3.7 Isolation and transparency in the extended model
3.7.3 Transparency
Utilicé para el análisis acústico el software Raven en su versión 1.4 (Cornell University 2010, www.birds.cornell.edu/brp/raven/RavenVersions). En una primera etapa, realicé a priori una clasificación de las voces registradas en base a las diferencias y similitudes percibidas por mi oído y por las características físicas de la voz (morfología) observadas en un sonograma (gráfico de frecuencia vs. tiempo). Luego realicé mediciones acústicas sobre cada una de las voces registradas en el sonograma. Las medidas acústicas que tomé fueron las siguientes:
1) Frecuencia mínima (o frecuencia más baja) de la voz. Unidad: Hertz (Hz.). 2) Frecuencia máxima (o frecuencia más alta) de la voz. Unidad: Hz.
3) Frecuencia pico (o enfatizada): Frecuencia en la cuál está contenida la máxima cantidad energía de la voz. Unidad: Hz.
4) Duración de la voz: Unidad: segundos.
Estas cuatro medidas acústicas fueron obtenidas sobre todas las vocalizaciones registradas en ambas especies y fueron seleccionadas sobre la base de que las mismas eran posibles de medir en todas las voces registradas, lo cuál me permitía realizar un análisis comparativo entre todas las voces. Además, para algunos tipos de voces medí:
5) Número de elementos presentes en la llamada.
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Todas estas mediciones acústicas fueron realizadas sobre los sonogramas que fueron realizados utilizando los mismos parámetros, para obtener mediciones comparables entre las voces: una ventana de tipo Hann, un solapamiento del 50% y un tamaño de ventana de 2300 muestras (samples). El tamaño de la ventana representa un compromiso entre la precisión de la medición de la frecuencia y el tiempo. Seleccionar el tamaño adecuado depende de la naturaleza de la señal y de qué eje sea más importante medir con precisión (frecuencia o tiempo). Tamaños grandes de ventana (hasta 65536 muestras) maximizan el eje de la frecuencia en tanto que tamaños menores de ventana maximizan el eje del tiempo. Fui probando diferentes tamaños de ventana hasta encontrar aquél (2300 muestras) que representaba el compromiso adecuado entre la frecuencia y el tiempo de todas las voces (tanto de corta como de larga distancia) como para medir con nitidez las variables propuestas. Los valores de las mediciones realizadas los copié a una planilla de cálculo, a partir de las cuales se hicieron los cálculos de los valores reportados.
A partir de los 4 primeros parámetros acústicos medidos en todas las voces, realicé un Análisis de Componentes Principales (PCA) para visualizar como se distribuían las diferentes voces en un espacio multivariado. Luego realicé un MANOVA y una comparación post-hoc con el test de Tukey HSD, para ver en cuáles de las variables diferían significativamente las voces identificadas. Algunas de las voces me resultaron difíciles de clasificar al principio ya que su sonido era muy similar a oído desnudo, al igual que su estructura, pero habían sido emitidas en dos o tres contextos diferentes. La comparación con el test de Tukey HSD fue particularmente útil con estas voces, para poder saber si se trataba de la misma voz (emitida en contextos diferentes) o presentaba diferencias acústicas sutiles entre los diferentes contextos, que yo no hubiera podido captar a oído desnudo. Para A. caraya la única voz que no fue incluída en estos análisis fue la voz “Wra-Wra-Wra” (descripta más adelante) ya que fue una voz que solo pude grabar una vez y cuya calidad no fue buena como para realizar mediciones sobre la misma. Los nombres que reciben las voces, responden a la onomatopeya del sonido, por lo que se encuentran indicados entre comillas (e.g. “Uhu”, “Muu”), a una breve descripción de la voz haciendo alusión a algúna característica de la misma (e.g. Serie de latidos) o a la morfología de la voz (e.g. Gritos de tipo escalera).
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También realicé MANOVA (y en aquellos casos que este análisis fuera significativo, test de Tukey HSD) para comparar pares de voces de ambas especies similares en sonido y estructura emitidas en el mismo contexto.
La descipción de las voces de larga distancia (aullidos) debido a que son tan diferentes a las de corta distancia (en sonido, estructura y función), fueron analizados por separado más adelante en este mismo capítulo.
Cada una de las diferentes voces indentificadas y descriptas en este capítulo está acompañada de un sonograma, el cuál ayuda a comprender mejor la estrcutura del sonido. Para los sonogramas elegí aquellas voces con la mejor calidad de grabación, cuidando que pudieran verse todos lo elementos mencionados en la descripción.
Por último, es importante aclarar que algunas de las voces, sólo fueron oídas en una sola oportunidad (ver más adelante), constituyendo datos anecdóticos. Sin embargo me pareció importante no pasarlas por alto y describirlas ya que futuras investigaciones podrían confirmar estas observaciones además de desarrollar metodologías específicas para captar estas voces (claramente muy poco frecuentes) y/o contactar otros investigadores para saber si ellos también han registrado casos únicos de estas voces. Futuras investigaciones podrían también ayudar a esclarecer el hecho que las observaciones únicas reportadas en esta tesis pudieran haber representado un evento circunstancial (e.g. el individuo emitió un sonido porque presentaba un malestar en ese día en particular) y que no constituyan voces diferentes.
Resultados
Obtuve un total de 31 horas 30 minutos netos de grabación para ambas especies (N= 15 horas para ambos grupos de A. caraya y N= 16 horas 30 minutos para ambos grupos de A.guariba clamitans). Grabé un total de 758 vocalizaciones de corta distancia para ambas especies (N=463 vocalizaciones para A. caraya, N= 295 vocalizaciones para A.guariba clamitans). Lamentablemente en muchas de las voces grabadas, la calidad de grabación (debido a la naturaleza de las voces y a los ruidos del ambiente) no fue lo suficientemente buena como para realizar mediciones acústicas. Sin embargo, sí fueron utilizadas para establecer el contexto en el cual se habían emitido. Realicé mediciones
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acústicas sobre 474 de las voces grabadas (N= 328 para A. caraya y N=146 para A. guariba clamitans).