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político de los Hermanos Musulmanes - atacaron a las milicias de Zintan, más liberales y próximas al general Haftar, y conocida por su negativa a entregar al hijo de Gaddafi, lo que les llevó a hacerse con el poder de la capital. En junio se celebraron elecciones al Parlamento libio, ganaron los partidarios del general Haftar y las brigadas de Zintan, que crearon en Tobruk la Cámara de Representantes, que se constituyó formalmente en agosto, formada por 200 miembros elegidos mediante sufragio, y cuyo presidente fue Aguila Issa, por lo que quedó marginada la mayoría islamista del anterior Parlamento, controlado por los Hermanos Musulmanes, apoyados por Qatar, que se negó a abandonar sus cargos y proclamó el Congreso General de la Nación en Trípoli, formado también por 200 miembros, 120 de los cuales debían ser independientes, posicionándose a favor de las milicias islamistas de Misrata y Bengasi (este), y de los yihadistas de Ansar al-Charia. El país quedó dividido entre dos alianzas políticas opuestas. Ambos bandos recibieron respaldo internacional. Qatar fue acusada de defender las fuerzas islamistas de Misrata (Amanecer Libio), mientras que los Emiratos Árabes Unidos apoyaron las milicias Zintan, de carácter regional, presentes en Trípoli y de orientación tribal. En agosto, los Emiratos bombardearon a milicias islamistas. Según algunas fuentes, Egipto apoyó el ataque, aunque el Gobierno egipcio lo negó. Arabia Saudita también apoyó a Egipto y a los Emiratos. Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Italia, Alemania, Egipto y Malta son algunos de los países que apoyan abiertamente a los anti islamistas que dominan la Cámara de Representantes, instalada en Tobruk y al Gobierno del primer ministro Abdullah Thinni.
En agosto, Al-Thini renunció al cargo, en un intento de dar salida a la crisis, pero la Cámara de Representantes lo reinstaló en su cargo y promulgó un decreto en el que solicitaba una intervención internacional para enfrentar la crisis. Paralelamente, y con el apoyo de Libya Dawn (o Fajr Libya) - milicia islamista que en septiembre de 2014 no aceptó el alto el fuego solicitado por la ONU-, legisladores del antiguo CNG con base en Trípoli nombraron al veterano político islamista Omar el-Hassi como su primer ministro. Ante este panorama tan cambiante, la misión de la ONU en Libia, UNSMIL, creada en septiembre de 2011, se vio incapaz de promover una iniciativa de diálogo político que sustituyera al caos reinante. A finales de agosto, el Gobierno anunció que había perdido el control de la capital. La coalición de milicias bautizada como Libya Dawn, con importante presencia de islamistas y con vínculos con grupos armados de Misrata, asumió el control de la ciudad, tras el repliegue de la milicia de Zintan. Libya Dawn
exigió la restauración del antiguo Parlamento, el Congreso General de la Nación (CGN), donde existía mayor presencia de fuerzas islamistas, frente al nuevo legislativo electo en junio, con sede en Tobruk, en el que predominaban las fuerzas liberales y federalistas y que contaba con mayor reconocimiento internacional. En octubre, el general Khalifa Haftar declaró que se disponía a liberar Bengasi, la segunda ciudad del país, controlada hasta entonces por las milicias islamistas de Ansar al Sharia. Varios analistas comentaron que las luchas entre milicias no obedecían tanto a motivos ideológicos, como por el control económico de los aeropuertos, el tráfico de armas, drogas, oro y otras mercancías susceptibles de contrabando.
En octubre de 2014, ACNUR contabilizó 287.000 personas desplazadas de 29 ciudades libias. En 2014 proliferaron las iniciativas de paz, aunque no fueron inclusivas, condición necesaria para lograr una paz duradera. El objetivo de estas iniciativas debería ser lograr un único Gobierno de inclusión (incluidos islamistas moderados), un único Parlamento, un plan de justicia transicional, una reforma del sistema de seguridad, con un único Ejército, una nueva Constitución, la reconstrucción de las infraestructuras dañadas y la reconciliación del país. Habría que añadir también la necesidad de que terceros Estados no actuaran militarmente a favor o en contra de alguna de las partes, y un acuerdo para dejar de suministrar armamento a cualquiera de las partes. Libia necesita desmilitarizarse, y todas las partes han de verse legitimadas en un proceso de diálogo inter-libio.
Antecedentes del proceso de paz
Existe una misión de la ONU en el país, la UNSMIL, creada en septiembre de 2011 por una resolución del Consejo de Seguridad, con el mandato de apoyar los esfuerzos de transición política del nuevo Gobierno que había en aquellos momentos. En mayo de 2012 visitó Libia el Grupo de Expertos de la ONU sobre uso de mercenarios. En agosto de 2013, el primer ministro Ali Zeidan, anunció el lanzamiento de un diálogo nacional.
El 12 de febrero de 2013, se celebró en París la Conferencia de Apoyo a Libia en las Áreas de Seguridad, Justicia y Estado de Derecho, en la que los diplomáticos focalizaron su atención sobre la deteriorada situación de seguridad y la ausencia de un mando único sobre las diferentes fuerzas militares presentes en el país. Dicha conferencia daba continuidad a una reunión previa que tuvo lugar en Londres el 17 de diciembre de 2012, y a la Conferencia Ministerial Regional celebrada en Trípoli, el 11-12 de marzo de 2012, en la que se abordó el problema de la inseguridad fronteriza.
El proceso de paz en 2014
La frágil y convulsa situación de Libia fue objeto de análisis por varios países occidentales durante la Conferencia Internacional sobre Libia celebrada en Roma (Italia) el 6 de marzo, que contó con la presencia del secretario de Estado de EEUU, John Kerry. En ella se advirtió de los riesgos de que el país quedara totalmente fuera de control ante la ausencia de un sistema político efectivo y la falta de diálogo entre el Gobierno y las facciones rivales. En la conferencia se puso de manifiesto la división en el Gobierno de Libia, lo que produjo una gran confusión entre los asistentes, al asistir por una parte el presidente del Congreso General de la Nación, Nuri Abu Sahmain, y el primer ministro Ali Zeidan, cada uno con su delegación. El 14 de marzo, el Consejo de Seguridad aprobó la Resolución 2144, que “apoyó que se entablara oportunamente un diálogo nacional único, inclusivo y transparente, y reiteró la necesidad de que el período de transición se sustentara en un compromiso con los procesos y las instituciones democráticas, la buena gobernanza, el estado de derecho, la reconciliación nacional y el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales de todas las personas que se encontraran en Libia”. También amplió el mandato de la UNSMIL, en los siguientes términos:
“el mandato de la UNSMIL como misión política especial integrada, de plena conformidad con los principios de la titularidad nacional, consistirá en prestar apoyo a la labor del Gobierno libio para: • Como prioridad inmediata, asegurar la transición
a la democracia mediante, entre otras cosas, la promoción y facilitación de un diálogo nacional único, inclusivo y transparente, de los procesos electorales libios y del proceso de preparación, redacción y aprobación de una nueva Constitución libia, mediante la prestación de asistencia y asesoramiento técnicos para todo ello, promoviendo el empoderamiento y la participación política de todos los sectores de la sociedad libia, en particular las mujeres, los jóvenes y las minorías, y mediante la interposición de buenos oficios para apoyar un arreglo político libio inclusivo y promover un entorno político propicio para la integración de los excombatientes en las fuerzas nacionales de seguridad libias o su desmovilización y reintegración en la vida civil; • Promover el estado de derecho y vigilar y proteger
los derechos humanos, de conformidad con las obligaciones jurídicas internacionales de Libia, en particular los de las mujeres, los niños y las personas que forman parte de grupos vulnerables, como las minorías y los migrantes, incluso ayudando al Gobierno libio a asegurar
que los detenidos, incluidos los menores, reciban un trato humano y se respeten las garantías procesales, aplicar plenamente la Ley de Justicia de Transición, e introducir reformas para establecer una judicatura independiente y sistemas de aplicación de la ley y penitenciarios transparentes y que rindan cuentas;
• Controlar las armas y el material conexo sin proteger existentes en Libia y luchar contra su proliferación procurando facilitar el acceso y asegurar la gestión adecuada, el almacenamiento seguro y, cuando corresponda, la eliminación efectiva de las armas y el material conexo, en apoyo de una labor coherente de los asociados a este respecto, incluida la coordinación y facilitación de la asistencia internacional, y para reforzar la seguridad de las fronteras, el establecimiento de instituciones libias capaces y la coordinación eficaz de la seguridad nacional;
• Desarrollar la capacidad de gobernanza, como parte de una labor internacional coordinada y aprovechando la ventaja comparativa del equipo de las Naciones Unidas en el país, prestando apoyo a los ministerios, la asamblea legislativa nacional y la administración local, con el objeto de mejorar la prestación de servicios, la transparencia y la coordinación en toda la administración del Estado.” El 25 de junio se celebraron elecciones para la Cámara de Representantes, con una participación de tan solo el 18% y con una representación islamista apenas simbólica. El 14 de agosto, el diplomático español Bernardino León, fue nombrado representante especial del secretario general de la ONU para Libia y jefe de la UNSMIL. Desde 2011, el embajador León ya se desempeñaba como representante especial de la Unión Europea para Libia. A finales de agosto dimitió el primer ministro Abdullah al-Thinni, pero fue renovado en el cargo pocos días después por la Cámara de Representantes. A pesar del reconocimiento internacional, al-Thinni no controlaba a gran parte del país, ya que el otro Gobierno que tiene su sede en Trípoli estaba dirigido por Omar al Hassi, que recibió el encargo de del Congreso General Nacional de formar un “Gobierno de salvación nacional”. El 27 de agosto, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la Resolución 2174, en la que, entre otras cosas, “exhortó a todas las partes a que accedieran a un alto el fuego, y expresó su apoyo a los esfuerzos que realizaban al respecto la UNSMIL y el representante especial del secretario general”. El 17 de septiembre se celebró en Madrid (España) la Conferencia sobre la Estabilidad y Desarrollo
de Libia, patrocinada por el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, a la que asistieron el grupo llamado 5+5 (España, Francia, Italia, Malta y Portugal; Argelia, Libia, Marruecos, Mauritania y Túnez); los integrantes del grupo Med 7 (España, Francia, Italia, Malta, Portugal, Chipre y Grecia), y los países vecinos de Libia (Argelia, Chad, Egipto, Níger, Sudán y Túnez). Asimismo, participaron representantes de organizaciones internacionales como la Liga Árabe, la Unión Europea, la Unión Africana, Unión para el Mediterráneo y las Naciones Unidas, con el representante especial del secretario General de la ONU para Libia. Las conclusiones de la conferencia ministerial fueron las siguientes:
Conferencia Ministerial “Estabilidad y Desarrollo en Libia”, Madrid, 17 de septiembre de 2014
CONCLUSIONES
Cuatro elementos de preocupación:
1. La situación es extremadamente grave y urgente. 2. Dos riesgos principales deberían ser evitados: el riesgo de guerra civil y el riesgo de fragmentación. 3. La situación plantea una amenaza para el Sahel, África, el Mediterráneo y Europa en su conjunto, en términos de seguridad, desarrollo económico y tráfi-cos ilegales incluyendo el tráfico de seres humanos. 4. Libia no debería convertirse en un nuevo escena-rio para el extremismo violento.
Cuatro elementos de esperanza:
1. Los libios son un pueblo moderado que rechaza el extremismo y la violencia.
2. Libia es un país rico en recursos naturales. 3. Libia tiene instituciones legítimas que han sido reconocidas por la comunidad internacional.
4. Libia cuenta con la solidaridad de sus vecinos y so-cios, como se ha mostrado en la conferencia de hoy. Con el objetivo de encontrar una solución a la crisis actual, existen:
Tres prerrequisitos:
1. El cese inmediato de la violencia, incluido a través de la aplicación del embargo de armas.
2. La aprobación de un plan de acción conjunto de todas las partes involucradas.
3. El tiempo es esencial.
Hay nueve premisas que subyacen a la solución: 1. La unidad, soberanía y democracia de Libia de-ben ser preservadas.
2. La solución debe venir de los propios libios. Toda forma de interferencia internacional debe ser firme-mente rechazada.
3. La comunidad internacional tiene el derecho y la obli-gación de asistir a los libios en encontrar una solución.
4. No hay solución militar a la crisis actual.
5. El diálogo nacional y la reconciliación tienen que ser incluyentes y contar con la participación de los actores políticos, líderes tribales y otras personali-dades destacadas. Solo aquellos que practiquen la violencia y aquellos que no renuncien al terror no podrán participar en el diálogo nacional.
6. El acuerdo de todas las partes debe plasmarse en la nueva Constitución libia. Saludamos el carácter incluyente de la Asamblea Nacional Constituyente encargada de redactar la Constitución.
7. La crisis libia debe permanecer como una priori-dad en la agenda internacional.
8. Es necesaria una coordinación reforzada entre las distintas iniciativas internacionales y actores involu-crados: NNUU y los países vecinos, el Mediterráneo, la Unión Europea, la Liga Árabe, la Unión Africana y la Unión por el Mediterráneo. Se envió un fuerte mensaje de apoyo al representante especial para Libia del secretario general de las Naciones Unidas. 9. Hay un drama humanitario que se está desarro-llando y que debe ser abordado urgentemente. Todos los participantes acordaron dar seguimiento a los debates del día de hoy y señalaron la importan-cia que atribuyen a los próximos encuentros sobre Libia en los márgenes de la Asamblea General de Naciones Unidas.
El 22 de septiembre, Argelia acogió en Argel una reunión de países comprometidos con la paz para Libia, la primera de otras varias, en un diálogo inclusivo. Participaron EEUU, Argelia, Libia, Egipto, Qatar, Francia, Alemania, Italia, Arabia Saudí, España, Turquía, Emiratos Árabes Unidos y la Unión Europea. Las recomendaciones recibieron el apelativo de “Iniciativa de Argelia”. Pocos días después el Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana (UA), que disponía de un enviado especial del presidente de la Comisión para Libia, el antiguo primer ministro de Djibouti entre 2001 y 2013, Dileita Mohamed Dileita, señaló que el diálogo previsto debería sustentarse sobre tres principios: el respeto de la declaración constitucional de agosto de 2011, el compromiso a favor de un proceso democrático, y el rechazo sin equívocos del terrorismo y del extremismo violento. El Consejo decidió crear, en coordinación con las Naciones Unidas, el Grupo Internacional de Contacto para Libia (GIC-L), compuesto por los países vecinos y organizaciones bilaterales y multilaterales. También creó el Comité de Alto Nivel de Jefes de Estado y de Gobierno, para permitir a la UA acompañar más eficazmente los esfuerzos de paz para reconstruir Libia. Ambos grupos estarán coordinados por Egipto y Argelia.
La candidatura de Argelia para protagonizar el proceso de diálogo interno en Libia recibió el aval del secretario general de la ONU, en el transcurso de la reunión anual de la Asamblea General, quien manifestó que “Argelia tenía una visión, un conocimiento y una iniciativa que eran los mejores para una solución en Libia. Argelia también buscó el apoyo del líder islámico tunecino, Rachid Ghannouchi, para garantizar la presencia de los islamistas libios en futuros encuentros, especialmente de Abdel Hakim Belhadj, líder del partido político libio Al-Watan, y de los afiliados a los Hermanos Musulmanes. Varios dirigentes libios, entre ellos el primer ministro Abdullah al-Thinni, sin embargo, manifestaron que no habían sido invitados por Argelia para un proceso de paz en Libia que, en aquel momento, no contaba con invitar a los grupos armados. El representante especial del
secretario general, Bernardino León, fue recibido en Argel por Abdelkader Messahel, ministro delegado para Asuntos Magrebíes y Africanos (MAMA). El Gobierno de Argelia manifestó que preparaba una “hoja de ruta” que proponía un programa global de portavoces, es decir, inclusivo. Argelia insistió en que la crisis era solo política y que no podía tener solución militar, e insistió en la plena aplicación del embargo de armas a Libia, decretado por la Resolución 2174 del Consejo de Seguridad de la ONU. A mediados de octubre, el ministro argelino de Asuntos Exteriores, Ramtane Lamamra enfatizó que no había salida al conflicto sin la participación directa y el protagonismo de los grupos libios. El 29 de septiembre, se celebró en Ghadames, al oeste de Libia, con el apoyo del Ayuntamiento de dicha ciudad, un diálogo entre algunas partes, que
RESOLUCIONES DEL CONSEJO DE SEGURIDAD SOBRE LIBIA
Número Fecha Contenido
1970 26-2- 2011
Exige que se ponga fin inmediato a la violencia; respeto a los derechos humanos, garantizar la salida de la gente que quiera marchar, remisión del caso a la Corte Penal Internacional, embargo de armas, prohibición de viajar y congelación de los activos a una lista de personas, nuevo Comité de Sanciones, facilitar el regreso de los organismos humanitarios.
1973 17-3-2011
Cese al fuego, cumplimiento del derecho internacional, protección de civiles, zona de prohibición de vuelos, cumplimiento del embargo de armas, prohibición de vuelos libios, congelación de activos, creación de un Grupo de Expertos que ayude a la implementación de las medidas acordadas, coordinados por Salim Raad.
2009 16-9-2011 Necesidad de un período de transición, recomendaciones para el Consejo Nacional de Transición, establecimiento de la UNSMIL, embargo de armas, congelación de activos, zona de prohibición de vuelos.
2016 27-10-2011 Aguarda con interés el establecimiento de un Gobierno de transición inclusivo y representativo, insta a las autoridades libias a abstenerse de represalias. 2017 31-10-2011 Impedir la proliferación de armamentos, destruir las armas químicas, evaluar las amenazas de terrorismo. 2022 2-12-2011 Prórroga del mandato de UNSMIL, con nuevas competencias sobre el control de la proliferación de armamentos.
2040 12-3-2012 Aguarda con interés las elecciones de junio de 2012 para establecer una Asamblea Constituyente, protección de los derechos humanos, prorroga y modifica el mandato de UNSMIL, congelación de activos, prorroga el mandato del Grupo de Expertos.
2095 14-3-2013
Acoge con beneplácito el establecimiento del Consejo General Nacional y el traspaso pacífico de la autoridad del Consejo Nacional de Transición al primer Gobierno de unidad nacional, redacción de la Constitución, protección de los derechos humanos, cooperación con la Corte Penal Internacional, prorroga y amplía el mandato de UNSMIL, embargo de armas, congelación de activos, tareas del Grupo de Expertos.
2144 14-3-2 014 Apoyo a un diálogo nacional, protección de los derechos humanos, cooperación regional, prórroga del mandato de UNSMIL, embargo de armas, congelación de activos, Grupo de Expertos.
2146 19-3-2014 Condena los intentos de exportar ilícitamente petróleo crudo de Libia, autoriza a que los Estados Miembros a que inspeccionen en alta mar los buques que designe un Comité, aumento a seis del Grupo de Expertos.
2174 27-8-2014
Exhorta a todas las partes a que accedan a un alto el fuego inmediato, condena el uso de la violencia contra la población, exhorta a la Cámara de Representantes y a la Asamblea Constituyente a que lleven a cabo sus tareas con inclusividad, prohibición de atacar aeropuertos o puertos o contra una instalación o institución del Estado libio.
contó con la presencia de Bernardino León y de re-presentantes del Reino Unido y de Malta, y partía con el compromiso inicial de organizar una segun-da conferencia en Madrid, en noviembre (que no