6.3. Econometric Techniques
6.3.2 The Panel Estimation Method
construcción de sentido.
La violencia es un factor arraigado en las representaciones sociales de los jóvenes, de tal manera, que se expresan como forma legítima al construir sentido en su propia cotidianidad.Esto deacuerdo al estudio realizado, la ficción que enmarca la narco-telenovela logra evidenciar en los jóvenes dos significados representativos.
En primer lugar, la significación de una problemática social que enmarca el hecho de llegar a endiosar a los denominados “capos narcotraficantes” a raíz de sus actos, donde en
efímeras situaciones, son ellos quienes brindan a la sociedad oportunidades, seguridad y estabilidad emocional que, así sea actuando ilegalmente y al margen de toda normatividad civil, son más influyentes en el contexto social que el gobierno con sus mandatarios untados de corrupción y que la policía, la cual contribuye (según ellos) a atropellar sus derechos y a agrandar el flagelo de la discriminación social.
Un ejemplo de esto es el modo como aún hay personas en Medellín (Colombia), que creen que el desaparecido narcotraficante Pablo Escobar, a quien llamaban “El Patrón”, fue un ser bondadoso y lleno de virtudes y al que aún le hacen reverencia y le rinden homenaje. Dicen que, independientemente de sus actos, fue un hombre que les brindó la oportunidad de tener vivienda y muchas otras cosas con las cuales tuvieron calidad de vida. Aquellas personas no miden el impacto que pueden tener sus palabras en la otra población, la que lo ve como un monstruo porque fue víctima de sus actos violentos, de su ambición de dinero y de poder. Es ahí cuando entran a participar factores socio culturales que definen el modo comportamental de las personas, en un entorno ligado a estos factores, dando cuenta de una sociedad excluyente marcada por escenarios violentos de ricos y pobres a cualquier precio.
(Wallace, 2013) “El célebre narcotraficante ha estado muerto por 20 años, pero su recuerdo parece estar más vivo que nunca en Colombia, donde muchos lo consideran un monstruo pero otros aún lo veneran como a un santo. Y éste, el barrio de Medellín que reivindica orgulloso su nombre, es sin duda el sitio más obvio para empezar a tratar de entender la contradictoria relación que con su recuerdo mantienen los colombianos”.
De lo anterior se puede comprender que para el grupo objetivo, es amplio el espectro de formas de violencia encontradas en tan solo un capítulo de esta serie. De ahí que, la ficción de lo proyectado, fácilmente denota la violencia como algo cercano y coloquial, que es legitimada
como un patrón real y común dentro de la realidad y representación social que emerge del mismo grupo, siendo reforzada por el discurso narrativo del capítulo # 9.
Ahora bien, uno de los aspectos más interesantes de esta categoría, son los diferentes tipos de violencia pues son fácilmente identificables y asimilables con ejemplos concretos, donde lo que se dice en el discurso narrativo de la ficción, es aplicable a un contexto social específico, en el cual los mismos jóvenes se identifican como partícipes de dicha realidad. Es por ello, que conforme al juicio de los encuestados, el eje central de esta serie es necesariamente asimilable con agresiones y actos violentos.
Otro aspecto clave del capítulo observado por el grupo objetivo, es el sector social que posee el dinero, aquella clase burguesa que tiene las mayores posesiones y posiciones en el direccionamiento de las políticas estatales, aquellas que por su condición, acaparan el dinero sin importar las condiciones de vulnerabilidad de aquellos que no lo poseen. Por tanto, para ellos (grupo objetivo) es necesario acudir a las armas y fomentar la violencia para lograr desquitarse de la clase opresora.
En segundo lugar, ellos ven evidenciado el accionar delictivo de estos sujetos donde la legitimación del mismo es la vía más rápida para acabar con la brecha entre la riqueza y la pobreza. Así mismo, ven la necesidad de mostrarse fuerte, violento y agresivo a la hora de adjudicarse el poder; veámoslo en palabras de los mismos estudiantes “uno no se la puede dejar
montar, porque o si no… paila, lleva del bulto“.
De este modo, ellos ven cómo, llegar a poner en práctica las acciones violentas y pasar por encima de otros, se convierte en algo propio y común del relato de la vida cotidiana y de la ficción del capítulo analizado.
Esta problemática más que cualquier otra, conlleva a un mayor daño e induce a seguirla. El ver que los actos ilegales generan rentabilidad sin importar que vaya en contra de lo
estipulado en la ley, los mueve a realizar acciones delictivas que van en consenso con la
obtención del dinero fácil y el respeto a pulso. Aunque siendo una premisa del Estado la que reza que “en Colombia el delito no paga” puede ser tomada, en ocasiones, como una aseveración
irrisoria e injustificada, viéndolo desde el marco jurídico, más específicamente con las leyes, aquellas que son excarcelables o que presentan reducción de pena para delitos no graves, es por ahí por donde se empieza. Un delito no grave que comete algún infante es excarcelable, dándole la oportunidad de volver a actuar, debido a que, lo que hizo no pasará a mayores; esto incentiva la legitimización del delito, esta actuación del Estado que mira de reojo y delega la
responsabilidad a aquellas personas que hacen la ley.
Aun así, el grupo objetivo, presupone que lo que se mostró en la ficción del capítulo, constantemente se da en la realidad, atendiendo a que el narcotráfico es un fenómeno social que aún se encuentra vigente. Esta afirmación se puede extraer en la medida que este grupo objetivo convive en una realidad social marcada por las sustancias psicoactivas y la violencia, que buscan la manera de conseguir dinero fácil y todo esto lo identifican con lo observado en el capítulo.
Ahora bien, la vivencia de los jóvenes en el entorno en el cual se mueven, se torna delictiva, viciosa y muchas veces son llevados al abuso en sus diferentes formas; la violencia social es un factor que nos invita a formular ciertos interrogantes que son de gran utilidad porque nos permite conocer su punto de vista; uno de los interrogantes es el siguiente: ¿Se relaciona lo que vio en el capítulo con su vida cotidiana? Las respuestas más comunes fueron afirmativas, en la medida que, fácilmente pueden identificar que la trama desarrollada en el capítulo en el cual, elementos cómo la lucha de poder, la opresión de unos a otros, el narcotráfico como medio de financiación, de obtención y bienestar económico, la violencia y
Esta población ha sido golpeada por el flagelo de la violencia y la falta de oportunidades, donde socialmente se convalida y legitima la ilegalidad y la violencia como medio propicio para obtener lo que las clases altas han conseguido. El dinero fácil es una de las metas en estos muchachos, los cuales se mentalizan tal cual el capítulo visualizado, basando su análisis en que hay que hacer lo que sea y pasar por encima de quien sea para llevar una vida cómoda y ganarse el respeto que los lleve a obtener el poder sobre los semejantes.
En este sentido y tras las respuestas dadas, se podría identificar como discurso narrativo del capítulo # 9 de la serie Sin tetas si hay paraíso, la utilización de la realidad como medio de reafirmación y construcción de una representación social, donde pareciera no alcanzarse a distinguir entre la ficción y la vida real de cada estudiante encuestado.
En síntesis, cuando se hace parte de una sociedad que se caracteriza por las malas administraciones de políticos corruptos, donde se cometen abusos policiales y en donde las clases sociales marcan el éxito o el fracaso de un ser humano, una sociedad violenta ya que, de una u otra forma se exige un respeto que al final se gana a pulso, pero enmarcado por un modo comportamental ajeno a la sociedad y que solo se justifica en el deseo de construir su entorno rodeado de malas decisiones, que tarde o temprano acabará con sus vidas o las de sus allegados. Es muy complejo decir que el capítulo #9 de esta narco telenovela se ajusta a la realidad siendo ésta mucho más difícil de llevar porque, incluso los familiares viven con el eterno temor del peligro en el que viven sus muchachos y ellos mismos por su culpa.
Endiosar criminales y legitimizar sus actos de violencia es algo que se ve todos los días en esta comunidad en la que el Estado no hace presencia para solucionar, por lo menos en parte, la gran cantidad de problemas que la aquejan.
4.3 Hallazgo: Representaciones Sociales, vivencias enmarcadas en diferentes contextos.