Chapter 2 Description of the Problem
2.1 Summary
2.1.4 Thruster nozzle internal flow
Entre los aspectos de mayor impacto sobre la ganadería de leche destacan la alimentación y la calidad nutritiva de los alimentos por el efecto directo que tienen sobre el crecimiento y sobre los futuros potenciales productivos de la explotación lechera.
Las condiciones de alimentación de los animales están muy relacionados con su condición corporal (CC), así, valores extremos de condición corporal (muy flaca o muy gorda) reflejarán un aumento en el riesgo de comprometer el bienestar animal. La CC puede ser utilizada para medir el bienestar animal (Chalmers, 1990). Vacas, independientemente de su estado fisiológico, excesivamente flacas pueden tener mas riesgo en ambientes fríos y vacas excesivamente gordas tienen más probabilidad de padecer desordenes metabólicos.
La condición corporal al parto es probablemente el momento de mayor influencia en el calendario de la lactación de una vaca, ya que afecta el consumo de materia seca al inicio de la lactación, así como a la pérdida de peso postparto, a la producción de leche y a la inmunidad de la vaca. Además, aunque no afecta directamente a la tasa de preñez, influye sobre la ovulación y fertilidad. Las vacas que llegan al parto con condiciones corporales inferiores a 3 producen menos leche, tienen menor probabilidad de volver a quedar preñadas y es más probable que se encuentren en categorías de riesgo respecto al bienestar animal. (Roche y cols., 2009). Por otro lado, las vacas que llegan al parto con condiciones corporales mayores a 4 pueden presentar una disminución en el consumo de materia seca, producirán menos leche y tendrán mayores probabilidades de tener desordenes metabólicos (Roche y cols., 2009).
Claramente, la condición corporal y el bienestar animal forman un binomio complejo, sobre el que influyen factores tan diversos como el valor genético, la alimentación, el clima y el sistema de producción (Fisher y Mellor, 2008). Además del efecto de la selección genética sobre la condición corporal (Berry y cols., 2003a; Roche y cols., 2006), es sabido que otros factores a nivel del animal tales como el número de
parto (Coffey y cols., 2004; Roche y cols., 2007a), edad al parto (Koenen y cols., 2001; Pryce y Harris, 2006) y época del parto (Pryce y cols., 2001) también influyen sobre su condición corporal. Igualmente, factores de manejo también inciden sobre la condición corporal de las vacas, como, la carga animal (Roche y cols., 2007; Macdonald y cols., 2008), la cantidad (McNamara, 1991; Roche y cols., 2006; Roche, 2007) y calidad de la dieta (McCarthy y cols., 2007; Roche y cols., 2006; 2007).
La condición corporal es considerada por distintos autores como un buen predictor tanto de la función reproductiva como de la salud de las vacas (Waltner y cols., 1993, Hady y cols., 1994). Waltner y cols. (1993), Buckley y cols. (2003) y Shrestha y cols. (2005) indican que a medida que disminuye la condición corporal disminuyen los índices reproductivos y se presentan metritis con mayor frecuencia en los primeros 20 días posparto. Waltner y cols. (1993) señalan además, que aquellas vacas que pierden más de 1,5 puntos de condición corporal posparto, sufren una disminución potencial de su producción al compararlas con las que mantienen su condición corporal.
Aunque la condición corporal y sus cambios reflejen las reservas energéticas y, posiblemente, el estado de bienestar, en sistemas de pastoreo, la CC estará influenciada por la cantidad y calidad de alimentos y el clima predominante (Roche y cols., 2009).
La primera fase de la lactación es la más difícil para cubrir las necesidades de alimentación de las vacas, ya que presentan un balance energético negativo y tienen limitada la capacidad de consumo de materia seca. Junto a ello, hay que señalar que en ésta primera fase es cuando se presentan la mayoría de las enfermedades metabólicas, así como infecciones del útero y de la glándula mamaria (Radostits, 2001). Estas infecciones generan más actividad metabólica y pueden además disminuir el apetito y el consumo de materia seca. En el segundo tercio de la lactación, el reto es sostener el pico de producción láctea tan alto como sea posible y comenzar con una nueva gestación. Las novillas de primer parto, presentan un reto adicional y es que no sólo deben responder a la lactación sino también continuar su crecimiento hasta la madurez. El consumo de materia seca en estas novillas es inferior al de vacas adultas de producciones similares. Este menor consumo de materia puede ser debido al menor tamaño corporal de las novillas y si están alojadas en los mismos corrales, podría
deberse a problemas de competición por el alimento o al manejo erróneo de la alimentación para estos animales, todavía en crecimiento (Radostits, 2001).
Las condiciones ambientales pueden tener un profundo efecto sobre el consumo de alimentos y el metabolismo de nutrientes de las vacas lecheras (National Research Council (NRC), 2001). La zona termoneutral fluctúa aproximadamente entre los 0º y 16º C y el consumo de materia seca empieza a disminuir cuando la temperatura está por encima de 25º C, siendo esta disminución significativa por encima de los 30º C. Para compensar este problema, los requerimientos energéticos de mantenimiento se incrementan en vacas expuestas durante varias horas a temperaturas superiores a los 30º C. Los efectos del calor son menores si la vaca tiene acceso a sombra, a aire en movimiento o si la humedad relativa es baja, siendo también importante el acceso a bebederos. El ejercicio igualmente afecta los requerimientos de las vacas, los sistemas de pastoreo pueden incrementar los requerimientos de energía en más de un 20 % (NRC, 2001).
Las vacas consumen más agua que cualquier otro nutriente; en la mayoría de las explotaciones ganaderas, el agua es suministrada a voluntad. Si el acceso al agua es limitado, la producción de leche cae. La restricción del consumo de agua tiene un efecto más rápido y profundo sobre la producción de leche que la restricción de cualquier otro nutriente. Las vacas con acceso ininterrumpido a agua fresca consumen más agua que aquellas con acceso limitado, además consumen más materia seca y producen más leche (NRC, 2001). La manera más efectiva para conseguir satisfacer las necesidades de agua de una vaca consiste en que el acceso sea fácil, no competitivo y el agua esté fresca, limpia y se ofrezca a voluntad (Radostits, 2001).
El consumo de agua está influenciado por la producción de leche, acceso y competencia social, consumo de materia seca, contenido de humedad de la dieta, el contenido de varios minerales en la dieta, particularmente sodio y por la temperatura ambiente (NRC, 2001). El consumo de agua se incrementa rápidamente cuando la temperatura se eleva por encima de 27º a 30º C. En pastoreo se consume agua 2 a 5 veces al día si el acceso a ella es fácil, mientras que si el agua está lejos, las vacas toman agua con menos frecuencia y consumen menos materia seca (Pond y cols., 2005).