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Chapter 8: Troubleshooting
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que durante los últimos años la Federación Nacional de Cafeteros viene promoviendo, y la cual consiste en renovar por zoca o por
siembra nueva, una quinta parte del cultivo cada año, completándose el ciclo de renova- ción en cada predio al cabo de seis años.
Se estima que con esta estrategia se lo-
grarán excelentes niveles de productividad,
de manera que los productores puedan ser
competitivos y sostenibles, sobre la base
de cafetales jóvenes altamente productivos.
Una vez zoqueado el cafetal o en siembras
nuevas recién establecidas, queda al descubier- to un amplio espacio de terreno que puede ser aprovechado con cultivos transitorios, asimi-
lándolo a una especie de sombrío temporal
o cultivo de cobertura en ladera cafetera, de tal forma que pueda crecer de manera óptima
el maíz como una opción productiva.
Entonces, gracias al Programa de Renovación
de Cafetales, el asocio de estos dos cultivos
se convierte en una oportunidad de negocio
para los caficultores, dado que la zona cafe-
tera posee una excelente oferta ambiental para
el cultivo del maíz.
Esta posibilidad de asociación de cultivos y
el convenio que la formalizó, fueron socializa-
dos a través de una agresiva campaña de siembra de maíz intercalado en zocas de
café, denominada “CAFÉ Y MAÍZ: UN MA-
TRIMONIO FELÍZ”; la cual ha tenido tanta acogida que más de 60.000 hectáreas, de maíz
son sembradas cada año bajo este sistema.
El cultivo de maíz intercalado con café es una opción económica para que el caficultor pueda aliviar su flujo de caja, diversificar
y obtener ingresos adicionales, antes de la primera cosecha de café; éste, entonces, es un cultivo inmediato que ayuda a apalancar la
inversión en la producción de café.
Actualmente se cuenta con dos híbridos co-
merciales: FNC 3056 Y FNC 318, que tienen
promedios de producciones superiores a 7
T/ha y son tolerantes a las enfermedades más comunes en la zona cafetera. Estos
materiales son producto del convenio en-
tre FNC, CIMMYT y Fenalce.
En conclusión, al hablar de maíz en café, la lista de beneficios y ventajas van desde el consumo en la finca hasta la comercialización y entre ellos se pueden destacar los siguientes:
- Existe el espacio para su siembra, en las
calles de las zocas o de las siembras nue-
vas de café.
- Hay una alta demanda por este cereal y un gran mercado nacional insatisfecho.
- Toda la infraestructura de la finca cafete-
ra sirve para el maíz, como herramientas,
fumigadoras, guadañas, canastos, cocos reco-
lectores, casillas, etc. y no se requiere de in-
versiones adicionales.
- La oferta ambiental de la zona cafetera es óptima para el maíz y se dispone de semillas certificadas (variedades e híbridos) con a l t o
potencial productivo.
- La oferta tecnológica generada en este pro-
ceso ha sido validada con éxito por agricul-
tores en la región.
tos de política agropecuaria del gobierno
central (DRE y Plan Maíz) para este culti-
vo (financiación blanda, coberturas, seguros y apoyos directos al productor).
- Además, sembrando maíz producimos un
alimento básico para el consumo de los co- lombianos.
- También es importante resaltar el compo-
nente social, porque al cosechar maíz se
crean empleos directos adicionales:
Una hectárea de maíz ocupa de 50 a 60 jor-
nales, lo cual representa un beneficio social para la región, además se generan ingresos adicionales para las épocas donde no hay
cosecha de café o incluso en casos de crisis cuando se deprimen los precios.
De otra parte es importante tener en cuenta las
variables que favorecen el cultivo de maíz, asociado a café, así:
Clima:
Como se mencionó anteriormente, la zona
cafetera reúne condiciones de clima favo-
rables para el cultivo del maíz, con altitu-
des entre intermedias y altas, oscilación de temperatura (23°C a 17°C ) y precipitaciones bien distribuidas (1800 - 2400 mm). Además, el foto-período y temperatura prolongan el ciclo
vegetativo del cultivo, tornándolo interme-
dio y con un mayor potencial productivo.
Suelos:
El maíz requiere suelos fértiles, pero se
adapta a una gran variedad de ellos, aun-
que prefiere suelos de texturas medias, bien
drenados interna y externamente, con con-
tenidos de materia orgánica superiores al 3% y un pH de 5,5 a 7,2. En la zona cafetera, todas
las unidades de suelo, preferiblemente con
pH medios y altos son óptimas para el cultivo. Material de siembra (variedades- híbridos): Se han obtenido diferentes semillas de maíz aprobadas por el ICA, tanto variedades como híbridos, todos adaptados a la zona cafetera. Las variedades de maíz ICA V305 e ICA V354 fueron pioneras.
También se han generado híbridos de grano blanco como el FNC 3056 y amarillo como el FNC 318 y de otras empresas como Dupont- Pioneer, Monsanto-Dekalb, Syngenta.
Preparación del lote:
Los suelos de la zona cafetera son profun-
dos, tienen buenos contenidos de materia
orgánica y excelentes propiedades físicas que aseguran una buena aireación y condiciones adecuadas para el desarrollo de las raíces del maíz, razón por la cual no requieren ningún
tipo de preparación o remoción, por esto, se
propone un sistema de siembra inteligente conocido como “labranza de conservación”.
MAÍZ EN ASOCIO CON OTROS CULTIVOS
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Una vez realizado el zoqueo del café, se retira la madera y se dejan los residuos de
la plantación en el lote a manera de cober-
tura muerta o mulch, para proteger al suelo
de la erosión por el impacto de la lluvia
y mantenerlo más fresco ante la incidencia del sol, controlando malezas por posición y sombreamiento, y realizando una mayor actividad microbial para un mayor ciclaje de nutrientes, con la consiguiente economía en fertilización externa.
En lotes nuevos, recién sembrados o en lotes
para sembrar maíz de manera independiente (de uno a cuatro días antes o máximo un día después de efectuar la siembra), se debe
aplicar herbicida glifosato, usando, por ejem-
plo, el selector de malezas. Así se elimina la
competencia de nutrientes de otras especies,
que se secan y mueren, convirtiéndose en coberturas muertas que protegen el suelo.
De esta manera va creciendo el maíz in-
terceptando la luz y lluvias necesarias para su desarrollo, y amarrando el suelo con su
sistema radicular.
Esta práctica además, nos asegura que du-
rante el primer mes del cultivo, el maíz no
va a tener competencia con otras hierbas,
lo cual es definitivo para el buen estableci-
miento y rendimiento, tanto del maíz como
del café.
Distancia y densidad de siembra:
Para asegurar altos rendimientos en maíz, es
necesario contar con una adecuada población
de plantas de maíz por unidad de área en café. Las distancias de siembra del café son muy variables, 1 x 1 metro, 1,2 x 1,2 m., 1,3 x 1,3 m. Lo recomendable es sembrar el maíz
a chuzo formando un surco por todo el cen-
tro de las calles del café, depositando cada
40 cms 2 semillas de maíz por sitio, forman-
do una hilera en curvas a nivel, a través de la pendiente.
Si la distancia entre surcos es de un metro, se tendrían 100 surcos y 2,5 sitios por metro de surco, para un total de 25.000 sitios de maíz
por hectárea.
Es decir que cuando se cultiva maíz aso-
ciado con café, se establecen esos 25.000 si-
tios con dos plantas por sitio, para asegu-
rar 50.000 plantas de maíz por hectárea;
en siembras independientes se manejan entre
50.000 a 60.000 plantas por hectárea (25.000 a 30.000 sitios).
En este sistema se requieren 15 a 18 kilogra-
mos de semilla por hectárea, y el número
de jornales requeridos para la siembra es
de aproximadamente 4 a 6 (normalmente un operario puede llegar a sembrar unos 4 kg de semilla de maíz al día).
La siembra debe hacerse al iniciar la época de lluvias, de tal manera que se disponga de 3 a 4 meses de agua y humedad para el crecimiento y desarrollo del cultivo, y que la
cosecha coincida con la época de verano. De siembra a cosecha pasan aproximadamente
175 días.
En condiciones de la zona cafetera, el maíz
requiere buena humedad por lo menos du-
rante los primeros 115 a 120 días de desarro-
llo del cultivo.
Se recomienda sembrar desde fines de Fe-
brero y durante todo el mes de Marzo en el primer semestre agrícola, y para siembras en el segundo semestre, desde finales de Agosto hasta finales de Septiembre, para aprovechar los tres meses subsiguientes en los cuales tradicionalmente hay buenas lluvias.
Método de siembra:
La siembra en suelos de la zona cafetera se
hace manual, con un método de siembra
directa que ha probado ser eficaz: “a chuzo”. Como ya se dijo anteriormente, se forma un surco en el centro de las calles del café y cada 40 cms se depositan 2 semillas de maíz.
Cada hueco debe tener una profundidad de
entre 3 y 5 cms, ahí se depositan las semillas,
que una vez puestas en el sitio, deben apre-
tarse con el pie para que queden en contacto directo con el suelo húmedo. Cinco a siete
días después de sembrada la semilla, ya debe haber germinado.
Es importante que las semillas queden bien
tapadas, y que no queden residuos superficia-
les de la zoca, pues pueden ser comidas por los pájaros, ratas o gallinas, ocasionando
problemas en el establecimiento del cultivo,
desaprovechando espacio y quedando con
una población de plantas insuficiente para ga-
rantizar un buen rendimiento.
MAÍZ EN ASOCIO CON OTROS CULTIVOS
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El Análisis de suelos, una eficiente herramien-
ta. La falta de un nutriente en la cantidad apropiada, hace que el suelo produzca sólo
hasta donde llegan los resultados del elemen-
to en deficiencia. Es lo que se conoce como la ley del mínimo. Y para saber qué elemento
está en deficiencia y cuál es el nivel de los de-
más nutrientes, la herramienta más indicada es el análisis de suelos.
Este análisis termina dándole al técnico las herramientas necesarias para una idónea re- comendación a los productores.
El técnico y el productor, deberán definir cuál
es la fuente más económica para su aplicación
y si es rentable mezclar los fertilizantes sim-
ples o aplicar los compuestos. Los resultados los entregan oportunamente y tiene un bajo
costo, aún así, no puede mirarse como un gas-
to, sino como una eficiente inversión”
Es importante hacer un manejo agronómico independiente del maíz y el café, conforme a
las labores propias de cada cultivo, incluida
la fertilización según el análisis de suelo y
suministrar a cada cultivo los nutrientes nece- sarios para evitar competencia en la ex- tracción de los mismos.
La fertilización es una práctica muy impor-
tante para aumentar los rendimientos y la calidad de maíz cosechado. La cantidad de
nutrientes que extrae un cultivo depen- de de su productividad potencial que está en función de factores como:
• Variedad.
• Nivel de disponibilidad de nutrientes. • Densidad.
• Tasa de crecimiento.
• Manejo del lote y del cultivo. • Condiciones climáticas.
Como veremos en la siguiente tabla, el nivel de productividad guarda estrecha relación con las cantidades de nutrientes extraídos: Tabla 1. REQUERIMIENTOS NUTRICIONALES DEL MAÍZ.
El maíz en la zona cafetera debe ser fertili-
zado en forma fraccionada, es decir, desde
las etapas iniciales de desarrollo, por ser mo- mentos en los que los nutrientes se necesitan
en mayores cantidades, para poder asegu-
rar una buena expansión foliar y un alto apro-
vechamiento de la luz solar, así:
1. Siembra-abonamiento en VO, es decir, al
momento de la siembra.
2. Primer reabono o refuerzo en V6, cuando la
planta tiene seis hojas expandidas.
3. Segundo reabono en V10, cuando la planta tiene diez hojas desarrolladas.
Veamos un ejemplo:
La primera abonada se hace a la siembra o tan pronto hay germinación (antes de los 8 a 10 días de sembrado) colocando 8 gramos de abono por sitio al pie de la planta (en 25.000 sitios equivale 200 kg/ha) y dependiendo de la fertilidad del suelo. La mezcla puede ser
de 2 bultos de 10-30-10 + 2 bultos de Sulpo-
mag, o usando abono compuesto tipo 12 - 24
- 12.
La segunda abonada al suelo, se hace cuando el maíz está en V6, colocando 4 gramos por
sitio de urea (100 kg/ha) o 7-8 gramos del fer-
tilizante 28-4-0-6, dependiendo de la fertilidad del suelo y del estado del cultivo.
En zona cafetera, se debe hacer una tercera abonada en V10 con urea, a razón de 4 gramos por sitio (100 kg/ha) para asegurar el Nitrógeno avanzada la maduración.
También es importante tener en cuenta el re- querimiento de elementos menores, que son
aquellos que la planta utiliza en menor can-
tidad pero que son esenciales para la misma.
Las cantidades de micronutrientes requeridas para el maíz son:
MICRONUTRIENTES REQUERIDOS
ELEMENTO GRAMOS / Ha.
Magnesio 300 – 350 Zinc 250 – 400 Boro 120 - 170 Cobre 100 – 120 Molibdeno 9 Otros 1200 - 2000
Finalmente, es muy importante revisar el
cultivo varias veces en términos de nutrición durante su ciclo, porque el conocimiento de su comportamiento con relación a la produc-
ción será definitivo para ajustar el plan de
fertilización en la próxima siembra y optimi-
zar el próximo cultivo.
Manejo de malezas:
Inicialmente al hacer la zoca no hay proble-
mas con las arvenses, además, las ramas y
hojarascas de café ayudan a retrasar su creci-
miento.
Cuando se trata de lotes con siembras nuevas
de café o lotes para cultivar maíz indepen-
diente, el control de arvenses suele hacerse antes o paralelamente con la siembra, usando
machetes, guadañas y/o productos químicos como glifosato; posteriormente a los 20 - 30 - 40 días de la siembra, dependiendo del estado del lote y del tipo de maleza, puede ser necesario realizar otro control (manual o
químicamente en forma dirigida con el se-
lector, en las áreas requeridas o donde el maíz
MAÍZ EN ASOCIO CON OTROS CULTIVOS
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El aporque es una labor que algunos
agricultores hacen por tradición y consis-
te en amontonar tierra alrededor del tallo.
No es recomendable esta práctica, porque
remover el suelo causa erosión y es
una inversión innecesaria; además, como los maíces mejorados, tienen un buen sistema radicular, mazorcas ubicadas en el tercio medio y resistencia al acame.