2.3 ERTMS Implementation Strategies
2.3.2 The Natural implementation strategy „simultaneous replacement‟
Corresponde analizar ahora la ubicación de las corporaciones inter- nacionales en la expansión del comercio intrarregional de manufactu- ras de base. En la actualidad, tales corporaciones ocupan posiciones importantes, cuando no predominantes, en los principales sectores de la industria dinámica de los países latinoamericanos: automovilís- tica, electrónica y eléctrica, mecánica y química, Las mismas corpo- raciones operan simultáneamente en varios países produciendo para los respectivos mercados nacionales, y han logrado su gravitación actual por su poder financiero y tecnológico, normalmente superior al de las empresas nacionales, públicas o privadas. Este mayor poder
10 Aldo Ferrer, “Integración latinoamericana y desarrollo nacional”, Comercio Exte-
relativo se acrecienta en el contexto del mercado regional. Cada una de las corporaciones internacionales puede disponer de una estrate- gia global en sus operaciones en escala latinoamericana y de los cau- ces financieros y comerciales que le permiten aprovechar las ventajas de la integración en mucha mayor medida que las empresas de cada país latinoamericano. La debilidad relativa de éstas se acrecienta en el contexto del mercado regional.
Se advierte, entonces, la convergencia de dos hechos fundamen- tales: por un lado, la significación que la expansión del comercio in- trarregional de manufacturas de base tiene dentro del proceso de integración; por otro, la privilegiada situación de las corporaciones internacionales para adquirir posiciones dominantes en ese comer- cio. Esto implica la posible creación de instancias supranacionales de decisión acerca de la localización de plantas, la ampliación de las existentes, la especialización de la producción en escala regional. Una consecuencia de esto podría ser el establecimiento, dentro de la re- gión, de polos de desarrollo y de periferias dependientes. En otras palabras, es muy posible que la estrategia de las corporaciones inter- nacionales impida la necesaria convergencia entre la expansión del comercio intrarregional de manufacturas y el desarrollo nacional de todos los países participantes en el sistema de integración.
Se plantea así, con toda intensidad, el problema ampliamente dis- cutido en la actualidad acerca del papel de las corporaciones inter- nacionales en el desarrollo de los países en que operan. No se trata sólo de las restricciones que las casas matrices suelen imponer a las exportaciones de sus subsidiarias o del papel pasivo de estas últimas en la generación de nuevas técnicas, ni tampoco de la incidencia de la inversión extranjera en la distribución del ingreso. Se trata, funda- mentalmente, de determinar si cada comunidad nacional tendrá la capacidad y el poder suficientes para decidir acerca del rumbo de su desarrollo o si, por el contrario, las decisiones correspondientes a los principales sectores industriales serán tomadas por centros de poder económico ubicados fuera de las fronteras de cada país.
Es interesante observar que este problema de la “alienación” de los centros de decisión se plantea con real vigencia a partir del momento en que comienza a debilitarse el proceso de sustitución de impor- taciones y se presenta la necesidad ineludible de exportar manufac- turas para superar el estrangulamiento externo y facilitar la conti- nuada integración de los perfiles industriales. En la medida en que cada economía nacional participa más activamente en el comercio internacional de manufacturas, adquiere mayor importancia la deci- sión de las casas matrices sobre localización y ampliación de plantas, la exportación e importación de manufacturas, el progreso tecnoló-
gico y otras cuestiones. Esto obedece a que las decisiones que deben tomarse frente al resto del mundo adquieren importancia decisiva para viabilizar la apertura de la economía. Es vital saber, pues, quién tomará esas decisiones y atendiendo a qué motivaciones. Si serán los núcleos responsables de cada país buscando promover las aspiracio- nes de su comunidad nacional, o centros de decisión colocados fuera de sus fronteras que deciden en respuesta a su estrategia global de desarrollo.
En la fase de sustitución de importaciones, el problema era menos agudo. Los determinantes internos de tamaño del mercado, nivel de protección arancelaria, políticas de promoción industrial y la propia dinámica del desarrollo en mercados progresivamente cerrados a la competencia externa y sin participación en el comercio internacional de manufacturas influían manifiestamente sobre las decisiones de las corporaciones internacionales. Dentro del modelo sustitutivo de importaciones, la empresa extranjera responde a las condiciones de cada economía nacional y sus decisiones están fuertemente condicio- nadas por éstas. No cabe duda que siguen teniendo vigencia las ven- tajas relativas de las empresas extranjeras frente a las nacionales, y es por esto por lo que se advierte el avance de aquéllas en las principales ramas industriales dinámicas y aun en numerosas industrias tradi- cionales. Pero es probable que esta gravitación creciente de la empre- sa extranjera sobre el aparato industrial no implique la alineación radical del poder de decisión, porque la casa matriz debe responder a los problemas propios de cada filial derivados de cada situación na- cional concreta. En este sentido, es probable que el Estado conserve, a través de las herramientas de política económica que maneja, un alto grado de influencia sobre las decisiones que cada empresa extranjera adopta en el seno de cada economía nacional. Así, se advierte que po- líticas como las de Kubitschek y Frondizi, que tanto hincapié hicieron en el desarrollo industrial de base de Brasil y Argentina, a través del fomento explícito de la radicación de empresas extranjeras, preserva- ron el carácter nacional de las decisiones adoptadas con relación a los principales sectores industriales. En un modelo sustitutivo de impor- taciones de tendencia autarquizante, es quizá posible la coexistencia de una elevada participación del capital extranjero en los principales sectores industriales y la preservación del carácter nacional de las decisiones sobre el desarrollo de tales sectores.
La cuestión adquiere, en cambio, decisiva importancia cuando se plantea la necesidad de exportar manufacturas y lograr una progre- siva reapertura de las economías nacionales. Y en el contexto de la integración regional, por las razones que se han visto, el problema es de la máxima importancia.
¿Qué respuestas pueden darse a estos peligros de la integración latinoamericana? Se formularán en seguida algunas consideraciones sobre el tema, explorando, primero, la posibilidad de lograr un rápido aumento del comercio intrarregional de manufacturas de base pre- servando el poder de decisión a nivel de cada país y de los acuerdos que se logren en el piano intergubernamental. Se realizarán, por úl- timo, algunas observaciones sobre las consecuencias del rechazo del proceso de integración.
III. VIABILIDAD DE LA INTEGRACIÓN REGIONAL DE LAS