Sobre este tema, empezaremos por decir que las drogas son sustancias que modifican a la persona, cambian su comportamiento, sus actitudes, su manera de ser, sus pensamientos, emociones y actitudes.
Martinez et al., (2005) clasifica las drogas de la siguiente manera:
Drogas que son consideradas como legales como son el alcohol, el café y el tabaco; porque su producción y comercialización son reguladas y se pueden adquirir legalmente, aunque eso no quiere decir que no sean peligrosas;
Drogas ilegales son aquellas cuya adquisición es prohibida, tienen restricciones, estas son: éxtasis, marihuana, heroína, cocaína, etc.
Las drogas perturban al organismo alterando el sistema nervioso central, el consumo de drogas puede crear dependencia, cada persona es un organismo particular por lo que los efectos de las drogas no son los mismos, siempre varían de una persona a otra.
Según los efectos que tienen en el organismo son:
Estimulantes Depresivas Narcóticas Alucinógenas
Las Organización Mundial de la Salud OMS clasifica a las drogas de esta manera:
Drogas estimulantes:
Cocaína Anfetaminas
Estas drogas pueden ser inhaladas, fumadas o inyectadas, e incrementan la alerta, excitación, euforia, aumento del pulso cardíaco y la presión sanguínea, insomnio e inapetencia.
Las drogas depresivas son:
Alcohol Barbitúricos
Benzodiacepinas, etc.
Provocan desorientación, embriaguez, dificultad para caminar y hablar.
Los narcóticos son:
Opio Morfina Heroína Metadona
Los narcóticos se utilizan en la medicina por sus efectos para aliviar el dolor; los efectos que producen son: síntomas de euforia, nauseas, mareos y disminución del ritmo respiratorio.
Finalmente tenemos a los alucinógenos, que son los siguientes:
Drogas alucinógenas:
Marihuana LSD Hongos
San Pedro, entre otras.
Estas drogas producen alucinaciones, espejismos, percepciones alteradas de la realidad, y excitación emocional; la marihuana es la droga ilegal más consumida, provoca desinhibición y euforia, incremento de apetito, disminución de la atención y la memoria.
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Asimismo, se tiene que considerar que los efectos son diferentes dependiendo de las dosis que se consuman, pero todas causan un daño a todo el individuo y a su entorno.
Bilbao (2014) expresa que, según el Informe Mundial sobre las Drogas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que se presentó en Viena a mediados de 2013, la cantidad de consumidores de drogas en el mundo se incrementó un 9% en el 2011, en comparación con el 2010. De esta manera se estima que el 6.9% de los adultos del mundo, de entre 15 y 64 años, cifra que alcanza alrededor de 315 millones de personas, consumen drogas.
El consumo de drogas se ha vuelto un problema social, su uso conlleva muchas consecuencias negativas como son la dependencia física cuando para el individuo se vuelve habitual el consumo de sustancias, y necesita cada vez más para que su organismo funcione; la dependencia psíquica en cambio es el sentimiento de satisfacción, placer o evitar malestares y sentirse mejor también en los consumidores es común que desarrollen tolerancia a la sustancia, es decir el cuerpo o el organismo se acostumbra a la droga, otra de las características es el síndrome de abstinencia, que se da cuando se interrumpe el uso de la droga llevándoles a sentir ansiedad.
Los factores de riesgo que incitan al consumo de drogas según Páramo, (2011) son:
Comportamiento agresivo en la infancia Falta de supervisión y cuidado de los padres Problemas con habilidades sociales
Experimentar los efectos de las drogas Disponibilidad de tiempo
Fácil acceso a las drogas
Los factores de riesgo también se dan en el hogar y la familia. Un entorno sano, lleno de armonía y felicidad esencialmente durante la infancia, es un factor trascendental. Si los adolescentes observan en su familia conductas relacionadas con el consumo de sustancias en sus miembros, o que muestran conductas delictivas, pueden aumentar el riesgo de que ellos sigan su ejemplo, sus mismos pasos y que a futuro desarrollen problemas con las drogas.
Los amigos y compañeros de escuela tienen una gran influencia en la adolescencia; si ellos consumen drogas, pueden convencer a los individuos aunque no tienen factores de riesgo
de que las prueben por primera vez, para que no tenga esa curiosidad en saber sobre sus efectos, un adolescente se ve en mayor riesgo de consumir drogas cuando tiende a tener problemas de aprendizaje, en la escuela o para encajar en un grupo. Los adolescentes y las personas con trastornos mentales tienen un alto riesgo de consumo de alcohol y drogas.
Cuando los adolescentes consumen drogas a edades tempranas tienen mayor tendencia a desencadenar adicción, ya sea por el efecto que tienen las drogas en el cerebro que en esta etapa se está desarrollando; influyen también factores sociales y biológicos, que incluye las relaciones familiares inestables, la exposición al maltrato y abuso físico, psicológico o sexual, la genética o las enfermedades mentales.
El consumo de drogas constituye un problema de salud pública teniendo como resultado dificultades sociales, ya que los adictos se ven inmiscuidos en conflictos, agresiones, marginación, etc. Pierden a sus seres queridos y a sus amigos ya que pierden el rumbo de sus vidas, no dan importancia a su satisfacción vital y recurren a las drogas como alternativa para resolver sus problemas. Además, el consumo de drogas es un desencadenante de violencia, problemas económicos y para sostener su vicio las personas recurren al robo o situaciones ilegales.
En contraste con lo anterior, “…el consumo de sustancias ha sido para los expertos en adolescencia uno de los indicadores fundamentales de desajuste psicosocial, junto con la
delictiva y los síntomas depresivos.” (Estévez, Jiménes, y Musitu, 2011, p. 98).
En definitiva, “El consumo de drogas repercute en la salud y en la vida en general, y más si
se trata de adolescentes”. (Marcos, 2013, p. 25), ya que en esta etapa de vida los individuos son más vulnerables y pueden echar a perder sus vidas a causa de las drogas por lo que la familia debe estar presente en toda esta etapa como soporte para el mismo y su buen desarrollo.