• No results found

3.3. Slowly Changing Dimensions

3.3.5. The Update Module

nalicemos algunos de los mitos y realidades que rodean la elección de una carrera, el trabajo, y la vida profesional en general:

-Mito: Una carrera profesional te asegura el éxito.

-Verdad: Una carrera profesional te asegura competencia.

Hace dos décadas obtener un título profesional era sinónimo de empleo garantizado. Actualmente una carrera es en muchas ocasiones sólo el requisito para ser considerado como candidato para un puesto.

-Mito: Necesitas una carrera profesional para ganar buen dinero.

-Verdad: No hay carreras que den buen dinero, solo personas que saben hacer buen dinero con un oficio o actividad.

El éxito académico no es sinónimo de éxito profesional. La habilidad para tomar decisiones, riesgos, la creatividad, el trato con otras

A

personas y la autoestima son sólo algunos de los factores que juegan un papel importante en la creación de un negocio y que no están vinculados necesariamente con la obtención de un título profesional.

-Mito: Si no terminas una carrera profesional no eres nadie.

-Verdad: Quien eres será determinado por lo que tienes en tu mente y el carácter que forjes, no necesitas un título profesional para cultivar estas cosas, de hecho muchas personas han logrado forjar grandemente estas cosas sin un título profesional.

Hablando de status quo, el título brinda reconocimiento. Al vivir en sociedad, los títulos y condecoraciones son trofeos que brindan una idea del camino que la persona ha transitado. Aunque son logros de gran mérito y valor, lo importante es qué hace uno con ellos, cómo aplicas los conocimientos. Un título académico es una herramienta, no sólo un trofeo.

-Mito: Las carreras más gratificantes son las que dan buen dinero.

-Verdad: Las carreras más gratificantes son las que nos permiten y quizá hasta nos exijan que expresemos nuestros valores y expresemos nuestra creatividad.

Estamos acostumbrados a pensar en términos de blanco y negro, de todo y nada. No es necesario

irse sólo por la satisfacción, ni tampoco sólo por el dinero; de hecho los profesionistas más exitosos logran destacar gracias a que disfrutan su profesión. Como resultado logran el éxito económico. El hacer algo sólo por el dinero, por toda una carrera, es desperdiciar la oportunidad de volcar el entusiasmo y el compromiso a temas y áreas que sí nos interesan.

-Mito: Tener carrera es terminar el plan de estudios en cualquier institución competente para ello.

-Verdad: Tener una carrera es un proceso en el que pasas de principiante a experto en un área determinada ya sea mediante la educación formal o informal, puedes tener mil títulos profesionales y ni una sola carrera.

La realidad es que el auto-estudio es la norma, ya sea que estudies un programa formal en una institución o te vayas ‘por la libre’. Quien realmente tiene el hambre de aprender encontrará los libros, (las páginas web) y los maestros que le aportarán los conocimientos deseados.

¿Cuántas veces observamos la falta de interés de quien cursa un grado académico? El empeño en las lecturas, tareas, ejercicios depende no tanto del maestro sino del alumno. La motivación es clave para educarse a uno mismo.

-Verdad: Una carrera se construye viviendo, en la vida real un día de experiencia puede llegar a valer por 100 años de teoría.

La educación conlleva un proceso de experimentación. Si te interesa un tema en específico, ponlo en práctica, dale vida, pruébalo en la ‘vida real’. Planea y ejecuta experimentos de bajo riesgo que te permitan aplicar lo aprendido.

Supongamos que estás aprendiendo programación y diseño de páginas web. La única manera de saber si tu propuesta funciona es poniéndola a prueba. Diseña tu propia página teniendo un objetivo en mente (informar, vender, entretener, etc.) Sólo al tener la retroalimentación de usuarios reales sabrás si los conceptos que aprendiste te funcionan.

-Mito: Si renuncias a una carrera es un fracaso personal.

-Verdad: Si renuncias a una carrera puede ser más por una mala elección vocacional o porque no era el vehículo ideal para lograr la vida que anhelas vivir, muchas personas totalmente realizadas han pasado por varias carreras, oficios y hasta trabajos informales para encontrar algo que desean ejercer el resto de su vida

Date permiso de encontrar lo que realmente quieres. No te conformes con los que los demás

digan y esperen de ti. ¿Qué es lo que tú quieres? ¿Qué es lo peor que puede pasar si lo intentas? Hay casos de ‘genios’ que encuentran su verdadera vocación pasados los 70 u 80 años de edad. Nunca es demasiado tarde, ni demasiado temprano para intentar aquel trabajo, oficio o proyecto anhelado.

-Mito: Abandonar una carrera puede ser la situación más humillante que puedas pasar ante ti y ante tus conocidos.

-Verdad: Nunca es humillante o motivo de remordimiento el abandonar una carrera luego de haber encontrado una mejor, si me preguntan porque la abandone simplemente puedo decir: ‘Porque encontré algo mejor’.

Si vivimos sólo para el qué dirán entonces sí es humillante. En la medida en que basamos nuestra felicidad en la aprobación externa estamos condenados a basar el proyecto de vida en las expectativas de terceros.

-Mito: Debes estudiar una carrera para ejercer el resto de tu vida.

-Verdad: Lo que deseas ser a los 20 años puede no ser lo que desees ser a los 30, 40, 50 años, hay ancianos que siguen en la universidad u otros centros de enseñanza estudiando su segunda, tercera y hasta cuarta carrera.

En generaciones anteriores la norma era desempeñar un sólo oficio de por vida. Eras

conocido como Juan el zapatero, Emigda la pastelera o Pedro el herrero. Pero la idea de elegir una sola vocación de por vida, puede convertirse en una camisa de fuerza mental.

No dejes que los mitos vocacionales frenen tu creatividad y tu impulso. Diseña una visión clara de lo quieres lograr, e invierte siempre en tu educación.

Tres elementos del cambio

El Ing. Ramón de la Peña Manrique, actual Rector del Centro de Estudios Universitarios comparte las siguientes reflexiones:

‘Hace tiempo me invitaron a acompañar un viaje académico de alumnos para visitar algunos países del continente asiático.’

Estuve con los muchachos en Malasia y Singapur. Quedé francamente impresionado por su desarrollo. Al principio me dio vergüenza, pues mi generación no ha sido capaz de lograr el desarrollo que estos países han logrado; después que se me pasó la vergüenza me puse a indagar cómo lo habían logrado.’

Yo vi tres elementos clave: primero vi gente muy rara... gente trabajadora, ordenada, responsable, honesta, respetuosa de normas y reglamentos. Claro, la pregunta que me hice fue: ¿Cómo lo lograron? Mediante un sistema educativo eficaz que va desde la casa hasta la universidad y que promueve que el muchacho

sepa, y sepa hacer mucho con lo que sabe, pero también vi un proceso de internalización de valores, actitudes y principios, mediante un proceso de fortalecimiento interior, llámenle motivación, valores interiorizados, espiritualidad o religiosidad.

Efectivamente, vi mucha gente con muchos hilos espirituales de apoyo; y vi también un sistema judicial que trata de eliminar la impunidad, que castiga a los transgresores de leyes y reglamentos, que manda un claro mensaje: el que tranza, no avanza. Ese fue el primer elemento clave: gente especial.

Segundo, vi una visión, un sueño compartido. ‘Malasia para el año 2020 será un país desarrollado pero con equidad.’ No que los ricos se hagan más ricos y que los pobres queden igual, tampoco quieren quitarle a los ricos sus bienes para dárselos a los pobres. Quieren hacer crecer el pastel y quieren que este nuevo pastel sea para los que menos tienen, claro, apoyándolos con educación y fortaleciendo su espíritu emprendedor.

Quieren, además, ser un país lleno de valores éticos y morales, generoso y con control de su desarrollo económico, social y educativo. Así de corto, pero así de trascendente y visionario.

Desde luego que han diseñado los caminos necesarios para lograr lo anterior; y lo han hecho las empresas, el gobierno, las escuelas y las organizaciones empresariales.

Todos lo quieren y se han puesto de acuerdo y casi lo han logrado.

Tercero, vi un liderazgo con la clara intención de aterrizar esa visión en programas concretos mediante un equipo eficaz de colaboradores. Después de esta visita quedó claro para mí que sí es posible tener ese México que todos deberíamos de tener y que la posibilidad de hacerlo está en nosotros.’

Diseñando tu plan de estudio

¿Cuáles son las áreas del conocimiento en las que te gustaría profundizar? Define exactamente los temas en los que te gustaría especializarte.

Ahora, aplicando la Estrategia #3: Aplica tu imaginación láser, diseña un plan de acción en el área de tu elección.

Considera que buena parte de lo que buscas ya está en Internet, y mucha información puede obtenerse de forma gratuita.

La educación guiada por una vocación y con sentido de ciudadanía es y seguirá siendo el único camino sustentable para generar riqueza no sólo personal, sino colectiva.

Ingresa a www.vdr.me/21 para compartir tu experiencia sobre esta estrategia.

22

Related documents