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3.1.1 Transform Configuration
Durante la realización de la investigación se presentaron varios aspectos que repercutie- ron en el ritmo de la misma, entre otras, la situación en la que se encuentra, por una parte, la población saharaui que vive en los campamentos de refugiados y, por otra, la que habita en el Sáhara Occidental; aspectos geográficos y climáticos, problemas de comunicación e idioma. Algunos de ellos se analizan a continuación:
Diferencias de información o información contradictoria
En la etapa inicial de recopilación de información se constató la existencia de informa- ciones contradictorias entre distintas fuentes sobre el número de las personas desapareci- das. Por ejemplo, AFAPREDESA menciona en sus diferentes informes alrededor de 500 personas desaparecidas, mientras que el Grupo de Trabajo de Desaparición Forzada de Naciones Unidas señala en algunas de sus comunicaciones que de los casos presentados al grupo había 58 casos “sin resolver”8. La comparación de los datos muestra que la do- cumentación sobre los casos es escasa a pesar del tiempo transcurrido, que muchos de ellos no han sido presentados ante el sistema de Naciones Unidas, y que existe dificultad de acceso a numerosas víctimas, así como la falta de un contexto positivo para realizar el trabajo con las víctimas en el Sahara Occidental. Así mismo, a pesar del apoyo propor- cionado a las víctimas en el contexto del refugio, las autoridades del Frente POLISARIO no han recogido las demandas de las víctimas de violaciones de derechos humanos para una agenda de investigación o reparación. Aunado a ello, el Reino de Marruecos, a través de la IER recogió numerosas demandas de víctimas de familiares de desaparecidos, pero solo en diciembre de 2010, cuatro años después de presentar públicamente su informe final (6 de enero de 2006), difundió en internet un listado de desaparecidos parcial y con información poco clara, incompleta, incluso contradictoria y, sin responder a los estánda- res internacionales9 .
Idioma y nombres
Otra dificultad que se encontró en la investigación es la manera tan diferente de escribir los nombres de las víctimas. En algunos documentos y listados los nombres están escritos en versión “española”, es decir con nombre y apellido en grafía hispana; en otros en versión 8 GRUPO DE TRABAJO SOBRE DESAPARICIONES FORZADAS, Informe del Grupo de Trabajo sobre
Desapariciones Forzadas, E/HRC/13/31/add.1, 9 febrero 2010.
“francesa” con nombre y apellido en grafía francesa; y, finalmente, en otros, en hassania, con nombre propio, del padre y del abuelo. Todo ello generó gran confusión en la revisión de los casos. Por ejemplo, había personas desaparecidas que, aparentemente, no estaban incluidas en las listas de víctimas; sin embargo, en una su nombre se encontraba escrito en versión española, en otra en versión francesa y en otra en versión saharaui o en hassania. Esta problemática se presentó en la revisión de los listados publicados por AFAPREDESA, Amnistía Internacional, la IER y el sistema de Naciones Unidas.
De igual manera, la dificultad con el idioma por parte del equipo de investigación (dado su desconocimiento en general del hassania) volvió a estar presente en el momento de realización de las entrevistas. Se utilizaron traductores/as en al menos un 75 por ciento de las entrevistas, siendo el resto realizadas en español o en francés. Para evitar perder información significativa durante el proceso de traducción, se decidió transcribir las gra- baciones de las mismas.
Información primaria y tipo de testimonios
Existe poca información sobre los diferentes casos de violación de derechos huma- nos, salvo en algunas fuentes como Amnistía Internacional, Human Rights Watch y las organizaciones saharauis como CODESA o la ASVDH que han publicado algunos informes en los últimos años. Las investigaciones previas sobre el Sáhara Occidental han tenido un enorme valor pero comparativamente con lo sucedido o con el nivel de documentación e investigación en otros conflictos armados o países con graves viola- ciones de derechos humanos, han sido escasas y fragmentadas. En ello influye, por un lado, que el caso del Sáhara Occidental es un conflicto “olvidado”, cuya representación dominante ha estado marcada por la búsqueda de la realización del referéndum de au- todeterminación y, por otro, que la propia situación en el Sáhara Occidental ha estado dominada por dos cuestiones diferentes: la importancia de la ayuda humanitaria para los refugiados y los problemas de desarrollo y condiciones de vida en el desierto desde hace treinta y siete años; y el aislamiento y represión vivida en el Sáhara Occidental ocupado por Marruecos.
Por su parte, las organizaciones locales carecen en general de bases de datos sobre las víctimas debido a las condiciones extremadamente complejas en las que realizan su trabajo y, en oca- siones, sus informes no facilitan datos más específicos, relevantes para las denuncias de viola- ciones de derechos humanos. Muchos de estos problemas son debidos a la represión, la falta de oportunidades y de cobertura para hacer su trabajo, además de las detenciones y violencia ejercida contra muchos defensores de derechos humanos en el Sáhara Occidental. En los cam- pamentos de refugiados, la cuestión de los derechos humanos ha tenido menos relevancia política a pesar del impacto que bombardeos y desapariciones forzadas han tenido en una parte importante de las víctimas que allí se encuentran. Sin embargo, con muy pocos medios las organizaciones saharauis han hecho un gran trabajo en estos años, y deberían contar tanto con las garantías legales como con el apoyo político y económico para desarrollar su trabajo.
Aspectos culturales relevantes
El pueblo saharaui es un pueblo de una hermosa y rica tradición oral. Dicha tradición ha sido un elemento muy positivo en la realización de las entrevistas y la comunicación con las víctimas. También por la prodigiosa memoria de muchas víctimas sobrevivientes sobre detalles y, especialmente, los nombres de víctimas que pudieron rescatarse de esa manera del olvido. Sin embargo, hay una gran falta de material escrito, especialmente sobre las violaciones de derechos humanos cometidas o incluso sobre la resistencia de las víctimas en condiciones tan extremas.
Se pudieron recoger, por ejemplo, muchos nombres de personas fallecidas en los bom- bardeos de población civil pero, no existen registros sobre los nombres de centenares de niños que murieron durante los primeros tiempos después del éxodo de finales de 1975 y parte de 1976, debido a la desnutrición y enfermedades como el sarampión. Por otra parte, no existen estimaciones concretas o basadas en registros del número aproximado de víc- timas, tanto fallecidas como heridas, en los bombardeos de Um Dreiga, Guelta y Tifatiri. Todo ello conllevó un mayor esfuerzo de investigación para tratar de llegar a ciertas cifras que resulten más fiables y basadas en la evidencia empírica recogida, a pesar de que se ne- cesita una investigación con mayor profundidad, equipo, medios y condiciones para hacer dicha investigación exhaustiva, de forma similar a la realizada por algunas Comisiones de la Verdad en diferentes países del mundo.
Finalmente, se ha dado importancia a las diferencias de género en la investigación, por ejemplo, adaptando, en la medida de lo posible, el tipo de entrevista a dichas diferencias, teniendo en cuenta la condición de las personas que entrevistaban (hombre/mujer) o el tipo de testimonios recogidos (en los casos de violencia sexual, especialmente).
Condiciones geográficas y climáticas
Para la realización de esta investigación se tuvieron que afrontar también, al menos en una pequeña parte, algunas de las difíciles condiciones de vida de las víctimas saha- rauis, especialmente en los campamentos de Tinduf. El acceso a las víctimas en la pro- pia zona de la Hamada argelina y el desplazamiento por las distintas wilayas o dairas donde viven es una tarea complicada. Se trata de uno de los desiertos más inhóspitos del mundo, donde la temperatura durante los meses de junio, julio y agosto alcanza los 50 grados y que se ve afectada en ocasiones por problemas como el corte de la electricidad durante la mayor parte del día. También hubo que afrontar el estrés climático, la arena, tormentas y otras condiciones durante las semanas de trabajo de campo. Sin contar que las víctimas están dispersas y muchas veces no habían sido contactadas hacía tiempo. Esto dificultó tanto el desplazamiento entre las diferentes wilayas como el logro de las entrevistas en el tiempo disponible. Para la realización de las entrevistas fue funda- mental el trabajo realizado por el equipo de AFAPREDESA para lograr los contactos, convocatoria y confianza con las víctimas.
Situación política y control
La población saharaui que vive en el Sáhara Occidental viene enfrentándose desde 1975 hasta hoy en día a una política de vigilancia y hostigamiento por parte de las autoridades marroquíes y, en ocasiones, de algunos sectores de la población marroquí. Las víctimas han sufrido desapariciones forzadas y desapariciones temporales de hasta dieciséis años en centros clandestinos y posteriormente detenciones arbitrarias y torturas con motivo de sus reivindicaciones sobre la autodeterminación. Esta situación influyó para que las visitas y las entrevistas se hicieran de manera reservada y en condiciones precarias de seguridad. Así mismo, aunque durante ambas visitas se tuvo seguimiento permanente por parte de agentes de inteligencia marroquí (vestidos de civil), el trabajo pudo realizarse sin otros problemas y el trato de las autoridades fue correcto. El trabajo de campo tuvo que retrasarse y adecuarse a las condiciones de seguridad, debido a que la población saharaui estaba muy vigilada tras los acontecimientos del campamento de Gdeim Izik y a que a numerosos observadores de otros países se les había negado la entrada o habían sido expulsados.
Con respecto a las visitas en los campamentos de refugiados en Tinduf, la tercera visita en el mes de noviembre de 2011, se efectuó dos semanas después al secuestro de tres cooperantes en la zona por parte del Movimiento Unidad y Yihad en África (una rama de Al Qaeda en el Magreb Islámico), lo que ocasionó que las medidas de seguridad se reforzaran. Todo ello interfirió en la libre circulación entre una wilaya y otra, y supu- so mayores dificultades para el contacto con las víctimas pues era necesario obtener permiso y acompañamiento del personal de seguridad del Frente POLISARIO en los desplazamientos; además se restringió la circulación a partir de una hora determinada dentro de las wilayas.
Situación psicológica de las víctimas
La condición psicológica de la población saharaui en su totalidad se ha visto trastocada por el conflicto que se halla estancado desde hace décadas. Todo ello ha supuesto un enorme impacto y desgaste para la población en general y para las víctimas de violaciones de derechos humanos en particular. Este conflicto ha provocado fallecimientos, desapari- ciones, detenciones arbitrarias durante años y separaciones forzadas de familias enteras; aislamiento social que ha sufrido la población de los campamentos de refugiados, y la po- blación saharaui en la zona ocupada por Marruecos hasta muy recientemente. Aún hoy en día muchos de esos problemas siguen existiendo y condicionando de forma dramática la vida de la población saharaui, con la continuidad del hostigamiento y la represión política cuando dicha población se ha movilizado para expresar sus reivindicaciones. Sin embar- go, muchas víctimas de violaciones de derechos humanos no han sido consideradas y se encuentran en muchos casos en una situación de abandono tanto en el Sáhara Occidental como en los campamentos.
Lo anteriormente señalado, hace que se trate de dolores muy guardados. Durante la rea- lización de las entrevistas se presentaron casos de víctimas que no habían hablado nunca sobre su experiencia, muchas relacionadas con la muerte y la desaparición de hijos, pa-
dres o parejas durante el éxodo, o con haber presenciado el fallecimiento de un amigo o familiar a causa de las torturas en los lugares de detención. En otros casos las víctimas aún expresaban temor por haber contando su experiencia. En general, la población está cansada y desilusionada por la ausencia de respuestas ante dicha situación.
La gran mayoría de la población entrevistada no se había enfrentado al tipo de entrevistas en profundidad que el equipo de investigación formulaba. Todo ello ha sido también una oportunidad para rescatar memorias rotas, y profundizar en experiencias de violencia sufridas por las víctimas saharauis. Y también un marco de sentido para poder hacer de ese dolor algo que sea útil para el conocimiento de su situación o la revalorización de su experiencia. Todo ello permitió rescatar las experiencias positivas de víctimas y sobre- vivientes, sus formas de afrontar hechos traumáticos y la situación de violencia que ha marcado sus vidas. Una memoria positiva para la población afectada y las nuevas genera- ciones, además de para la gente sensible a la que este conflicto le duele.
Comunicación y coordinación
A pesar de que las personas de las organizaciones locales cuentan con la tecnología nece- saria para la comunicación, es decir teléfonos móviles y conexión a internet, la comuni- cación no siempre es fluida. Existen diferentes problemas técnicos por la mala cobertura en algunas zonas; problemas de seguridad, sobre todo en el Sáhara Occidental; problemas de infraestructuras en contextos de precariedad como el que se da en los campamentos de Tinduf. Así mismo, el trabajo de derechos humanos tanto en el Sáhara Occidental como en los campamentos de Tinduf recae en pocas personas, y los y las líderes de las organi- zaciones locales realizan frecuentes viajes, sea para difusión de la situación o por asun- tos de salud, dado que muchos de ellos fueron víctimas de desaparición forzada durante muchos años y esas experiencias de violencia han tenido consecuencias muy negativas en su salud.
Todo este conjunto de circunstancias ayudan a entender las dificultades que muestra la investigación en el campo de derechos humanos en el caso del Sáhara Occidental y las di- fíciles condiciones en las que se desarrolla el trabajo de diferentes organizaciones interna- cionales y de Naciones Unidas. Dichas dificultades deben tenerse en cuenta para los pro- yectos de investigación, de apoyo a las víctimas y organizaciones de derechos humanos saharauis, así como el necesario trabajo de organizaciones e instituciones internacionales.
El mandato de verificación de la situación de derechos humanos 41
No hay equidad ni reconciliación 42
Invisibilizando a la población en el refugio 43
Territorio y recursos naturales 45
Entendiendo la historia previa 46
Intensidad y profundidad de la violencia 48
Falta de ruptura con el pasado: continuidad de los perpetradores 51
No hay transición sin cambio 52
Sin proceso de paz: ni de arriba abajo ni de abajo a arriba 54
Una dimensión de género 55
Los múltiples rostros de las víctimas 56
La experiencia de diferentes grupos de la población saharaui 59
Siempre desprecian a las mujeres y especialmente a una vieja que saben que no conoce nada. Nunca van a buscarle para darle sus derechos. Quizá le han ente- rrado en un lugar. Yo solamente quiero saber dónde está. Espero que se sepa dón- de está. No sé lo que voy a hacer, pero quiero saber dónde está. Me gustaría saber dónde está… Necesito saber dónde está. No tengo nada que añadir. Me duele que no podemos conseguir trabajo, no podemos vivir independientes porque esa gente nos ha clasificado por el motivo político... Uno cuando está vivo, debería tener cómo vivir. Salka Ayach.