precisamente la presión que ejercen sobre el recurso hídrico. La Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (2012), reportó para el consumo del agua un balance negativo en el Valle del río cauca, por la gran demanda de los cultivos de agrocombustibles, lo cual está generando disputas entre los ingenios azaucareros y los centros poblados. Además, advierte que la quema de caña y la enorme cantidad de residuos líquidos y sólidos generados por esta agroindustria, ocasiona afectaciones sobre la salud de los pobladores y que la implantación del monocultivo genera riesgos sobre la seguridad alimentaria de la región y afectación de la economía local.
A su vez, un estudio sobre la demanda de agua del sector cañicultor realizado en Colombia con una combinación de metodologías analíticas e instrumentos de la economía ecológica, la ecología política y la ingeniería ambiental, utilizando indicadores de estado y de presión, determinaron que el nivel de demanda de agua del sector cañicultor es de 10.300 m3/Ha, aproximadamente tres veces mayor al requerido por el maíz y la soja.
Adicionalmente, este estudio encontró un incremento anual del consumo de agua de 6,9% por parte del sector cañicultor del Valle del Río Cauca, el cual es 8,6 veces mayor al del sector agrícola de la misma región (0,8% anual). Esta situación muestra la creciente concentración del uso del agua por el monocultivo de la caña de azúcar, que pasó de 23,6% del consumo del sector agrícola en 1980 al 58% en 2009 (Pérez, Peña y Alvarez, 2011).
Pérez, et al. (2011), señalan que la concentración del uso del agua en el sector cañero se puede comprobar a través de las licencias otorgadas, ya que en el 2008 se le otorgó al sector
el 64% del caudal de agua superficial y el 88% del agua subterránea del total del agua captada por los usuarios, de estas cantidades el 76% del agua superficial fue asignada a grandes concesiones, de las cuales el 87% correspondió a las empresas productoras de caña de azúcar y para las aguas subterráneas el 90% corresponde a grandes concesiones, en este caso, un 93% se destinó al sector azucarero.
También es importate resaltar, la gran diferencia entre el precio pagado por el acceso al agua por parte de los usuarios y los costos de mantenimiento de las cuencas hidrográficas y de los acuíferos. Así, mientras la Tasa de Uso de Agua (TUA) por m3 promedio es de $COP
24,6/m3 en agua superficial y de $COP 0,82/m3 en agua subterránea para 2008, los costos
anuales promedio para mantener una cuenca hidrográfica son de $COP 51/m3. Este
desbalance se refleja en los bajos niveles de captación de recursos financieros a través de las Tasas de Uso de Agua con cifras de $COP 2.281 millones para el agua superficial y $COP 269 millones para el agua subterránea, lo cual representa tan sólo $COP 62 millones anuales de inversión por cada cuenca hidrográfica y $ COP 7 millones por cada pozo profundo (Pérez y Alvarez, 2009).
De otro lado, no todas las empresas presentan los resultados de caracterización de los vertimientos de agua y emisiones atmosféricas, y lo que es más grave para las emisiones atmosféricas no referencia si el valor es mensual, anual u otro, por lo que la comparación de los valores se realizó con el valor más restrictivo de la norma correspondiente. En tan sólo tres casos se incumplen con los valores normativos, aunque por un margen muy pequeño. Es importante resaltar, que es muy difícil evaluar el efecto que causan los vertimientos y
emisiones de contaminantes sobre los ecosistemas y la salud de las personas, pues para esto sería necesario realizar una modelación para predecir las áreas y poblaciones en las que las emisiones generan niveles de contaminación por encima de los valores permisibles que afectan la salud, lo cual se sale de los objetivos de este estudio.
A pesar de la inversión y las actividades que se realizan en el sector de los agrocombustibles para reuso y el tratamiento de las agua residuales, la alta demanda de agua del cultivo de la caña azúcar, la concentración en la captación del agua de fuentes superficiales y subterráneas que realiza el sector, los bajos precios que pagan por la Tasa de Uso del agua en relación al valor de mantenimiento de las cuencas hidrográficas y la contaminación acumulada que generan por el uso de productos agrícolas, aun no cuantifcada, muestran que para nada las empresas de agrocombustibles presentan un perfil de sostenibilidad, simplemente realizan algunas actividades para el cumplimiento de la normatividad a nivel interno de los cultivos y el proceso industrial, pero en ninguno de los ingenios se realizan actividades que reduzcan significativamente las externalidades ocasionas en las fases de la producción de agrocombustibles.
Todas las empresas productoras de agrocombustibles incluidas en este estudio reconocen que causan contaminación con el uso de agroquímicos y a su vez realizan compostaje para la producción de abono orgánico, con el fin de disminuir costos y reducir la contaminación en suelos, agua y aire. En este sentido, se presentan dificultades para medir el verdadero impacto de estos agroquímicos sobre los diferentes componentes del ecosistema, la salud del hombre y otras actividades localizadas en el área de influencia de los ingenios, pues la
evaporación y transformación fisicoquímica de abonos y fertilizantes, así como la erosión transportan estos elementos hacia las fuentes de agua, la atmosfera, los ecosistemas naturales y las zona rurales y urbanas, lo que hace necesario realizar mediciones de la contaminación en las zonas de influencia y en los cauces a la salida de las plantaciones de caña de azúcar y antes de su ingreso a áreas urbanas para determinar en conjunto el impacto causado.
No obstante, algunos de los ingenios, realizan actividades particulares para la disminución de la erosión y la disminución de la contaminación del suelo, dentro de las cuales cabe destacar: nivelación y disminución de la compactación del suelo para reducir la pérdida de agua por riego y la erosión y uso de organismo para el control biológico de plagas para disminuir la contaminación con pesticidas. Estos programas deberían ser implementados por todos los ingenios, pues son iniciativas importantes que buscan disminuir la contaminación.
En cuanto a la contaminación con agroquímicos, se observa una disminución de los niveles asociada a la fase industrial del proceso (Pérez et al. 2011), la cual se puede relacionar con todas las actividades encontradas en los informes de sostenilidad que realizan las empresas de agrocombustibles para control de la contaminación y el reuso del agua. Sin embargo, surge la duda sobre el uso de vinazas como abono y los demás fertilizantes empleados, ya que aún no se conocen estudios de caracterización físicoquímica en suelos y fuentes receptoras de la contaminación, es decir que no se conoce el efecto acumulativo de la contaminación en el suelo y las fuentes hídricas afectadas por el cultivo
de la caña de azúcar, pero se tiene una estimación de uso de fertilizantes y herbicidas de 690 kilos/ha y de 47 ton/ha de vinaza. De otro lado, Mendez et al. (2009), reseñan que investigaciones realizadas por la Universidad del Valle en la vertiente izquierda del río Cauca, evidencian la presencia de contaminantes de interés eco-toxicológico y de salud pública, sin embargo, el autor no se refiere a que esta toxicidad pueda ser causada por los ingenios.
Todas las empresas productoras de alcohol carburante en el Valle geográfico del río Cauca generan emisiones de gases efecto invernadero, pero el espíritu de la Ley 693/2001 es la reducción de las emisiones de gases mediante la mezcla de gasolina con alcohol carburante, que para el caso del bioetanol colombiano genera una reducción por combustión vehicular del 74%. Además, la resolución 909/2008, no establece un valor máximo permitido para la emisión de CO2, contrarío a esto la Ley 693/2001 fija incentivos
para esta actividad e incluso uno de los ingenios, el A, reporta ingresos por bonos de carbono.
Además, todos los ingenios producen y usan energía generada a partir de material renovable obtenido de los residuos de la transformación de la caña de azúcar en bioetanol y adicionalmente compran a otros ingenios y a pequeños y medianos cultivadores de caña sus residuos. Este mecanismo ha llevado a que los ingenios produzcan su propia energía eléctrica, reduzcan el uso de combustibles fósiles e incluso vendan los excedentes a la red de energía eléctica nacional, lo cual genera un balance positivo en esta materia, que no es muy frecuente en otras industrias a nivel nacional (Tabla 10).
No se encontraron estudios de flora y fauna de entidades independientes, lo cual dificultad el establecimiento de la pérdida de especies en la región del Valle geográfico del Río Cauca, los datos que se encuentran hacen referencia al deplazacmiento de ecosistemas naturales para la implementación de cultivos de caña de azúcar, lo cual obvimente genera pérdida de riqueza y diversidad biológica, pero es importante conocer que especies están siendo afectadas, puesto que algunas especies son más importantes que otras, en el sentido de su endemicidad o por que se encuentran en peligro de extinción, esto sin quere restar importancia a las otras especies que son afectadas por la destrucción de su hábitat. Los estudios solo hacen referencias generales sobre la extensión de los cultivos de caña de azúcar en Colombia, los cuales han pasado de ocupar 140 mil hectáreas en 1990 a 230 mil en 2009 y se espera que alcancen un millón de hectáreas en 2020 (Pérez et al. 2011).
Algunos ingenios registran programas de reforestación en áreas naturales, en cuanto a esto surge la pregunta: ¿con qué criterio se hacen estás siembras de especies árboleas?, si en cinco de los seis informes de sostenibilidad aceptan que no se han realizado inventarios de flora y fauna, pero más grave aún no se realizan estudios de estructura y composición florística de estos ecosistemas, en este sentido se pregunta: ¿Con qué criterios se establecen