Data collection and analysis
3 Stakeholder views on the ecosystem services approach: the VALMER interviews
3.4 Results: stakeholder views and experiences
3.4.2 Understanding of and views on the ecosystem services approach
interacciones biológicas. Así se quiere dar cuenta del problema clásico de la categorización. Para la descomposición discreta del continuo de los procesos
fenoménicos, la cuestión fundamental es la relación básica que se establece entre las pregnancias y las saliencias; las pregnancias que tienen éxito y catectizan saliencias adecuadas (que se van reforzando) son aquellas que se hacen significativas. La interacción biológica más estudiada y querida por Thom (tanto que a veces parece un arquetipo goethiano, un ursprung) es la «predación», ejemplificada por la frase: «El gato se come al ratón», prototipo de la estructura sintáctica: Sujeto-Verbo-Objeto. Estudiemos sus modulaciones:
1) El espacio-tiempo que interviene es el espacio local [Fig. 5.6a].
2) La interacción entre el «gato» y el «ratón» se reduce a su estructura catastrofista, que nos permite pasar del nivel de la objetividad al nivel de la sintaxis [Fig. 5.6b].
3) La frase nuclear que describe el proceso de captura es sintácticamente isomorfa a su grafo actancial. La estructura de la frase comprende un nudo verbal, un agente y un objeto, y su gramática superficial se resuelve, tras las reglas de esquematización, por una frase transitiva: Sujeto-Verbo-Objeto [Fig. 5.6c].
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4) Las relaciones entre actuantes no se traducen en términos de ideografía simbólica, sino en términos morfológicos, de tal manera que los valores posicionales sean definibles e identificables. S y O serán los mínimos del potencial [Fig. 5.6d].
5) El grafo de captura corresponde a un proto-verbo asociado a una semántica que genera la sintaxis correspondiente a la dinámica interna de la catástrofe asociada: la Semántica engendra la Sintaxis [Fig. 5.6e].
En la figura 5.6 tenemos representado el proceso: a) la Captura real; b) la Estructura topológica de la superficie de catástrofe; c) la frase de la gramática superficial; d) los valores posicionales; e) el grafo actancial correspondiente. Desde esta interpretación, establecemos dos definiciones y dos hipótesis:
Definición 5.1. Toda Frase Nuclear está asociada a un esquema de naturaleza
espacio-temporal, y es, esencialmente, el resultado de un conflicto de regímenes locales -que, en lingüística, toman el nombre de actuantes- y que se disputan el dominio R4. La
complejidad morfológica local está, pues, drásticamente limitada por la dimensión del espacio-tiempo. De esta manera, las morfologías posibles (equivalencias topológicas) constituyen un número muy pequeño: ±16, lo que hace que la teoría sea muy manejable.
Tan sorprendente tesis supone que las grandes estructuras sintácticas han surgido de la estructura de las grandes interacciones de la regulación biológica, vinculando de esta manera Biología y Lingüística, siendo la TC la que permite la traducción de las unas a las otras, al constituirse como el saber que ofrece la estructura de los invariantes intermedios. Thom ofrece las siguientes correlaciones:
- El Nominativo excita la zona ergativa del organismo, es decir, aquellas partes que satisfacen las necesidades de energía química, por mediación de las catástrofes de
recepción, de ingestión, etc.
- El Acusativo excita la zona caudal, la parte de las extremidades del organismo, por medio de las catástrofes de lucha, captura, etc.
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- El Dativo excita la zona cefálica de recepción según catástrofes de excreción,
destrucción, aniquilamiento...)
Definición S.2. Los Actuantes se consideran como puros lugares de
transferencia y de circulación de valores de los objetos.
El número de actuantes -según la regla de fases de Gibbs- será de cuatro: Sujeto, Objeto, Destinatario, Instrumento.
i) Sujeto: El sujeto es el actuante que sobrevive a la primera catástrofe del proceso. Se simboliza por el mínimo de la función al descender el eje del tiempo. Sea una frase transitiva SVO; supongamos que esa frase describe un proceso temporal en el que hay dos actuantes, caracterizados por dos dominios disyuntas del espacio. Si al final del proceso sólo hay un actuante, caracterizado por un único dominio del espacio, el actuante que sobrevive es el sujeto gramatical. La intencionalidad de los sujetos- actuantes se sustituye por sincretismos actancia-les: sujeto o antisujeto sintácticos.
ii) Objeto: El caso semánticamente más neutro. Si un actuante desaparece en el proceso, se dirá que, gramaticalmente, es un acusativo.
iii) Destinatario: Es el actuante asimétrico [Cap. 1] del Sujeto, que puede aparecer interesado por el mismo objeto que el Sujeto, convirtiéndose, en este caso, en un Anti-sujeto.
iv) Instrumento: La fuerza o el utensilio inanimado que interviene en la acción y es emitido por el Sujeto y que provoca la catástrofe querida sobre el objeto. Es una prolongación material del organismo, vector de una pregnancia biológica. Algunos verbos exigen que el sujeto gramatical sea el instrumento, como en la frase: «La espada defendió mi vida».
Además, hay que contar con los Localizadores, que sitúan la acción en el espacio-tiempo, en ciertos espacios de cualidades semánticas: los adverbios de tiempo y
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de lugar, los tiempos de los verbos, los artículos, los pronombres personales y demostrativos...
Las hipótesis objetivistas de Thom pueden resumirse en dos:
Hipótesis 5.1. Las gramáticas que se sitúan en la bisagra lenguaje/ pensamiento
y que suponen que la estructura de la frase refleja la estructura dinámica de la catástrofe exterior son gramáticas con relaciones actanciales.
El problema surge cuando se pretende hallar un formalismo que dé cuenta de los actuantes. ¿Es posible su representación matemática? Las gramáticas actanciales deberán expulsar el semantismo sustancial, si quieren llegar a ser auténticamente
sintácticas, para lo que debe definir formalmente los papeles semánticos a partir de una
figuración abstracta de relaciones actanciales. La TC, que es el formalismo propuesto, no es deductivo, tal como lo hemos mostrado en el cap. 3. Ahora habremos de mostrar que es clasificatorio.
Hipótesis 2. La parte propiamente subjetiva en la creación del sentido -o
capacidad significativa- es menor de lo que se cree. Hay que tener presente la Limitación Semántica que impone la Topología espacio-temporal.
Cuando se asocia la significación al nudo o parte central descrito por una de las morfologías arquetípicas o, excepcionalmente, por una sub-morfología, v. ge, una arista del grafo, es fácil intuir por qué la significación está fuertemente constreñida por las valencias de los verbos. Esta hipótesis es fundamental en este libro: de todas las posibilidades teóricas de la TC en su aplicación a la Lingüística25, nos interesa destacar las limitaciones semánticas, a lo que se dedicará el capítulo 7.
5.3. EL UNIVERSO SEMÁNTICO DE LA TEORÍA NATURALISTA- GEOMÉTRICA DE THOM
En la introducción hemos hecho referencia a la sugerente hipótesis de Thom que representa el Universo Semántico como una morfología cuyo sustrato es un espacio
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euclídeo de n dimensiones que se proyecta en el espacio unidimensional del lenguaje por mediación del espacio R4. Mas ¿cómo imaginar este pensamiento anti- reduccionista? Thom rechaza la tradición atomista que considera el Universo como una sopa de electrones, protones, fotones..., pues ¿cómo podría organizarse esta «sopa» a nuestra escala, en un mundo relativamente estable y coherente, lejos del caos cuántico y mecanicista del atomismo. Comenzamos citando algunos intentos de nuestra tradición en los que se ha pensado el programa «estructuralista». A continuación, recorreremos los elementos conceptuales que permiten comprenderlo en el contexto de la Topología. Y, finalmente, destacaremos algunas consecuencias de la posición anti-reduccionista.
1) La tradición
- Heráclito (fl. 504 a.n.e.) denominó a la estructura en la que una figura reposa - lo que hoy llamaríamos su estabilidad estructural-, su logos:
"El maestro cuyo oráculo está en Delfos no dice ni oculta nada, sino que solamente significa (oT|uaicoei)". "Hay que seguir lo que es común, es decir, lo que pertenece a todos. Porque lo que pertenece a todo ser es común. Pero aunque el logos sea común a todos, la mayoría de los hombres viven como si poseyeran un pensamiento particular".
- La Metáfora de la Caverna de Platón (427-347 a.n.e.): Los hombres no percibimos más que las proyecciones de las Ideas, de los Objetos reales (variedades multidimensionales) sobre un «muro» (nuestra retina), pero nunca los objetos reales mismos, excepto por reconstrucción topológica:
"-¡Qué extraña escena describes -dijo- y qué extraños prisioneros! -Iguales que nosotros -dije-, porque en primer lugar, ¿crees que los que están así han visto otra cosa de sí mismos o de sus compañeros sino las sombras proyectadas por el fuego sobre la parte de la caverna que está frente a ellos?".
- Micro / Macrocosmos. En semántica es necesario suponer un isomorfismo
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interacciones semánticas entre conceptos son los reflejos -en el universo semántico- de las interacciones biológicas o físicas. Pero si el lenguaje es significativo, ¿manifestará el lenguaje (microcosmos) la realidad (macrocosmos)? De entre todos los errores antiguos y medievales que el pensamiento moderno repudió, el mayor, sin duda, fue esta insistencia de la teología en presentar a la física como un subapartado suyo, como si las leyes físicas (del microcosmos) fuesen una proyección de las leyes de la divinidad (el macrocosmos) y la física, objeto de estudio de la teología. El rechazo a la teoría del micro-macrocosmos que la sostenía fue absoluto. Pero a veces esta relación parecía querer apoyarse en algo más sólido. La metáfora del hombre como una proyección cartográfica se intuye en este texto de Fray Luis de Granada (1504-1588):
"Pues así podemos decir que el hombre es como una breve mapa que aquel
soberano artífice trazó, donde no por figuras, sino por la misma verdad, nos representó cuanto había en el mundo".
- Spinoza (1632-1677). Todo ser puede considerado como un accidente local en
un espacio sustrato. Para que pueda ser reconocido como existente es necesario que mantenga un mínimo de estabilidad a escala humana. En un conjunto de proposiciones de cuño materialista, por ejemplo disolviendo el prejuicio espiritualista de la acción del alma sobre el cuerpo -cuyo trasunto actual podría ser la acción del sistema neuronal sobre el inmunitario-, escribe Spinoza:
"Cada cosa se esfuerza, en cuanto está a su alcance, por perseveraren su ser.