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Till sediment characteristics

Medway Creek, Southern Ontario, Canada 1: Sedimentary characteristics and morphologic change

2. Study area

4.1 Till sediment characteristics

El liberalismo político, surge en el siglo XVIII y sus aspiraciones se centran en los ideales de libertad, igualdad, justicia y pluralismo político, poniendo el acento en el valor

John Locke, Dos ensayos sobre el gobierno civil. ( Madrid: Espasa ) J.J. Rousseau, Contrato social, ( Madrid: Espasa Calpe, 7a ed. 1993 ). 47-49.

de la libertad en el contexto de un estado neutral. Aboga por los derechos individuales de pensamiento, expresión, asociación, entre otros. El liberalismo surge a partir de una crítica contundente al sistema monárquico-feudal, que tuvo su expresión más acabada en la frase del Rey Luis XIV, que acuñó la famosa frase "El Estado soy Yo". Este liberalismo

tenía no solo una dimensión política, sino también económica y filosófica. Los pensadores o ideólogos fueron los siguientes: Juan Jacobo Rosseau, Montesquieu, Diderot, Voltaire,

David David Ricardo, En Su dimensión filosófica destacan los

ingleses T. Hobbes y J. Locke, éste último considerado el " padre del liberalismo". En general los filósofos y pensadores liberales hicieron una crítica a la sociedad absolutista-monárquica, que culminó en un proceso revolucionario de carácter político- social: la Revolución Francesa, y al mismo tiempo coincidió con la un fenómeno de

carácter científico-tecnológico: la Revolución Industrial, que en un proceso simultáneo y convergente dieron origen a un nuevo tipo de sociedad: la sociedad capitalista y a un nuevo tipo de Estado: el Estado Liberal - Burgués.

El liberalismo, valora la iniciativa personal por encima de la intervención del estado. De este modo, uno de los liberales más connotados del siglo XIX, John Stuart en su ensayo "Sobre la aseveró, que toda restricción impuesta por el Estado es negativa, que incluso en aquellos casos en los que los ciudadanos no desarrollen

adecuadamente determinadas prácticas, el Estado no puede efectuarlas en su lugar, porque si lo hace puede minar la independencia o la iniciativa de aquél. De ello deduce que un incremento de los poderes del Estado es perjudicial en tanto disminuye la libertad de individuos. En su lugar defiende un concepto de libertad entendido como posibilidad de elegir según las propias inclinaciones y preferencias, con las únicas limitaciones de no

dañar al prójimo, ni impedir pensar o actuar a otros con idéntico grado de libertad. Es decir, que una elección basada en las preferencias del agente, obviamente, no garantiza su

moralidad. Más aún, la proliferación y trivialización de este principio fomenta la tendencia al relativismo y al subjetivismo y que ha sido asumido por las sociedades liberales. Así, cuando al individuo sólo le preocupa que el Estado le provea de los suficientes bienes materiales para el desarrollo de la perspectiva moral que ha seleccionado, aparece la posibilidad de que surjan tiranías blandas o gobiernos paternalistas, favorecidos por el desentendimiento del individuo hacia las cuestiones políticas.

El liberalismo también representa el deseo de igualdad entre los hombres, el cual se despliega con profundo arraigo en dicha teoría desde su surgimiento. Pero la idea de la igualdad generalmente no se presenta sola, debido a que está condicionada dialécticamente por otros conceptos de igual o mayor complejidad, tales como la justicia y la libertad. Juntos arman la estructura racional y afectiva que sirve de soporte a la acción humana, cuyo constante quehacer traspasa los marcos de la pura existencia hasta llegar a dar sentido a la existencia misma. Esta estructura se ha moldeado de diferentes maneras en la tradición política liberal, desde la búsqueda constante de los fundamentos de la asociación política, continuando hasta la tradición contractualista, la cual se ha preocupado por asentar la obligación política sobre el consentimiento individual de los ciudadanos, hasta llegar a la búsqueda de los fundamentos de la racionalidad moral que influyen en la relación de la subjetividad y generalidad traducida en la relación individuo-comunidad. Liberales de la talla de Hobbes quisieron construir el apoyo de la obligación política sobre un criterio de utilidad que por su fuerza de convicción racional pudiera ser interiorizado por cada persona y permitiera alcanzar mayor estabilidad social. Otros como Locke, Rousseau y Kant, vieron

que el problema del orden social y los principios que deben vigilar la vida política, se integran dentro de requerimientos de la legitimación racional moderna.

Pero también en los marcos del desarrollo del capitalismo, los liberales continuaron tratando de explicar la complejidad de la relación individuo-sociedad a través de las relaciones políticas, así como de dar nuevas fundamentaciones al ideal de justicia en los marcos del las relaciones de poder del Estado, respecto a la ciudadanía.

Alexis por ejemplo, rescató la idea del pensamiento de Rousseau de establecer la diferencia entre la libertad sin más y la libertad política, entendida como participación. Si se busca la consecución de la libertad, debe tenderse hacia una sociedad igualitaria, en el sentido de que todos contribuyan de igual modo a construirla. Es necesario que el ciudadano se interese por los asuntos de su comunidad, pues sólo "con una

participación activa se logra la libertad deseada".123

La publicación en de la obra "Una teoría de la justicia" del entonces profesor de Harvard, John definió los fundamentos de un nuevo liberalismo y desencadenó la polémica que todavía hoy continúan liberales de distinto signo respecto a la libertad del individuo en los marcos del estado moderno.

Lo que realmente se opone al comunitarismo es alguna forma de individualismo, y no el liberalismo, como cuerpo de pensamiento que defiende la autonomía y la libertad, aunque el modo en que desarrollan estos conceptos difiere también. En cualquier caso, puede hallarse en el núcleo del liberalismo tres rasgos fundamentales:

-Una apuesta por el respeto mutuo que permite la convivencia pacífica de hombres con distintas concepciones de la vida buena;

NA: Se considera una referencia del Liberalismo.

- La aceptación del principio de no interferencia que impide intervenir en el desarrollo de los planes de vida de otros siempre y cuando estos otros tampoco interfieran en los de los demás

-Una composición diversificada y separada de las distintas esferas que componen la vida social (política, económica, religiosa.).

Aunque el liberalismo no es una corriente homogénea y en su seno se desarrollan múltiples tendencias, si presenta como teoría política y filosófica características generales que la identifican:

a. Individualismo. Opone a la concepción comunitaria cristiana medieval el culto de

la personalidad. El individuo aparece en el nominalismo y en la Reforma protestante con su famoso "libre examen"que luego será la "libertad de conciencia".

b. moral. Se relativiza la ética y se subjetiviza el juicio moral. En el

fondo el liberalismo esconde un gran escepticismo respecto de la verdad. El valor absoluto deja de ser el Ser (la Verdad) para pasar a la Libertad.

c. La bondad natural del hombre. Antropológicamente, el liberalismo postulará con

Rousseau la teoría del "buen salvaje" y extrapolará el mal de la sociedad.

d. El racionalismo laicista. La verdadera fuente de luz y progreso será la razón y no la El o la creencia en el nuevo terrenal. La idea de un estadio feliz se

traslada del comienzo de la humanidad al futuro. Pero esto exige un nuevo mesianismo. Y ese mesianismo tienen un motor: La Libertad. Cuando el hombre sea libre e instruido podrá construir "el paraíso de aquende"124'31. Es el "despotismo ilustrado" del liberalismo. Así se expresa su utopismo agresivo, típico de las ideologías modernas

El social. Lo social no es una realidad natural en el hombre. Se

origina en un contrato.

g. El democratismo. Si los hombres son iguales y naturalmente buenos, si al origen de

la sociedad hay simplemente un contrato, es obvio que nadie puede arrogarse el poder político. Pero la sociedad no -hoy por hoy- no puede existir son gobierno, y por lo tanto sin poder o soberanía política.

Ahora bien, como toda teoría el liberalismo ha recibido innumerables críticas y réplicas en su desarrollo. Por ejemplo, Victoria resume las críticas al decir han sido la Modernidad y el pensamiento liberal quienes nos han legado el paradigma de un mundo descompuesto, fundamentalmente a través de la herencia de Hobbes, quien ofrece una concepción de la sociedad como si ésta fuera una mera agregación de individuos que se mueven por impulsos egoístas y particulares y que sólo aceptan

relacionarse lo imprescindible entre ellos, para conseguir protegerse unos de otros, es decir,

un mundo compuesto por una suma de individuos que son seres libres,

pero actuando más por egoísmo e intereses particulares que por el estímulo de unos bienes y esperanzas comunes. Sus críticos consideran que 1 a tradición individualista y liberal olvida que el individuo no es completo sin la necesaria referencia a la comunidad, obvia los elementos sociales y culturales que envuelven al sujeto y presenta al ser humano como un ser autónomo, independiente, propietario de su libertad y de su vida, que relacionarse con los demás por afecto natural o, si falta este afecto, en virtud de un contrato.

Se adjudica al liberalismo menosprecio por aquellas concepciones del bien que subrayan la importancia de los fines comunes o que insisten en el valor de los vínculos

sociales. Tratan de dejar de lado que la identidad y los intereses del individuo se constituyen a través de las relaciones con otros.

Pero sin dudas la réplica principal es la que hace la corriente del comunitarismo, convirtiendo el intercambio con las principales ideas liberales, uno de los debates

filosóficos más intensos de la contemporaneidad. A continuación me detendré en la réplica del comunitarismo al liberalismo.