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Tourism, Vulnerability and Livelihood Diversification

In document Pro poor tourism policy in Thailand (Page 85-89)

CHAPTER 3 SUSTAINABLE LIVELIHOOD AND ANALYTICAL FRAMEWORK

3.6 Tourism, Vulnerability and Livelihood Diversification

Laura Ceballos: ¿Cómo podemos definir o qué características debe tener un niño o los niños, en general?

Dalila Montoya: Pensaría yo que, primero que todo tienen alegría. Un niño que sea alegre. Un niño que tenga emociones. Deben tener amor, amor por sí mismos, por sus pares; emociones, mucho juego. Deben tener sueños, emociones, tranquilidad.

L.C.: ¿Cuál es el rol del docente, en esa relación que tiene con el niño, en su papel de adulto?

D.M.: Obviamente el papel del docente es que aprenda a manejar esas emociones, pero un niño que sea sincero, que sea espontáneo. Ojalá, en lo posible que sea vivo, que sea perspicaz. Pero cuando esas características no se dan, creo que el papel de los docentes es tratar de

despertar todas esas cualidades que el niño tiene dormidas, que por alguna circunstancia y en la población que nosotros trabajamos, es muy difícil. Entonces, por ejemplo, una niña que tiene tantos problemas como Tania, que ni siquiera la llevan al colegio. Entonces es como despertar, tratar de despertar esas cualidades que tienen los niños. De que aprendan a manejarla. Para que, aunque sea ese poquito de espacio en la escuela sea agradable. Es el acompañamiento para que el niño tenga libre creatividad, exprese sus emociones tranquilamente, sus sueños e ilusiones, guiarlos por su propio amor el de sus compañeros.

L.C.:Las legislaciones internacionales han aportado para que se le otorgue al niño el carácter de Sujeto de Derechos en nuestra propia constitución ¿Qué significa eso para usted? ¿Qué significa que el niño sea un sujeto de derechos?

D.M.: Que la familia le brinde un ambiente sano, un adecuado sistema de salud, que lo lleve a la escuela, que lo apoye en lo que ellos requieran, que le brinden la protección que ellos necesitan, es lo más básico. Además de la alimentación y que ojalá los padres nunca maltraten, hieran o destruyen esos sueños, esa inocencia, ese amor de los niños que es puro.

L.C.:Hablamos de cómo la familia debe brindar esa protección, esa atención y ese cuidado al niño. Ahora, ¿cómo la educación puede ayudar a garantizar estos derechos del niño?

D.M.: Reforzando los valores, apoyando a los niños en su individualidad. Porque cada uno es un ser independiente, con características, con cualidades, con defectos; guiándolo, enseñando, también protegiéndolo, brindándole herramientas, empoderamiento, para que los niños vayan forjando así un carácter y sean productivos a la sociedad.

L.C.: Para esta última sección, voy a hacer un preámbulo: En el año 89, la

Convención de los Derechos de los Niños clasifica los tipos de derechos que se le otorgan al niño. Están los derechos de provisión, que tienen que ver con los derechos básicos: el

alimento, el vestuario, la recreación, la vivienda, la salud y la educación. Los otros derechos son los derechos de protección, que se enfocan sobre todo en recuperar esos derechos que han perdido aquellos niños más vulnerados o en situaciones de irregularidad. Y, por

último, los derechos de participación que tienen que ver con los derechos políticos, el poder ser escuchado, poder expresar libremente las opiniones, el derecho a la intimidad y el derecho a la libertad de conciencia. Entonces, teniendo en cuenta estos tres tipos de derechos, en tu ejercicio docente, crees que eres responsable de garantizar estos derechos de los que yo acabo de hablar o crees que solamente unos son responsabilidad de los docentes.

D.M.: Si yo tengo la posibilidad de complementar lo que en la casa no les dan, si yo tengo la posibilidad de brindarle algún vestuario, si la niña o el niño lo veo deficiente de

vestuario, si yo veo que, aportando para las salidas pedagógicas, puedan ellos ir, si yo les puedo colaborar, me siento en la obligación moral de hacerlo. No me podría quedar quieta si yo veo que el niño va a la escuela queriendo aprender y está con hambre, entonces, el hambre no lo va a dejar aprender, no lo va a dejar concentrar, no lo va a dejar tranquilo. Entonces, si yo tengo la posibilidad de proveerle alimento, también lo hago. No solamente voy a dedicarme a enseñarle sin mirar la necesidad que tiene cada niño. Cada niño viene con su carga, su problemática, sus necesidades, sus sueños, emociones, ilusiones, de todo. Además, sus necesidades físicas, y si yo en algo puedo colaborar me siento en la necesidad de hacerlo. Me siento en la necesidad moral. Yo debo proveer para que los niños sean felices en la escuela, para que quieran y sientan la necesidad de estar allí, aprendiendo, divirtiéndose, aprendiendo a que la vida tiene diferentes matices y que ellos puedan expresarse libremente. Qué la felicidad, que ellos tengan en su corazón recuerdos felices siempre, salud mental. Una salud mental sana.

L.C.: Respecto a los derechos de participación ¿Cómo crees que se le podrían garantizar estos derechos al niño? ¿Cómo crees que las instituciones, en general, desde el estado, hasta la escuela pueda garantizar esos derechos de participación?

D.M.: Según lo que dices, los niños deben conocer de todo tema y ellos expresar su opinión a través de la oralidad, la escritura, el arte. Ellos pueden expresarse de diferentes formas y la escuela debe permitirles esas libres expresiones. Debe guiarlos a que ellos aprendan a expresarse, de una u otra forma, que no siempre se deben quedar callados, sino que se empoderen para que ellos se expresen libremente.

L.C.: Por último, ¿cómo crees tú que le otorgas al niño el derecho a la participación o cómo facilitas el cumplimiento de este derecho, en el salón de clase?

D.M.: Bueno, todos contamos historias, contamos y hacemos reflexión acerca de la historia. Todos se expresan acerca de la historia. En artes, a través del dibujo, a través de contar cuentos, inventar historias, hacer lectura de una imagen, ellos con una imagen cuentan una historia, puede ser una historia de ellos o algo que les gustaría, a través del juego. Además, con el diálogo, vemos videos, ellos cuentan sobre el video, ellos opinan sobre el video, vemos historias, historietas y todos opinan acerca de ese video, cuentan también en una historia paralela al video y expresan y también construyen, sacan moraleja, ellos buscan la forma de expresarlo y, pues siempre hay que escucharlos y si no está bien eso que expresan, pues corregirlos, para que ellos aprendan que no todo lo que se piensa es lo correcto. No todo lo que ellos hacen es lo correcto, por más de que, lo hagan. Corregirlos si no es correcto.

L.C.: Muchas gracias, por tus opiniones y tus ideas.

Anexo 2. Entrevista a docente de primer grado. Colegio Rural Olarte.

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