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Type of Program Pinellas County MPO Since 1991, the MPO has

FIGURE 3.4 FDOT DISTRICT SEVEN

3.2.2.2 Type of Program Pinellas County MPO Since 1991, the MPO has

Isaac, quien representó a Abraham resucitado por haber sido resucitado del borde de la muerte, se hizo el nuevo personaje central. La demostración de fe en Dios por parte de Abraham fue admirable; así mismo Isaac tuvo gran fe cuando, con un corazón obediente, aceptó su destino. No se sabe exactamente cuántos años tenía Isaac en el tiempo de la ofrenda, pero del hecho de que él llevó la leña que fue usada y que le preguntó a su padre dónde estaba el cordero para la ofrenda (Génesis 22:6,7), es claro que, hasta cierto punto, Isaac tenía suficiente edad para poder entender la intención de Abraham. Si Isaac se hubiese resistido al plan aparentemente irracional de su padre de matarlo para el holocausto, Dios no habría podido aceptar la ofrenda. A través de esto, podemos entender que Isaac fue un personaje central cuya obediencia y fidelidad no fueron de ninguna manera inferiores a las de Abraham.

B. La ofrenda requerida para restaurar el fundamento de fe

La ofrenda requerida para restaurar el fundamento de fe fue cumplida cuando Abraham e Isaac, juntos, ofrecieron un carnero: Levantó Abraham los ojos, miró y vio un carnero trabado en un zarzal por los cuernos. Fue Abraham, tomó el carnero, y lo sacrificó en holocausto en lugar de su hijo (Génesis 22:13).

En vez de matar a su hijo, Isaac, Abraham ofreció el carnero que Dios había preparado. Es fácil imaginar a Isaac, envuelto en un sentimiento de alegría y gratitud después de ser librado de la muerte, colaborando complacido con Abraham en sacrificar el carnero como holocausto. Esta fue la ofrenda simbólica que restauró el fundamento de fe centrado en Isaac. Fue Abraham quien ofreció al carnero, pero desde el punto de vista providencial, el significado de la otrenda es que Isaac, por haberse unido con Abraham, heredó su misión. Así, fue Isaac quien, en lugar de su padre, restauró el

fundamento de fe a través de la indemnización y llevó a cabo con éxito la ofrenda simbólica.

III. EL FUNDAMENTO DE SUBSTANCIA

Basado en el fundamento de fe que Isaac había establecido, un fundamento de substancia tenía que crearse para realizar el fundamento para el Mesías. Para lograr esto, los hijos de Isaac, Esaú y Jacob, tenían que cumplir la condición de indemnización para borrar la naturaleza caída.

Si examinamos lo que dice la Biblia, basándonos solamente en apariencias externas, las actividades de la familia de Jacob provocan muchas preguntas. ¿Por qué los mellizos, Esaú y Jacob, peleaban aun cuando estaban en el seno de su madre (Génesis 25:22-23)? ¿Por qué "amó" Dios al segundo hijo, Jacob, y "odió" al primero, Esaú (Romanos 9:13)? ¿Por qué nació Jacob agarrando con una mano el talón de Esaú (Génesis 25:26)? ¿Por qué Jacob hizo jurar a Esaú que le vendería su primogenitura (su derecho del hijo mayor) a cambio de un guiso de lentejas (Génesis 25:32-34)? ¿Por qué Jacob engañó con astucia a su padre ciego, quitándole la bendición a Esaú (Génesis 27:1- 36)? ¿Por qué Dios amaba tanto a Jacob, protegiéndole y bendiciéndole a lo largo de su vida, a pesar del hecho de que él hacía tantas cosas aparentemente discutibles? Y a la luz de estas cosas, ¿por qué Dios le hizo a él la raíz de la gente elegida?

El relato de la lucha entre Esaú y Jacob mientras estaban en el seno de su madre, nos hace pensar que su relación no era una relación ordinaria entre dos hermanos. Desde el punto de vista providencial de Dios, ellos tenían la misión de repetir la providencia de la separación entre Caín y Abel, con Jacob representando el bien, y Esaú, el mal. Dios "amó" a Jacob y "odió" a Esaú (Romanos 9:11-13) aun mientras estaban en el seno de su madre, porque el uno representaba el bien y el otro el mal. Antes de poder servir como el personaje central para el fundamento de substancia, Jacob tenía que restaurar la posición de Abel. Lo hizo por medio de restaurar la primogenitura (el derecho del hijo mayor de la familia). Debido a que Satanás, engañosamente, había tomado control de la creación de Dios a través de la posición del hijo mayor, Jacob tenía que realizar ciertas condiciones para

restaurar la primogenitura al lado de Dios. Estas condiciones se basaron en la restauración de las tres bendiciones.

En primer lugar, Jacob tenía que restaurar la primogenitura en el nivel individual. Con sabiduría y astucia, Jacob se la quitó a su hermano mayor, Esaú, comprándola por pan y un guiso de lentejas (Génesis 25:33-34). Dios bendijo a Jacob porque Jacob se dio cuenta del valor precioso de la

primogenitura, e hizo todo lo que pudo para restaurarla. Por esta razón también, Dios permitió que el padre, Isaac, diera su bendición a Jacob, en vez de a Esaú (Génesis 27:27). En cambio, Dios no bendijo a Esaú, porque Esaú estimaba la bendición levemente y la vendió por un plato de lentejas. En segundo lugar, por haber sufrido a lo largo de un periodo de veintiún años de trabajo penoso en Harán, el cual simbolizaba al mundo de Satanás, Jacob realizó las condiciones para restaurar una familia desde el mundo satánico hasta el lado de Dios.

En tercer lugar, por sus veintiún años en Harán, Jacob también cumplió las condiciones para

restaurar el dominio sobre todas las cosas (representadas por las riquezas que había ganado de su tio, Labán). Volviendo de Harán a la tierra prometida de Canaán, luchó contra un ángel en el vado de Jaboc, y triunfó. Al hacer esto, Jacob restauró el dominio de la humanidad sobre los ángeles.

Restaurando su dominio sobre sí mismo, sobre una familia, sobre la creación y, especialmente, sobre los ángeles, Jacob estableció condiciones aceptables a Dios. Realizó las condiciones necesarias para heredar el fundamento de fe vertical que Isaac había establecido, restauró por medio de la

substancia. En aquel punto, Esaú y Jacob estaban en las mismas posiciones en que habían estado Caín y Abel en el momento en el cual Dios aceptó la ofrenda de Abel.

Para cumplir la condición de indemnización para borrar la naturaleza caída, en primer lugar, Esaú, quien estaba en la posición de Caín, tenía que amar a Jacob, quien estaba en la posición de Abel. En segundo lugar, Esaú tenía que aceptar a Jacob como su mediador con Dios. En tercer lugar,

Esaú tenía que obedecer y someterse a Jacob, llegando a estar bajo el dominio de él. En cuarto lugar, Esaú tenía que estar en la posición de multiplicar la bondad, heredándola de Jacob, quien había recibido la bendición de Dios.

Mientras Jacob regresaba de Harán a Canaán, Esaú todavía sentía resentimiento contra Jacob, porque recordaba la manera en que Jacob le había quitado la bendición. Por eso, Esaú llevó consigo un ejército de cuatrocientos hombres y fue a encontrar a Jacob. Cuando Jacob recibió noticias de esto, oró a Dios e hizo todo lo posible por ganar la simpatía de su hermano. Eran conmovedores los esfuerzos de Jacob para inducir a Esaú a recibirle y someterse a él por su propia voluntad. Jacob originó este plan: "Voy a ganármelo con el regalo que me precede, tras de lo cual me entrevistaré con él; tal vez me haga buena cara" (Génesis 32:21). Mandó delante de él, como regalo para Esaú, más de quinientas cabezas de ganado que había ganado como recompensa por su trabajo arduo en Harán.

Pero debido al susto que sentía al oir de los cuatrocientos hombres que acompañaban a su hermano, Jacob también elaboró un plan de alternativa. Dividió la gente y el ganado en dos grupos, para que uno de ellos pudiera huir si Esaú les atacara (Génesis 32:8-9). Cuando estaba a punto de encontrarse con Esaú, puso a su esposa e hijo amados en la zaga para que estuvieran completamente preparados para escaparse si fuera necesario (Génesis 33:2). El mismo fue delante de ellos, inclinándose en tierra siete veces, hasta aproximarse a su hermano (Génesis 33:3). Más tarde también, Jacob se humilló en gran manera ante Esaú, diciéndole: "...he visto tu rostro como quien ve el rostro de Dios, y me has mostrado simpatía" (Génesis 33:10).

Jacob había hecho todo lo posible para cambiar el corazón de Esaú y para tornar el odio de su hermano en amor, según la voluntad de Dios. Esaú fue conmovido por tales esfuerzos y sinceridad por parte de Jacob y le dio la bienvenida. El Génesis 33:4 continúa: Esaú, a su vez, corrió a su encuentro, le abrazó, se le echó al cuello, le besó y lloró. Aunque Jacob le había quitado su

primogenitura, Esaú amó a Jacob y lo recibió a su regreso. Así, la condición de indemnización para borrar la naturaleza caída fue realizada.

Ahora examinemos el significado del versículo en Romanos 9:13, donde leemos que Dios "odió" a Esaú aun mientras estaba en el seno de su madre. Este versículo significa sencillamente que Dios, al poner a Esaú en la posición de Caín, estaba trabajando para realizar Su providencia de la restauración de acuerdo con los Principios de la providencia de la restauración. Después de que Esaú hubiera cumplido su responsabilidad de recibir y amar a Jacob, él habría estado en la posición de Caín restaurado y habría recibido finalmente el amor y las bendiciones de Dios (Génesis 36:7).

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