3 Development and management of the
3.3 Theories of change
TABLA 01
Muestra la distribución de 30 familiares de los pacientes en la Unidad de cuidados intensivos del hospital Belén de Trujillo según nivel de conocimiento, encontrando que el 73.33 por ciento de los familiares tiene un nivel de conocimiento regular sobre la situación crítica de sus pacientes, el 16.67 por ciento bueno y solo el 10 por ciento deficiente.
Resultados que no coinciden con los reportados por Cerna, Timáis y Honores (2017), en su investigación sobre Nivel de información y grado de ansiedad del familiar del adulto sometido a cirugía abdominal. Hospital Belén de Trujillo, reportaron que el 31% de familiares presentan un buen nivel de información, el 34% presenta un nivel de información regular y el 35% un nivel malo de información, probablemente por las condiciones de intervención quirúrgica.
Sin embargo, las variables estudiadas Pérez et al. (2012), reportaron en su investigación sobre Comunicación: Una necesidad para el Paciente-Familia. Una competencia de Enfermería Enfermero/a Unidad Cuidados Intensivos Hospital Nuestra Señora del Prado. Talavera de la Reina, España que la información facilitada a los pacientes y sus familiares en relación a su estado de salud, desde el punto de vista médico y sobre los cuidados de Enfermería, tiene una gran importancia, en general durante la hospitalización, y especialmente durante el ingreso en la Unidad de cuidados Intensivos (UCI).
Una de las principales necesidades de los familiares, fue recibir una adecuada información. Así mismo concebían a la información como una información médica y no de Enfermería. Planteando que las dos son complementarias y no excluyentes, por lo que refieren que se hace indispensable una adecuada coordinación de la misma por parte de todos los profesionales implicados en el cuidado del paciente. Comunicación (NANDA 00157); Comunicación (NOC 0902); Cuidados de Enfermería al ingreso. Plan acogido usuario/ Familia, (NIC 7310). Facilitar el aprendizaje - Plan acogida profesionales de nueva incorporación (5520 NIC).Por lo que es imperativo que la enfermera utilice algunos mecanismos de comunicación efectiva.
Márquez y Carrillo (2012), en su investigación sobre La experiencia del familiar de la persona hospitalizada en la unidad de cuidados intensivos Bogotá Colombia utilizando 214 códigos descriptores, organizados en 30 códigos nominales y consolidados en 6 categorías reflejando de forma exhaustiva el fenómeno: sentimientos, modificación de hábitos, afrontamiento, soportes, transformación y necesidades, concluyendo que la experiencia expone variedad de estados afectivos del ánimo, sometiendo al familiar a una modificación de los hábitos donde experimentaban una crisis y desarrollaron estrategias que favorecen su adaptación al escenario y aceptación de su situación.
La experiencia de cuidar involucra una gran responsabilidad y un enorme esfuerzo, provoca un aumento en la carga del cuidador, la cual si no se logra manejar adecuadamente puede traer repercusiones físicas, mentales y
socioeconómicas y, por lo tanto, comprometer la vida, la salud, el bienestar, el cuidado y autocuidado no sólo del cuidador, sino también de la persona dependiente de cuidados, por lo que se requiere de un soporte social más global (Díaz, 2005). Cuidar a una persona con discapacidad o enfermedad crónica o en situación de riesgo "implica ver la vida de una manera diferente, modificar las funciones a las que se está acostumbrado, tomar decisiones en medio de alternativas complicadas, asumir responsabilidades o realizar tareas y acciones de cuidado físico, social, psicológico y religioso para atender las necesidades cambiantes de la persona cuidada". (Sánchez, 2005)
De acuerdo con Zaider y Kissane (2009), la familia del paciente en UCI requiere apoyo en cinco dominios de tipo psicosocial: 1) toma de decisiones; 2) comunicación sin la familia y el equipo de salud y entre la familia y el equipo de salud; 3) mantenimiento de creencias culturales y espirituales; 4) preparación para la muerte y recepción de continuidad en el cuidado.
Precisamente, la toma de decisiones es un evento estresante debido a que implica que la familia decida sobre el tratamiento del paciente a expensas de sus propios deseos y necesidades; de hecho, la mayoría de las decisiones al final de la vida dependen de los sustitutos, usualmente miembros de la familia, excepto en situaciones inusuales donde no haya un cuidador disponible. Este proceso lo desarrollan los cuidadores, pero para hacer este proceso es necesario en primer lugar, si se saben las preferencias del paciente enunciarlas y segundo que basados en la condición actual del paciente, el
cuidador puede elegir lo que el paciente elegiría si tuviera capacidad para hacerlo. (Siegel, 2009)
Concluyendo que al ingresar a la UCI no es una experiencia exclusiva del paciente, sino que también involucra directamente a la familia, en aspectos generadores de estrés, estrategias de afrontamiento, temores, actitudes y expectativas, la participación de la familia en el cuidado y el rol de la enfermera es relevante.
La comprensión de los temores de la familia puede facilitar la relación con el personal y por lo tanto brindar apoyo a la familia en esta situación es fundamental para un afrontamiento adecuado de la misma, lo que a la vez permite disminuir el impacto emocional de la situación y así mismo el impacto sobre los cuidadores en cuanto a su propio bienestar.
La apertura de espacios en los que se le permita a la familia conocer en detalle el diagnóstico actual de su familiar, es un evento que permite el desarrollo de estrategias de afrontamiento, ya que hace que la familia se sienta involucrada en el cuidado, los orienta a indagar sobre la enfermedad y a ser realistas con lo que se espera del tratamiento; además que les brinda herramientas para tomar decisiones en el caso de que el paciente esté en una condición crítica. Se debe permitir dentro de la UCI que la familia esté involucrada en el cuidado del paciente; es benéfico para el paciente que se siente apoyado por personas de su confianza, favorece la apropiación de roles asociados con el cuidado, la resolución de conflictos familiares y evita que la
La falta de una comunicación efectiva con las familias del paciente en UCI precipita en los familiares sentimientos de preocupación, ansiedad, frustración, soledad, desánimo, enfado, tristeza y miedo. Para aliviar el sufrimiento de las familias, se reivindica la importancia de proporcionar una información clara, oportuna y consistente que brinde guía y orientación para mantener la confianza en la recuperación del paciente. Además, el mensaje debe ser esperanzador, siempre y cuando no cree falsas expectativas.
La ausencia del conocimiento o poca información sobre algo genera ansiedad y más aún en situación es criticas como tener a un ser querido muy enfermo, generando incertidumbre en el familiar.
TABLA 02
Muestra la distribución de 30 familiares de los pacientes en la Unidad de cuidados intensivos del hospital Belén de Trujillo según grado de ansiedad encontrando que el 73 por ciento de los familiares refieren un grado de ansiedad moderado, el 14 por ciento leve y el 13 por ciento grave.
La ansiedad es una de las reacciones más conocidas que se dan en el paciente al enfrentarse a un acto quirúrgico. Numerosos estudios demuestran que el estado psicológico antes de la operación, en especial la ansiedad, incide en la recuperación postoperatoria, y que la educación y el suministro de información en forma de visita pre quirúrgica tienen múltiples efectos beneficiosos en estos pacientes.
Los resultados de la presente investigación coinciden con los repostados por Cerna, Timáis y Honores (2017), en su investigación sobre Nivel de información y grado de ansiedad del familiar del adulto sometido a cirugía abdominal. Hospital Belén de Trujillo con respecto a la ansiedad reportaron que el 3% presentaban un grado leve, el 39% un grado moderado y el 58% un grado grave de ansiedad.
Así mismo con Delgadillo y Cuba (2016) en su investigación sobre Nivel de ansiedad del paciente en el pre quirúrgico en el servicio de cirugía de emergencia en el Hospital Regional Miguel Ángel Mariscal Llerena Ayacucho, realizado en una población conformada por 30 pacientes programados para cirugía de emergencia en el Hospital Regional de Ayacucho, utilizando la técnica de la entrevista y el instrumento la escala de ansiedad de Zung llegaron a los siguientes resultados: Del 100% (40) de pacientes entrevistados, el 45% (18) presentaban ansiedad de nivel marcado, el 35% (14) presentaban nivel intenso y el 20% (8) nivel mínimo. Concluyendo que existió un alto porcentaje de pacientes con nivel marcado e intenso de ansiedad lo cual debe ser tomado en cuenta para mejorar la calidad del cuidado de enfermería.
De Castro Rodríguez y Madrigal (2016), en la investigación sobre la Ansiedad en el paciente pre quirúrgico y visita pre quirúrgica: programa de enfermería para la disminución de los niveles de ansiedad Valladolid España cuyo objetivo principal fue facilitar unos instrumentos para medir y controlar la ansiedad en el paciente que va a someterse a una operación, así como pretendió comparar la disminución del grado de ansiedad preoperatoria con
una visita estructura de enfermería versus la información habitual y conocer el grado de ansiedad de los distintos pacientes. Para ello llevaron a cabo un ensayo clínico aleatorizado simple ciego, en el que intervinieron entre 450 y 460 pacientes pertenecientes al Hospital de Medina del Campo; quienes fueron distribuidos aleatoriamente en dos grupos, uno con el que realizaron la visita pre quirúrgica (grupo intervención) y otro al que no les dieron más información que la habitual (grupo control). Este estudio tuvo una duración de un año y los resultados fueran positivos, la visita pre quirúrgica fue extrapolada a otro tipo de intervenciones.
La investigación de Romero y Cruzado (2016), sobre Duelo, Ansiedad y Depresión en familiares de pacientes en una Unidad de Cuidados Paliativos (UCP) a los dos meses de la pérdida, del Hospital San Cecilio de Granada España, en un total de 66 familias de pacientes de UCP., el estudio valoró la prevalencia del diagnóstico de duelo prolongado y evaluó la gravedad de síntomas depresivos, ansiosos y la sintomatología de duelo complicado a los dos meses de darse la pérdida. Asimismo, estudiaron qué variables asociadas al riesgo de duelo, pudieran ser más determinante en su diagnóstico y síntomas y el malestar emocional consecuente, realizado medidas a los dos meses después del fallecimiento, explorado el malestar emocional existente, en los cuestionarios de Inventario de Depresión de BECK (BDI-II), el Inventario de Ansiedad de Beck (BAI), el Inventario de Duelo Complicado (IDC) y el cuestionario de Duelo Prolongado (PG-12), llegando a los siguientes resultados que el 30,3% y 21,21% de los dolientes presentaban puntuaciones de
prevalencia de diagnósticos de duelo prolongado, según el PG-12, fue de 10,6%, y el 53,03% de los participantes, presentaban sintomatología de duelo complicado según el IDC. La situación económica familiar fue asocia a la presencia de sintomatología ansioso-depresiva y duelo complicado, siendo la variable más determinante del riesgo de duelo, la mayor edad del fallecido y más tiempo de asistencia en la UCP fue asociadas a menores síntomas de duelo.
Martínez y Pérez (2014), en su investigación sobre Ansiedad en Estudiantes Universitarios: en una muestra de alumnos de la Facultad de Educación, puso de manifiesto la necesidad de investigar en el ámbito de la prevención de la ansiedad, con 106 estudiantes de la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid, que cumplimentaron el cuestionario de ansiedad Estado-Rasgo (STAI). Los resultados revelaron un significativo porcentaje de alumnos con ansiedad elevada. Los niveles altos de ansiedad en los estudiantes de educación tuvieron relevantes implicaciones que se extendió más allá del contexto universitario. Los resultados fueron útiles para el análisis de la salud mental en el ámbito universitario y como guía para planear nuevas prospecciones.
Hernández en el año (2014) desarrolló una investigación sobre “Cuidado espiritual y nivel de ansiedad situacional en pacientes quirúrgicos del Hospital Regional de Ayacucho”, utilizando el Test de Ansiedad de Zung reportando una tasa considerable de ansiedad pre-quirúrgica de nivel intenso y la ansiedad
situacional marcada como severa descendió de 86% previo al cuidado espiritual a 0% después de aplicar el cuidado.
Kevin y Ham el año (2013) desarrolló una investigación sobre “Nivel de ansiedad preoperatoria en los pacientes programados a cirugía electiva en el hospital de ginecología y obstetricia del Instituto Materno Infantil México, utilizaron la escala de APAIS y escala de Spielberg”, concluyeron que el 28% de pacientes presentaron ansiedad, lo que develó la necesidad de recibir más información.
García en el (2013), en Iquitos, desarrolló la investigación “Nivel de ansiedad según la escala de Zung en los pacientes que acudían a la consulta de emergencia del Hospital Regional de Loreto, Iquitos, reportó que el 69 pacientes (46.0%) fueron del sexo masculino, mientras 81 pacientes (54.0%) del sexo femenino quienes fueron más propenso a presentar ansiedad patológica, concluyendo que “El mayor porcentaje de la muestra presentó ansiedad marcada con un 46%, a su vez la asociación de la ansiedad patológica con la edad menor de 20 años, con el sexo femenino, el alto nivel educativo, el no tener pareja, el proceder de zona urbana, y el ser estudiante o profesional fue estadísticamente significativo”.
Los cuidadores familiares son personas que otorgan cuidado informal, no reciben remuneración o retribución económica, se catalogan como principales o primarios y secundarios, según el grado de responsabilidad en el cuidado de los ancianos (Izal, Montorio y Díaz-Veiga, 1997) y son definidos como "aquella persona que asiste o cuida a otra afectada de cualquier tipo de discapacidad,
minusvalía o incapacidad que le dificulta o impide el desarrollo normal de sus actividades vitales o de sus relaciones". (Flores et al., 1997)
Los cuidadores pueden experimentar una variada gama de emociones, como ira, culpa, frustración, agotamiento, ansiedad, miedo, dolor, tristeza, amor, aumento de la autoestima y satisfacción del trabajo realizado, porque dependiendo de las circunstancias individuales en que se asume el rol de cuidador, puede significar un cambio brusco para el que no se está preparado y originar sentimientos de pérdida importante, de lo que fue antes de asumir el rol de cuidador y de las expectativas que se había trazado. (Caregiver, 2005)
La ansiedad es una emoción que surge cuando una persona se siente en peligro, sea real o imaginaria la amenaza. Es una respuesta normal o adaptativa, que prepara al cuerpo para reaccionar ante una situación de emergencia. Por lo tanto, tiene una función muy importante relacionada con la supervivencia, junto con el miedo, la ira, la tristeza o la felicidad. Para preservar su integridad física ante amenazas, el ser humano ha tenido que poner en marcha respuestas eficaces y adaptativas durante millones de años: la reacción de lucha o huida. (Hamilton, 1959)
TABLA 03
Muestra la relación entre el nivel de conocimiento y el grado de ansiedad de 30 familiares de pacientes en la unidad de cuidados intensivos del hospital Belén de Trujillo, el 66.4 por ciento de familiares que tienen un nivel de conocimiento regular presentar un moderado grado de ansiedad, el 9.75 por
el 3.5 por ciento que tienen un buen nivel de conocimiento tiene un de ansiedad grave. La prueba refleja que existe evidencia estadísticamente significativa entre las dos variables P= 0.001.
Resultados que coinciden con los repostados por Cerna, Timáis y Honores, (2017) en su investigación sobre Nivel de información y grado de ansiedad del familiar del adulto sometido a cirugía abdominal. Hospital Belén de Trujillo concluyeron que al aplicar la prueba estadística de Tau-b de Kendall mostraron una relación inversa (-), de grado muy fuerte (.76˂ Tau-b ˂.90) y altamente significativa (p˂.01) entre el Nivel de información y el grado de ansiedad en familiares del adulto sometido a cirugía abdominal.
Serra (2016), en su investigación sobre Aspectos psicosociales y el rendimiento académico en estudiantes universitarios de la Universidad de Puerto Rico Recinto de Río Piedra con el propósito de describir algunos aspectos psicosociales relacionados al rendimiento académico en estudiantes universitarios, examinaron, específicamente, las variables de ansiedad social, autoestima, depresión, relaciones familiares y su nexo con el rendimiento académico, la muestra que seleccionaron, fueron por disponibilidad, a 104 estudiantes de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico: 66 femeninas y 28 masculinos. El diseño que emplearon en la investigación fue correlacional. Llegando a los siguientes resultados: que existe una relación significativa entre el nivel de autoestima con los niveles de ansiedad y las relaciones familiares, además de una leve relación con la depresión. No obstante, descartan alguna
relación entre el rendimiento académico y los niveles de ansiedad social, autoestima, depresión y relaciones familiares.
Romero y Cruzado (2016), reportaron en la investigación sobre Duelo, Ansiedad y Depresión en familiares de pacientes en una Unidad de Cuidados Paliativos (UCP) a los dos meses de la pérdida, del Hospital San Cecilio de Granada España, que existió diferencias estadísticamente significativas en los dolientes con y sin diagnóstico de duelo prolongado y las puntuaciones del IDC y del BDI-II. Y entre los dolientes que han vivido acontecimientos vitales estresantes previos a la pérdida de su ser querido, con los síntomas de depresión, ansiedad y duelo complicado. Así mismo que la presencia elevada de casos con síntomas de duelo complicado y puntuaciones de ansiedad y depresión clínica, a los dos meses de un fallecimiento aconsejaba llevar a cabo intervenciones tempranas en las personas con mayor vulnerabilidad.
Hamester et al. (2016), reportaron en su investigación sobre Efectividad de intervención de la enfermería en los niveles de ansiedad en familiares de pacientes sometidos a cirugía cardíaca: ensayo clínico aleatorio en la sala de recuperación pos anestésica realizado con familiares abordados en la sala de espera, antes de la primera visita en el posoperatorio inmediato. Los familiares designados para el grupo de intervención recibieron orientaciones audiovisuales sobre las condiciones en que el paciente se encontraba en aquel momento, y el grupo control recibió las orientaciones de rutina de la unidad. El resultado de ansiedad fue evaluado por el inventario IDATE, la evaluación de la
ansiedad, el puntaje promedio para el grupo intervención fue de 41,3±8,6 puntos y, para el grupo control, 50,6±9,4 puntos.
Montalbán (2015) en la investigación sobre Relación de la Ansiedad y la dinámica Familiar realizado en el Centro de Salud de Carranque Málaga España reportó que de la población elegida (35,3% varones y 64,7% mujeres) de forma aleatoria sistematizada, agruparon a los pacientes según diversas categorías (sexo, estado civil, procedencia, nivel cultural, ocupación, tamaño familiar, etapa del ciclo vital, subsistema familiar e ingresos económicos), comparándolos con los resultados del test Stai-ansiedad y test de Apgar familiar. Los hallazgos más relevantes muestreaban correlación negativa del valor del test Stai- ansiedad respecto al test Apgar familiar, con r=0,27, y nivel de significación entre (0,42<r<0,12). Utilizaron el estudio multivariante variables tipo Dummy los hallazgos mostraron asociación de ansiedad-sexo femenino, coeficiente beta=6,2172 con nivel de confianza (10,2044/2,0342). También encontraron asociación entre tamaño familiar y dinámica familiar alterada, coeficiente beta= - 0,2437 con nivel de confianza (0,4706/0,0168). Concluyeron:
Existe una correlación entre ansiedad y dinámica familiar alterada; b) el sexo femenino es un factor de riesgo a considerar, ante pacientes con ansiedad, para detectar una dinámica familiar alterada; c) el tamaño familiar es un factor de riesgo a considerar, ante paciente con ansiedad, para detectar una dinámica familiar alterada.
Hernández en el año (2014) desarrolló una investigación sobre “Cuidado espiritual y nivel de ansiedad situacional en pacientes quirúrgicos del Hospital Regional de Ayacucho”, utilizando el Test de Ansiedad de Zung concluyó que “El cuidado espiritual influye significativamente en el nivel de ansiedad situacional en pacientes quirúrgicos”.
Tarquino y Palacios (2014) en su investigación sobre La Familia del paciente en Unidad de Cuidado Intensivo (UCI) reportaron que los familiares exhibían estrategias de afrontamiento enfocadas principalmente en la comunicación, el soporte espiritual y religioso y la toma de decisiones. Los cuidados refieren que fue centrado en la familia permitiendo una mejor comunicación, relación con el paciente y personal médico. El papel de la enfermera fue poco explorado en el espacio de la UCI, pero este podría promover estrategias de prevención y de rehabilitación en el paciente y su grupo familiar.
Márquez y Carrillo (2012), en su investigación sobre La experiencia del