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4.2 Software Implementation Details

4.2.1 The User Interface

El descanso diario (dormir) y las comidas (desayuno, comida y cena) son las dos activida- des más habituales que se realizan en los hogares. En el caso de la población inmigrante proce- dente de países periféricos, el tiempo de descansoes el más frecuente, seguido de las cenas, los desayunosy, a notable distancia, las comidas del mediodía. Entre los tiempos de trabajoprevale- ce el doméstico, aunque sólo es una actividad habitual para la mitad del colectivo (las mujeres); el estudioes relativamente frecuente (35%) y bastante menos el trabajo remuneradodentro del hogar (16,5%). Por último, las actividades de ocio pasivo(ver televisión, video, escuchar la ra- dio, etc.) son habituales para dos terceras partes, mientras el 12% nunca o rara vez disfruta de esas distracciones en el interior del hogar. La Tabla 34 recoge los resultados generales, que des- pués comentamos con mayor detalle.

La inmensa mayoría duerme en su casa a diario, si bien existe un perfil de inmigrante que lo hace con menos frecuencia. Son los que llevan menos tiempo en España y ocupan viviendas de sub- arriendo, con un número de personas elevado. Se trata de situaciones de vivienda provisional,

con deficientes condiciones para la convivencia, que los inquilinos sólo sienten parcialmente como algo propio, por lo que no dudan en dormir ocasionalmente en otras casas.

Las comidas, de manera más destacada la del mediodía, las realizan más en casa las mujeres (52%) que los hombres (36%). Por comunidades autónomas la distribución es parecida, salvo en el caso de las comidas del mediodía que se realizan más habitualmente en Cataluña (51%) y Valencia (46%) que en Madrid (35%). Por regiones de origen, los europeos del este son los que más cenan habitualmente en casa (83%), mientras los latinoamericanos son los que más realizan la comida del mediodía (51%). Por tipos de vivienda las diferencias son especialmente acentua- das: quienes viven en régimen de subarriendo desayunan, comen y cenan menos veces en su casa que quienes tienen un alquiler independiente o una casa en propiedad. Como pasaba con las horas de sueño, las condiciones existentes en viviendas compartidas por varios hogares vuel- ven menos atractivo comer dentro de la casa.

El trabajo doméstico está sostenido fundamentalmente por las mujeres, actividad hogareña en la que más se evidencia la influencia de género: dos terceras partes de los hombres no realizan ha- bitualmente, o sea a diario, las tareas domésticas y uno de cada tres señala que las efectúa rara vez o nunca (ver Gráfico 54).

Por parte de las mujeres, el 70% dice realizar diariamente las tareas del hogar, proporción que es casi del cien por cien entre las que se consideran «amas de casa» como actividad principal o entre las que tienen hijos menores de edad. Las mujeres que menos realizan a diario las tareas del ho- gar son las estudiantes (36%) y las que viven en régimen de subarriendo (43%). En cuanto a los hombres, los procedentes de África dicen realizar habitualmente las tareas domésticas en menor proporción (20%) que los europeos del este (30%) y, sobre todo, que los latinoamericanos

TABLA 34

ACTIVIDADES QUE SE REALIZAN EN EL INTERIOR DE LOS HOGARES

Actividad

Frecuencia con que se realiza en la casa (% horizontal)

Habitual Frecuente Rara vez Nunca

Dormir 95,2 2,8 1,8 0,1 Desayuno 74,8 8,8 11,4 5,1 Comida 43,5 18,4 30,7 7,4 Cena 76,0 13,9 7,6 2,6 Trabajo doméstico 50,5 27,0 17,1 5,4 Trabajo remunerado 5,7 3,6 7,2 83,5 Estudio 7,5 11,6 17,3 63,5 Televisión, radio… 63,9 24,2 8,9 3,1

(45%). No obstante, sorprende observar que las mujeres procedentes de África también señalan que realizan a diario el trabajo doméstico en menor proporción (62%) que los otros colectivos (79% los europeos y 71% los americanos)125.

Entre las mujeres, las tareas domésticas se realizan con menos frecuencia en los hogares en sub- arriendo (57% habitualmente) que en los de alquiler independiente o propiedad (81%). En cam- bio, a los hombres les ocurre lo contrario: si están en régimen de subarriendo efectúan más habi- tualmente las tareas domésticas (35%) que si están en alquiler independiente o casa propia (31%). Probablemente ello se debe a que en las viviendas subarrendadas prevalecen los hogares unipersonales o sin núcleo, mientras en las otras formas de tenencia son más frecuentes las fami- lias con núcleo más asentadas, donde los adultos tienen que hacerse cargo de un mayor número de personas dependientes (niños y personas mayores) y tienden a reproducirse los roles sexua- les tradicionales. No obstante, también aquí encontramos una excepción: los hombres de países del este rompen la pauta general y realizan más habitualmente las tareas domésticas cuando tie- nen casa en propiedad o piso independiente (37%) que cuando viven en régimen de subarriendo

GRÁFICO 54

OCUPACIÓN EN LAS TAREAS DOMÉSTICAS, POR SEXO

0 15 30 45 60 75

Frecuencia con que realiza las tareas domésticas

%

Hombres Mujeres

Habitualmente Con frecuencia Rara vez o nunca

FUENTE: Encuesta IOÉ 2005.

125 Tanto los hombres como las mujeres de origen africano escogen menos que los otros grupos la respuesta «ha-

bitualmente» y más la respuesta «con frecuencia». No sabemos si en estas valoraciones ha podido influir algún factor idiomático, a pesar del entrenamiento de los encuestadores.

(25%); es decir, tienen más asumida la cooperación en las tareas domésticas que los otros gru- pos. Por su parte, en el grupo africano, y en menor medida el latinoamericano, las diferencias de género se acentúan al acceder a viviendas independientes (ver Gráfico 55).

GRÁFICO 55

HOMBRES Y MUJERES QUE REALIZAN A DIARIO TAREAS DOMÉSTICAS, POR REGIONES DE ORIGEN Y SEGÚN EL TIPO DE TENENCIA DE LA VIVIENDA

HOMBRES 24,7 36,6 28,0 11,3 45,3 39,5 0 25 50 75 100

Realizan habitualmente las tareas domésticas

%

Europeos del Este Africanos Latinoamericanos

MUJERES 84,2 34,9 78,3 67,3 79,8 60,0 0 25 50 75 100 %

Europeas del Este Africanas Latinoamericanas

En subarriendo En casa independiente*

Realizan habitualmente las tareas domésticas

En subarriendo En casa independiente*

FUENTE: Encuesta IOÉ 2005.

Trabajos remuneradosdentro del propio hogar los realizan en doble proporción las mujeres (13% habitualmente o con frecuencia) que los hombres (6%). También quienes viven en domici- lios de una o dos personas (en torno al 20% lo hace habitualmente o con frecuencia) que quie- nes viven en casas con muchas personas (menos del 8%). Por comunidades autónomas las dife- rencias no son significativas, mientras por regiones de origen los procedentes de América Latina y África se emplean más en casa (10% y 8%, respectivamente, de forma habitual o frecuente) que los de Europa del este (5%).

En cuanto al estudio dentro del hogar, dedican más tiempo las mujeres (el 22% lo hace a diario o con frecuencia) que los hombres (16%), tendencia similar a la existente entre la población espa- ñola en general126. Por comunidades autónomas, en Madrid y Cataluña los inmigrantes estudian

más en casa (23% y 20%, respectivamente) que en la Comunidad Valenciana (11%). Quizás las ex- pectativas de empleo en esta última comunidad sean menos exigentes en cuanto a la cualifica- ción profesional y reciclaje de los trabajadores. Por último, los inmigrantes africanos dedican algo menos de tiempo a estudiar en casa (14% a diario o con frecuencia) que los otros dos gru- pos (20% en ambos casos), en correspondencia con el menor nivel escolar de los primeros (el 20% de los hombres africanos y el 30% de las mujeres no han superado los estudios primarios, si- tuación que sólo afecta al 1% de los europeos del este y al 3% de los latinoamericanos).

Las actividades de ocio pasivoque se suelen realizar dentro de los hogares, sobre todo ver tele- visión, registran una mayor participación de las mujeres (68% a diario) que de los hombres (60%), porque ellas están en casa con mayor frecuencia que ellos y algunas se declaran «amas de casa». Por comunidades apenas hay diferencias pero sí por regiones de origen y nivel de estu- dios: los africanos ven a diario la televisión en una proporción bastante menor (49%) que los la- tinoamericanos (73%) o los europeos del este (68%); del mismo modo, las personas con estu- dios de Primaria o menos ven la televisión en menor proporción (47%) que los que tienen secundaria o superior (68%). Caben dos posibles explicaciones a estas situaciones: bien que exista un mayor autocontrol del uso de la televisión en el colectivo de origen magrebí, de mayo- ría musulmana, ligado a razones culturales o religiosas; o bien que el menor uso de esos medios esté en relación con problemas en el uso del idioma o con el bajo poder adquisitivo, situaciones ambas que pueden correlacionar con un menor nivel de estudios de los africanos. Por último, el disfrute de medios de comunicación en el hogar es bastante menor en los alojamientos de sub- arriendo (58% a diario) que en los de alquiler independiente o propiedad (72%), por las razones ya apuntadas para otras actividades.

126 Según una encuesta sobre empleo del tiempo en España, el porcentaje de mujeres que estudiaba diariamente

fuera de los espacios académicos era del 4,5%, mientras los hombres lo hacían el 3,6%. O sea, el diferencial de dedica- ción de las mujeres al estudio era de un 20%. Ver INSTITUTONACIONAL DEESTADÍSTICA, Encuesta de empleo del tiempo 2002-2003, INE, Madrid, 2004, Tablas de resultados, pág. 17.

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