CHAPTER 5: SOLUTION AND COMPUTATIONAL ANALYSIS OF THE
5.3.1 Tryptophan fluorescence
Uno de los melodramas sin duda clave del género es Les deux orphelines. En el apartado teórico se ha hablado de su estreno y evolución en los distintos períodos en los que el melodrama dominaba los escenarios. Se ha podido
localizar la edición francesa que se reconstruyó en 1873 y que volvió a atraer al público hacia un melodrama que Thomasseau califica de diversificado.222
Con un margen de sólo siete años aparece la traducción publicada y, además, tal como señala en la edición localizada, acondicionada a los escenarios españoles.
Les deux orphelines. Drame en 5 actes et 8 tableux obra escrita por Adolphe Philippe D'Ennery y Eugène Cormon, cuya versión española se tituló El registro de la policía. Drama en ocho actos y en prosa, apostillada con la coletilla: “acomodado a nuestra escena” firmada por Eduardo Vidal Valenciano.223
Si se observan las dos versiones, la primera diferencia entre ambas es el aumento de cinco a ocho actos con la eliminación de ocho cuadros que aparecen en el original francés. Por lo que respecta al número de personajes, se produce una reducción de veintitrés a dieciocho. Algunos de los nombres se mantienen aunque se traducen al castellano; otros, sin embargo, como es el caso de los personajes nobles, su denominación se verá reducida a su condición nobiliaria y sólo, en los diálogos, y puntualmente, se indica el nombre completo, que coinciden con los del con el original.
Nuestro estudio se centra en las representaciones que se dieron en España y en especial las realizadas por la compañía de Enrique Rambal; sólo analizaremos el texto de Eduardo Vidal Valenciano como fuente de información por ser la versión que se anuncia en el repertorio.
Son ocho actos que conforman el texto, cada uno de ellos con nombre; además se encuentran subdivididos en escenas:
I Acto Primero: La diligencia de Evreux (11 escenas) II Acto Segundo: El pabellón de Buena Vista (6 escenas) III Acto Tercero: El intendente de policía (6 escenas) IV Acto Cuarto: La pobre ciega (5 escenas)
V Acto Quinto: Un rayo de luz (8 escenas)
222
Thomasseau, Jean-Marie: Op., cit., p.85. 223
Este ejemplar fue publicado en Barcelona por la Imprenta de Jaime Jesús, Pasaje Fortuny (antigua Universidad) 1881. Biblioteca Nacional de España [en línea] <http://www.bne.es > [consultado 4 de enero de 2003]
VI Acto Sexto: La Salpêtrière (9 escenas) VII Acto Séptimo: Caín y Abel (7 escenas) VIII Acto Octavo: Lágrimas benditas (5 escenas)
PERSONAJES
Se ha españolizado a los protagonistas de este melodrama, a pesar de que transcurra la historia en París, en plena efervescencia de la Revolución Francesa. El autor de la adaptación podría haber trasladado toda la situación melodramática a una ciudad española, y no habría variado el tema de la obra, ya que los personajes son reconocibles dadas sus estereotipadas características.
Enriqueta: la heroína del melodrama, joven bondadosa y caritativa, se distingue por su carácter piadoso y además por ser bella, espiritual y físicamente. Se someterá a los hechos trágicos sin protestar por ellos y será capaz incluso de renunciar al amor.
Eduardo: Es el héroe, joven, apuesto, noble, arrojado y lleno de buenas intenciones. Aunque es de clase alta parece inclinado a las nuevas corrientes del pensamiento revolucionario. Por conseguir el amor de Enriqueta es capaz de caer en desgracia ante los de su clase. Sufre el acoso de la ley por sus creencias.
Luisa: Es la hermanastra de Enriqueta, es ciega. Tiene las mismas características que la heroína del melodrama, que en este caso es su hermana Enriqueta; sin embargo, ella permanecerá en un segundo plano. Su función es reforzar los estereotipos de la heroína.
La Zurda: Principal personaje malvado del melodrama. Mujer de la calle vive de pedir limosna y usa a la joven ciega para sus fines lucrativos. Su aspecto hampón es acorde con su moralidad envilecida por el vicio y la pobreza. El nombre en la edición francesa es Frochard, que aquí aparece como su apellido de de casada con un ladrón ajusticiado en la guillotina.
Jaime: Es el hijo mayor y predilecto de La Zurda. Sólo se mueve por el instinto de la maldad y el vicio.
Pedro: es el otro hijo de La Zurda, lisiado y buena persona. En los primeros actos no interviene para impedir las injusticias pero al final se redime su actitud con un acto de valentía. Se podría señalar que tiene las características del «personaje oscuro».
Patricio: el criado de Eduardo, es el contrapunto cómico del relato. Al principio desprecia a su amo por creerle sólo interesado por la vida estudiosa y no la mundana. Más tarde, cuando sabe que está enamorado de una joven humilde y demuestra valentía lo ayudará en todo aunque sin abandonar cierto carácter jocoso.
ARGUMENTO
Dos jóvenes aldeanas normandas, llegan a la ciudad de París. No son hermanas. La más joven, Luisa, fue abandonada cuando era un bebé y fue recogida por un humilde carpintero que la crió con su hija legítima: Enriqueta. A la edad de catorce años Luisa quedó ciega y cuando las dos hermanas se quedan huérfanas deciden viajar a la ciudad en busca de un médico para curar su enfermedad. A su llegada, Enriqueta es secuestrada por un marqués libidinoso que se ha encaprichado de ella al verla en el camino. Separadas, la ciega cae en manos de La Zurda, mujer que vive de la mendicidad y el robo y que ve como una gran ocasión explotar a la ciega como reclamo de las limosnas. Esta mujer tiene dos hijos: Pedro, un lisiado que es honrado puesto que trabaja como afilador y Jaime el hijo mayor que es un jugador, bebedor y ladrón. A su vez, Enriqueta corre distinta suerte al ser conducida a la finca del marqués. Se celebra una orgía y es allí donde se encuentra con Eduardo un caballero que admira las nuevas teorías revolucionarias. Cuando ve a la joven secuestrada se enamora de ella al instante y la salva del ultraje batiéndose con el marqués al que hiere gravemente.
Pasa el tiempo y las dos hermanas viven separadas, angustiadas. Mientras, Luisa vive recorriendo las calles con La Zurda quien la obliga a cantar y mendigar para ganarse la vida, ésta no pierde la esperanza de encontrar a su hermana Enriqueta. El destino de su hermana es muy distinto, ha conseguido escapar del acoso del noble que quería aprovecharse de ella y se establece en un modesto piso de París donde trabaja de lo que puede. El joven Eduardo la visita de vez en cuando y aunque busca a su hermana Luisa no consigue ningún éxito. A pesar de no relacionarse con nadie, despierta el recelo de una vecina que la denuncia por recibir a cierto caballero noble, en este caso se trata de Eduardo. El día que es detenida para ser conducida a la prisión bajo la acusación de llevar una vida disoluta tiene noticias de su hermana pero no puede acudir a buscarla porque
la llevan presa. Vuelven a alejarse las dos hermanas. Tras mediar Eduardo con la guardia de la prisión, Enriqueta consigue salir y llega junto a su hermanastra que se encuentra en la vivienda de La Zurda, retenida. Con el reencuentro de las dos huérfanas llega el conflicto de poder salir de allí lo que se complica cuando acuden La Zurda y sus dos hijos. Pedro, el hijo lisiado decide tomar partido por las huérfanas e incita a que se les permita irse pero su hermano Jaime ve mal tal decisión y eso provoca el enfrentamiento entre los dos hijos de La Zurda muriendo ambos en la pelea.
Cuando Enriqueta y Luisa se ven libres de la familia de La Zurda parece que todo se vaya a solucionar, pero en ese momento ha estallado la Revolución y el nombre de Enriqueta figura en el libro de registro de la cárcel y se le acusa de traición, por lo que volverá a ser detenida y será conducida a la guillotina. Eduardo intenta, por todos los medios, salvar a la joven pero también es apresado y conducido para correr la misma suerte que Enriqueta. Por su condición de noble es librado de la pena de muerte y consigue, otra vez, salvar a Enriqueta.
Ya se han salvado, pero a través del libro de registro, donde está anotado todo, se sabe que la condesa, tía de Eduardo, tuvo una hija de soltera de una relación anterior a su matrimonio que resulta ser Luisa, la ciega. El final se resuelve con el reencuentro de Luisa con su verdadera madre, la condesa y esposa del conde jefe de la policía que ya lo sabía todo y quiera adoptarla como hija. Enriqueta y Eduardo se prometen y el doctor que por fin puede hacerle un diagnóstico a Luisa, tiene la esperanza de poder devolver la vista a la huérfana ciega.
El tema fundamental del melodrama, el de la persecución del inocente, se desdobla por la separación de las dos víctimas, Henriette y Louise, separación que acarrea toda una serie de aventuras –o desventuras- paralelas y simultáneas que se desarrollan en espacios distintos y con personajes diferentes: la huérfana mayor, Henriette (...) dentro del marco social de la libertina aristocracia del Antiguo Régimen (...) de modo paralelo las innumerables desgracias y sufrimientos de la cieguecita Louise, atormentada y explotada por la mendiga La Frochard y por su hijo mayor Jacques.224
224
PUESTA EN ESCENA, ACOTACIONES
Cada acto, además de poseer título propio, introduce la acción que se va a desarrollar. Se inicia con una descripción del lugar donde se lleva a cabo la acción:
Una plaza de París. A la derecha una rampa. A la izquierda una taberna. Varias mesas delante la puerta y a la sombra de algunos árboles. En el fondo barracones figurando tiendas ambulantes. El puente cruza el escenario por un lado. Algunos poyos de piedra. En lontananza una vista de París.- Es al caer de la tarde.225 No se da ninguna descripción puesto que la técnica es dejarlos “vagos”, en definitiva, no se pretendía constreñir a un modelo, de esta manera se facilita que cualquiera pudiese representarla. Puede aparecer alguna pincelada del aspecto físico de alguno de ellos o bien alguna expresión que lo caracteriza así como sus movimientos en el escenario:
Se van. Óyense las campanas que tocan a misa. Entra gente de todas clases y condiciones en la iglesia. Pedro y Jaime desaparecen por el foro derecha. Llega por el lado opuesto la silla de manos de la Condesa, precedida de un lacayo que lleva una silla de tijera. El Doctor por la derecha. Al ver la silla se detiene y ofrece la mano a la Condesa.226
En esta acotación así como por regla general en todas las intercaladas en el texto, sólo se describen hechos puntuales. Los personajes se mueven poco, sólo lo imprescindible. Lo más importante son los diálogos de cara al público y no la acción.
A lo largo de todos los actos se repite la misma estructura, es decir, una introducción descriptiva del escenario y su disposición.
La casa de la Frochard.227 Habitación de miserable aspecto. En el fondo en uno de los ángulos, la cama de
225
Acotación del primer acto, titulado: La diligencia de Evreux 226
Acotación del cuarto acto, escena segunda insertada dentro del diálogo. 227
Como se ha indicado, se conserva el nombre original de la mendiga del original francés, aunque se haya españolizado con el sobrenombre de La Zurda.
laZurda oculta en parte por un viejo pañolón tendido en una cuerda. Una puerta que da al exterior. A la derecha una ventana y unos cinco escalones que conducen a un desván, cuya puerta se halla entreabierta. A la izquierda en un rincón, una arca vieja. Junto a la pared un poco de paja extendida por el suelo y un cobertor hecho de retazos. Una mesita de madera, un sillón desvencijado, un fogón, una marmita, la muela y demás útiles del afilador, dos taburetes.228
Aquí se describe el interior de la casucha de la mendiga. La imagen es la de pobreza, típica de una vivienda de indigentes.
Cabe destacar que este ambiente descrito debe contrastar con el que se describió en el acto segundo titulado: El pabellón de Buena Vista, un lugar de riqueza. Se busca mayor impresión en el público por las diferencias entre ambos ambientes. No obstante, los decorados no son nada ostentosos. No hay muchos aditamentos de mobiliario o cortinajes, tanto en los de ambientes pudientes como en los sórdidos. Creemos que esto se debe a que se usan elementos fáciles de encontrar y que permiten rapidez en las mutaciones.
Los episodios musicales, intercalados dentro del diálogo, contribuyen a mantener el interés del público cuando éste había decaído.229
REPRESENTACIONES
La publicación incluye los nombres del actor o la actriz del reparto en la obra en su estreno puesto que la edición es posterior. Tanto en la edición francesa como en la edición española se indica quién la estrena, en España: es la compañía de Antonio Tutau y Carlota de Mena.
La importancia de este actor como artífice de esta obra y referente para Enrique Rambal nos viene marcado por el paralelismo que parece querer establecer Luis Ureña con las dos carreras de los actores-directores:
En España, en esta época precisa, es cuando don Antonio Tutau explota el melodrama.
228
Acotación del séptimo acto titulado Caín y Abel. 229
En conversaciones con doña Concha Hidalgo, la cual llegó a interpretar el personaje de la ciega en 1947, afirma que se trata de una técnica muy usual en la puesta en escena. La reiteración de las canciones, a lo largo del espectáculo, provoca que el público se aprenda las interpretadas dentro de la obra. Siempre surtía efecto para atraer la atención de los espectadores.
Al hablar de Tutau es cuando más el nombre de Enrique Rambal acude a los puntos de la pluma. Y no porque huviera similitud en el trabajo artístico de ambos actores, sino en su actividad de promotores y animadores. Tutau ponía en escena las obras, además de perfectamente dirigidas y ensayadas, con una propiedad y esplendidez ciertamente inusitadas. [...] Únicamente sería capaz de semejante proeza Rambal, a quien cabe la inmensa satisfacción de haber resucitado en España el melodrama y de haberlo dignificado por lo menos en la postura escénica.230
Enrique Rambal desde el primer momento la lleva en su repertorio de base.231 Siempre era bien aceptada por el público independientemente del teatro donde la representase.
Hoy es el actor Rambal quien más consecuentemente mantiene con su compañía esa tradición, reverdecida, cuando ya se agotaba el género, en los dramas policíacos. El melodrama ha encontrado sobre todo en el cine campo abonado a su nueva expansión, incluso adaptando a la pantalla la mismísima Huérfana de Bruselas en Las dos huerfanitas.232
No era la única compañía que la lleva en su repertorio: por citar algunos de los ejemplos coetáneos citaremos a la Compañía cómico-dramática de Paco Comes, que la incluye en su repertorio durante la temporada de 1918 en el Teatro de la Princesa de Valencia.233
Por lo que respecta a Enrique Rambal, debutó con esta obra en el teatro de la Princesa el 7 de marzo de 1914 bajo el nombre de la Compañía dramática EnriqueRambal y Amparito Wieden, actriz del género chico. La primera actriz de la compañía en ese momento es Emilia Vega.234 Desgraciadamente, no se han podido recoger las críticas de dicho estreno porque durante esos años la compañía no era tan relevante como para que la prensa incluyese comentarios sobre sus representaciones.
230
Ureña, Luis: Op., cit., p. 42. 231
Así lo anuncia El Mercantil Valenciano en la temporada de marzo a abril de 1914, durante su estancia en el teatro de la Princesa.
232
Rivas Cherif, Cipriano de: Cómo hacer teatro: apuntes de orientación profesional en las artes y oficios del teatro español. Valencia, Pre-textos, 1991, p.209
233
Anunciado en toda la prensa valenciana consultada durante ese año de 1918. 234
La obra se representa a lo largo de toda la carrera del primer actor. Se va acondicionando a las demandas que se producen en la escena del momento. Rambal mantiene esa tónica de hacer un repertorio reformado según los gustos del público:
Reposición de Las dos huérfanas de París
El dinámico Rambal continúa dando a su actuación en el teatro Lírico una variación constante a base de reponer las obras de tipo melodramático o folletinesco que tanta fama le han dado. Y así vemos, trasladados a escena los folletines franceses más en boga del siglo pasado con un acierto en la adaptación teatral y sobre todo en la adecuadísima presentación escénica y de vestuario que el público acude complacido a aplaudir el trabajo de Rambal y los suyos.
Anoche le tocó el turno a la obra Las dos huerfanitas de París, que obtuvo el mismo acierto de presentación e interpretación que las que le han precedido últimamente, aplaudiendo el público muy complacido en los principales pasajes de la obra.235
Y continuará reformando su clásico repertorio; sirva de ejemplo la temporada de octubre de 1945 a enero de 1946, cuando la compañía actúa en la ciudad de Alicante, en su teatro Principal. Continuará siendo una de las obras donde Enrique Rambal conseguirá hacer alarde de actor melodramático en el papel de Eduardo, es decir, el protagonista noble.236 En los programas se anuncia que los nombres de los cuadros o actos se han renombrado, pasándose a llamar:
1º.- Las miserias de París 2º.- Una fiesta trágica
3º.- Los secretos de la Policía 4º.- La ciega
5º.- La voz de la Esperanza 6º.- La cárcel de mujeres 7º.- Los hermanos Caín y Abel 8º.- Lágrimas consoladoras.237
235
Las Provincias de Valencia, 16 de diciembre de 1942. 236
Programa de mano de la Biblioteca Gabriel Miró (Alicante) fondo Portes. 237
Hasta el último momento, esta obra es un buen recurso para atraer al público en momentos difíciles.
Y en las últimas etapas de su carrera, destacamos la nueva acomodación de los nombres de los actos; en concreto la realizada en la temporada de 1954 donde se titulan:
1ª parte: El reparto
Una fiesta trágica El registro de la policía La cieguecita 2ª parte: Es ella La salpretié Caín y Abel El secreto de la condesa.238
Hay un cambio en la distribución, puesto que se ha dividido la obra en dos grandes partes que engloban los ocho cuadros. Se recorta el relato y se acopla a las nuevas condiciones de ese momento. En cuanto al número musical, es una cancioncilla pegadiza cantada por el personaje de la ciega. Esa melodía atrae la atención de público y, a pesar del paso del tiempo y las modificaciones que sufrió la obra, Rambal nunca la eliminó.239
VERSIONES CINEMATOGRÁFICAS
La ficha técnica de la versión para el cine es: Título: Orphans of the Storm (Las dos huerfanitas) Director: David Wark Griffith
Productor: David Wark Griffith Inc.
Guionista: David Wark Griffith según la obra : Les deux orphelines de Adolphe Philippe d'Ennery y Eugène Cormon
Estreno: 3 de enero de 1922 Duración: 172 minutos
Nacionalidad: Estados Unidos
238
Nombres de los cuadros tomados del programa encontrado en el Archivo Histórico Municipal de Castellón. Coinciden con los datos encontrados en la Biblioteca Gabriel Miró de Alicante, en el fondo Portes.
239