2.3. Derivation of RUSLE parameters using GIS and remote sensing
2.3.3. Topographic (LS) factor
Diversos autores, (Jacinto y Terigi, Braslavsky y Tiramonti, Tedesco, entre otros) señalan que la expansión de los sistemas educativos y del nivel secundario en particular en América Latina fue acompañada en las últimas décadas por numerosas dificultades relativas a su calidad y a la profundización de las desigualdades según el origen social de los estudiantes. Los diagnósticos sobre la expansión advierten acerca de los bajos resultados de aprendizaje y los altos índices de repitencia, sobreedad y abandono escolar acentuados en los sectores más pobres de la población.
En nuestro país, el problema de la expansión del nivel secundario y la preocupación por su calidad data de varias décadas atrás. A comienzos de los ’90 – previo a la sanción de la Ley de Transferencias de escuelas del nivel y de la Ley Federal de Educación (LFE)- Braslavsky y Tiramonti (1990) afirmaban que en el periodo desarrollista se había priorizado la expansión del sistema sin preocuparse por su calidad. Señalaban las consecuencias de las políticas de las dictaduras militares de 1966-1973 y 1976-1983 sobre el vaciamiento de los contenidos socialmente significativos de todos los niveles del sistema y advertían sobre el proceso de subsidiariedad –fortalecido a partir de 1958 y durante los gobiernos militares- que desresponsabilizó al Estado respecto de la educación y colocó esa responsabilidad en las instituciones. Según las autoras, a pesar de las medidas relevantes impulsadas por el gobierno radical al recuperar la democracia4, la deficitaria y parcelaria identificación de las causas de la baja calidad de la enseñanza en el nivel secundario impidió la resolución de cuestiones fundamentales y de estrategias para su mejoramiento.
3 No desarrollaremos exhaustivamente las definiciones conceptuales sobre calidad de la educación. Sí
señalaremos que la definición implícita o explícita en los ´90 la entendía en términos de eficiencia interna y externa del sistema adoptando criterios extrapolados del proceso de producción industrial. En el período que nos ocupa, a partir de la sanción de la LEN, desde la normativa se resignifica la calidad como la relevancia social de los contenidos a ser enseñados y la contextualización de los aprendizajes.
4 Reincorporación de docentes cesanteados durante la dictadura militar, autorización para el funcionamiento
de centros de estudiantes, supresión de exámenes de ingreso, creación de nuevos establecimientos, renovación de algunos programas de estudio y modificación del régimen de evaluación.
Misuraca, Oreja Cerruti, Szilak
La transferencia de las escuelas de educación media a las provincias, en 1992, configuró una aguda fragmentación y desigualdad en la oferta del nivel, ya que fueron las jurisdicciones las responsables directas del financiamiento y administración de las instituciones. Por otra parte, la LFE (1993), modificó la estructura del sistema eliminando como nivel a la escuela secundaria5. Esta política generó innumerables problemas a las instituciones escolares en materia de infraestructura, equipamiento y nombramiento de cargos docentes, obstaculizando las condiciones necesarias para garantizar la enseñanza y el aprendizaje. Las tasas de escolarización en los últimos dos años de la EGB y en Polimodal registraron un crecimiento en el periodo6. Sin embargo, la expansión se acompañó de un acentuado incremento del retraso escolar, en especial en la población entre 14 y 19 años de edad7.
La obligatoriedad del nivel secundario, en 2006, constituye una nueva etapa en la cual se ponen en contradicción el acceso y permanencia de los estudiantes en el nivel con la calidad de la oferta y los resultados de los aprendizajes. La información estadística muestra el incremento de la matrícula8, en especial, a partir del establecimiento de la Asignación Universal por Hijo9. Sin embargo, al mismo tiempo se observa un aumento de los porcentajes de repitencia y sobreedad.
En el caso del Conurbano Bonaerense –donde se concentra el 23% de la matrícula de la educación secundaria del país y el 62,6% de la provincia de Buenos Aires- la tasa de sobreedad en el Ciclo Básico del secundario pasó del 26,10%, en
5 Se extendió la escuela primaria, hasta el momento de 7 años, transformándose en Educación General Básica
(EGB) de 9 años obligatorios. La ex escuela media de 5 años de duración (o 6 en el caso de las escuelas de enseñanza técnica) se fragmentó en el tercer ciclo de la EGB (7º, 8º y 9º años) y un Ciclo de Educación Polimodal no obligatorio de 3 años de duración.
6 Según Wiñar y Lemos (2005), entre 1991 y 2001, la tasa de escolarización de la población de 13 a 15 años de
edad en 8º y 9º año de la EGB pasó del 47,6% al 54%. La tasa de escolarización de la población de 16 a 18 años de edad en la educación polimodal, pasó del 36%, en 1991, al 51,2% en 2001.
7 La tasa de escolarización de la población de 16 años de edad que se encontraba cursando aún el 8º y 9º año
de EGB –o 1º y 2º año del nivel medio en la estructura anterior a la LFE- pasó de 12,7%, en 1991, a 20,2% en 2001. (Las edades teóricas de 8º y 9º año eran 13 y 14 años de edad, respectivamente, cumplidos al 30 de junio). La tasa de escolarización de la población de 19 años de edad que aún se encontraba cursando el 8º y 9º año de la EGB o el polimodal pasó del 12% en 1991 al 20,5% en 2001. (La edad teórica del último año del ciclo Polimodal era de 17 años de edad, cumplidos al 30 de junio).
8 La matrícula total del Nivel Secundario común pasó de 3.482.190 estudiantes en 2003, a 3.731.208 en 2011.
Estos datos incluyen al 7º año de escolaridad aunque en algunas provincias la matrícula de ese año corresponde al nivel primario. Esto se debe a que la Ley de Educación Nacional 26.206/06 estableció que cada jurisdicción podía optar por dos tipos de estructura: una primaria de 7 años y una secundaria de 5 años o bien, una primaria y una secundaria de 6 años de duración cada una.
9 La Asignación Universal por Hijo es un programa de transferencia condicionada al cumplimiento de la
escolaridad y al calendario de vacunación obligatorios. Fue establecida por Decreto Nº 1602/09 del Poder Ejecutivo Nacional.
2003, al 34,73% en 2009 y del 36,64% al 39,08% en el Ciclo Orientado. Tomando como referencia los mismos años, la tasa de repitencia pasó del 8,54% al 13,46% en el Ciclo Básico y del 8,34% al 9,07% en el Ciclo Orientado (DINIECE, 2013). Si bien la información publicada por el Ministerio de Educación no discrimina según escuelas públicas y privadas, es posible inferir a partir de la tendencia de los años previos que las tasas de las escuelas públicas arrojan porcentajes más elevados.
En el caso específico de la región del Conurbano Bonaerense analizada, la información proporcionada por la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE) muestra para el año 2012, una tasa de sobreedad del 31,67%, una tasa de repitencia del 18,15% y un abandono interanual de 7,25%, superando en todos los casos los promedios provinciales.
No parecen quedar dudas sobre la necesidad de mejorar la permanencia y el tránsito de los estudiantes por el nivel, estudiando en profundidad las necesidades que deben ser cubiertas desde las medidas de política educacional para el logro de los aprendizajes relevantes.