5.4 Research procedures
5.4.3 The sampling strategy and sample population
Las mujeres que fueron explotadas sexualmente en los prostíbulos de la ciudad dependían, en su mayoría, exclusivamente de dicha actividad para su acceso monetario y gran parte de ellas residían en el mismo lugar que ejercían la prostitución; por lo general su vida social y cultural se reducía a los vínculos con las personas que concurrían al local, y si eran extranjeras se les anexaba el tener a su familia de origen a gran distancia. Una vez clausurados los prostíbulos de la ciudad de Tandil, y teniendo en cuenta las diferentes situaciones problemáticas que han atravesado las víctimas, surge la incógnita respecto a ¿qué sucedía con las mujeres que ejercían la prostitución?, ¿cómo continuaban realizando su vida cotidiana? Dicho interrogante debió preverse en el momento de creación de la ordenanza o en última instancia previo a implementar la normativa, hecho que no sucedió, demostrando que
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el fin de ésta no refería a erradicar la explotación sexual de las mujeres y garantizarle los derechos vulnerados.
Al respecto, Londeix, impulsora de la ordenanza, luego de la implementación se interrogaba también sobre ―¿Qué hacían con las víctimas? ese es el tema, qué se
hace el día después. Porque en los allanamientos las chicas pierden todo, eso es lo que decían, tienen que volver de cero porque no pueden agarrar nada, ni sus celulares, ni ropa‖ (P. Londeix, entrevista, 3 de septiembre de 2015). Aquí es posible demostrar que las mujeres no fueron contempladas en la letra escrita.
Inaugurada la Fiscalía Federal en la ciudad y luego de diversas intervenciones presentaron la misma preocupación y comenzaron a reunirse los allegados a la temática para pensar de qué manera intervenir con las mujeres, únicamente con las víctimas de trata de personas. Ante esta inquietud, el Fiscal expresa que,
En realidad el problema que teníamos nosotros cuando hacíamos los procedimientos desde acá, nos encontramos con la última parte que quedaba ahí siempre que nos íbamos como medio desanimados, porque hacíamos los procedimientos, las entrevistas, de todo, pero llegábamos y… las chicas bueno… váyanse a otro lugar, y cada una conseguía algún lugar y después perdíamos el rastro. Hubo intenciones en algún momento con ella (Trabajadora Social) y con otro grupo de personas que se había vinculado ahí para hacer un seguimiento (F. Molinero, entrevista, 27 de agosto de 2015).
No obstante, fueron escasos los encuentros realizados con el objetivo de acompañar a las mujeres explotadas sexualmente y éstos sin solución alguna.
En el proceso del cierre de prostíbulos existía el imaginario de que las mujeres que ejercían la prostitución serian detenidas, un imaginario creado por los mismos actores de la cadena prostibularia, basado en el pensamiento prohibicionista que no solo suprimía los establecimientos destinados a la prostitución sino también su ejercicio era considerado delito y la mujer prostituida delincuente; por ende, ―la primer
pregunta es ¿me van a llevar presa? entonces primero hacerles entender eso, que no era punible la práctica de la prostitución y tampoco su condición migratoria‖ (B.
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Martínez, entrevista, 27 de agosto de 2015). Este temor provocó que el seguimiento que realizarían desde la Ayudantía Fiscal no tenga los resultados esperados, ya que al momento de retomar el contacto con las víctimas que permanecían en la ciudad fue de gran dificultad,motivo de teléfonos y/o direcciones falsas.
Clausurados los prostíbulos, fue insuficiente la asistencia inmediata brindada a las víctimas. La Trabajadora Social, Martínez, expone que en algunos casos a las mujeres que no tenían donde reubicarse -por lo general víctimas de trata- se les facilitaban albergues que ofrecía el municipio, específicamente habitaciones de hoteles. ―Era transitorio hasta que volvieran a sus lugares de origen las que querían,
la gran mayoría se ubica con sus coterráneas, con sus paisanas, ‗me voy con fulanita que es mi prima a tal lugar‘, se acogían entre ellas‖ (B. Martínez, entrevista, 27 de agosto de 2015).
Respecto a las víctimas de explotación sexual, la encargada de un prostíbulo explica que la ordenanza no fue acompañada de ningún tipo de asistencia brindada por el Municipio al clausurar los locales. Ante dicha ausencia, manifiesta que con ella las mujeres se encontraban protegidas, al contrario que en la actualidad, perjudicadas por la normativa.
Ellas se sentían muy protegidas conmigo. Porque yo las protegí muchísimo, tuve chicas que estuvieron desde el primer día hasta el día en que me cerraron, por algo se quedaron. Por lo menos uno las contenía, yo tenía la encargada, tenía médico, se atendían en la clínica modelo, dos por tres si alguna se tenía que operar se operaban en el sanatorio Tandil, no era que yo me manejaba con el hospital ni nada, estaban bien y de golpe y porrazo pasaron a no tener nada, se quedaron en la calle (Encargada de un prostíbulo, entrevista, 24 de noviembre de 2015).
A esta declaración agregó que mientras las mujeres permanecían con ella, lograron construir sus casas, comprar terrenos, ayudar a sus familias, sin dejar de insistir que al clausurar el local ―quedaron todas en la calle‖, asentadas en el barrio ―Movediza‖ de la ciudad.
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Del mismo modo, el encargado de un prostíbulo afirma que las mujeres no han recibido ningún tipo de asistencia, ―asistencia de nada, ni de obra social ni de nada‖; agregando a su vez la ausencia de seguimiento sobre las mujeres por parte del municipio luego de la ordenanza. Explica que mientras las mujeres se encontraban en los prostíbulos, ―el bolichero era el señor, el que las cuidaba, se sienten cuidadas
en el lugar, apañadas y en los cuales se quedan por eso mismo‖ (Encargado de un prostíbulo, entrevista, 28 de marzo de 2016); sin embargo, al cerrar los locales las mujeres quedaron desamparadas.
En fin, los actores entrevistados concuerdan con la ausencia de asistencia brindada a las víctimas de explotación sexual, y al mismo tiempo los encargados de prostíbulos se presentan en desacuerdo con la normativa por dicha ausencia, siendo que se consideraban ―protectores‖ de las mujeres durante su permanencia en los prostíbulos. Este discurso adquirido por los encargados demuestra su justificación por el rol adquirido dentro de los prostíbulos, resultando efectivamente una ―protección‖ para las mujeres dentro de los establecimientos como contracara de la exclusión; no obstante, si las mujeres no permanecieran en situaciones de extrema vulnerabilidad y exclusión social (sin un trabajo formal, en condiciones de vida infrahumanas, etc) no necesitarían de su ―protección‖, por lo que no se constituye en un escenario positivo para ellas.
En la ciudad de Santa Rosa -pionera en sancionar la ordenanza en la que quedaron prohibidos los establecimientos en los cuales se ejercía la prostitución- fueron contempladas en la normativa las víctimas. En el año 2011,por ordenanza N° 4.477, se sistematizó la experiencia y se dio forma a un programa vigente. Debido al abordaje institucional algunas de las mujeres retornaron a sus lugares de origen y otras ingresaron a empresas de la ciudad; sin embargo, en la actualidad no se ejerce el cumplimiento efectivo de la norma.
Este programa, de asistencia a las víctimas de trata y explotación sexual, deja establecido un componente con posibilidades de desarrollo, para aquellas mujeres que querían otras perspectivas para su vida, mediante empleos y emprendimientos. ―Primariamente arrancaba con una asistencia económica equivalente a la categoría
88 16 del empleado municipal. Esto está sancionado por ordenanza y
hoy por hoy, no se cumple (Fuente:
http://www.planbnoticias.com.ar/index.php?option=com_content&view =article&id=19909:a-cuatro-anos-de-la-sancion-de-la-ordenanza- 394109-que-prohibio-los-prostibulos&catid=52:la-ciudad&Itemid=70).
La implementación de la ordenanza en Tandil no fue acompañada de asistencia dirigida a las víctimas de explotación sexual y tampoco de políticas sociales universales que garanticen el ejercicio de los derechos básicos de las mujeres; la política social ha sido parte de las políticas públicas orientadas a la superación de la llamada ―cuestión social‖ y a la igualdad social. Fernández Soto (2001) comprende que la focalización en la política social se orienta a la provisión selectiva de bienes y servicios para alcanzar umbrales mínimos de satisfacción de la población en condición de pobreza extrema, siendo poco relevantes las acciones dirigidas a la posesión y/o desarrollo de activos físicos y humanos, como a la garantía de niveles mínimos de ingreso.
La única política implementada fue dictada desde la Oficina de Empleo Municipal donde se extendió la cobertura del Seguro de Capacitación y Empleo (SCyE) a personas relevadas como víctimas de prácticas de explotación sexual o de trata de personas, o en situación de vulnerabilidad vinculada a la prostitución52; ―(…)
son $200, pensando que eso va a servir para algo, ni siquiera para estimularlas a
52
Deben ser relevadas, previamente, por un organismo público nacional, provincial o municipal o por una organización de la sociedad civil con trayectoria en la temática o en la atención de esta población. El Seguro es un esquema integrado de prestaciones por desempleo no contributivo que pretende apoyar a diferentes públicos en la búsqueda activa de trabajo. Esta herramienta implica los siguientes beneficios: una asignación monetaria mensual no remunerativa de doscientos veinticinco pesos ($225) durante los primeros dieciocho (18) meses y de doscientos ($200) durante los últimos seis (6) meses; esta retribución es acompañada por prestaciones que debe realizar el participante, las cuales, una vez realizadas y finalizadas, son adicionadas con incentivos. Dentro de estas últimas se prevé: Finalización de estudios primarios y/o secundarios con entrega de certificación de estudios formales; Actividades de formación profesional y capacitación laboral; Servicios brindados por la Oficina de Empleo, tales como orientación laboral (OL), apoyo a la búsqueda de empleo (ABE), y orientación al trabajo Independiente (OTI); participación en los cursos de trayectos de orientación laboral (TOL); profesionalización del Trabajo Doméstico (Resolución N° 876/06), cuyo objetivo central es jerarquizar y profesionalizar a los participantes del seguro que realizan estas tareas; Entrenamiento para el trabajo en los sectores público y privado y en ONGs; Apoyo a la inserción laboral en éstos últimos, según la cantidad de horas de actividad diarias; Inserción en el Programa de Empleo Independiente (PEI) con la entrega de las cuotas, en su totalidad, según el proyecto productivo o de servicio (Fuente: http://www.trabajo.gob.ar/segurocapacitacion/)
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estudiar, porque venir de cualquiera de los lugares que están (porque no están viviendo en pleno centro), a un lugar de estudio le lleva $180 de boleto‖ (L. Giannatasio, entrevista, 3 de septiembre de 2015).
Actualmente esta política continúa vigente, sin embargo, desde la Oficina de Empleo Municipal manifestaron que aún las víctimas de explotación sexual ―no se
han acercado‖ al establecimiento (sí lo han hecho víctimas de violencia y transexuales); sería interesante indagar si dicha información ha llegado efectivamente a las víctimas y de qué manera, siendo que ―no hay que esperar que
la victima de explotación sexual venga, digamos, el estado tiene que acercarse a los lugares donde está la problemática‖ (B. Martínez, entrevista, 27 de agosto de 2015).
A su vez, la trabajadora social expresa que el programa puede no ser lo suficientemente elaborado para responder las expectativas o a las necesidades de las víctimas, siendo que ―el estímulo es excluyente, porque cualquier mujer que
quiera dejar la práctica de la prostitución, no la deja por $200. $200 es un pase, una noche, 20 minutos‖ (B. Martínez, entrevista, 27 de agosto de 2015).
Exceptuando la política anteriormente nombrada, la totalidad de los entrevistados concertaron en la ausencia de políticas públicas dirigidas a las mujeres que se encontraban ejerciendo la prostitución en los locales nocturnos. Sin embargo, se han presentado políticas paliativas pero específicamente para víctimas de trata de personas con fines de explotación sexual. La Trabajadora Social explico que se creó un refugio para posibles víctimas, pero no se ha promovido. A su vez, se conformó la ―Mesa contra la trata Tandil‖, un espacio en el que se reúnen Organizaciones e Instituciones que han asumido el objetivo de visibilizar la temática, promover su difusión y articular las acciones, una mesa multisectorial, donde se realizan trabajos de concientización en las escuelas, en los barrios con referentes barriales, ―y en
realidad bastante precario lo que se ha implementado en relación a la complejidad de la temática‖ (B. Martínez, entrevista, 27 de agosto de 2015). Desde la mesa contra la trata se ha planteado la problemática, siendo que ―ahí en ese foro están sentados
municipio, nación, provincia, ministerio de trabajo‖ (S. Trigilia, entrevista, 04 de septiembre de 2015) pero hasta el momento no se ha llegado a ningún acuerdo respecto a que solución plantear.
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Se realizaron acciones particulares por parte de los allegados a la temática los cuales tenían contacto con las víctimas, ―pero esto no obedecía a una política que
hubiera del estado, sino que lo tomábamos como algo particular (…). Que de pronto hay acciones que son individuales, por sensibilidad, compromiso de trabajo, militancia (…)‖ (L. Giannatasio, entrevista, 3 de septiembre de 2015). Ante esta situación, su compañera Patricia Londeix agrega que
Si el área de la mujer intervino fue porque yo decidí intervenir y me fui metiendo, articule desde la embajada, desde migraciones, yo empecé a tomar contacto con migraciones de Mar del Plata, o sea que yo también fui armando mi camino, donde les sacaba el turno, les proveía de pasajes y de algún dinero para que pudieran manejarse en
Mar del Plata (P. Londeix, entrevista, 3 de septiembre de 2015).
En síntesis, luego de la implementación de la normativa y en el momento del cierre de los locales nocturnos denominados ―cabaret‖ las mujeres explotadas sexualmente no recibieron ningún tipo de asistencia en lo que respecta a la salud, vivienda, familia, entre otros. Tampoco fueron beneficiarias de alguna política social universal que tienda a garantizar los derechos básicos de dichas mujeres, más bien se visualizó una política de omisión en este aspecto.
2. Impacto de la ordenanza en la vida cotidiana de las mujeres explotadas sexualmente.
Con la clausura de los prostíbulos y la ausencia de asistencia o política social por parte del gobierno municipal, gran parte de las mujeres siguieron vinculadas con el ejercicio de la prostitución en los denominados ―privados‖, funcionando alrededor de 15 locales en la ciudad durante el día. En otras palabras, ―cuando se empezó a
cumplir la ordenanza y se empezaron a cerrar los prostíbulos, las mujeres se fueron a trabajar a las casas de pases (privados), éstas en su mayoría son sus propios hogares que comparten con sus hijos y donde van los clientes‖ (Dueño de un privado, comunicación por escrito, 1 de enero de 2016).
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En estos establecimientos la prostitución no se ejercía de la misma manera que en los cabarets por el hecho de permanecer en la clandestinidad y por la modalidad con la que procedían las mujeres; algunas de las victimas le manifestaban a Londeix la preocupación por el cierre de prostíbulos ―porque en el cabaret había una previa,
una barra, el tipo elegía y tomaban copas, en cambio en el privado es al pase, entonces para ellas la exigencia era mayor (…) era un departamento con habitaciones y directamente al pase‖ (P. Londeix, entrevista, 3 de septiembre de 2015). Esta situación señala la discrepancia de parte de las víctimas con la normativa, y demuestra que no es de su consentimiento ni agrado realizar dicha actividad.
En contraposición, otro informante señala que a las mujeres la permanencia en los privados las favorecía ―porque la mujer lo que más cobraba era el pase a la
habitación y la dueña la que alquilaba le cobraba el porcentaje, era lo mismo. El tema de no tomar algo era porque no querían pedir algo, pedias para tomar y te lo cobraban, eso dependía de cada privado‖ (Encargado de un prostíbulo, entrevista, 28 de marzo de 2016). Entiende que el único propósito de las mujeres prostituidas refería al poder monetario y su enriquecimiento, desconsiderando la posibilidad de que ejerzan dicha actividad sin su consentimiento y en contra de sus intereses personales o su bienestar. Su análisis es consecuencia de un pensamiento que considera a las mujeres que han sido explotadas sexualmente como meras mercancías ofertadas en el mercado, en otras palabras, ―Ellas venden su cuerpo
como mercadería y la edad y la belleza es lo que tienen en el arreglo para el cobro‖
(Encargado de un prostíbulo, entrevista, 28 de marzo de 2016); enfatizando, en todo momento, que dependiendo del aspecto físico de la persona es su valor de uso.
Y vos vas a un lugar y depende de la apariencia, la altura, el físico, eso es lo que vos vendes, vos mismo sos tu caja, se vende la mercadería, ellas mismas venden su cuerpo, entonces si sos una persona que mide 1,60 pesas 90k o que te excediste y nunca te cuidaste no vayas a Santa Cruz porque no vas a tener laburo (Encargado de un prostíbulo, entrevista, 28 de marzo de 2016).
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Dicho pensamiento se corresponde con un concepto de prostitución estandarizado, entendida sólo como ―relaciones sexuales a cambio de dinero‖, es decir la prostitución inserta en un mercado donde la mujer es parte de la oferta. Aquí no se considera la prostitución como un fenómeno heterogéneo, contemplado en un sistema patriarcal, regulada x diferentes actores e inmersa en relaciones desiguales.
Los cabarets por lo general eran regenteados por el dueño del local, sin embargo, al cerrar los prostíbulos diferentes mujeres comenzaron a organizarse para conformar su propio lugar privado; ―Algunas se aliaron para alquilar un departamento
donde reciben a sus clientes. La publicidad se hace por referencias entre clientes y reparten tarjetas por la ciudad‖ (mujer prostituida entrevistada, extraído de http://www.eldiariodetandil.com/2015/01/20/un-cuento-de-nunca-acabar/). En la misma línea, de acuerdo a la visión del encargado de un prostíbulo, las mujeres que no podían concurrir a otro ―cabaret‖ fuera de la ciudad, permanecían ejerciendo la prostitución en un privado por cuenta propia; en otras palabras, ―La que no servía se
quedó en Tandil en lugares clandestinos, sin tener el cabaret, sin tener alguien que controlara, sin tener algo bien armado, se juntaban y se ponían privados‖ (Encargado de un prostíbulo, entrevista, 28 de marzo de 2016). Para este actor, las que ―servían‖ eran las que ―tenían cabeza‖ y viajaban o buscaban pareja, pero las que no ―servían‖ (que no tenían cabeza) se quedaban en Tandil en privados, nombradas por él como ―la resaca‖. Este posicionamiento refleja la cosificación de la mujer, considerándola como un objeto de uso servible o no, ignorando sus intereses personales y dependiendo de su aspecto físico para viajar a ciudades donde los prostíbulos aún funcionaban.
En relación a lo planteado, la encargada del prostíbulo explica que las mujeres que tuvieron la posibilidad ―trabajaban‖ en un privado, pero también existían aquellas que lo hacían por cuenta propia, ―dejan sus teléfonos, ponen la fotito‖, o ―trabajaban‖ en la calle, por lo general en la Colectora Norte L. M. Macaya o en la Avenida Espora. Ante estas situaciones expuestas, la encargada plantea que se encuentra en desacuerdo con la decisión de clausurar los prostíbulos porque las mujeres se encuentran aún más vulnerables y expuestas a cualquier peligro. Asimismo, el encargado de un prostíbulo explica que no solo aumentó la cantidad de privados en la ciudad luego de la normativa, sino también ―(…) empezó a haber mujeres en la
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calle que antes no había, antes había una o dos, sin control. Por qué el problema de tener ese lugar es que vos las tenés controladas, controladas quiere decir sin enfermedades, alcohol y drogadicción‖ (Encargado de un prostíbulo, entrevista, 28