3 Stakeholder Feedback: Insights from the Questionnaire and the Workshop
4.1 Short Term Challenges
4.2.1 Uncertainty and Long-Term Developments
1. El objeto del estudio es identificar los impactos que la entrada en funcionamiento de la vía rápida conocida como “autovía del Cantábrico” pueda generar sobre la oferta turística en los concejos del litoral occidental asturiano, que prácticamente se reduce a la oferta de alojamiento, y más concretamente, determinar los riesgos de que se produzca un incremento desordenado de dicha oferta, así como analizar las
oportunidades y amenazas para la competitividad de las empresas y del sector turístico en general que puedan derivarse de la entrada en funcionamiento de dicha
infraestructura.
2. Para ello se realiza un análisis desde cuatro áreas: El comportamiento de la oferta empresarial en situaciones similares en la región durante los últimos años, el marco legal existente, a nivel regional y del área de estudio, la institucionalización de la gestión turística local, entendida como su capacidad para identificar las oportunidades y amenazas y reaccionar de forma ágil, y por último el grado de penetración de los sistemas y conceptos de gestión de calidad turística y ambiental, tanto a nivel local como empresarial, visto como un indicador del grado de preparación de la oferta privada para afrontar con éxito las exigencias de nuevos mercados y nuevos distribuidores que puedan incorporarse a la actividad turística del área gracias a la mejora de las comunicaciones por vía terrestre.
3. El análisis de la evolución de la oferta de alojamiento en situaciones similares se concreta en un estudio comparativo sobre el comportamiento de la oferta de alojamiento a lo largo de los últimos quince años, a fin de analizar las tendencias producidas. Para ello se toma como referencia el Oriente de Asturias, el área de Taramundi Oscos-Eo, el Área de Estudio, y la región como referencia del comportamiento global durante el periodo.
Todas las áreas elegidas presentan una serie de coincidencias: existencia de
programas de financiación pública con líneas específicas dirigidas a turismo durante uno o varios de los periodos analizados, mejora sensible en las comunicaciones por carretera durante el periodo analizado (1991-2005) y existencia de equipos técnicos radicados en el área, y dedicados a la promoción
de iniciativas empresariales. Estas tres características, en nuestra opinión, definirían
un escenario proclive al incremento de la oferta empresarial.
4. Se tiene en cuenta, además, el peso del sector servicios dentro de la economía de las zonas, dado que una diversificación del tejido productivo indica una menor dependencia de la sectorialidad o estacionalidad de un área productiva concreta. En este sentido, el área de Estudio presenta un punto fuerte, puesto que su actividad productiva está más equilibrada que en el resto de áreas de estudio. Así, el sector servicios está por debajo de la media regional en el área de estudio, si bien en cualquier caso supone más del 50% de la producción del área.
5. Del análisis de la evolución de la oferta de alojamiento en el periodo indicado podemos concluir los siguientes aspectos:
La oferta de alojamiento ha crecido de manera generalizada en toda la región. El incremento más agudo se dio entre 1991 y 1996 en las áreas de Oriente y Taramundi- Oscos, coincidiendo con la puesta en marcha de los primeros programas de desarrollo rural. Este crecimiento inicial se mantuvo en el Oriente, decayendo en la zona de Taramundi-Oscos.
En el Área de estudio, el crecimiento es menor, que en el oriente asturiano en el primer tramo (1991-1995) dicho crecimiento es algo mayor que para los municipios analizados del oriente para el período 1996 y 2001, hecho que puede ser debido a la entrada en vigor del primer programa de desarrollo rural en la zona (Leader 2 y Proder 1) y vuelve a decaer en el periodo entre 2001 y 2005, posiblemente a causa de los criterios restrictivos planteados por ambos programas de desarrollo para la oferta ubicada en las zonas donde ya existe mayor densidad, así como debido al periodo de transición hasta la entrada en vigor de las nuevas iniciativas de desarrollo rural.
En cuanto a las tipologías, en toda la región ha crecido más la oferta extrahotelera que la hotelera, y fundamentalmente las modalidades de alojamiento rural, así como los apartamentos turísticos, que no necesariamente se ubican en zonas rurales. Así, expresado en porcentaje, el número de empresas creció en un 987% entre 1991 y 1996 en la región, mientras que las plazas crecieron sólo en un 57%. Esto refleja nuevamente la fragilidad y
dispersión de la oferta empresarial existente, puesto que su dimensión en plazas es muy reducida, y por tanto, su capacidad productiva.
Por áreas, la oferta extrahotelera ha crecido porcentualmente más tanto en
empresas como en plazas, en la zona Oriental de Asturias. En las tres zonas
analizadas se produce un fuerte incremento en el primer tramo, 1991 a 1996, que coincide sin duda con la puesta en marcha de los primeros programas Leader en la zona Oriental y Taramundi-Oscos. En el mismo periodo, en el
Área de estudio, sin existir un programa de desarrollo, se produce un
crecimiento de tendencia similar, el pico más acusado de todo el periodo analizado. Este puede atribuirse a la creciente “moda” y la disponibilidad, a través de la LIR, ( Ley de Incentivos Regionales) así como a través de la Consejería de Agricultura, de líneas de subvención para el turismo, y más concretamente, para el turismo rural.
Entre 1996 y 2001 la tendencia es notablemente decreciente, sobre todo en
el número de empresas, incluso en el área de estudio, aunque ligeramente superior en este área donde se ponen en marcha los primeros programas de desarrollo, mientras que entre 2001 y 2005 el descenso se suaviza en
Oriente, sigue siendo notable en el área de estudio y la tendencia se revierte en el área de Oscos-Eo.
Por lo que se refiere al comportamiento de la oferta hotelera, su crecimiento
se ha mantenido en unas tasas muy sostenidas durante todo el periodo analizado, sin grandes alteraciones, por lo que no cabe esperar que el “efecto
autovía” se manifieste en forma de un crecimiento masivo de la oferta hotelera 6. Centrándonos en el comportamiento de la oferta en la zona objeto de estudio cabe
señalar que:
Dentro del entorno regional, la oferta de alojamiento del área de estudio ha experimentado un incremento del 326% en número de empresas, y del 76% en número de plazas en el periodo entre 1991 y 2005.
Su peso relativo dentro de la oferta de la región, sin embargo, ha descendido del 15 al 11% en empresas, y del 16 al 15% en plazas.
Si se analiza por tipologías, el alojamiento extrahotelero ha tenido un crecimiento muy acusado entre 1991 y 1996, seguido de un crecimiento más moderado en el
periodo 1996-2001, tendencia que se ha acentuado entre 2001 y 2005, a pesar de que en estos dos últimos periodos ya existían programas de inversión específicos en la zona.
Por lo que se refiere a las características de la oferta de alojamiento existente en la actualidad, cabe señalar que la dimensión media es, en general, sensiblemente menor que la de las empresas del Oriente, y ligeramente menor, o apenas en torno a la media regional. Así, la dimensión media de los hoteles en la zona es casi la mitad que en el conjunto de la región, y notablemente menores que en el área oriental.
Los camping tienen una dimensión media que es también apenas la mitad que los del Oriente, mientras que en le resto de oferta los tamaños medios no se separan de la media regional, aunque si son siempre sensiblemente inferiores a la dimensión media de las empresas del área Oriental estudiada.
En lo relativo a la distribución de las plazas, señalar que el peso de la hotelería es del 25% en el área, mientras que la media regional está en el 40%. Los camping suponen el porcentaje más elevado de participación, siendo el 61% de las plazas ofertadas en el área, mientras que suponen el 41% en la región. Dada la acusada estacionalidad de está oferta, la mayor parte de la cuál solamente opera durante una determinada parte del año, podemos indicar que más del 60% de las camas turísticas del área de estudio no están disponibles durante todo el año, lo que supone una drástica reducción de la capacidad total de acogida.
Es imporntate señalar quie en lo relativo a la oferta de establecimientos hoteleros, la categoría máxima es de tres estrellas, siendo predominante los establecimientos de una estrella.
La zona, como hemos indicado anteriormente, representa un 15% de las plazas turísticas de la región, y su estructura es terriblemente endeble en cuanto a capacidad productiva y de organización y captación de demanda, ya que más del 60% de la oferta la componen empresas muchas de las cuales no permanecen abiertas durante todo el año.
7. En cuanto al interés por invertir en turismo, es bajo el número de proyectos presentados a las iniciativas comunitarias Leader y PRODER. En el caso de Vegadeo, las escasas
iniciativas de alojamiento (2 iniciativas) proceden de empresarios que vienen de afuera de la zona y que se radican en ella. En el caso de Castropol, el límite de subvención impuesto a las iniciativas privadas en el área costera ha causado el que sólo se presenten dos proyectos. Un cambio en la normativa del Grupo de Acción Local que permitirá incrementar el porcentaje de subvención hasta el 50% podría generar alguna solicitud más, pero las iniciativas detectadas hasta el momento no son muy numerosas. En el caso del Leader Ese-entrecabos, se ha reducido la partida disponible y se ha priorizado la dispersión territorial. Aún así, las nuevas iniciativas de alojamiento existentes se encuentran en el área de estudio. Si bien se trata de 6 nuevos proyectos, sólo uno de ellos es de alojamiento hotelero.
En el Proder de la Cuenca del Navia se han establecido unos requisitos de “calidad” propios, que no son coincidentes con ninguna de las marcas establecidas o existentes, y una propuesta de incentivo de acuerdo con la ubicación. En todo caso, el número de proyectos atendidos hasta el momento es bajo.
8. Es motivo de preocupación, por tanto, constatar que el gran esfuerzo inversor que se está realizando por parte del sector público no se ve complementado por una respuesta entusiasta por parte del sector privado. Ya que, tal y como se ha señalado, los niveles de inversión empresarial han ido manteniéndose constantes o decreciendo, y el clima de interés detectado por los servicios de asesoramientos, tanto agencias de desarrollo local, como programas de desarrollo rural es poco halagüeño.
Esto nos llevaría a señalar, que no parece previsible que se vaya a producir un crecimiento importante en la oferta de alojamiento turístico, dado que hasta ahora la tendencia indica que ha existido un crecimiento muy fuerte durante la puesta en marcha de los programas de desarrollo rural, pero que la tendencia se ha ido equilibrando y el ritmo de crecimiento ha ido disminuyendo.
Es importante señalar, sin embargo, que, si bien no se prevé un crecimiento espectacular de la oferta de alojamiento, puede producirse un impacto negativo incluso con el crecimiento actual, si éste no va acompañado de una adecuada adaptación al mercado, y sin la necesaria capacidad de gestión y comercialización, lo que puede traducirse en dificultades, tanto para las empresas de nueva creación, que podrían verse abocadas a la falta de sostenibilidad económica, como a la oferta existente, porque se produciría una sobreoferta que empezaría a generar problemas de competencia en precios.
9. Por otro lado, y desde el punto de vista legal, el crecimiento de la oferta va a venir determinado por la disponibilidad de suelo con posibilidades de uso turístico. La ordenación y clasificación de usos del suelo esta sometida a todo un cuerpo legal, de ámbito comunitario, estatal y autonómico. En el caso del Área de estudio se incluyen, a su vez. los lineamientos y recomendaciones del POLA (Plan de Ordenación del Litoral Asturiano) que desarrolla las Directrices Subregionales de Ordenación de la Franja Costera, que son consideradas vinculantes para la obtención del visto bueno de la CUOTA, que resulta preceptivo para la aprobación de los Planes Generales e Ordenación Urbanística (PGOUs).
10. En este sentido, una revisión del texto previo –aún no publicado- del POLA indica que los PGOUs de algunos de los núcleos del área de estudio deberán modificar su planeamiento o clasificación de suelo, siempre con el objeto de adecuar la catalogación de suelo y los tipos de intervenciones permitidas a una mayor protección tanto ambiental como visual y paisajística del área costera, previendo en algunos casos ampliación de densidades para evitar dispersión, y regulando en otros las ubicaciones de algunas infraestructuras de acuerdo a medidas de prevención de dichos impactos. 11. Cabría señalar, por tanto, que el cuerpo normativo existente, complementado con las
normas relacionadas con la gestión de espacios Naturales protegidos y el patrimonio cultural, han de ser suficientes para permitir un desarrollo ordenado de la edificabilidad. 12. No obstante, el POLA prevé una serie de actuaciones que tienen relación con la
actividad turística, por su carácter de intervenciones en algunos de los recursos turísticos de la zona. Prevé, por ejemplo, la creación de la figura de Parque Playa para algunas playas de la comarca, con el fin de mejorar la accesibilidad y disponibilidad del espacio de recreo a disposición de los usuarios. Se trataría de acciones de carácter bilateral, es decir, que contarían con financiación tanto autonómica como del municipio. Teniendo esto en cuenta, habría que plantearse la necesidad de disponer de información fiable sobre frecuentación y problemática ambiental en las playas señaladas en el POLA, siendo necesario que se tratase de una prioridad por parte de los municipios.
13. Por otro lado, el POLA prevé el desarrollo de una serie de redes de senderos peatonales. Si a esto le añadimos el que todos los programas de Dinamización y algunos programas de desarrollo están invirtiendo dinero en este momento en la
creación de una red de rutas de senderismo, con su correspondiente señalización, cabe preguntarse si existe mercado, y presupuesto de mantenimiento, para tal despliegue vial, y cómo se pretende difundir y optimizar todo ello como “recurso” turístico.
14. El POLA también identifica numerosos lugares dentro del área de estudio que deben ser catalogados como” Zona Arqueológica,” debido fundamentalmente a la presencia de castros. Para una fase posterior, los redactores prevén el desarrollo de un “Plan especial de Áreas Arqueológicas” promoviendo la “investigación más una razonable
explotación turística.” Dado que en el área ya existe un Plan de Acción turístico una de
cuyas líneas de acción se centra en los vestigios arqueológicos (El Parque Histórico del Navia) consideramos fundamental realizar una llamada de atención al riesgo que pueda suponer, a partir de una delimitación de carácter de ordenación territorial, las llamadas “áreas arqueológicas”, con fines de ordenación y protección, la presunción, por parte de la Consejería y de los municipios, de que más castros puedan ser puestos en valor y utilizados como recurso turístico.
15. Por otro lado, la revisión de las observaciones del POLA respecto a los planeamientos de los municipios del área de estudio desvela la existencia de numerosas parcelas, en la mayor parte de los municipios, destinadas a campamentos de turismo (campings). En este sentido, los redactores se limitan a indicar si las parcelas cumplen con los criterios y delimitaciones de las Directrices, y a recomendar, en la mayoría de los casos, medidas de cobertura vegetal para aminorar el impacto visual, dotación de estacionamiento y, en algunos casos, traslado a otra parcela.
En primer lugar, llama la atención y cabe preguntarse acerca del criterio para la designación de dichas parcelas, en un territorio en el que los últimos años el alojamiento turístico ha crecido de forma menos acusada que en el resto de la región, y en el que concretamente los campamentos de turismo han experimentado un crecimiento bastante menor que otras modalidades de alojamiento.
Asimismo sorprende el que, en un área en la que ya el más del 60% de las plazas son de camping, se esté fomentando una mayor concentración hacia esta modalidad, de acusada estacionalidad, bajo nivel de empleo y bajo nivel de impacto multiplicador.
Dada la escasez de datos respecto al segmento de los camping, señalamos que sería interesante dedicar un estudio a la tipología de usuarios de los camping del área
de estudio, a fin de poder evaluar la necesidad real de generar nuevas plazas de este tipo de alojamiento turístico.
16. Los anteriorres puntos del 12 al 15 sirven para justificar una parte de nuestro escepticismo ante la cobertura que el marco legal permite ofrecer frente a un crecimiento “desordenado” de la oferta, puesto que este “desorden” no vendrá dado exclusivamente por el incremento en el número de camas o de empresas, sino que puede verse producido por un desequilibrio en el tipo de oferta, o por un desajuste entre la oferta de alojamiento y la oferta de ocio y recreación, actualmente muy escasa, o por una proliferación de intervenciones sobre recursos turísticos que no cuentan con una adecuada planificación para su gestión y aprovechamiento turísticos..
Así, las actuaciones propuestas sobre los recursos turísticos adolecen de criterio turístico, afirmación que nos permitimos hacer puesto que podemos constatar la inexistencia de datos fiables en la región para abordar de forma completa la planificación del uso y gestión turística de los recursos. Así por ejemplo, la planificación de sendas se hace en función del criterio territorial y paisajístico, y se justifica con el atractivo visual para transformarlo en recurso turístico, pero sin poder justificar cómo, en qué condiciones, para qué tipo de publico, y qué relación tiene con la vocación y el producto turístico del área. La inexistencia de este tipo de estudios, así como la ausencia de planificación estratégica en materia turística por parte de los municipios pueden causar estos desajustes, así como el de la proliferación de una modalidad de alojamiento que aparentemente estaría suficientemente representada en el área de estudio.
17. Si bien es cierto que, salvo desequilibrios puntuales, la oferta de alojamiento no parece que vaya a sufrir incrementos espectaculares debido al autovía, existe otro fenómeno que puede suponer un impacto importante, aunque indirecto, y es el de la segunda residencia.
Efectivamente, el ritmo de construcción y venta de viviendas parece haber aumentado en los concejos de la costa occidental objeto de análisis (informaciones verbales de técnicos municipales) y hay un porcentaje importante de compradores no residentes en la región, procedentes, de Madrid en el caso concreto de Tapia. Los PGOUS regulan las características de edificabilidad y los emplazamientos, así como los tipos de instalaciones y servicios.
Ahora bien, el incremento de la segunda residencia genera presiones estacionales sobre servicios municipales que, con carácter general están diseñados para un número menor de habitantes. Asimismo produce aglomeraciones y pérdida de “atmósfera” en los núcleos urbanos que de pronto pierden su cualidad de pequeños poblamientos y se convierten en atascos interminables, aglomeraciones de ruidos y tráfico y pérdida de tranquilidad. Esto a su vez genera presión sobre la clientela turística, que compite por el uso de los recursos turísticos con los residentes de verano,